{"id":17042,"date":"2021-08-23T19:56:31","date_gmt":"2021-08-23T22:56:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17042"},"modified":"2021-08-23T19:56:52","modified_gmt":"2021-08-23T22:56:52","slug":"la-politica-la-grieta-y-el-empate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17042","title":{"rendered":"La pol\u00edtica, la grieta y el empate"},"content":{"rendered":"<p>Los a\u00f1os electorales exacerban los debates p\u00fablicos. Los oficialismos, contra viento y marea, intentar\u00e1n salir victoriosos en la contienda de manera de tener dos a\u00f1os de relativa capacidad de maniobra. Las oposiciones, por el contrario, buscar\u00e1n derrotar a quien ejerce el poder, para mostrarse como una alternativa viable en el juego democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Nada de lo descripto en el p\u00e1rrafo anterior nos es ajeno y forma parte de la vida pol\u00edtica en una democracia. Ininterrumpidamente desde 1983 venimos experimentando esta rutina, donde el sistema electoral respeta la voluntad de las mayor\u00edas. Es, adem\u00e1s, la manera en que cualquier ciudadano puede aspirar a un cargo electivo, siempre que tenga las herramientas (y el dinero), para penetrar en la opini\u00f3n p\u00fablica y capturar una cantidad de votos suficiente, sea a trav\u00e9s de un partido pol\u00edtico o, \u00faltimamente, mediante alianzas que lo exceden.<\/p>\n<p>Las feroces agresiones a los mecanismos electorales transparentes que viven algunos pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, como Nicaragua o Venezuela, o su supresi\u00f3n desde hace m\u00e1s de 60 a\u00f1os, como el caso de Cuba, nos hacen valorar y defender el proceso argentino, que con sus m\u00e1s y menos, funciona adecuadamente.<\/p>\n<p>Se supone tambi\u00e9n que las elecciones permiten arbitrar, al menos por un per\u00edodo de dos a\u00f1os, entre las distintas visiones pol\u00edticas que atraviesan a la sociedad. Ese arbitraje otorgar\u00eda al triunfador las herramientas para llevar adelante su plan de gobierno. Por supuesto que tal programa estar\u00e1 encaramado en los l\u00edmites que le fija la estructura institucional vigente, expresada en el texto constitucional.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, la Constituci\u00f3n establece los m\u00e1rgenes (o el cuadril\u00e1tero) donde la batalla pol\u00edtica tiene lugar y adem\u00e1s determina el m\u00e9todo incruento de soluci\u00f3n de conflictos. Como bien explica Andr\u00e9s Rosler en el texto que se publica en este n\u00famero, la dial\u00e9ctica amigo-enemigo que seg\u00fan Carl Schmitt define a la pol\u00edtica, en una sociedad institucionalizada a trav\u00e9s de un sistema constitucional no deber\u00eda ser la que impere en el debate pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Sabemos, no obstante, que no siempre se da de la manera que pretend\u00ed conceptualizar en los p\u00e1rrafos anteriores y el debate puede girar \u2013y gira\u2013 hacia lugares m\u00e1s polarizados, donde justamente lo que se pone en duda es el sistema mismo o \u2013lo que es m\u00e1s grave\u2013 se intenta hegemonizar el poder y romper la din\u00e1mica constitucional a cualquier precio. Esto, desde ya, no resulta novedoso y desde Madison en el N\u00b0 48 del <em>Federalista<\/em>, se viene repitiendo que la divisi\u00f3n de poderes y la efectiva protecci\u00f3n de las libertades individuales, con principal foco en la de prensa, son buenos ant\u00eddotos para quienes pretenden agredirla intentando acaparar poder en detrimento de quien piense distinto. Con la infinidad de problemas, y los eventuales ajustes que cualquier sistema pol\u00edtico requiere, nuestro pa\u00eds viene sosteniendo esta institucionalidad.<\/p>\n<p>Esta \u201cmaquinaria\u201d constitucional, entonces, es la que fija el per\u00edmetro del debate, a\u00fan con quienes la consideran in\u00fatil, \u201cburguesa\u201d, o que protege a los \u201cfactores de poder\u201d. Por otra parte, la experiencia nos muestra tambi\u00e9n que la democracia republicana, con su componente igualitario desarrollado en el siglo XX, sigue siendo el mecanismo mediante el cual mejor se canalizan los cambios estructurales en la sociedad, sin necesidad de tener que recurrir a m\u00e9todos revolucionarios.<\/p>\n<p>En este contexto, la famosa \u201cgrieta\u201d a la que se alude de manera permanente, es un producto, si se quiere exacerbado, del debate encarnado en el sistema democr\u00e1tico. Las posiciones, a veces, parecen extremadamente antag\u00f3nicas y hasta podr\u00eda argumentarse que hay dos modelos de Argentina en pugna. No obstante, el cuadril\u00e1tero institucional se mantiene, aunque la falta de resoluci\u00f3n de esta contienda parece dar lugar a un empate casi permanente.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos futbol\u00edsticos, sabemos que la victoria otorga tres puntos, la derrota nada, y el empate un punto. Algo suma, pero no lo suficiente. Si la \u201cigualdad\u201d es sistem\u00e1tica, el avance es menor o, peor a\u00fan, se torna retroceso.<\/p>\n<p>El empate se da, sencillamente, porque las distintas visiones de Argentina no terminan de prevalecer para llevar adelante un proyecto con ambici\u00f3n de futuro. A fuerza de simplificar, unos se anclan en el pasado impulsando una visi\u00f3n donde el Estado interviene de manera agobiante en la actividad econ\u00f3mica, alterando los precios relativos y conspirando con el clima de generaci\u00f3n de valor e inversi\u00f3n, en la idea de que traer\u00e1 el ansiado desarrollo. Otros, pretendiendo de manera ingenua un cambio cultural que operar\u00eda casi m\u00e1gicamente, donde las inversiones llover\u00edan por la sola raz\u00f3n de que los contrarios no est\u00e1n en el poder. Estas son las visiones m\u00e1s polarizantes que se escuchan, aunque hay much\u00edsimas m\u00e1s, que no resulta posible glosar ahora. En la actualidad, los apoyos al r\u00e9gimen cubano, la falta de condena expresa a los gobiernos de Venezuela o Nicaragua; o las curiosas definiciones presidenciales sobre la libertad (que se tratan en el texto editorial de este n\u00famero) por el lado del oficialismo, s\u00f3lo aportan confusi\u00f3n a los debates. A la postre, ninguna de las visiones prevalece y se alternan en la gesti\u00f3n del poder, con las consecuencias que hoy conocemos perfectamente.<\/p>\n<p>Ahora bien, vale la pena reiterar que en el marco institucional para dar el debate no hay lugar para la exclusi\u00f3n de nadie (con excepci\u00f3n de quien es culpable \u2013con sentencia firme\u2013 de delitos), desde que justamente es el propio texto constitucional el que fija los l\u00edmites y es tambi\u00e9n el que \u2013con clarividente sencillez\u2013 protege de manera robusta las libertades necesarias.<\/p>\n<p>Hay, no obstante, factores que trastocan esta l\u00f3gica y producen alteraciones de enorme relevancia. Como dije anteriormente, el texto constitucional es el que determina que el conflicto ser\u00e1 resuelto mediante la adjudicaci\u00f3n, por un Poder Judicial independiente. Por otra parte, el fen\u00f3meno de la corrupci\u00f3n atraviesa nuestra historia y se agrav\u00f3 en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Es fundamental que el Poder Judicial sea quien resuelva de manera imparcial estas cuestiones. Mientras tanto, debemos someternos a la regla institucional por antonomasia, que es la presunci\u00f3n de inocencia. La exclusi\u00f3n de los supuestos corruptos del debate p\u00fablico sin una sentencia firme no est\u00e1 dentro del men\u00fa del texto constitucional.<\/p>\n<p>Que los jueces (en especial los encargados de investigar la corrupci\u00f3n) no sean todo lo eficaces que se espera de ellos es un problema de primera magnitud, que forma parte del eterno empate en el que vivimos. Un ejemplo elocuente de esta afirmaci\u00f3n es la causa por contrabando de armas en la que estaba involucrado el expresidente Carlos Menem, la que, hasta su muerte reciente y luego de m\u00e1s de 25 a\u00f1os de ocurrido el hecho investigado, no tuvo una resoluci\u00f3n final. En definitiva, el Poder Judicial es parte de esta dificultad, donde la <em>adjudicaci\u00f3n<\/em> que se espera de los jueces est\u00e1 atravesada por la pol\u00edtica. Si, por el contrario, los fiscales y jueces ocupan el lugar que les corresponde investigando y juzgando eficazmente de conformidad con la ley aplicable, una de las causas relevantes del empate podr\u00eda comenzar a resolverse.<\/p>\n<p>La pregunta que sobrevuela es el modo en que debemos entender al debate en una rep\u00fablica democr\u00e1tica para desempatar, y si debemos soportar la polarizaci\u00f3n, los antagonismos y a veces los ataques a un entendimiento can\u00f3nico del texto constitucional.<\/p>\n<p>Giovanni Sartori, en su texto <em>Que es la democracia<\/em> responde con sencillez que \u201c<em>el comerciante que vende perlas falsas por verdaderas va a prisi\u00f3n; el pol\u00edtico que vende humo, con frecuencia lo logra y no va a prisi\u00f3n. Entonces, la diferencia es que en pol\u00edtica la concurrencia desleal, mentirosa y precisamente \u2018demag\u00f3gica\u2019 es impune, y a menudo redituable\u2026Legamente no lo podemos impedir, estamos imposibilitados. El \u00fanico correctivo es hacerlo p\u00fablico, que no se dejen enga\u00f1ar, cuando menos en masa y todo el tiempo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea de razonamiento, el debate democr\u00e1tico no tiene que cejar. Por el contrario, debe robustecerse y confrontar lo que resulte necesario confrontar. No tanto tiene que procurar el proclamado \u201cconsenso\u201d sino cierta concurrencia de objetivos que permita poner en marcha un proyecto para ambicionar una Argentina mejor. La regla institucional ser\u00e1 el marco indispensable y las razones por las que los actores pol\u00edticos tiendan a concurrir no necesariamente tienen que coincidir. Este camino tendr\u00e1 dos efectos virtuosos: en primer lugar, comenzar a disolver la famosa grieta y transformarla en debates sustanciales. En segundo lugar, consolidar a\u00fan m\u00e1s la rep\u00fablica democr\u00e1tica.<\/p>\n<p><em>Diego Botana es Abogado, Doctor en Derecho, Master en Leyes y profesor universitario<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los a\u00f1os electorales exacerban los debates p\u00fablicos. Los oficialismos, contra viento y marea, intentar\u00e1n salir victoriosos en la contienda de manera de tener dos a\u00f1os&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,986],"tags":[120,148,2026,1250,2894,274],"class_list":["post-17042","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-politica","tag-democracia","tag-elecciones","tag-grieta","tag-institucionalidad","tag-mayorias","tag-republica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4qS","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17042"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17044,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17042\/revisions\/17044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}