{"id":17241,"date":"2022-01-31T16:03:46","date_gmt":"2022-01-31T19:03:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17241"},"modified":"2022-01-31T16:03:51","modified_gmt":"2022-01-31T19:03:51","slug":"enrique-shaw-y-la-vocacion-del-empresario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17241","title":{"rendered":"Enrique Shaw y la vocaci\u00f3n del empresario"},"content":{"rendered":"<p>Es indudable que el di\u00e1logo de la Iglesia con el mundo empresario no goza de la misma fluidez que aqu\u00e9l tradicionalmente mantenido con el sector sindical o, en los \u00faltimos a\u00f1os, con los movimientos sociales. M\u00faltiples factores de orden hist\u00f3rico y doctrinal explican esta dificultad. Pero la celebraci\u00f3n del centenario del empresario Enrique Shaw (1921-1961) \u2013declarado Venerable en abril de este a\u00f1o y actualmente en proceso de canonizaci\u00f3n\u2013, representa una valiosa oportunidad para superar viejos prejuicios, evitando al mismo tiempo caer en idealizaciones que demanden del empresario un desinter\u00e9s heroico, o que confundan la empresa con una iniciativa filantr\u00f3pica.<\/p>\n<p>Podemos encontrar el camino para avanzar en esta direcci\u00f3n en la propia vida y el pensamiento de este ejemplar dirigente. Sus escritos exhiben no s\u00f3lo un profundo conocimiento del contexto social y econ\u00f3mico de la actividad productiva en nuestro pa\u00eds en su \u00e9poca, sino que muestran una fina y equilibrada sensibilidad \u00e9tica as\u00ed como una s\u00f3lida formaci\u00f3n teol\u00f3gica, por la cual sus reflexiones anticipan claramente el esp\u00edritu del Concilio Vaticano II, en especial, de su Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo, <em>Gaudium et spes<\/em>.<\/p>\n<p>En el magisterio de su tiempo, las escuetas incursiones en la \u00e9tica empresarial ten\u00edan todav\u00eda un car\u00e1cter mayormente exterior, exhortando a moderar el af\u00e1n de lucro y recordando los deberes de los patrones hacia los trabajadores. E. Shaw trasciende este planteo, delineando una \u00e9tica empresarial que nace de la misma naturaleza de esta actividad, de su relaci\u00f3n intr\u00ednseca con Dios, con los hombres y con el mundo. Por lo pronto, se atreve a hablar de la actividad emprendedora como una \u201cmisi\u00f3n\u201d, enraiz\u00e1ndola en la teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n: el empresario recibe de un modo espec\u00edfico el llamado de Dios a \u201cdominar la tierra\u201d, un \u201cdominio\u201d que no connota poder arbitrario sino una administraci\u00f3n responsable de los recursos del mundo, un modo de prolongar a trav\u00e9s de la actividad humana la obra creadora de Dios.<\/p>\n<p>Este punto de partida fundamenta el primer deber del empresario: producir bienes y servicios para atender las necesidades del consumidor, con la consiguiente disposici\u00f3n a invertir, asumir riesgos, competir e innovar, especialmente importante en nuestro pa\u00eds que ya en los a\u00f1os \u201950 exhib\u00eda un sensible retraso financiero y t\u00e9cnico respecto de las empresas extranjeras. Pero la productividad, insist\u00eda, no es una cuesti\u00f3n puramente t\u00e9cnica. Ante todo, la motivaci\u00f3n del empresario no suele ser exclusivamente econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n espiritual: busca plasmar un proyecto, hacer realidad una idea, un producto que sirva a los hombres y promueva el desarrollo temporal, el cual constituye un deber humano y cristiano, una ofrenda a Dios, que hace posibles las condiciones materiales necesarias para la vida virtuosa.<\/p>\n<p>Es preciso, por lo tanto, superar la idea de que el beneficio empresarial es una especie de robo. La esperanza de obtener ganancias de la propia actividad emprendedora es un est\u00edmulo leg\u00edtimo, adem\u00e1s de ser un criterio insustituible para evaluar el funcionamiento de la empresa. Si \u00e9sta es ineficiente, no es razonable sostenerla artificialmente, error frecuente cuando se trata de empresas del Estado o asumidas por \u00e9ste, favoreciendo a un grupo particular y perjudicando a la sociedad en su conjunto. Pero existe una diferencia entre la legitimidad del beneficio y la b\u00fasqueda de la maximizaci\u00f3n de las utilidades como objetivo exclusivo.<\/p>\n<p>En este sentido, el progreso material debe ir de la mano de la promoci\u00f3n humana. Para ello es necesario concebir la empresa como una comunidad \u00e9tica que promueve la colaboraci\u00f3n y favorece la creatividad y la responsabilidad de todos. Ello requiere prestar debida atenci\u00f3n a las relaciones personales dentro de la empresa, buscar formas de estimular la participaci\u00f3n de los trabajadores, el despliegue de sus capacidades y potencialidades. En pocas palabras, se debe priorizar el capital humano, ya que \u201cel mayor capital de un pa\u00eds es el trabajo inteligente y organizado de sus hombres\u201d. Y de esta manera, la empresa se pone al servicio del bien com\u00fan. Pero el aspecto social de la empresa no debe desplazar el econ\u00f3mico. \u201cSer\u00eda una exageraci\u00f3n \u2013afirma Shaw\u2013 asignar a la empresa un fin \u00fanicamente social y decir que su objetivo es producir hombres y no bienes; ello equivaldr\u00eda a confundirla con una comunidad religiosa o una escuela\u201d.<\/p>\n<p>Como puede apreciarse, su pensamiento apunta siempre a una delicada s\u00edntesis entre \u00e9tica y racionalidad econ\u00f3mica. Posiblemente, el ejemplo m\u00e1s conocido de este talante sea su contribuci\u00f3n a la implantaci\u00f3n en la Argentina del r\u00e9gimen de asignaciones familiares (1957), de car\u00e1cter privado, organizado por actividad, a trav\u00e9s de un sistema de cajas de compensaci\u00f3n, con aportes de los empresarios, iniciativa precedida por serios y pormenorizados estudios de factibilidad. La ventaja de este mecanismo en comparaci\u00f3n con uno en que el Estado obligara a los empresarios a pagar adicionales por esposa e hijos es evidente: por este \u00faltimo camino, quienes tuvieran familia a su cargo quedar\u00edan postergados en el mercado laboral frente a los solteros. En palabras del profesor J. C. de Pablo, Shaw puso \u201cla cabeza fr\u00eda al servicio de un coraz\u00f3n caliente\u201d combinando equidad con eficiencia. Advert\u00eda, en cambio, contra los aumentos de salarios de car\u00e1cter general, no ligados a la productividad, por sus efectos sobre la inflaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Enrique Shaw fund\u00f3 y dirigi\u00f3 la Asociaci\u00f3n Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y defendi\u00f3 la idea de que la actividad emprendedora debe ser, en principio, privada. Como afirmaba P\u00edo XII: \u201cLa econom\u00eda no es por su naturaleza una instituci\u00f3n del Estado; es, por el contrario, el producto viviente de la libre iniciativa de los individuos y de las agrupaciones libremente constituidas\u201d (Alocuci\u00f3n, 7 de mayo de 1949), y el propietario de los medios de producci\u00f3n debe permanecer due\u00f1o de sus decisiones econ\u00f3micas. Sosten\u00eda la necesidad de evitar el intervencionismo estatal, que afecta la libertad econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Los sindicatos y los patrones deb\u00edan resolver sus cuestiones sin intromisi\u00f3n del Estado. Eso no significa que el Estado no sea necesario para crear las condiciones que hagan posible la actividad empresarial: \u201cEl dirigente de empresa debe ser leal con el Estado, no s\u00f3lo cooperando directamente con \u00e9l, sino tambi\u00e9n evitando su intervenci\u00f3n indebida con solicitudes de privilegios para la propia empresa o sector de actividad. Triste es decirlo, pero muchos y buenos proyectos de \u00abuniones aduaneras\u00bb, que tanto acercan a los pueblos, se han visto postergados por quienes defienden \u00abintereses creados\u00bb\u201d.<\/p>\n<p>Hoy, muchas de estas ideas han sido incorporadas de un modo u otro al magisterio cat\u00f3lico, que ya no vacila en hablar de una \u201cvocaci\u00f3n empresarial\u201d con todas sus implicancias. Se trata de una base firme para el desarrollo de una \u00e9tica capaz de guiar a los empresarios en su labor, que se base en un conocimiento m\u00e1s profundo de su realidad y sus desaf\u00edos, y que muestre una mayor empat\u00eda con quienes encaran esta dif\u00edcil actividad, en medio de un clima que \u2013como ya observaba Shaw\u2013 se caracteriza muchas veces por el desaliento, los ataques injustos y la falta de est\u00edmulo. Esto deber\u00e1 llevar a la Iglesia, adem\u00e1s, a formular una visi\u00f3n del rol del Estado en la vida econ\u00f3mica que sea consistente con esta nueva valoraci\u00f3n de la empresa.<\/p>\n<p>Los empresarios cat\u00f3licos, por su parte, no pueden limitarse a asentir a las exhortaciones que les dirigen sus pastores, sino que tienen el deber de entablar con ellos un di\u00e1logo franco que promueva la aut\u00e9ntica comprensi\u00f3n rec\u00edproca. Enrique Shaw nos muestra que es posible suscitar un nuevo clima de entendimiento y colaboraci\u00f3n entre todos los sectores de la vida econ\u00f3mica para que nuestro pa\u00eds pueda recuperar la senda perdida del desarrollo material y humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es indudable que el di\u00e1logo de la Iglesia con el mundo empresario no goza de la misma fluidez que aqu\u00e9l tradicionalmente mantenido con el sector&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[2833,2973,1123,2000,2233,237,2972],"class_list":["post-17241","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","tag-acde","tag-dirigente","tag-editorial","tag-empresario","tag-enrique-shaw","tag-etica","tag-vocacion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4u5","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17241"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17242,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17241\/revisions\/17242"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}