{"id":17243,"date":"2022-01-31T16:06:35","date_gmt":"2022-01-31T19:06:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17243"},"modified":"2022-01-31T16:06:40","modified_gmt":"2022-01-31T19:06:40","slug":"el-espiritu-en-la-asamblea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17243","title":{"rendered":"El esp\u00edritu en la Asamblea"},"content":{"rendered":"<p>El evento de mayor alcance en la Iglesia Cat\u00f3lica en los a\u00f1os que me ha tocado vivir comenz\u00f3 oficialmente en estos d\u00edas. Es el movimiento m\u00e1s audaz del papa Francisco hasta el momento, la conmoci\u00f3n hist\u00f3rica que necesita con urgencia una Iglesia abatida por los esc\u00e1ndalos de abusos sexuales. Adem\u00e1s, potencialmente es el momento m\u00e1s transformador para el catolicismo desde el Concilio Vaticano II, y se pretende que a partir de ahora quede instalado de forma permanente en la vida de la Iglesia. El \u201cS\u00ednodo sobre la sinodalidad\u201d, que tendr\u00e1 una duraci\u00f3n de dos a\u00f1os \u2013tuvo su lanzamiento en Roma el 9 de octubre y una semana despu\u00e9s en las di\u00f3cesis de todo el mundo\u2013, marcar\u00e1 el cristianismo para siempre.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfqui\u00e9n sabe lo que est\u00e1 sucediendo? Un proceso global de tal magnitud, destinado a movilizar a millones de personas y a transformar la instituci\u00f3n m\u00e1s grande y antigua del mundo, se ha registrado hasta ahora s\u00f3lo como una chispa en el radar cat\u00f3lico. Los obispos, informados por la secretar\u00eda del S\u00ednodo de Roma en mayo, se han mantenido en su mayor\u00eda callados, ocult\u00e1ndose detr\u00e1s de comunicados cautelosos enterrados en sitios web, esperando detalles y temerosos de desatar fuerzas y expectativas m\u00e1s all\u00e1 de sus indicaciones.<\/p>\n<p>Entonces, comenzamos con una paradoja. El camino hacia el S\u00ednodo de 2023 en Roma, sobre el tema \u00abPor una Iglesia sinodal: comuni\u00f3n, participaci\u00f3n y misi\u00f3n\u00bb, est\u00e1 dise\u00f1ado para involucrar a todas las di\u00f3cesis, conferencias episcopales y cuerpos eclesiales continentales. Desatar\u00e1 la mayor consulta popular de la historia. Requerir\u00e1, como nunca antes, la participaci\u00f3n de la asamblea del Pueblo de Dios, en reuniones masivas en parroquias y di\u00f3cesis de todo el mundo, a quienes se les est\u00e1 dando \u201cla capacidad de imaginar un futuro diferente para la Iglesia y sus instituciones, de acuerdo con la misi\u00f3n que ha recibido\u201d, seg\u00fan en palabras del documento preparatorio.<\/p>\n<p>Sin embargo, hasta ahora la desconexi\u00f3n ha sido casi total. (\u00bfTu p\u00e1rroco ha dicho algo?). Para los l\u00edderes pastorales, como dice el vadem\u00e9cum de la secretar\u00eda del S\u00ednodo, \u201ceste proceso de consulta desencadenar\u00e1 una variedad de sentimientos&#8230; desde la emoci\u00f3n y la alegr\u00eda hasta la ansiedad, el miedo, la incertidumbre o incluso el escepticismo\u201d. La ansiedad es real. La Iglesia cat\u00f3lica ya es un lugar profundamente polarizado. \u00bfQu\u00e9 pasa si, cuando la gente habla con valent\u00eda, todo se derrumba?<\/p>\n<p>En este vac\u00edo hecho de vacilaciones entran militantes de dos bandos, tradicionalistas y progresistas, sumando su hermen\u00e9utica del miedo y la sospecha. En la edici\u00f3n del 9 de septiembre del programa EWTN de Raymond Arroyo, un invitado mordaz, Damian Thompson, declar\u00f3 que los s\u00ednodos eran \u201cun medio para desmantelar las ense\u00f1anzas hist\u00f3ricas\u201d, una ruta segura hacia el protestantismo. Estaba convencido de que \u201cel Esp\u00edritu Santo no estar\u00e1 presente porque el Esp\u00edritu Santo tiene mejores cosas que hacer\u201d. Al d\u00eda siguiente, la ex presidenta irlandesa y activista por la reforma de la Iglesia, Mary McAleese<sup>2<\/sup>, habl\u00f3 a un \u201cinclusivo\u201d y \u201cdirigido por laicos\u201d Root and Branch Synod<sup>3<\/sup>: \u201cEn Inglaterra, quien describi\u00f3 al S\u00ednodo como un \u2018proceso absurdo\u2019 que en \u00faltima instancia era \u2018in\u00fatil\u2019 porque no reconoci\u00f3 \u2018la plena igualdad de todos los miembros como ciudadanos de la Iglesia\u2019\u201d. Su prueba era que, tras la fase inicial de consulta y escucha en las di\u00f3cesis, s\u00f3lo los obispos ser\u00edan los responsables de llevar adelante el proceso de discernimiento.<\/p>\n<p>Sin embargo, de esto se trata precisamente un S\u00ednodo cat\u00f3lico. A diferencia de los s\u00ednodos en otras tradiciones, la versi\u00f3n romana es consultiva. La responsabilidad final del discernimiento y las decisiones que de \u00e9l se derivan recae en los obispos y, en \u00faltima instancia, en el Papa, asistidos en su discernimiento por el cuerpo de creyentes. O eso dice la teor\u00eda. En la pr\u00e1ctica, antes de este pontificado, cualquier consulta previa al S\u00ednodo del Pueblo de Dios era, en el mejor de los casos, superficial, y los s\u00ednodos mismos eran m\u00e1s una confirmaci\u00f3n de las creencias y pr\u00e1cticas existentes que ejercicios de discernimiento. Esto ha cambiado con Francisco. Desde su elecci\u00f3n, cuando anunci\u00f3 que quer\u00eda avanzar \u201ccon suavidad, pero con firmeza y tenacidad\u201d hacia una Iglesia sinodal, Francisco ha querido despertar esta instituci\u00f3n cat\u00f3lica adormecida. Los s\u00ednodos en Roma (ha habido cuatro) son ahora pastorales, inductivos y din\u00e1micos; el discernimiento es genuino. La conversi\u00f3n se realiza y el cambio se produce, tal como en el cap\u00edtulo quince de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Pero el Pueblo de Dios hasta ahora ha sido mayoritariamente espectador pasivo. Eso es lo que este S\u00ednodo se propone cambiar.<\/p>\n<p>El objeto de los pr\u00f3ximos dos a\u00f1os no es un proceso \u00fanico, sino una conversi\u00f3n permanente, que implica la transformaci\u00f3n y una versi\u00f3n <em>versus populum<\/em> de la instituci\u00f3n S\u00ednodo existente, revitalizada por el Concilio Vaticano II. Como dice el <em>vadem\u00e9cum<\/em> publicado la semana pasada por la secretar\u00eda del S\u00ednodo: \u201cSi bien el S\u00ednodo de los obispos se ha celebrado hasta ahora como una reuni\u00f3n de obispos con y bajo la autoridad del Papa, la Iglesia se da cuenta cada vez m\u00e1s de que la sinodalidad es el camino para todo el Pueblo de Dios\u201d. Significa tomar decisiones pastorales \u201cque reflejen la voluntad de Dios lo m\u00e1s fielmente posible, bas\u00e1ndolas en la voz viva del Pueblo de Dios\u201d. No se trata, por supuesto, de divinizar la voluntad popular, como pretend\u00eda hacer la Revoluci\u00f3n Francesa; los obispos siguen siendo los principales discernidores, el Papa el que decide. Pero ahora hay un reconocimiento genuino de que el descubrimiento de la voluntad divina \u2013descubriendo la presencia del Esp\u00edritu de Dios y el mal esp\u00edritu que busca frustrarlo\u2013 tiene que involucrar a todo el cuerpo de los fieles, no s\u00f3lo a los obispos. As\u00ed, \u201cel prop\u00f3sito de este S\u00ednodo\u201d \u2013y de hecho, el prop\u00f3sito de una Iglesia sinodal\u2013 \u201ces escuchar, como todo el Pueblo de Dios, lo que el Esp\u00edritu Santo est\u00e1 diciendo a la Iglesia\u201d. Es hacer del Pueblo de Dios actores del proceso de discernimiento, m\u00e1s que espectadores pasivos.<\/p>\n<p>Como era de esperar, la mayor\u00eda de los cat\u00f3licos todav\u00eda tienen que comprender este desaf\u00edo. Una Iglesia acostumbrada a un modelo de comando y control no se adapta f\u00e1cilmente a la sinodalidad, que puede ser \u201cuna dimensi\u00f3n esencial de la Iglesia\u201d, como dijo Francisco en su innovador discurso de octubre de 2015, pero es mucho m\u00e1s como un m\u00fasculo sin ejercitar. Ejercitarlo de nuevo no es tarea f\u00e1cil; ser\u00e1 dif\u00edcil, doloroso e inicialmente puede parecer desesperante. Pero es lo que Dios pide a la Iglesia en el tercer milenio, dijo Francisco en el mismo discurso de 2015. Fue una conclusi\u00f3n a la que \u00e9l no lleg\u00f3 a la ligera, sino como fruto de un profundo discernimiento durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Mientras que el <em>vadem\u00e9cum<\/em> ofrece una explicaci\u00f3n general del significado de la sinodalidad y enumera \u201cbuenas y fruct\u00edferas pr\u00e1cticas\u201d para habilitarlo, el otro documento publicado la semana pasada, el Documento preparatorio (DP), acondiciona el terreno para la fase inicial o diocesana del proceso. Ambos documentos dejan en claro que lo que est\u00e1 en juego es un cambio cultural.<\/p>\n<p>Un S\u00ednodo no est\u00e1 llamado a defender ni a cambiar nada; su funci\u00f3n es posibilitar una asamblea que discierna lo que el Esp\u00edritu Santo pide a la Iglesia en este momento en relaci\u00f3n con la misi\u00f3n para la que existe: evangelizar. En otras palabras, un s\u00ednodo no es un programa sino un proceso; o m\u00e1s bien, el programa es el proceso, es como nunca este proceso, que se refiere precisamente a c\u00f3mo la Iglesia puede llegar a ser m\u00e1s sinodal. Tanto los conservadores como los progresistas pueden luchar con este concepto, porque no est\u00e1 firmemente ligado a ninguna agenda en particular. Si un S\u00ednodo no redobla la tradici\u00f3n frente a nuevas amenazas, dicen los conservadores, o si no conduce a reformas largamente atrasadas que promueven la igualdad, dicen los progresistas, entonces todo el proceso sinodal no debe tomarse en serio. Porque ser\u00eda entonces in\u00fatil o peligroso.<\/p>\n<p>Sin embargo, una reuni\u00f3n convocada para acordar un programa predeterminado no es un s\u00ednodo, sea cual fuere el modo con el que se autodenomine. Los s\u00ednodos tienen que ver con estar atentos a lo que el Esp\u00edritu est\u00e1 tratando de decir a la Iglesia, no a lo que la gente ha decidido de antemano que el Esp\u00edritu deber\u00eda estar diciendo. Un s\u00ednodo nos invita a escudri\u00f1ar los signos de los tiempos leyendo el movimiento de los esp\u00edritus en el <em>sensus fidelium<\/em>, en el cuerpo del Pueblo de Dios reunido por los l\u00edderes de la Iglesia. Es un proceso eclesial de discernimiento de esp\u00edritus, con un objetivo misionero, no s\u00f3lo para el pueblo, sino con el pueblo, bajo la gu\u00eda de los obispos.<\/p>\n<p>Utilizando las Escrituras, el Documento preparatorio presenta este proceso como la interconexi\u00f3n de Jes\u00fas, la multitud y los ap\u00f3stoles. Jes\u00fas, que toma la iniciativa, est\u00e1 constantemente abierto a las personas, reconoci\u00e9ndolas como interlocutores con formas que conmocionan y escandalizan. Al mismo tiempo, llama a algunos a seguirlo y les conf\u00eda la responsabilidad especial de ayudar a otros a encontrarse con \u00e9l. Los tres actores, dice el Documento, son esenciales: sin Jes\u00fas (el Esp\u00edritu) como protagonista, el s\u00ednodo desciende a un juego pol\u00edtico entre los ap\u00f3stoles y la multitud, un parlamento eclesi\u00e1stico. Sin la multitud, se vuelve sectaria y autorreferencial, una secta exclusiva que mira hacia adentro. Sin los ap\u00f3stoles instruidos por el Esp\u00edritu, la multitud corre el riesgo de caer presa del mito y la ideolog\u00eda. El Documento agrega que ello es tarea de un cuarto actor, el demonio, al tratar de separar a estos tres actores. Sin los tres \u2013el Pueblo de Dios, el Esp\u00edritu Santo y los obispos\u2013 no es un verdadero s\u00ednodo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed radica lo que es tan dif\u00edcil. No tenemos un modelo; y, cuando miramos a nuestro alrededor, en los bancos de la iglesia y en nuestro clero, parece poco realista. Un s\u00ednodo exige actitudes y mentalidades que parecen casi lo opuesto a lo que estamos acostumbrados en nuestra vida diaria y en nuestra Iglesia. Los documentos del s\u00ednodo nos piden que hablemos con valent\u00eda y honestidad (con parres\u00eda) y que generemos un espacio para que aquellos que rara vez hablan, puedan hacerlo. Sin embargo, los documentos tambi\u00e9n nos piden que seamos humildes al escuchar, que estemos abiertos a cambiar de opini\u00f3n a la luz de lo que escuchamos y que aceptemos que no poseemos la verdad de la misma forma en que llegamos a ser pose\u00eddos por ella. Debemos dejar de lado el mito de nuestra autosuficiencia, abandonar los prejuicios y estereotipos, renunciar a nuestra rigidez y aprender a reconocer al Esp\u00edritu movi\u00e9ndose donde menos lo esperamos. Debemos abandonar tambi\u00e9n la tentaci\u00f3n del clericalismo, para reconocer que el verdadero poder est\u00e1 en el servicio, que las voces de todos los bautizados deben ser escuchadas. Y si bien debemos ser audaces al dar nuestras opiniones, tenemos que resistir la tentaci\u00f3n de la polarizaci\u00f3n est\u00e9ril, porque cuando dos puntos de vista est\u00e1n en oposici\u00f3n, puede que se presente un tercero que trascienda a ambos. Entrar en la sinodalidad es abrazar una alquimia en la que el Esp\u00edritu act\u00faa como <em>complexio oppositorum<\/em>, en la que lo bueno y v\u00e1lido de todas las posiciones se conserva en una nueva visi\u00f3n.<\/p>\n<p>Si bien se reconoce que \u201cel proceso sinodal requerir\u00e1 naturalmente una renovaci\u00f3n de las estructuras en los distintos niveles de la Iglesia para fomentar una comuni\u00f3n m\u00e1s profunda, una participaci\u00f3n m\u00e1s plena y una misi\u00f3n m\u00e1s fruct\u00edfera\u201d, el <em>vadem\u00e9cum<\/em> agrega que esta renovaci\u00f3n fluye de la de los miembros del cuerpo. Esta renovaci\u00f3n s\u00f3lo puede producirse \u201chaciendo\u201d sinodalidad: dedicando tiempo al encuentro humano, en compa\u00f1\u00eda de nuestros compa\u00f1eros de fe en reuniones parroquiales y \u201creuniones de consulta sinodal\u201d, pero tambi\u00e9n informalmente: compartiendo una comida, caminando juntos, etc. Esta sinodalidad informal \u2013\u201crenovar la Iglesia\u201d, como dice el vadem\u00e9cum, \u201ca trav\u00e9s de nuevas experiencias de fraternidad entre nosotros\u201d\u2013 ayuda a que se abran los que suelen estar intimidados en las reuniones m\u00e1s formales; y es uno de los desaf\u00edos centrales. \u00bfC\u00f3mo escuchar al Esp\u00edritu hablar a trav\u00e9s de quienes no suelen hablar? \u00bfC\u00f3mo evitar que el proceso sea manejado por los m\u00e1s instruidos y educados? Y luego, como se\u00f1ala el Documento preparatorio, la Iglesia debe lidiar con el peso de su propia herencia clerical, \u201ccon esas formas de ejercer la autoridad sobre las que se injertan los diferentes tipos de abuso (de poder, econ\u00f3mico, de conciencia, sexual)\u201d. Pero tambi\u00e9n debe hacer frente al impacto de una cultura que oscila entre la intolerancia secularista de la religi\u00f3n y la intolerancia religiosa fundamentalista.<\/p>\n<p>Todas estas actitudes s\u00f3lo pueden trascenderse mediante una conversi\u00f3n sinodal. En palabras del Documento citado, \u201cla capacidad de imaginar un futuro diferente para la Iglesia y sus instituciones, acorde con la misi\u00f3n que ha recibido, depende en gran medida de la decisi\u00f3n de iniciar procesos de escucha, di\u00e1logo y discernimiento comunitario, en los que todas y cada una de las personas pueden participar y aportar\u201d. Significa ser \u201ceducados por el Esp\u00edritu a una mentalidad verdaderamente sinodal\u201d, un \u201cproceso de conversi\u00f3n\u201d del que ahora depende la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>Desde el punto en que nos encontramos ahora, parece un desaf\u00edo temible: en s\u00f3lo cinco meses, cada \u201cIglesia particular\u201d \u2013por lo general, una conferencia episcopal\u2013 tiene que organizar una consulta a todo el pueblo de Dios en sus di\u00f3cesis y comunidades religiosas que se resume en una o dos preguntas clave: \u201cLos miembros de una Iglesia sinodal, al anunciar el Evangelio, &#8216;caminan juntos&#8217;. \u00bfC\u00f3mo se est\u00e1 dando hoy este &#8216;caminar juntos&#8217; en tu Iglesia particular? \u00bfQu\u00e9 pasos nos invita a dar el Esp\u00edritu para crecer en nuestro &#8216;viajar juntos&#8217;? Cada Iglesia particular debe sintetizar su vendaval de respuestas en no m\u00e1s de diez p\u00e1ginas. A partir de esas s\u00edntesis, la secretar\u00eda del S\u00ednodo en Roma crear\u00e1 el primer \u00abdocumento de trabajo\u00bb, que ser\u00e1 reflexionado y trabajado por los \u00f3rganos de obispos a nivel continental o regional antes de marzo de 2023. La s\u00edntesis de sus s\u00edntesis producir\u00e1 un segundo documento de trabajo para junio de 2023, que ser\u00e1 refinado y finalmente votado por un S\u00ednodo de obispos que se extender\u00e1 por tres semanas en Roma en octubre de ese a\u00f1o. El informe final se entregar\u00e1 al Papa.<\/p>\n<p>\u00bfDemasiado pronto? Por supuesto. \u00c9se es el punto. La genialidad del proceso es que revelar\u00e1 claramente cu\u00e1n poco transitado es el camino hacia la Iglesia sinodal con la que sue\u00f1a Francisco, cu\u00e1n antisinodal es la cultura de una Iglesia de mando y control. Y eso es bueno, porque ninguna conversi\u00f3n ocurre sin una primera y fr\u00eda confrontaci\u00f3n con la verdad de qui\u00e9nes somos, seguida de una comprensi\u00f3n de cu\u00e1nto se requiere la ayuda del Esp\u00edritu para llevarnos a donde estamos llamados a estar. Si tal humildad y apertura a la gracia resulta ser el fruto principal del S\u00ednodo, ciertamente producir\u00e1 una rica cosecha.<\/p>\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <em>Commonweal magazine<\/em> con el t\u00edtulo: \u201cThe Spirit in the Assembly\u201d (<a href=\"https:\/\/www.commonwealmagazine.org\/spirit-assembly\">https:\/\/www.commonwealmagazine.org\/spirit-assembly<\/a>)&nbsp;<\/li>\n<li>Mary Patricia McAleese naci\u00f3 en 1951 en Irlanda del Norte, es abogada, periodista y primera vicerrectora cat\u00f3lica de la Universidad de Queens de Belfast.<\/li>\n<li><sup>&nbsp;&nbsp;<\/sup>Significa algo as\u00ed como \u201cS\u00ednodo radical, profundo, aut\u00e9ntico\u201d. Es una instituci\u00f3n que anhela reformar un catolicismo clerical. Dicen: \u201cNosotros, el pueblo de Dios, tenemos que liderar el proceso hacia una Iglesia cat\u00f3lica inclusiva, segura, amorosa\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Traducci\u00f3n de Alejandro Poirier<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El evento de mayor alcance en la Iglesia Cat\u00f3lica en los a\u00f1os que me ha tocado vivir comenz\u00f3 oficialmente en estos d\u00edas. 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