{"id":17227,"date":"2022-01-31T15:39:54","date_gmt":"2022-01-31T18:39:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17227"},"modified":"2022-01-31T15:39:58","modified_gmt":"2022-01-31T18:39:58","slug":"inflacion-y-etica-homenaje-a-la-libreta-de-ahorro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17227","title":{"rendered":"Inflaci\u00f3n y \u00e9tica: homenaje a la libreta de ahorro"},"content":{"rendered":"<p>Cuando recuerdo los a\u00f1os de mi escuela primaria (1966-1972), me vienen a la memoria objetos que para un escolar de hoy ser\u00edan curiosos, cuando no completamente desconocidos. Por ejemplo, la t\u00edpica valija de cuero marr\u00f3n, ajada, con todos los bordes doblados, con el aspecto de un animal vencido por el cansancio; la lapicera a cartuchos, cuyos peri\u00f3dicos accidentes sobre la superficie del cuaderno de clase exig\u00edan la compa\u00f1\u00eda del papel secante; el cuaderno de caligraf\u00eda con el cual mis maestras, una tras otra, fracasaron en el prop\u00f3sito de domar mi escritura torpe y sin estilo. Pero nada me hace tomar tanta conciencia del tiempo y los mundos transcurridos como la libreta de ahorro.<\/p>\n<p>En ese humilde cuadernillo, con un motivo patri\u00f3tico en la tapa y hojas con cuadr\u00edculas, peg\u00e1bamos estampillas de 10 pesos, con la misma unci\u00f3n y entusiasmo con que llen\u00e1bamos los \u00e1lbumes de figuritas coleccionables. En mi caso, una moneda de 10 pesos representaba 10 caramelos <em>Sugus<\/em>, uno por cada una de las ocho interminables cuadras que separaban el colegio de mi casa, m\u00e1s un peque\u00f1o resto que me permit\u00eda practicar la beneficencia con mis compa\u00f1eros de camino. No era menor, entonces, el sacrificio y el renunciamiento que me impon\u00eda a m\u00ed mismo para ir llenando la libreta, casilla por casilla, hasta completarla. Pero tambi\u00e9n fue grande la satisfacci\u00f3n cuando pude obtener por esta v\u00eda mis primeros billetes (de 50 y 100 pesos), fruto de mi propio esfuerzo, y que luego (venciendo la tentaci\u00f3n de volver al quiosco) colocaba en mi alcanc\u00eda, en un rito sencillo y solemne.<\/p>\n<p>Podr\u00eda parecer algo trivial. Pero por ese medio mis mayores me ense\u00f1aron la virtud del ahorro, la capacidad de diferir la gratificaci\u00f3n inmediata de mis deseos con el fin de alcanzar un objetivo en el futuro. Me ayudaron a comprender el valor del dinero y a pensar mejor mis peque\u00f1os gastos. Me brindaron el orgullo de pagar compras con mi propio esfuerzo. Un d\u00eda podr\u00eda llegar a ser como pap\u00e1 y mam\u00e1, y en vez de golosinas, comprar una casa o un auto con el fruto de mi trabajo. Frugalidad, moderaci\u00f3n, responsabilidad, esfuerzo, laboriosidad, el orgullo de la autonom\u00eda, pensar en el futuro\u2026 La humilde libreta de ahorro era la encarnaci\u00f3n de un universo de valores, como los que se expresaban (reconozco que de un modo algo cruel) en la f\u00e1bula de la cigarra y de la hormiga, contenida en alguno de mis primeros libros de lectura.<\/p>\n<p>Hasta que un d\u00eda volv\u00ed al quiosco (nunca dije que fuera perfecto). Pero esta vez, para mi sorpresa, con la misma moneda ya no pod\u00eda comprar la misma cantidad de caramelos de anta\u00f1o. En casa, los mayores hablaban en tono muy serio de algo llamado \u201cinflaci\u00f3n\u201d. \u00bfSer\u00eda \u201ceso\u201d? No s\u00f3lo las libretas de ahorro y las alcanc\u00edas de la infancia desaparecieron. Fue un mundo de valores y expectativas que se derrumb\u00f3.<\/p>\n<p>A 50 a\u00f1os de los hechos que relato, me pregunto: \u00bfes posible ense\u00f1ar hoy a un ni\u00f1o la virtud del ahorro y todos los valores vinculados con ella? \u00bfQu\u00e9 sentido tendr\u00eda hoy una libreta de ahorro o una alcanc\u00eda? De hecho, actualmente el Estado proclama el mensaje contrario: invita a toda la sociedad a gastar todo lo posible, a comprar y a consumir, lo que sea, no importa qu\u00e9, en infinitas cuotas, pensando que as\u00ed se reactivar\u00e1 la econom\u00eda. Y es muy dif\u00edcil resistir ese canto de sirena cuando se sabe que una \u201cmano invisible\u201d (no precisamente la de Adam Smith) penetra insidiosamente en nuestros bolsillos para sacarnos la mitad de nuestros ahorros anuales, dejando intactos esos papelitos impresos que los argentinos, por una cuesti\u00f3n de costumbre, seguimos llamando \u201cdinero\u201d.<\/p>\n<p>No se trata s\u00f3lo de un problema econ\u00f3mico, ni de la tristeza de contemplar al Estado convertido en un gigante bobo, que pretende alzarse a s\u00ed mismo tirando del cord\u00f3n de sus zapatos. Se trata de una de las m\u00e1s terribles distorsiones de la vida social, de la cultura, de los h\u00e1bitos personales. No hay est\u00edmulos para aprender la importancia de sacrificarse en el presente pensando en el futuro, lo que antes era sin\u00f3nimo de madurez. Hoy el futuro no existe, y por lo tanto hay que vivir en un eterno presente sin expectativas, que s\u00f3lo tiene valor si me permite la gratificaci\u00f3n inmediata de mis deseos, cualesquiera que sean. Total, \u201cen el largo plazo todos estaremos muertos\u201d, como dir\u00eda Lord Keynes. A veces compramos con la sola intenci\u00f3n de convertir esa ilusi\u00f3n denominada \u201cmoneda nacional\u201d en cosas, que podr\u00e1n no ser tan \u00fatiles como imagin\u00e1bamos, pero que al menos tienen la cualidad de ser concretas y tangibles, y no ficciones en las que ya nadie cree. Y lo que nos queda del ingenio que Dios nos haya dado, por poco que sea, lo dedicamos a buscar maneras de escapar a los controles de un Estado extractivo y asfixiante.<\/p>\n<p>Si no hay moneda, no hay ahorro, ni inversi\u00f3n, ni crecimiento, ni futuro, ni valoraci\u00f3n del sacrificio y el trabajo. Esto deber\u00edan pensar quienes, mientras dilapidan irresponsablemente los recursos p\u00fablicos, siguen imprimiendo billetes, sin pensar que con cada vuelta de la manivela nos est\u00e1n haciendo m\u00e1s pobres y nos est\u00e1n robando la esperanza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando recuerdo los a\u00f1os de mi escuela primaria (1966-1972), me vienen a la memoria objetos que para un escolar de hoy ser\u00edan curiosos, cuando no&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[972],"tags":[270,237,137,2962,2961],"class_list":["post-17227","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","tag-economia","tag-etica","tag-inflacion","tag-libreta-de-ahorro","tag-testmonio"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4tR","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17227","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17227"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17227\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17228,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17227\/revisions\/17228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}