{"id":17046,"date":"2021-08-23T20:02:41","date_gmt":"2021-08-23T23:02:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17046"},"modified":"2021-08-23T20:02:44","modified_gmt":"2021-08-23T23:02:44","slug":"la-grieta-existe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17046","title":{"rendered":"La \u201cgrieta\u201d, \u00bfexiste?"},"content":{"rendered":"<p>La imagen de la grieta, como caracterizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds, surgi\u00f3 como invenci\u00f3n period\u00edstica, pero alcanz\u00f3 de inmediato una amplia popularidad, al punto de ser asumida como categor\u00eda habitual de an\u00e1lisis sin reparar en sus l\u00edmites, en especial, la idea impl\u00edcita de una <em>simetr\u00eda<\/em> o equivalencia entre los dos sectores enfrentados.<\/p>\n<p>Es cierto que, desde un punto de vista meramente descriptivo y cuantitativo, existe una simetr\u00eda innegable. El electorado se divide <em>grosso modo<\/em> en dos \u201cn\u00facleos duros\u201d de un tercio cada uno, que apoyan de modo incondicional al Frente de Todos y a Juntos por el Cambio respectivamente, mientras que otro tercio fluct\u00faa entre uno y otro lado, motivado m\u00e1s por la coyuntura que por la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Pero lo que es preciso preguntarse es si tambi\u00e9n se verifica una simetr\u00eda clara cuando se asume un punto de vista <em>cualitativo<\/em>, entendiendo este t\u00e9rmino en sentido <em>\u00e9tico<\/em>. La introducci\u00f3n del t\u00e9rmino \u201c\u00e9tica\u201d en esta reflexi\u00f3n exige dos aclaraciones. En primer lugar, no se trata de adentrarse en el \u00e1mbito <em>subjetivo<\/em> de las buenas o malas intenciones, lo cual constituye una cuesti\u00f3n de conciencia, eminentemente personal, que est\u00e1 fuera de nuestro alcance y no admite generalizaciones. M\u00e1s bien se refiere al terreno <em>objetivo<\/em> de los valores \u00e9ticos que deben inspirar no s\u00f3lo la actuaci\u00f3n sino tambi\u00e9n al pensamiento pol\u00edtico, si es que no se pretende reducir la pol\u00edtica a un cap\u00edtulo de la sociolog\u00eda o de la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>En esta segunda perspectiva, se podr\u00eda llamar con propiedad \u201cgrieta\u201d al clivaje pol\u00edtico de los \u201970, entre una dictadura de derecha que buscaba perpetuarse en el poder y los movimientos subversivos que buscaban imponer una dictadura de izquierda. La simetr\u00eda entre estos extremos era obvia, y su contraste con el orden moral, comparable. Pero hoy la situaci\u00f3n es muy distinta, y la disparidad <em>\u00e9tica<\/em> entre ambos sectores pol\u00edticos salta a la vista.<\/p>\n<p>En efecto, la Vicepresidenta misma, como l\u00edder pol\u00edtica e ideol\u00f3gica del actual gobierno, ha expresado p\u00fablicamente su rechazo a las instituciones republicanas tach\u00e1ndolas de obsoletas. Cabe concluir que las mismas son simplemente \u2013para ella y su espacio\u2013 un instrumento para acceder al poder y, desde all\u00ed, cambiar de ra\u00edz el sistema pol\u00edtico. \u00bfDe qu\u00e9 reforma se trata? Tampoco hacen de ello un misterio: aspiran a una democracia de tipo directo o plebiscitario. El nuevo sistema incluir\u00eda una redefinici\u00f3n de los derechos humanos, prop\u00f3sito que se refleja consistentemente en su pol\u00edtica exterior: acercamiento a las autocracias de Rusia y China, tolerancia incondicional hacia las violaciones de los derechos humanos en Venezuela y Nicaragua, silencio ante la represi\u00f3n de las manifestaciones populares en Cuba, etc. En todo esto es dif\u00edcil no ver reflejos de un proyecto ya ensayado \u2013con \u00e9xito s\u00f3lo parcial\u2013 en el plano interno y que hoy se busca revivir: la b\u00fasqueda de poder hegem\u00f3nico y la pol\u00edtica facciosa de derechos humanos. A eso se suma la colonizaci\u00f3n del Estado, con crecimiento exponencial del empleo p\u00fablico en favor de militantes y clientes; la instauraci\u00f3n de un capitalismo de amigos; el desmantelamiento de los mecanismos de control y la abierta presi\u00f3n sobre el sistema judicial en busca de impunidad para la cleptocracia que en el pasado benefici\u00f3 prodigiosamente al entonces matrimonio gobernante, sus funcionarios y empresarios cercanos. \u00bfSe puede afirmar que el gobierno de Juntos por el Cambio fue s\u00f3lo la reproducci\u00f3n especular de estos vicios desde otro signo pol\u00edtico? \u00bfPersigue Juntos por el Cambio desmantelar la rep\u00fablica e instaurar alg\u00fan tipo de autocracia de derecha? \u00bfEs posible encontrar en \u00e9l estas mismas pr\u00e1cticas en dimensiones comparables?<\/p>\n<p>Se\u00f1alar este d\u00e9ficit \u00e9tico de la coalici\u00f3n gobernante no equivale a cuestionar indiscriminadamente la integridad moral de los funcionarios de la actual gesti\u00f3n, la de sus electores (que votan movidos por muy variadas razones) ni excluir de la cr\u00edtica a la otra parte en base a los mismos criterios. Tampoco comporta negar la posibilidad de di\u00e1logo. El Frente de Todos es una coalici\u00f3n variopinta: el peronismo no es lo mismo que el kirchnerismo, y en este \u00faltimo encontramos distintos grados de radicalizaci\u00f3n. Pero entre rep\u00fablica y autocracia no existe un \u201cterreno del medio\u201d para la conciliaci\u00f3n, por lo cual se equivocan quienes buscan superar la \u201cgrieta\u201d equiparando forzadamente ambos sectores, distribuyendo de modo \u201cequitativo\u201d las cr\u00edticas y pretendiendo adoptar un punto de vista \u201csuperior\u201d.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la \u201cgrieta\u201d entendida como la existencia de dos sectores antag\u00f3nicos pero \u00e9ticamente equivalentes <em>no existe<\/em>. Existe s\u00ed una profunda fractura ideol\u00f3gica, una de cuyas partes es enemiga de la idea de democracia y derechos humanos tal cual son entendidos en la tradici\u00f3n pol\u00edtica republicana. No habr\u00e1 acercamiento posible entre las partes sin tomar en serio la encrucijada \u00e9tica, que tanto los promotores del buenismo voluntarista, como los partidarios de la neutralidad a toda costa, insisten (en vano) en soslayar.<\/p>\n<p><em>Gustavo Irraz\u00e1bal es te\u00f3logo moral<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La imagen de la grieta, como caracterizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds, surgi\u00f3 como invenci\u00f3n period\u00edstica, pero alcanz\u00f3 de inmediato una amplia popularidad,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,986],"tags":[2896,712,148,2895,2026,211,274],"class_list":["post-17046","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-politica","tag-autocracia","tag-coalicion","tag-elecciones","tag-funcionarios","tag-grieta","tag-politica","tag-republica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4qW","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17046","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17046"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17046\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17048,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17046\/revisions\/17048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}