{"id":17024,"date":"2021-08-06T15:18:45","date_gmt":"2021-08-06T18:18:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17024"},"modified":"2021-08-06T15:18:47","modified_gmt":"2021-08-06T18:18:47","slug":"carl-schmitt-y-el-concepto-de-lo-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17024","title":{"rendered":"Carl Schmitt y el concepto de lo pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p>Parafraseando a Woody Allen en <em>Manhattan Murder Mystery<\/em>, todav\u00eda hay gente que prefiere no leer mucho a Carl Schmitt porque teme que eso le d\u00e9 ganas de invadir Polonia (entre otras cosas). Esto se aplica particularmente a su ensayo <em>El Concepto de lo Pol\u00edtico<\/em> y su c\u00e9lebre distinci\u00f3n amigo-enemigo.<\/p>\n<p>Se trata de un temor bastante entendible teniendo en cuenta la decisi\u00f3n del propio Schmitt de colaborar con el nazismo fundamentalmente entre 1933 y 1936. Sin embargo, una lectura atenta del <em>Concepto de lo Pol\u00edtico<\/em> (cuya primera edici\u00f3n es de 1927) muestra que es absolutamente incompatible con toda forma de totalitarismo. Despu\u00e9s de todo, en julio de 1932 en su prof\u00e9tico escrito <em>Legalidad y Legitimidad<\/em> Schmitt exigi\u00f3 la prohibici\u00f3n del partido nacionalsocialista (y de todo partido pol\u00edtico anti-sistema, que abusando de la legalidad pretendiera hacer del Estado un ap\u00e9ndice de un partido).<\/p>\n<p>Se suele pasar por alto que la distinci\u00f3n amigo-enemigo, o si se quiere la tesis de la autonom\u00eda de lo pol\u00edtico, opera al menos en tres niveles distintos. Un primer nivel es descriptivo y apunta a que el conflicto pol\u00edtico es inevitable. Incluso agentes cuya racionalidad y moralidad fueran impecables podr\u00edan tener desacuerdos pol\u00edticos, qu\u00e9 decir de aquellos que no fueran tan racional y moralmente impecables. Este primer nivel desmiente a quienes creen que lo pol\u00edtico se debe a que todav\u00eda no hemos suprimido la causa que provoca el conflicto, sea la injusticia, la dominaci\u00f3n, etc. Como muy bien cre\u00eda Tom\u00e1s de Aquino, incluso los \u00e1ngeles en el para\u00edso necesitar\u00edan coordinaci\u00f3n debido a la multiplicidad de sus proyectos e ideas.<\/p>\n<p>En otras palabras, la tesis de la autonom\u00eda de lo pol\u00edtico es incompatible con el anarquismo pero tambi\u00e9n con otras dos posiciones que moralizan lo pol\u00edtico a su manera: el cosmopolitismo que aboga por un <em>\u00fanico<\/em> r\u00e9gimen mundial y el pacifismo que lucha contra <em>toda<\/em> forma de violencia. N\u00f3tese que si en un eventual r\u00e9gimen mundial \u2013al que pertenecer\u00eda <em>todo<\/em> ser humano por el solo hecho de haber nacido\u2013 existieran desacuerdos, lo pol\u00edtico habr\u00eda resultado ser bastante m\u00e1s resiliente de lo que hab\u00edamos pensado y entonces har\u00eda falta de todos modos una autoridad mundial para resolver estos conflictos. El problema ser\u00eda que en un r\u00e9gimen cosmopolita quienes estuvieran en desacuerdo con la autoridad, para no hablar de quienes la desobedecieran, se convertir\u00edan autom\u00e1ticamente en enemigos o criminales contra la humanidad respectivamente. Respecto al pacifismo, tambi\u00e9n moraliza lo pol\u00edtico porque no distingue entre la violencia criminal \u2013que es inaceptable <em>ex hypothesi<\/em>\u2013 y la violencia pol\u00edtica que al menos permite ensayar cierta defensa, cuya justificaci\u00f3n puede fallar como dec\u00eda Tu Sam, pero al menos tiene sentido ensayarla. Por ejemplo, la teor\u00eda de la guerra justa no es pacifista precisamente porque admite la justificaci\u00f3n de cierta clase de violencia.<\/p>\n<p>La tesis de la autonom\u00eda de lo pol\u00edtico, por su parte, insiste en que <em>toda<\/em> comunidad pol\u00edtica, incluso la m\u00e1s generosa como por ejemplo la Uni\u00f3n Europea, incluye (personas e ideas) por exclusi\u00f3n (de otras personas e ideas). Si todo sale bien, las personas e ideas excluidas en una comunidad estar\u00e1n incluidas en otra, pero la inclusi\u00f3n total es imposible. Las buenas noticias son que gracias a esto se evita la <em>exclusi\u00f3n total<\/em> caracter\u00edstica del totalitarismo. Esta \u00faltima, ir\u00f3nicamente, suele ser el resultado de las acciones de quienes, tal vez con la mejor de las intenciones, abogan por reg\u00edmenes pol\u00edticos <em>all inclusive<\/em>, aunque para lograrlo deban usar una considerable dosis de exclusi\u00f3n en t\u00e9rminos de autoridad \u2013o tal vez haya que decir dictadura\u2013, violencia y por lo tanto de exclusi\u00f3n en general. Los que simpatizan con la inclusi\u00f3n total justifican estas grandes dosis de dictadura, violencia y exclusi\u00f3n porque suponen que van a ser la \u00faltimas, lo cual ha sido desmentido hist\u00f3ricamente en numerosas oportunidades.<\/p>\n<p>El segundo nivel de la tesis de la autonom\u00eda de lo pol\u00edtico es normativo. Dado que el conflicto pol\u00edtico o si se quiere la enemistad son inevitables, entonces no debemos criminalizar y much\u00edsimo menos deshumanizar a nuestros adversarios, para no hablar de quienes ni siquiera son nuestros adversarios. Una y otra vez Schmitt insiste en que el enemigo es un par y por lo tanto de lo que se trata es de contener el conflicto, no provocarlo y much\u00edsimo menos aniquilar al enemigo, pero para lograr esto hace falta contar con un sistema institucional, con cierta jurisdicci\u00f3n particular que ocasionalmente deber\u00e1 apelar a la violencia, es decir, no tiene sentido ser anarquista, cosmopolita y pacifista.<\/p>\n<p>No faltar\u00e1n quienes insistan en que no tienen enemigos y que por lo tanto est\u00e1n en contra de <em>toda<\/em> forma de exclusi\u00f3n. A este respecto es bastante ilustrativa la an\u00e9cdota siguiente de Julien Freund durante la defensa de su tesis doctoral en 1970. Jean Hyppolite hab\u00eda accedido inicialmente a supervisar su tesis doctoral sobre la esencia de lo pol\u00edtico, pero luego declin\u00f3 hacerlo cuando recibi\u00f3 las primeras cien p\u00e1ginas en las que encontr\u00f3 la famosa frase: \u201cSolo hay pol\u00edtica donde hay un enemigo\u201d. La raz\u00f3n que dio Hyppolite fue: \u201cSoy socialista y pacifista. No puedo dirigir una tesis en la Sorbona en la que se diga que \u2018Solo hay pol\u00edtica donde hay un enemigo\u2019\u201d. Sin embargo, Hyppolite acept\u00f3 luego ser parte del jurado. Durante la defensa le insisti\u00f3 a Freund: \u201cSi realmente usted tiene raz\u00f3n [sobre la distinci\u00f3n amigo-enemigo como esencia de la pol\u00edtica] solo me queda cultivar mi jard\u00edn\u201d. La respuesta de Freund fue directo al blanco: \u201cSu razonamiento es que si no queremos enemigos, no los tendremos. <em>Pero es el enemigo quien le designa<\/em>. Y si este quiere que usted sea su enemigo de nada servir\u00e1 la m\u00e1s hermosa profesi\u00f3n de amistad. Si \u00e9l decide que usted sea su enemigo, lo ser\u00e1 cuando \u00e9l quiera. Y desde luego no le permitir\u00e1 cultivar su jard\u00edn\u201d.<\/p>\n<p>En tercer lugar, se encuentra indudablemente el nivel program\u00e1tico o ideol\u00f3gico del <em>Concepto de lo Pol\u00edtico<\/em>, que aparece de modo di\u00e1fano en el subt\u00edtulo de una de las colecciones de ensayos de Schmitt: <em>Posiciones y Conceptos en Lucha con Weimar-Ginebra-Versalles 1923-1939<\/em>. Aqu\u00ed la cuesti\u00f3n parece volverse decididamente wagneriana otra vez. Sin embargo, cabe recordar que, por ejemplo, Max Weber era tan o m\u00e1s anti-Versalles o \u201crevanchista\u201d que Schmitt. Algo parecido se puede decir de las advertencias de John Maynard Keynes sobre el Tratado de Versalles en cuya elaboraci\u00f3n \u00e9l mismo particip\u00f3. En cuanto a Weimar, incluso el \u201cyeke\u201d (jud\u00edo alem\u00e1n) liberal Ludwig Feuchtwanger, CEO de Duncker &amp; Humblot a la saz\u00f3n y editor personal de Schmitt, era consciente del delgado hielo sobre el que estaba parada la Rep\u00fablica de Weimar, \u201cuna rep\u00fablica sin republicanos\u201d, como se sol\u00eda decir en aquel entonces, que pod\u00eda caer f\u00e1cilmente en manos de sus enemigos debido al formalismo de la democracia liberal de aquel entonces. Finalmente, el universalismo de la Liga de las Naciones de Ginebra era solo una consagraci\u00f3n del inestable statu quo de Versalles.<\/p>\n<p>Fueron los propios nazis quienes terminaron desconfiando de la sinceridad de Schmitt, tal como lo muestra el informe de la oficina \u201cRosenberg\u201d de la SS de 1937 que en gran medida contribuyera a su ca\u00edda en desgracia y que hasta el d\u00eda de hoy sigue siendo una de las mejores interpretaciones que se han hecho de su obra. En \u00e9l se advierte sobre la existencia en su pensamiento de \u201cuna l\u00ednea uniforme, que atraviesa todos los escritos muy claramente: en el trasfondo de los conceptos jur\u00eddicos y pol\u00edticos est\u00e1 el poder de la Iglesia cat\u00f3lica\u201d.<\/p>\n<p>En este informe tambi\u00e9n consta que Carl Schmitt defendi\u00f3 la infalibilidad del Papa, elogi\u00f3 a Donoso Cort\u00e9s como un \u201cdescendiente de los grandes inquisidores\u201d, jesuitas como Pryzwara y Gundlach lo hab\u00edan considerado un gran te\u00f3rico del Estado, su \u201cpensamiento del orden concreto\u201d de 1934 era un neotomismo camuflado, etc. La conclusi\u00f3n del informe es muy reveladora: \u201cEste concepto neutral de la pol\u00edtica, y esto es lo m\u00e1s asombroso, es hecho el se\u00f1or de los valores portadores de la ideolog\u00eda nacionalsocialista, en primera l\u00ednea del concepto del pueblo. Este n\u00facleo de nuestra ideolog\u00eda es denigrado a la esfera de la auto-administraci\u00f3n. El pueblo es una parte modesta del campo en el cual se disputan las contradicciones teol\u00f3gicas. Este es el n\u00facleo de la doctrina de Carl Schmitt\u201d.<\/p>\n<p>Los jacobinos marrones, que con mucha raz\u00f3n consideraban al catolicismo como su enemigo natural, sospechaban de un pensador cat\u00f3lico y conservador, que encima antes (y despu\u00e9s) de su \u00e9poca nacionalsocialista supo rodearse de jud\u00edos durante toda su vida. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><em>Andr\u00e9s Rosler es Doctor en Derecho (Oxford), Master en Ciencia Pol\u00edtica, Profesor de Filosof\u00eda del Derecho e investigador de Conicet<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parafraseando a Woody Allen en Manhattan Murder Mystery, todav\u00eda hay gente que prefiere no leer mucho a Carl Schmitt porque teme que eso le d\u00e9&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1456,986],"tags":[2757,292,355,273,1583,211,2887],"class_list":["post-17024","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia","category-politica","tag-autonomia","tag-derecho","tag-filosofia","tag-instituciones","tag-normas","tag-politica","tag-schmitt"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4qA","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17024"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17024\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17026,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17024\/revisions\/17026"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}