{"id":17101,"date":"2021-10-10T21:36:15","date_gmt":"2021-10-11T00:36:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17101"},"modified":"2021-10-10T21:36:16","modified_gmt":"2021-10-11T00:36:16","slug":"por-culpa-de-la-pandemia-o-gracias-a-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17101","title":{"rendered":"\u201cPor culpa de la pandemia\u201d o \u201cGracias a la pandemia\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Cu\u00e1ntas veces, en estos d\u00edas, hemos escuchado la expresi\u00f3n \u201c<em>esto ha venido para quedarse\u2026<\/em>\u201d y lo vinculamos con varias conductas que se han ido promoviendo en torno a la prevenci\u00f3n sanitaria suscitada por la contagiosidad del virus COVID-19, por la pandemia que atraviesa el planeta\u2026<\/p>\n<p>Una de ellas, en la que voy a centrar la mirada, tiene que ver con las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n (TIC) asociadas con diferentes \u00e1mbitos educativos.<\/p>\n<p>Para numerosos docentes y familias, ha sido la pandemia la responsable de provocar el uso de las TIC en la educaci\u00f3n. Si bien es cierto que la situaci\u00f3n excepcional que atravesamos ha provocado su uso masivo en muchos \u00e1mbitos de la vida social, la integraci\u00f3n de las TIC en procesos de ense\u00f1anza-aprendizaje tiene, al menos, dos d\u00e9cadas de intensa investigaci\u00f3n y promoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estamentos como el Espacio Europeo de Educaci\u00f3n Superior (EEES) con el <em>Proceso o Plan de Bolonia <\/em>(1999) y la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) con su <em>Marco de Acci\u00f3n 2030 <\/em>(2016), entre otros, han asumido la importancia de este impulso transformador de la educaci\u00f3n asistida por tecnolog\u00edas. La Iglesia cat\u00f3lica, en diversas instancias, ha reconocido el reto pastoral que implica una adecuada integraci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n en la educaci\u00f3n, en la formaci\u00f3n de los agentes pastorales, ya que \u00e9stas \u201c<em>no modifican s\u00f3lo el modo de comunicar, sino la comunicaci\u00f3n en s\u00ed misma<\/em>, [\u2026] <em>un nuevo modo de aprender y de pensar<\/em>, de tal modo que <em>estudiantes e investigadores tienen acceso m\u00e1s f\u00e1cil e inmediato a documentos, fuentes y descubrimientos cient\u00edficos, y pueden as\u00ed trabajar en equipo desde diversos lugares; adem\u00e1s, la naturaleza interactiva de los nuevos medios facilita formas m\u00e1s din\u00e1micas de aprendizaje y de comunicaci\u00f3n que contribuyen al progreso social<\/em>\u201d(Benedicto XVI).<\/p>\n<p>En el plano nacional, ya en el a\u00f1o 2006, la ley de Educaci\u00f3n Nacional 26206 asum\u00eda la importancia de integrar las nuevas tecnolog\u00edas en los procesos educativos de todos los niveles y no exclusivamente el superior.<\/p>\n<p>Las conclusiones ofrecidas en aquellos espacios referidos, las citas de los mensajes eclesiales y la referencia a la ley de educaci\u00f3n nacional responden a una corriente de discusiones, ensayos e investigaciones <em>previas<\/em>, lo que nos permite sostener y probar lo referido en el tercer p\u00e1rrafo de esta nota.<\/p>\n<p>Ahora bien, las investigaciones y sentencias que dan cuenta de la importancia de asumir el dinamismo de las TIC en cualquier proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje tambi\u00e9n llaman la atenci\u00f3n sobre varias circunstancias y contextos que deber\u00edan contemplarse para que verdaderamente redunden en beneficio de los diferentes interactuantes de esos procesos. Desde la capacitaci\u00f3n de docentes y estudiantes para un adecuado uso de las diferentes aplicaciones, hasta una integraci\u00f3n en el proceso educativo que no considere las TIC como meros instrumentos o herramientas de entretenimiento, o como repositorios silentes de presentaciones, textos y videos. Desde la posibilidad de acceder a una adecuada conectividad a Internet hasta la capacidad de contar con dispositivos apropiados para la participaci\u00f3n real de cada interactuante en los procesos formativos.<\/p>\n<p>Lo que ha provocado la pandemia que estamos transitando es generar un ejercicio, a mi entender, <em>descontrolado<\/em>, de las enriquecedoras propuestas que permitir\u00edan convertir las TIC en TAC: de tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n a tecnolog\u00edas para el aprendizaje y el conocimiento.<\/p>\n<p>Utilizo el calificativo \u201cdescontrolado\u201d porque, en primer lugar, docentes con idoneidad creativa, progresivamente capacitados para estos desaf\u00edos, se vieron interactuando con estudiantes considerados <em>nativos digitales<\/em>, con gran actividad en redes sociales, pero inexpertos o sin motivaci\u00f3n para intervenir en plataformas digitales de aprendizaje. Tambi\u00e9n por la situaci\u00f3n de muchos docentes que, sin ning\u00fan tipo de capacitaci\u00f3n en competencias digitales, se vieron forzados a usar diversas plataformas \u2013replicando en ellas, sin adaptaci\u00f3n alguna, la misma oratoria, la distribuci\u00f3n de bibliograf\u00eda y la resoluci\u00f3n de ex\u00e1menes\u2013, con estudiantes intuitivamente activos en esas plataformas, pero insatisfechos o desmotivados para progresar en su proceso de aprendizaje.<\/p>\n<p>Tal como queda acreditado por el informe del <em>Centro de Implementaci\u00f3n de Pol\u00edticas P\u00fablicas para la Equidad y el Crecimiento<\/em> (CIPPEC, D\u00edaz Langou y otros, 2020), el cese de la asistencia presencial a los centros educativos \u2013principalmente a las escuelas, por las caracter\u00edsticas de las medidas sanitarias (ASPO y DISPO) \u2013 ha visibilizado la llamada <em>brecha digital<\/em> de muchas maneras. Sostiene el informe que <em>2 de cada 3<\/em> (hogares) <em>no cuentan con los insumos de TIC necesarios para poder continuar con su<\/em> <em>escolarizaci\u00f3n<\/em> \u2013y, por extensi\u00f3n, podemos decir que la catequesis en nuestras comunidades ha enfrentado la misma limitaci\u00f3n\u2013.<\/p>\n<p>La <em>desigualdad digital<\/em> no s\u00f3lo se ha dado en la capacitaci\u00f3n de docentes y estudiantes sino tambi\u00e9n en el acceso a Internet \u2013falta de una buena oferta de conexi\u00f3n en la zona de habitaci\u00f3n, de buen flujo de datos, etc.\u2013; en la capacidad de acceder a dispositivos adecuados \u2013computadoras personales, port\u00e1tiles o de escritorios, o tabletas o tel\u00e9fonos inteligentes\u2013; en la disponibilidad para usar esos dispositivos \u2013en la casa se utilizaba el mismo dispositivo para el trabajo, la comunicaci\u00f3n social, la provisi\u00f3n hogare\u00f1a\u2013; e inclusive en la dedicaci\u00f3n para participar adecuadamente del proceso de ense\u00f1anza aprendizaje \u2013algunos dispon\u00edan de una habitaci\u00f3n s\u00f3lo para ese efecto y otros padec\u00edan involuntarias acciones de distracci\u00f3n, desde hermanos\/as que interrump\u00edan las clases, timbres o tel\u00e9fonos que sonaban, alg\u00fan pariente que saludaba sin notar qu\u00e9 suced\u00eda\u2013.<\/p>\n<p>Todas estas circunstancias y contextos descritos, si bien no fueron provocados por la pandemia, sin embargo pusieron a prueba las investigaciones anteriores y las mismas propuestas en torno a la ense\u00f1anza, mediada por tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>Informes de distintos autores de organizaciones argentinas como CIPPEC (Cardini y otros, 2020), Argentinos por la educaci\u00f3n (Salvetti, 2020), de la sede de ACSI Latinoam\u00e9rica \u2013Association of Christian Schools International\u2013<em> <\/em>(Diaz, 2020), o publicados en la revista cient\u00edfica internacional <em>Journal of Pedagogical Research<\/em> \u2013que publica art\u00edculos revisados por pares sobre cualquier \u00e1rea de la educaci\u00f3n\u2013 (Klapproth y otros, 2020) refieren que particularmente las y los docentes \u2013y por ampliaci\u00f3n podr\u00edamos decir, en nuestro caso, pastores, agentes formadores, catequistas\u2013 han experimentado altos niveles de estr\u00e9s (Gr\u00e1fico 1): por la dificultad para dar con la motivaci\u00f3n adecuada, por las complicaciones en el manejo o disponibilidad de dispositivos para conectarse, por experimentar cierto deterioro o perplejidad en la interacci\u00f3n con sus estudiantes.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos agregar a las causas de estr\u00e9s (<em>ver en el link al final del art\u00edculo el Gr\u00e1fico 2)<\/em> los niveles de exposici\u00f3n en pantalla para la interacci\u00f3n comunicacional: tengamos en cuenta que nuestros agentes pastorales ofrecen su servicio y \u00e9ste se suma a las labores cotidianas \u2013familiares y\/o de sustento\u2013; de este modo a los porcentajes de exposici\u00f3n para la interacci\u00f3n laboral y\/o familiar \u2013de 4 a 8 horas diarias durante los d\u00edas h\u00e1biles\u2013 habr\u00eda que agregar las recreativas y las de servicio comunitario.<\/p>\n<p>Estos informes variados, que se presentan con datos estad\u00edsticos, fueron cotejados por nuestra parte en una investigaci\u00f3n que tuvo como sujetos y objetos del estudio a diversos agentes de pastoral de la parroquia Nuestra Se\u00f1ora del Carmen, de Wilde, d\u00e1ndole rostro y dimensi\u00f3n personalizada a aquellos relatos de car\u00e1cter general.<\/p>\n<p>Si se suman a estas consideraciones ciertas sensaciones de hast\u00edo ante la interacci\u00f3n educativa con medios digitales, por la inmersi\u00f3n coercitiva que han provocado las medidas de prevenci\u00f3n sanitaria y su incierta prolongaci\u00f3n en el tiempo, se podr\u00eda presumir lo contrario de la primera afirmaci\u00f3n de este art\u00edculo, esto es, que la educaci\u00f3n mediada con tecnolog\u00edas de aprendizaje para el conocimiento, \u201c<strong>NO<\/strong> ha venido para quedarse\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, al integrar la mirada del sacerdote, docente, licenciado en Teolog\u00eda y licenciando en Tecnolog\u00eda educativa, me animo a sostener que conjugar los planteos pedag\u00f3gicos que supone la integraci\u00f3n de tecnolog\u00edas del aprendizaje en el proceso educativo no s\u00f3lo es posible, sino que, adem\u00e1s, resulta una oportunidad de mejora para la calidad de todo proceso educativo, incluso religioso; para la creatividad de sus interlocutores y para el crecimiento en el conocimiento, en la experiencia y en el ejercicio de su vida.<\/p>\n<p>Adecuadamente integradas en el proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje, las TAC contribuyen a pasar de una actitud pasiva del alumnado a un aprendizaje centrado en estrategias de colaboraci\u00f3n, de interacci\u00f3n comunitaria y de protagonismo personal; permiten plantear en la pr\u00e1ctica educativa un cambio de paradigma, donde cada estudiante descubra, aplique y desarrolle su propio conocimiento en actividades y proyectos (Marqu\u00e8s Graells, 2008), lo que conlleva a una renovada formaci\u00f3n docente en la que se hace experiencia de este paradigma como aprendices. As\u00ed como se capacitan en contenidos disciplinares y pedag\u00f3gicos espec\u00edficos, lo hacen tambi\u00e9n en el adecuado uso de las tecnolog\u00edas m\u00e1s apropiadas para esos contenidos.<\/p>\n<p>Por supuesto que, concomitantemente con la capacitaci\u00f3n del cuerpo docente, deber\u00e1 cultivarse la disponibilidad de la comunidad estudiantil, y ambas comunidades deber\u00e1n tener asegurados la conectividad adecuada y el acceso generalizado a internet, y la mayor\u00eda de sus miembros deber\u00e1n contar con dispositivos apropiados para animar e interactuar en las distintas propuestas formativas.<\/p>\n<p>Si alg\u00fan lector desprevenido piensa que por culpa de la pandemia la educaci\u00f3n se ha despersonalizado por las mediaciones tecnol\u00f3gicas, o que son muchas, demasiadas, las variables que deber\u00edan coordinarse para un \u00f3ptimo aprovechamiento de las posibilidades que brindan las renovadas tecnolog\u00edas para el aprendizaje y el conocimiento, perm\u00edtame decirle que en realidad se han convertido en un <em>desaf\u00edo grande y apasionante que requiere energ\u00edas renovadas y una imaginaci\u00f3n nueva<\/em> (Francisco, 2014), que espero saber asumir para plasmar en mi tarea sacerdotal y docente, y acompa\u00f1ar fraternalmente a quien le interese.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-table\">\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>Gr\u00e1fico 1: Encuesta estr\u00e9s ACSI Latinoam\u00e9rica<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/figure>\n<p><a href=\"https:\/\/bit.ly\/3fCZlBm\">https:\/\/bit.ly\/3fCZlBm<\/a><\/p>\n<figure class=\"wp-block-table\">\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>Gr\u00e1fico 2: Encuesta causas de estr\u00e9s ACSI Latinoam\u00e9rica <a href=\"https:\/\/bit.ly\/3fCZlBm\">https:\/\/bit.ly\/3fCZlBm<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/figure>\n<p><em>Fabi\u00e1n Esparafita es sacerdote, licenciado en Teolog\u00eda y profesor universitario<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cu\u00e1ntas veces, en estos d\u00edas, hemos escuchado la expresi\u00f3n \u201cesto ha venido para quedarse\u2026\u201d y lo vinculamos con varias conductas que se han ido promoviendo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[2917,17,710,2540],"class_list":["post-17101","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-desigualdad-digital","tag-educacion","tag-escolarizacion","tag-pandemia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4rP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17101"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17103,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17101\/revisions\/17103"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}