{"id":17235,"date":"2022-01-31T15:53:43","date_gmt":"2022-01-31T18:53:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17235"},"modified":"2022-01-31T15:53:47","modified_gmt":"2022-01-31T18:53:47","slug":"a-proposito-de-la-industria-academica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17235","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de la industria acad\u00e9mica"},"content":{"rendered":"<p>D\u00edas atr\u00e1s Carlos Hoevel me hizo llegar un ejemplar de su libro as\u00ed titulado. Lo le\u00ed con mucho inter\u00e9s, podr\u00eda decir que \u201clo devor\u00e9\u201d. Pero a la vez me llev\u00f3 a reflexionar sobre mi experiencia personal de aquellos tiempos j\u00f3venes en los que pas\u00e9 por la Facultad de Ingenier\u00eda durante cuatro a\u00f1os antes de entrar al Seminario.&nbsp;<\/p>\n<p>Yo ven\u00eda del Nacional Buenos Aires, colegio dependiente de la Universidad, al que entr\u00e9 en 1948, durante la primera presidencia de Per\u00f3n. La Universidad no ten\u00eda autonom\u00eda, depend\u00eda del Ministerio de Educaci\u00f3n, pero era uno de los pocos bastiones resistentes al autoritarismo del gobierno. Y en el colegio los profesores no se privaban de hablar con toda libertad expresando sus aspiraciones a una democracia plena,&nbsp;y sobre todo inculc\u00e1ndonos un intenso deseo de vivir en libertad. Esta palabra fue para m\u00ed, en la adolescencia y primera juventud, mucho m\u00e1s que un concepto abstracto.<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n integraba un grupo de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en la parroquia de Santa Julia, asesorado por muy buenos sacerdotes, puede complementar mis ansias de libertad con los ideales de justicia. Visit\u00e1bamos barrios pobres, hospitales\u2026<\/p>\n<p>Recordando esos tiempos, constato que fui un privilegiado. Si mis ideales de justicia no hubieran estado precedidos por los de libertad, quiz\u00e1s yo tambi\u00e9n podr\u00eda haber sido una de los tantos desaparecidos de nuestra historia.&nbsp;<\/p>\n<p>Pero volvamos al tema. Entrar en la Facultad proviniendo del Buenos Aires era como sentirse en casa. Adem\u00e1s del esp\u00edritu de participaci\u00f3n que tra\u00eda del Colegio y de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, me llev\u00f3 a integrarme en el Centro de Estudiantes (la l\u00ednea recta) qu\u00e9 trabajaba en la clandestinidad porque estaba perseguido por el Gobierno. All\u00ed est\u00e1bamos los reformistas y los humanistas. Yo formaba parte de este \u00faltimo grupo. Pero en realidad en ese momento todos \u00e9ramos reformistas porque reclam\u00e1bamos la vigencia de la reforma de 1918 que se hab\u00eda dado en C\u00f3rdoba y propugnaba la autonom\u00eda de la Universidad.<\/p>\n<p>Ca\u00eddo el gobierno de Per\u00f3n se logr\u00f3 la autonom\u00eda. Y apareci\u00f3 la nueva problem\u00e1tica: ense\u00f1anza libre o ense\u00f1anza laica. En el gobierno de Frondizi se logr\u00f3 que las C\u00e1maras aprobaran la ley de libertad de ense\u00f1anza.&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo que en una conversaci\u00f3n que tuve muchos a\u00f1os despu\u00e9s con Frondizi, a mi entender el \u00fanico presidente que tuvo un proyecto claro de pa\u00eds, lo cual implicaba volver a integrar al peronismo en la vida argentina, le pregunt\u00e9 c\u00f3mo se atrevi\u00f3 a meterse en un l\u00edo tan grande como el de la libertad de ense\u00f1anza. Su respuesta fue m\u00e1s o menos as\u00ed: \u201cPara que la Argentina sea pr\u00f3spera, debemos permitir que todos aquellos que tengan capacidad de ense\u00f1ar puedan hacerlo. Los monopolios estatales nunca son buenos\u201d.<\/p>\n<p>Con el correr de los a\u00f1os debemos reconocer que Frondizi ten\u00eda raz\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuarto a\u00f1o de la facultad lleg\u00f3 el llamado de Dios al sacerdocio. S\u00f3lo \u00c9l sabe por qu\u00e9 fue tan tard\u00edo. Pero yo creo intuir que \u00c9l mismo me permiti\u00f3 vivir estas experiencias sabiendo que iban a serme muy \u00fatiles en mi vida sacerdotal. Y sinceramente creo que as\u00ed fue.<\/p>\n<p>En otra oportunidad seguir\u00e9 narrando alguna otra experiencia personal, pero todos estos recuerdos nacieron de la apasionada lectura de <em>La industria acad\u00e9mica<\/em>, libro de Carlos Hoevel editado por Teseo y que entiendo pronto estar\u00e1 accesible en modo digital.&nbsp;<\/p>\n<p>Es una obra en la que analiza exhaustivamente el mundo acad\u00e9mico actual y la influencia que ejercen los distintos intereses econ\u00f3micos.&nbsp;Si se quiere ser un poco m\u00e1s prudente, en lugar de poderes econ\u00f3micos, podr\u00edamos hablar de tecnocracia global, t\u00e9rmino que utiliza el autor en el encabezamiento de la obra.<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia la gran pregunta es si la Universidad s\u00f3lo debe formar \u201cespecialistas\u201d en ciencias o t\u00e9cnicas, olvidando que ante todo debe humanizar y personalizar; considero que corresponde intentar que todos los que pasen por sus claustros puedan al menos plantearse \u201cel sentido\u201d de la profesi\u00f3n elegida y el aporte humanista que desde ella podr\u00e1n hacer a la sociedad.&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo que en segundo a\u00f1o de la Facultad lleg\u00f3 a mis manos un libro de Einstein, <em>La F\u00edsica,&nbsp;aventura del pensamiento<\/em>. Adem\u00e1s de devorarlo, me pregunt\u00e9 \u00bfa ning\u00fan profesor de f\u00edsica se le ocurri\u00f3 recomendar la lectura de este libro? Ley\u00e9ndolo aprend\u00ed mucho m\u00e1s sobre energ\u00eda potencial y cin\u00e9tica que con las f\u00f3rmulas abstractas y las ecuaciones de las clases de esa materia.&nbsp;Los humanistas decidimos contratar al fil\u00f3sofo Emilio Komar, que una vez por semana nos daba charlas en la casa de Ricardo De la Torre sobre el sentido de la vida universitaria.<\/p>\n<p>En definitiva, este art\u00edculo pretende despertar la curiosidad por leer el libro de Hoevel. El autor no se limita a la cr\u00edtica, que la expl\u00edcita en varios cap\u00edtulos recorriendo la situaci\u00f3n de las universidades a lo largo y ancho del planeta, sino que presenta algunas propuestas posibles y valiosas. No es un libro te\u00f3rico. Supone, como es l\u00f3gico, que la Universidad debe capacitar para que los profesionales puedan vivir bien aplicando sus conocimientos\u2026 pero no todo puede reducirse a lo econ\u00f3mico. La Universidad tiene que ayudarnos a ser buenos ciudadanos, proponer como meta principal el desarrollo personal y el bien com\u00fan de la sociedad que integramos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00edas atr\u00e1s Carlos Hoevel me hizo llegar un ejemplar de su libro as\u00ed titulado. Lo le\u00ed con mucho inter\u00e9s, podr\u00eda decir que \u201clo devor\u00e9\u201d. 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