{"id":16961,"date":"2021-08-02T13:56:09","date_gmt":"2021-08-02T16:56:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16961"},"modified":"2021-08-02T13:56:11","modified_gmt":"2021-08-02T16:56:11","slug":"capitalismo-inclusivo-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16961","title":{"rendered":"Capitalismo inclusivo en Argentina"},"content":{"rendered":"<p>Vemos crecer d\u00eda a d\u00eda el diagn\u00f3stico de que muchos problemas del pa\u00eds radican en lo que se ha dado en llamar \u201cla grieta\u201d. Es decir, en la polarizaci\u00f3n de visiones y la din\u00e1mica que se establece, excluyendo compromisos para la soluci\u00f3n de problemas acuciantes como la pol\u00edtica para mitigar los efectos de la pandemia del COVID-19, la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, la inflaci\u00f3n, el desempleo, la pobreza, la educaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las personas en nuestro pa\u00eds prefieren un sistema democr\u00e1tico donde cada uno pueda expresar libremente sus ideas, elegir a los candidatos que m\u00e1s los representen, y, con algo m\u00e1s de dificultad, nos podr\u00edamos acostumbrar a lo positivo de la alternancia. Lo que la grieta imposibilita, al excluir la formaci\u00f3n de consensos \u2013puntuales, pero necesarios\u2013 es la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas de Estado eficaces, y as\u00ed se torna imposible solucionar los problemas.<\/p>\n<p>Por esto la democracia queda \u201crenga\u201d en los resultados de desarrollo econ\u00f3mico y social, y esto es peligroso porque siempre hay peque\u00f1os grupos dispuestos a ir en contra de ella.<\/p>\n<p>En el campo econ\u00f3mico, es decir, c\u00f3mo encontrar puntos de equilibrio con mejores resultados, creemos puede ser \u00fatil la idea de un \u201ccapitalismo inclusivo\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>Los debates al interior del capitalismo y sus formas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Comencemos por explicar lo que entendemos por capitalismo. Es un sistema econ\u00f3mico basado en el \u201ccapital\u201d, que en su primera acepci\u00f3n consiste en bienes de producci\u00f3n. A diferencia de los bienes de consumo que se aplican a la satisfacci\u00f3n de necesidades humanas, los bienes de producci\u00f3n se definen como \u201cintermedios\u201d porque son los que sirven para producir otros bienes. Por ejemplo, m\u00e1quinas, transportes, computadoras, etc. Al dinero se lo llama tambi\u00e9n \u201ccapital\u201d por extensi\u00f3n, porque es posible de ser cambiado por bienes de producci\u00f3n, si no es un mero medio de cambio. El punto central del capitalismo es que el excedente o ahorro disponible se utilice para acumular bienes de producci\u00f3n (inversi\u00f3n productiva), lo que posibilita el crecimiento de la producci\u00f3n y crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Entre par\u00e9ntesis, el capital en la actualidad tiene un sentido mucho m\u00e1s alto, centrado en la persona humana, como capital humano (educaci\u00f3n y conocimientos para la producci\u00f3n), capital cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, capital social (v\u00ednculos y relaciones que sirven para organizar la producci\u00f3n), etc.<\/p>\n<p>Existe una pol\u00e9mica de larga data al interior del capitalismo en cuanto a la propiedad y el uso del capital. Las principales opciones son que sea privada o estatal. La primera lleva a la pregunta \u00e9tica de si el crecimiento del capital en manos privadas lo hace sirviendo al consumidor, y en ello a la sociedad, o no, como veremos en breve. La propiedad exclusivamente estatal de los medios de producci\u00f3n ha dado resultados contraproducentes \u2013es el caso de la econom\u00eda sovi\u00e9tica\u2013, y por ello no la desarrollaremos. La casi totalidad de los pa\u00edses tienen sistemas mixtos que aceptan en diversas proporciones tanto la propiedad privada como la estatal.<a href=\"#_edn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>En muchos pa\u00edses la mayor proporci\u00f3n es la propiedad privada, y aqu\u00ed es donde podemos retomar la pregunta de c\u00f3mo poner el capital privado a beneficio de la sociedad.<\/p>\n<p>Una respuesta muy extendida es que el intercambio en mercados libres (por ejemplo, mercado de trabajo, de bienes o servicios), donde cada agente busca de su propio inter\u00e9s, deber\u00e1 encontrar la forma de responder a la necesidad, o deber\u00e1 beneficiar indirectamente a otro, con el cual se desea intercambiar.<\/p>\n<p>Probablemente \u00e9ste sea el tema m\u00e1s debatido al interior de la ciencia econ\u00f3mica, y es as\u00ed porque esta l\u00f3gica es <em>parcialmente<\/em> correcta, mejor dicho, <em>solamente<\/em> correcta si se dan una serie de condiciones importantes. Para que el intercambio beneficie a ambas partes deben verificarse que los agentes resuelvan acuerdos libres y voluntarios, en el que cada parte se entienda beneficiada. Pero puede verificarse un intercambio de hecho, y, sin embargo, una de las partes verse enga\u00f1ada, o forzada en diversos grados por las circunstancias a aceptar un intercambio no del todo beneficioso, o directamente perjudicial. Puede, por ejemplo, existir enga\u00f1o o fraude. Puede suceder, asimismo, que no hayan existido suficientes alternativas, es decir, falta de competencia. El caso m\u00e1s evidente es el monopolio, es decir, un \u00fanico proveedor. Pero pueden constar alternativas aparentes, y sin embargo acuerdos informales o formales (colusi\u00f3n o carteles), que restringen las posibilidades, generan posiciones privilegiadas y situaciones cuasi-monop\u00f3licas.<\/p>\n<p>En definitiva, para que haya un intercambio libre y voluntario debe existir un cierto equilibrio en el poder de negociaci\u00f3n y de la informaci\u00f3n disponible en ambas partes, posibilitado por la existencia de alternativas y abundancia de informaci\u00f3n transparente. Todo esto alimenta el alma de la econom\u00eda de mercado, que es la confianza. Si esto no se cumple, la balanza se inclina a favor de la parte con mayor control, poder de negociaci\u00f3n o disponibilidad de informaci\u00f3n. As\u00ed puede desarrollarse un \u201ccapitalismo salvaje\u201d, como lo llam\u00f3, alertando de sus potenciales resultados, Juan Pablo II en <em>Centesimus Annus<\/em>, o Francisco cuando se refiere a una econom\u00eda de la exclusi\u00f3n y del descarte.<\/p>\n<p>Las consecuencias son la inequidad, y luego el conflicto social. Hist\u00f3ricamente, cada vez que se impuso un optimismo ingenuo en el mercado, sin reconocer las condiciones para que los intercambios lleguen a buen puerto, luego crecen la desigualdad, los conflictos sociales y las soluciones autoritarias de diversas orientaciones. \u00bfPodemos encontrarnos hoy en medio de ese camino? \u00bfEstamos a tiempo de evitarlo? Esperemos que s\u00ed. Propuestas de diversas formas de un capitalismo inclusivo pueden ayudar a ello.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfEn qu\u00e9 consiste el capitalismo inclusivo?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Podemos llamar capitalismo inclusivo al sistema econ\u00f3mico que reconoce e incentiva la iniciativa individual o grupal para los emprendimientos y la inversi\u00f3n productiva. Si bien se&nbsp; reconoce que en ese esquema hay una tendencia a distribuir los resultados de la producci\u00f3n entre los que intervinieron, tiene una serie de instituciones para reforzar esa tendencia y tratar de garantizar la difusi\u00f3n social de los beneficios.<\/p>\n<p>Entre las instituciones para la organizaci\u00f3n del sector privado se encuentran la propiedad, la empresa (organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n), y el mercado, necesario para conectar la oferta de bienes y servicios con la demanda y las necesidades. El n\u00facleo de este arreglo reside en que en el intercambio para que una parte logre su fin, necesita coincidir y responder a la utilidad de la otra parte; de lo contrario, el intercambio no se realizar\u00eda. Por lo tanto tiende a satisfacer a ambas partes, pero s\u00f3lo si se verifican una serie de condiciones.<\/p>\n<p>Un problema del capitalismo \u201cno inclusivo\u201d es soslayar estas condiciones, y suponer un cierto automatismo en ello. Es aqu\u00ed donde entra el rol del Estado, que adem\u00e1s de reconocer las instituciones de la propiedad, las formas empresariales y los contratos, tiene ciertas instituciones adicionales para garantizar las mencionadas condiciones.<\/p>\n<p>Un primer elemento es la existencia de la \u201ccompetencia\u201d, es decir, \u201calternativas\u201d de oferta y demanda. Si esto no se verifica, un actor puede tener m\u00e1s \u201cpoder de mercado\u201d e inclinar la balanza del beneficio mutuo a su favor, reduciendo el de la otra parte. Un problema del capitalismo \u201cno inclusivo\u201d es que recurrentemente da por hecha la competencia, pero de no verificarse la concentraci\u00f3n econ\u00f3mica, tiende a generar problemas en la distribuci\u00f3n del ingreso.<\/p>\n<p>Existe otra interpretaci\u00f3n deficiente: la que interpreta a la competencia como \u201cindividualista\u201d o como darwinismo (que no es lo que plantea el capitalismo inclusivo). Con esto se aceptan los monopolios, justificando mayor autoritarismo por parte del Estado para su control, pero es muy com\u00fan que ambos poderes tiendan a entenderse, con lo cual se desemboca en el \u201ccapitalismo de amigos\u201d, donde un poder concentrado en el sector estatal se conjuga con un poder concentrado en el sector productivo, resultando en instituciones extractivas dise\u00f1adas desde el poder para el beneficio propio. &nbsp;<\/p>\n<p>En segundo lugar, en el capitalismo inclusivo se entiende al mercado de trabajo como un mercado especial donde f\u00e1cilmente puede darse una asimetr\u00eda en el poder de negociaci\u00f3n entre capital y trabajo. Aqu\u00ed aparecen tres opciones. Por un lado, aceptar o racionalizar la asimetr\u00eda a favor del capital, pero esto lleva a resultados inequitativos, y al posterior conflicto. La segunda opci\u00f3n es que, a trav\u00e9s del Estado, se cambie la asimetr\u00eda en la otra direcci\u00f3n, hacia el trabajo, lo que puede desincentivar la inversi\u00f3n y el empleo. Por \u00faltimo, la soluci\u00f3n del capitalismo inclusivo reside en aceptar la asociaci\u00f3n de capital y trabajo, y que se negocien salarios y condiciones laborales garantizando cierta paridad en el poder de negociaci\u00f3n, supervisada por un Estado, subrayamos, imparcial.<\/p>\n<p>En la medida en que tanto la defensa de la competencia y la libertad de asociaci\u00f3n son necesarias pero no suficientes para garantizar la inclusi\u00f3n y la difusi\u00f3n social de los beneficios del sistema productivo moderno, se fueron desarrollando las pol\u00edticas sociales del as\u00ed llamado \u201cEstado de bienestar\u201d. As\u00ed aparecieron regulaciones favorables a los trabajadores, asistencias para evitar la pobreza o para salir de ella, un sistema de seguros mutuales (riesgos de trabajo, jubilaciones, etc.), y la provisi\u00f3n de salud y educaci\u00f3n p\u00fablica garantizada. Para financiar estas medidas, se desarroll\u00f3 un sistema tributario progresivo que comenz\u00f3 ya en la segunda mitad del siglo XIX y se profundiz\u00f3 en la segunda posguerra, luego de la gran depresi\u00f3n de los \u201830.<\/p>\n<p>Asimismo, durante ese per\u00edodo se desarroll\u00f3 la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica (monetaria y fiscal) contra-c\u00edclica, para evitar las grandes recesiones con desempleo, complementada, luego de los a\u00f1os \u201870 del siglo pasado, por una conciencia sobre la lucha contra la inflaci\u00f3n. Con esto llegamos a la cuesti\u00f3n de que una pol\u00edtica macroecon\u00f3mica contra-c\u00edclica, que evite por una parte las recesiones con desempleo, pero tambi\u00e9n la elevada inflaci\u00f3n, es indispensable tambi\u00e9n para el funcionamiento de un capitalismo inclusivo.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, los cinco elementos centrales de un capitalismo inclusivo son: la propiedad privada, la empresa, los contratos que permiten el despliegue de la libre iniciativa, el emprendimiento, la inversi\u00f3n y el sistema de intercambios; la defensa de la competencia para evitar los acuerdos privilegiados entre privados o entre privados y el Estado; la libertad de asociaci\u00f3n de empresarios y trabajadores para negociar salarios y condiciones laborales con cierta equilibrio en el poder de negociaci\u00f3n, supervisado por un Estado imparcial, los seguros y pol\u00edticas sociales del Estado de bienestar financiado por impuestos progresivos, y una pol\u00edtica macroecon\u00f3mica contra-c\u00edclica, capaz de evitar la alta inflaci\u00f3n y las recesiones con desempleo.<\/p>\n<p><strong><em>Ejemplos y una brev\u00edsima referencia hist\u00f3rica<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las experiencias m\u00e1s significativas de capitalismo inclusivo han sido el New Deal del presidente F. D. Roosvelt, luego de la \u201cGran depresi\u00f3n\u201d de los a\u00f1os \u201830, de la que el presidente actual de Estados Unidos, Joseph Biden, ha planteado una propuesta <em>aggiornada<\/em>: la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas monetarias y fiscales activas (llamado tambi\u00e9n <em>Green New Deal<\/em>, por su dimensi\u00f3n medioambiental), el <em>revival<\/em> de la defensa de la competencia por los gigantes tecnol\u00f3gicos, el aumento de la progresividad impositiva, as\u00ed como el reciente acuerdo sobre tributaci\u00f3n m\u00ednima corporativa a las empresas del G-7, entre otras medidas.<\/p>\n<p>El otro ejemplo muy difundido es la experiencia de la Econom\u00eda Social de Mercado en Alemania y Europa. Alemania llega a este enfoque en la segunda posguerra, luego de una experiencia de democracia liberal d\u00e9bil y del totalitarismo auto-destructivo del nazismo, habiendo pasado, asimismo, por la hiperinflaci\u00f3n de los a\u00f1os \u201820 y por la gran depresi\u00f3n de los a\u00f1os \u201830. Luego de la segunda guerra mundial, se produce un consenso entre los principales partidos pol\u00edticos. Se parte del rechazo de la violencia y de la guerra (acuerdo Franco-Germano), se dicta una Constituci\u00f3n que garantiza derechos individuales y sociales, y se adopta la Econom\u00eda Social de Mercado, con un Estado imparcial balanceando entre ambos requerimientos. Otro ejemplo interesante de influencia de este enfoque es la transici\u00f3n espa\u00f1ola, dado que tiene relevancia en el plan de estabilizaci\u00f3n de 1959, as\u00ed como luego en el proceso de incorporaci\u00f3n a la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>En Latinoam\u00e9rica, desde la \u00e9poca del Consenso de Washington, hubo un grupo de pa\u00edses que garantizaron una econom\u00eda de iniciativa privada, con estabilidad macroecon\u00f3mica y pol\u00edticas sociales puntuales. Pero la defensa de la competencia no se aplic\u00f3 de forma significativa y las relaciones capital-trabajo armonizadas no estaban dentro de la propuesta. Si bien hubo avances, tambi\u00e9n los beneficios tendieron a distribuirse, a mediano plazo, de modo menos equitativo. Por otra parte, intentos de Estados de car\u00e1cter autoritario con una justificaci\u00f3n social tendieron a concentrar poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico, pero a costa de desalentar la iniciativa privada y la inversi\u00f3n, generando \u201ccapitalismos de amigos\u201d y los resultados sociales se han visto coartados tambi\u00e9n a mediano plazo.<\/p>\n<p><strong><em>El n\u00facleo de la incapacidad en la Argentina<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Nuestro pa\u00eds es un caso especial, hist\u00f3ricamente el m\u00e1s avanzado en Latinoam\u00e9rica en incorporar elementos de un capitalismo inclusivo. Cuenta con los elementos institucionales para implementarlo (por ejemplo, los art\u00edculos 14 y 14 bis de la Constituci\u00f3n Nacional) pero no logra utilizarlos de modo arm\u00f3nico o administrarlos de forma adecuada.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente se desarrollaron los dos aspectos del capitalismo inclusivo: fomento a la iniciativa privada y sistema de refuerzo de la difusi\u00f3n social de los beneficios, pero de modo conflictivo, y no se logr\u00f3 un consenso suficiente y estable sobre la necesidad de ambos elementos fundamentales. Y fue central la interpretaci\u00f3n deficiente de los roles del Gobierno y del Estado, y no consolidaron gobiernos con un Estado que armonizara los elementos productivos y distributivos, los individuales y los sociales, arbitrando del modo m\u00e1s imparcial posible los inevitables compromisos y conflictos de inter\u00e9s. M\u00e1s bien se concretaron gobiernos que, de acuerdo a las alianzas que los impulsaron a llegar al poder, retribu\u00edan esos apoyos con pol\u00edticas favorables y privilegios a esos grupos de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Se desarroll\u00f3 entonces un Estado \u201cjuez y parte\u201d que \u201cinclina la cancha\u201d a favor de su propio bando, otorgando subsidios o exenciones y todo tipo de ventajas (privilegios) a los grupos de su coalici\u00f3n. Si emple\u00e1ramos una met\u00e1fora futbol\u00edstica, hablar\u00edamos de un <em>referee<\/em> que no act\u00faa haciendo cumplir el reglamento como se espera, sino que favorece a uno de los dos equipos que compiten.<\/p>\n<p>No podemos sorprendernos de no se hayan logrado los resultados esperados. Dado que el desarrollo equitativo y sustentable queda m\u00e1s y m\u00e1s lejos, se produce la l\u00f3gica des-legitimaci\u00f3n de las instituciones y las sensaciones de decadencia, impotencia y desaliento, con lo cual se hacen m\u00e1s patentes los peligros de la profundizaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p>Esto se ha \u201ccamuflado\u201d bajo el relato de la polarizaci\u00f3n ideol\u00f3gica y la \u201cgrieta\u201d, es decir, usando al bando contrario como \u201cchivo expiatorio\u201d al que se le asignan todas las culpas, tratando con ello de disimular la propia responsabilidad. Pero ese recurso parece estar agot\u00e1ndose y se abre un per\u00edodo de cambio abierto y peligroso: se puede cambiar en la direcci\u00f3n de un capitalismo inclusivo, reencauzando el camino, o subir la apuesta de la polarizaci\u00f3n, dando pasos en la direcci\u00f3n de la violencia. El contexto internacional es incierto y polarizado de por s\u00ed en una aparente nueva competencia bi-polar, que podr\u00eda alimentar los escenarios negativos, pero no habr\u00e1 en esa l\u00ednea soluci\u00f3n estable ni resultados equitativos y sustentables.<\/p>\n<p>La Argentina no necesita m\u00e1s instituciones ni m\u00e1s pol\u00edticas p\u00fablicas o econ\u00f3micas, sino recuperar el rol y la funci\u00f3n que tienen en su complementariedad. Recobrar la \u201csabidur\u00eda pol\u00edtica o colectiva\u201d acerca de c\u00f3mo emplearlas de modo arm\u00f3nico para orientarlas en la direcci\u00f3n de un desarrollo equitativo y sustentable. Tampoco hacen falta nuevas leyes sino cambiar la l\u00f3gica con la que se las crea, utiliza y des-cumple.<\/p>\n<p>Es tiempo de trabajar en ampliar los consensos. Apuntar a resolver los principales problemas de modo que se repartan de forma equitativa o proporcional los costos y beneficios de cada pol\u00edtica necesaria. As\u00ed podr\u00edan ser cumplidas, perdurar y, a su tiempo, brindar los resultados esperados. Si algo no funciona, o puede funcionar mejor, se las reforma y mejora.<\/p>\n<p>Esto implica, ni m\u00e1s ni menos, que recuperar la primac\u00eda del Congreso de la Naci\u00f3n, el cual puede muy bien ser alimentado o secundado por el nuevo Consejo Econ\u00f3mico y Social. Pero b\u00e1sicamente se requiere cambiar la \u201cl\u00f3gica de la interacci\u00f3n\u201d entre liderazgo pol\u00edtico y actores socio-econ\u00f3micos. Claramente pueden contribuir los intelectuales y una opini\u00f3n p\u00fablica esclarecida. Tambi\u00e9n los medios de comunicaci\u00f3n, que lamentablemente muchas veces terminan siendo amplificadores de la l\u00f3gica de la \u201cgrieta\u201d. Se podr\u00e1 decir que es muy dif\u00edcil pero no podemos esperar resultados distintos a los obtenidos si no cambiamos nuestra acci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfD\u00f3nde comenzar en el aqu\u00ed y ahora?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Si queremos partir de una composici\u00f3n de lugar concreta, que comience por revertir los malos resultados actuales, deber\u00edamos formularnos la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 condiciones se requerir\u00edan para un capitalismo inclusivo en la Argentina? En principio, evitar las condiciones que aumentan la pobreza. Es decir, impedir por todos los medios la inestabilidad macroecon\u00f3mica, evitando la alta inflaci\u00f3n y las recesiones con desempleo (por ejemplo, la crisis de 1989 o del 2001, dado que la del COVD-19 es mayormente ex\u00f3gena, si bien no son neutrales las pol\u00edticas que se implementan para atenuar sus efectos). Sin embargo, siguen existiendo grupos que no terminan de consensuar la necesidad de estabilidad macroecon\u00f3mica, y menos de c\u00f3mo lograrla, cuando es evidente que la base son pol\u00edticas monetarias y fiscales prudentes y sustentables.<\/p>\n<p>En segundo lugar, es necesario mejorar las condiciones de inversi\u00f3n para la producci\u00f3n y el trabajo digno; con estabilidad macro, impuestos racionales y regulaciones simplificadas. Tambi\u00e9n se requiere un sistema de seguridad social provisto por el Estado y viable econ\u00f3micamente, con un dise\u00f1o que efectivamente saque a la gente de la pobreza (que los asista s\u00f3lo hasta que puedan conseguir trabajo, incentivando su b\u00fasqueda), en lugar de conservar a las personas en esa condici\u00f3n, que es efecto del clientelismo pol\u00edtico, presente en el populismo.<\/p>\n<p>Pero muy especialmente se requiere disolver los mecanismos que posibilitan posiciones de privilegio de origen tanto estatal como econ\u00f3mico. Que los funcionarios y pol\u00edticos tengan \u00e9xito cuando sirven a los ciudadanos, en lugar de hacerlo extrayendo recursos y otorgando privilegios a las facciones que los apoyan en contra del bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Por esto es necesaria la alternancia en el poder, la divisi\u00f3n y el control entre poderes del Estado, la primac\u00eda de la ley y el federalismo. En el sector de la econom\u00eda sucede algo an\u00e1logo: se requiere que el \u00e9xito econ\u00f3mico se produzca por el servicio al consumidor. Esto es as\u00ed cuando se cumplen las condiciones que mencionamos antes \u2013en particular la competencia\u2013 en lugar de acudir al Estado para lograr un mercado cautivo o coludir para evitarla.<\/p>\n<p>En este campo es importante mejorar las capacidades t\u00e9cnicas y de autonom\u00eda en el Estado, y favorecer las \u201ccondiciones de competencia\u201d en la econom\u00eda. Esto implica erradicar los mercados cautivos o cuasi, dise\u00f1ados por la pol\u00edtica y los empresarios rentistas; combatir a los monopolios y cuasi monopolios, los vac\u00edos regulatorios, etc.<\/p>\n<p>Si se aplican estas pol\u00edticas, veremos que el \u00e9xito se alinear\u00e1 m\u00e1s con el m\u00e9rito \u2013entendido como servicio al otro\u2013 en lugar de estar determinado por privilegios cruzados entre pol\u00edtica y econom\u00eda, el mal llamado \u201ccapitalismo de amigos\u201d. La dirigencia deber\u00eda incorporar estos conceptos si pretenden que la desconfianza actual en ella y en nuestras instituciones, comience a ser revertida.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede ser posible este cambio? La opini\u00f3n p\u00fablica detecta que el recurso al chivo expiatorio, por el cual se acusa de los males del pa\u00eds al sector enfrentado por el signo pol\u00edtico propio, es s\u00f3lo una t\u00e1ctica que encubre la responsabilidad compartida. Los resultados de estas conductas son demasiado evidentes para poder seguir ocult\u00e1ndolas. Por el contrario, hay que afianzar ese camino: la formaci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica clara en estos puntos y el cambio de mentalidad, de cultura y de comportamiento de una dirigencia para que est\u00e9 a la altura de las circunstancias.<\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n<p><a href=\"#_ednref1\">[1]<\/a> China compensa por mano de obra barata y confiable, y ahora por tama\u00f1o del mercado interno.<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Marcelo F. Resico es Doctor en Econom\u00eda y Director del Programa de Desarrollo e Instituciones de la UCA<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vemos crecer d\u00eda a d\u00eda el diagn\u00f3stico de que muchos problemas del pa\u00eds radican en lo que se ha dado en llamar \u201cla grieta\u201d. 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