{"id":17225,"date":"2022-01-31T15:38:29","date_gmt":"2022-01-31T18:38:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17225"},"modified":"2022-01-31T15:38:35","modified_gmt":"2022-01-31T18:38:35","slug":"la-inflacion-el-problema-central-de-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17225","title":{"rendered":"La inflaci\u00f3n, el problema central de la econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Los problemas macroecon\u00f3micos son un cl\u00e1sico de la econom\u00eda argentina, desde hace tiempo. El acuerdo con el FMI, el d\u00f3lar, la pobreza y los planes sociales son algunas de las cuestiones centrales en el debate socio-econ\u00f3mico de la Argentina en la actualidad, y podr\u00eda extenderse a los \u00faltimos veinte a\u00f1os, si bien los recurrentes problemas macroecon\u00f3micos datan de d\u00e9cadas.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La inflaci\u00f3n, en el centro de la cuesti\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El Presupuesto Nacional 2022 ha estimado un crecimiento del PIB del 4% anual, un d\u00e9ficit fiscal primario de 3,3% y un objetivo de variaci\u00f3n del IPC de 33 % anual. Con los resultados a los que apunta el cierre de la inflaci\u00f3n en 2021, desde aquel 29% del Presupuesto 2021 hasta un valor que ser\u00eda del orden de 50% anual, los pron\u00f3sticos para 2022 suenan optimistas.<\/p>\n<p>La econom\u00eda argentina se debate entre la salida de la recesi\u00f3n, quiz\u00e1s se puede decir post-pico del COVID-19, y una recuperaci\u00f3n que no termina de tomar forma. La tendencia no es alentadora porque, desde 2012, la econom\u00eda se enfrenta a un proceso de estanflaci\u00f3n. Al respecto, el problema de la alta inflaci\u00f3n parece minimizado en la discusi\u00f3n econ\u00f3mica, siendo un tema central en la pol\u00edtica econ\u00f3mica, y con impactos sociales muy relevantes, pues afecta el ingreso y el salario real, y suele derivar en una ca\u00edda del poder de compra, adem\u00e1s de ser decisivo en la pobreza.<\/p>\n<p>Pero no est\u00e1 de moda hablar de \u201ccombatir la inflaci\u00f3n\u201d. Hace 30 a\u00f1os, el Plan Austral y el Plan de Convertibilidad surgieron en contextos acad\u00e9micos, pol\u00edticos y sociales donde se reconoc\u00eda la gravedad del problema. Hoy no es as\u00ed. No hay debate.<\/p>\n<p>Es que es muy dif\u00edcil acabar con la alta inflaci\u00f3n cuando adquiere, adem\u00e1s, un car\u00e1cter inercial. Despu\u00e9s de que la Convertibilidad anulara la inflaci\u00f3n, y sus variaciones fueran relativamente bajas en los \u00b42000 por herencia de la inercia anti-indexatoria del r\u00e9gimen anterior, el problema reapareci\u00f3 a fines de esa d\u00e9cada con una serie de medidas que implicaron indexaci\u00f3n salarial, expansi\u00f3n elevada del gasto p\u00fablico, su mayor financiamiento con emisi\u00f3n monetaria, sin acceso a los mercados voluntarios de deuda p\u00fablica por el default y los holdouts.<\/p>\n<p>En el primer quinquenio de los \u20182010, la inflaci\u00f3n promedi\u00f3 el 27% anual. Entre 2018 y 2020, con motivo de la devaluaci\u00f3n y el cierre de los mercados de deuda, que motiv\u00f3 la asistencia del FMI como prestamista de \u00faltima instancia, la variaci\u00f3n de precios minoristas promedi\u00f3 45,8% anual \u2013considerando 36,1% anual en 2020, valor del a\u00f1o de la pandemia\u2013.<\/p>\n<p>Como ya se se\u00f1al\u00f3, la perspectiva es desafiante. Las medidas actuales para \u201cmantener\u201d la inflaci\u00f3n son el atraso cambiario, tarifas de energ\u00eda y transporte atrasadas, precios m\u00e1ximos a muchos alimentos y otros bienes, sostenimiento de los Derechos de Exportaci\u00f3n elevados, cupos de exportaci\u00f3n y registro de exportaci\u00f3n de carnes, y m\u00e1s controles, con un cepo cambiario ineficaz, dada la brecha de 80% entre el tipo de cambio oficial y el blue. Estas medidas ya fueron aplicadas entre 2008 y 2015 y generaron subas de precios elevadas, atraso y brecha cambiaria, tarifas atrasadas, estancamiento productivo y un BCRA sin reservas.<\/p>\n<p>Como datos a comparar, la inflaci\u00f3n en Uruguay es del orden de 9% anual; en Brasil, de 4,5%; y en Chile, de 3%. Evidentemente en la Argentina algo no funciona al respecto.<\/p>\n<p><strong>Las dos bibliotecas<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los debates acerca de las causas de la inflaci\u00f3n en la Argentina pasa por las dos grandes aproximaciones al tema. Por un lado, el enfoque monetario- neoliberal; por otro, el enfoque cambiario- estructuralista.<\/p>\n<p>En cuanto a la visi\u00f3n monetaria, el Tesoro (Sector P\u00fablico Nacional) tiene d\u00e9ficit fiscal recurrente por ejecutar m\u00e1s gasto p\u00fablico que los ingresos tributarios que recauda. Una parte del d\u00e9ficit se financia con deuda p\u00fablica, y otra parte con emisi\u00f3n monetaria. As\u00ed, hay \u201cdominancia fiscal de la pol\u00edtica monetaria\u201d, porque el Banco Central debe emitir dinero frecuentemente para financiar al Tesoro. La emisi\u00f3n creciente genera exceso de oferta de pesos, y, como en todo mercado, el exceso de oferta produce una \u201cca\u00edda del precio\u201d, por lo tanto, el peso vale menos frente a la moneda de referencia, el d\u00f3lar. Es decir, se deval\u00faa el peso y sube el tipo de cambio. En general comienza el proceso tasa-d\u00f3lar, es decir, el Banco Central sube la tasa de inter\u00e9s para que los agentes no vayan al d\u00f3lar. La suba de tasas es recesiva, con inflaci\u00f3n creciente, porque el proceso no se detiene, ya que no se reduce el d\u00e9ficit. Tambi\u00e9n se instrumentan cepos cambiarios para reducir la volatilidad cambiaria, lo que agrava el problema.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n \u201cneocl\u00e1sica\u201d para bajar la inflaci\u00f3n es reducir el d\u00e9ficit, bajando el gasto p\u00fablico, para que el Banco Central deje de emitir como financiador del Tesoro. Luego baja la tasa de inter\u00e9s y la econom\u00eda se reactiva, en alg\u00fan plazo. Aumenta la demanda de dinero, baja la tasa de inter\u00e9s, y la tenencia de d\u00f3lares sin renta deja de ser negocio.<\/p>\n<p>Esta soluci\u00f3n puede ser adecuada, pero habitualmente genera al comienzo algo de recesi\u00f3n, y su implementaci\u00f3n entonces depende del contexto socio-pol\u00edtico-econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Para el enfoque cambiario- estructuralista, en cambio, la inflaci\u00f3n se genera por problemas de la estructura econ\u00f3mica y su relaci\u00f3n con la econom\u00eda global. Hay bienes estacionales o primarios (cereales, alimentos, petr\u00f3leo), bienes privados y tarifas de servicios p\u00fablicos. Cuando sube el precio internacional de los bienes estacionales o primarios, hay mayores incentivos para exportarlos, con lo que cae la oferta al mercado interno y suben sus precios locales. La consecuencia es que aumenta la pobreza, pues sube el precio de los alimentos.<\/p>\n<p>Este proceso provoca una suba de costos para los otros bienes, con lo cual hay inflaci\u00f3n de costos. Comienza el proceso inflacionario. Como suben los precios internos, hay presiones devaluatorias, y sube el tipo de cambio. Se realimenta el proceso inflacionario nuevamente. Y si la indexaci\u00f3n se perpet\u00faa, por ejemplo, con indexaci\u00f3n de salarios e ingresos, se consolida la inercia inflacionaria, es decir, los precios suben incesantemente y es casi imposible doblegar la inflaci\u00f3n mensual en niveles razonables. La suba del tipo de cambio hace caer el salario real, con lo cual cae la demanda, hay inflaci\u00f3n y comienza la recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n propuesta por el enfoque estructuralista es cortar el circuito entre precios internacionales y precios dom\u00e9sticos. Por eso se implementan controles de precios, impuestos a las exportaciones (retenciones), y cupos o prohibiciones de exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El problema es que estas medidas en el corto plazo calman los precios, pero en el mediano plazo hacen caer la oferta de bienes primarios (no es negocio producir cereales o extraer m\u00e1s petr\u00f3leo), con lo cual vuelven a subir los precios internos en un mediano plazo no tan lejano, pero adem\u00e1s con ca\u00edda de la oferta.<\/p>\n<p>Para los cr\u00edticos de este enfoque, la soluci\u00f3n adecuada ser\u00eda precisamente lo opuesto: promover aumentos de la oferta de bienes primarios, pero los resultados se ven en el mediano plazo. Nuevamente, todo depende de consensos socio-pol\u00edticos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfA qui\u00e9n le sirve la inflaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Con todo, \u00bfes tan negativa la inflaci\u00f3n para temerle tanto? Se puede conjeturar que los argentinos (por lo menos una buena mayor\u00eda) tienen cierta propensi\u00f3n a la inflaci\u00f3n y, por ende, no deber\u00edan considerarla negativa.<\/p>\n<p>Muchos gobiernos argentinos quiz\u00e1s consideren a la inflaci\u00f3n como algo positivo. \u00bfPor qu\u00e9? Quiz\u00e1s porque permite financiar m\u00e1s gasto p\u00fablico, generar m\u00e1s empleo p\u00fablico, potenciar el ciclo econ\u00f3mico y so\u00f1ar con eternizar el ciclo pol\u00edtico. Adem\u00e1s, la inflaci\u00f3n lic\u00faa la transparencia de los n\u00fameros del Presupuesto Nacional y los presupuestos provinciales y municipales, abriendo interrogantes, y la subestimaci\u00f3n de la inflaci\u00f3n en un presupuesto permite obtener mayor recaudaci\u00f3n que la presupuestada, dejando una brecha a m\u00e1s discrecionalidad en la asignaci\u00f3n del gasto.<\/p>\n<p>Parte de la poblaci\u00f3n, por su parte, tampoco padece la inflaci\u00f3n. Los salarios e ingresos (as\u00ed como los planes sociales y jubilaciones) se indexan con la inflaci\u00f3n pasada, y si bien el poder adquisitivo se deterior\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os, no pareciera ser un motivo de debate en las paritarias, donde los sindicatos adquieren un rol m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n privada se enfrenta a recurrentes mayores costos salariales y de insumos, pero fija precios, en un contexto comercial externo en general proteccionista. El <em>mark-up<\/em> asegura rentas extraordinarias globalmente impensadas, dado que muchas empresas fijan precios, por lo general muy por encima de los internacionales. Mientras siga el proteccionismo, la inflaci\u00f3n las beneficia. Si bien no son causantes de la inflaci\u00f3n, el sistema las alienta a incrementarla indirectamente.<\/p>\n<p>Con todo, los controles de precios y de insumos importados complican la producci\u00f3n, y la inversi\u00f3n a largo plazo debe elaborar <em>cash-flows<\/em> donde es casi imposible acertar con la tasa interna de retorno del proyecto.<\/p>\n<p>El sistema financiero tambi\u00e9n se adapta. El cr\u00e9dito bancario de consumo de mediano plazo disimula el proceso con plazos generosos y tasas exorbitantes, pero permite a los ciudadanos mayor consumo. Por su parte, el cr\u00e9dito para inversi\u00f3n privada a mediano y largo plazo es m\u00e1s que escaso.<\/p>\n<p>Gobierno, consumidores y productores \u201csobreviven\u201d en el mundo inflacionario argentino. Es lo que no entienden los extranjeros. Sobre todo, en una sociedad y en una econom\u00eda con algunas tendencias pol\u00edticas, sociales y culturales orientadas hacia cierto aislamiento y limitada integraci\u00f3n al mundo, salvo para viajes tur\u00edsticos a destinos atractivos. Estos viajes al exterior se incrementan en la historia argentina a medida que el peso se aprecia (atraso cambiario que ser\u00e1 m\u00e1s inflaci\u00f3n futura) y es m\u00e1s accesible acceder a divisas baratas. As\u00ed, la inflaci\u00f3n, adem\u00e1s, \u201cpermite\u201d viajar por el mundo.<\/p>\n<p>Si se considera que la alta inflaci\u00f3n en la Argentina tiene un componente cultural, el problema es m\u00e1s grave. En una econom\u00eda donde el PIB de 2019 era apenas superior al de 2010, y el de hoy es inferior al de hace dos a\u00f1os, con cinco millones m\u00e1s de habitantes, tener una de las inflaciones m\u00e1s altas del mundo no parece lo m\u00e1s razonable.<\/p>\n<p><strong>Crisis del modelo de 2002<\/strong><\/p>\n<p>Sea que el origen de la inflaci\u00f3n se defina a partir de la dominancia fiscal de la pol\u00edtica monetaria, que implica la emisi\u00f3n del Banco Central para financiar el d\u00e9ficit del Tesoro; como estructural, por estrecheces de oferta, es decir, inercial, el problema existe.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n depende exclusivamente de los hacedores de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, porque la inflaci\u00f3n es generada precisamente por la pol\u00edtica econ\u00f3mica, no por el sector privado ni el sector externo de la econom\u00eda. Si implica reestructurar el gasto p\u00fablico (no financiable a\u00fan hoy con la alta presi\u00f3n tributaria) y generar un cambio de r\u00e9gimen que promueva seguridad jur\u00eddica, inserci\u00f3n en el mundo y atracci\u00f3n de inversiones y de \u201cargend\u00f3lares\u201d, es otro desaf\u00edo.<\/p>\n<p>Pareciera que lo que est\u00e1 en crisis es el modelo de organizaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica implementado desde 2002: gran intervenci\u00f3n estatal, reducci\u00f3n del peso del sector privado, m\u00e1s informalidad, pobreza, gran cantidad de planes sociales e inserci\u00f3n internacional poco efectiva en cuanto a resultados.<\/p>\n<p>Sin embargo, el aval de los agentes del sector privado a estas pol\u00edticas econ\u00f3micas a lo largo de la historia econ\u00f3mica argentina es llamativo. Si la forma de organizaci\u00f3n econ\u00f3mico- social no funciona despu\u00e9s de veinte a\u00f1os, todo hace pensar que deber\u00eda tomarse otro camino.<\/p>\n<p>La salida de la estanflaci\u00f3n, y de la alta inflaci\u00f3n, habitualmente se realiza con cambios de r\u00e9gimen y medidas de shock econ\u00f3mico. Alternativas intervencionistas o gradualistas, como las metas de inflaci\u00f3n, no son recomendadas por la literatura, ni, lo m\u00e1s importante, por la evidencia emp\u00edrica de la salida de la alta inflaci\u00f3n de ciertos pa\u00edses en el siglo XX.<\/p>\n<p>Esto podr\u00eda implicar un plan de estabilizaci\u00f3n con alg\u00fan sistema de tipo de cambio fijo, m\u00f3vil en el tiempo, en l\u00ednea con el Plan Austral o la Convertibilidad. Este plan, naturalmente, genera inversi\u00f3n privada y crecimiento, aumento del empleo y ca\u00edda de la pobreza. A prop\u00f3sito, si la pobreza es del 45% de la poblaci\u00f3n, y la pobreza estructural se ubica entre el 25% y el 30%, s\u00f3lo con crecimiento econ\u00f3mico, la pobreza se reducir\u00eda un 15%. La clave es ubicar el problema de la inflaci\u00f3n en el centro de la escena.<\/p>\n<p><em>Ernesto A. O\u2019Connor \u00a0es economista, investigador y profesor en la UCA<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los problemas macroecon\u00f3micos son un cl\u00e1sico de la econom\u00eda argentina, desde hace tiempo. El acuerdo con el FMI, el d\u00f3lar, la pobreza y los planes&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[972],"tags":[75,270,137,1312,2958,2960,2959],"class_list":["post-17225","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","tag-crisis","tag-economia","tag-inflacion","tag-modelo","tag-politica-economica","tag-presupuesto-macroeconomia","tag-sistema-financiero"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4tP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17225"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17226,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17225\/revisions\/17226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}