{"id":17254,"date":"2022-02-01T08:03:52","date_gmt":"2022-02-01T11:03:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17254"},"modified":"2022-02-01T08:03:56","modified_gmt":"2022-02-01T11:03:56","slug":"la-crisis-ambiental-necesita-de-un-pensamiento-fuerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17254","title":{"rendered":"La crisis ambiental necesita de un pensamiento fuerte"},"content":{"rendered":"<p>Existen muchas maneras de abordar el fen\u00f3meno ambiental. La mayor\u00eda de ellas lo hacen mediante enfoques elaborados a partir de su impacto sobre el ser humano. La crisis ambiental es b\u00e1sicamente algo de lo que debemos protegernos como especie. Sin embargo, trat\u00e1ndose de una situaci\u00f3n tan crucial y abarcadora, queremos ensayar una aproximaci\u00f3n m\u00e1s amplia, en b\u00fasqueda de fundamentaciones que trasciendan la meramente antr\u00f3pica.<\/p>\n<p>En clave religiosa es posible evocar que, despu\u00e9s de la dolorosa experiencia del exilio, algunos jud\u00edos elaboraron la magn\u00edfica cosmogon\u00eda del G\u00e9nesis (Gn 1,1-2, a). En este relato de la creaci\u00f3n del mundo, estos escritores repensaron la acci\u00f3n de Dios en una clave cosmol\u00f3gica: el Dios de los Patriarcas y de la Alianza es el creador del universo y, dentro de \u00e9l, del ser humano. Una experiencia tr\u00e1gica oblig\u00f3 una ampliaci\u00f3n del campo de observaci\u00f3n, expresado en el esfuerzo por reinterpretar la acci\u00f3n divina en una perspectiva no s\u00f3lo hist\u00f3rica sino tambi\u00e9n ontol\u00f3gica. La experiencia de una salvaci\u00f3n en la historia se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de Israel y de su historia, hacia el fundamento en el acto creador del universo y de la vida. En dicho relato se situ\u00f3 al ser humano en un puesto central y lateral a la vez, siendo el \u00faltimo de los seres creados, pero precedido por un vasto conjunto de creaturas, todas ellas tambi\u00e9n \u201cbuenas\u201d. En ese escenario, el hombre es a su \u201cimagen y semejanza\u201d y destinatario privilegiado de la Alianza. Pero no todo gira \u00fanicamente a su alrededor.<\/p>\n<p>El marco racional que los autores del G\u00e9nesis encontraron en la mitolog\u00eda babil\u00f3nica lo hallamos hoy en la cosmolog\u00eda cient\u00edfica. El universo tendr\u00eda no menos de 13.700 millones de a\u00f1os. La vida en el planeta Tierra \u2013situada en una de la innumerable cantidad de galaxias existentes\u2013, m\u00e1s de 3.500 millones. El ser humano, aparecido en una rama de una l\u00ednea evolutiva reciente, probablemente en alg\u00fan momento del \u00faltimo mill\u00f3n de a\u00f1os. En un reloj de 24 horas, la emergencia del Homo sapiens habr\u00eda sucedido en los \u00faltimos segundos del d\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, la historia de la biosfera en el planeta no fue lineal, ya que conoci\u00f3 graves crisis. Se han identificado cinco extinciones masivas de especies, la \u00faltima de las cuales, la de los dinosaurios, cre\u00f3 las condiciones para el desarrollo de los mam\u00edferos y, con ellos, de la especie humana. En el \u00faltimo siglo y medio, este Homo sapiens, que hab\u00eda aparecido discretamente en el escenario de la vida (Pierre Teilhard de Chardin), adquiri\u00f3 una capacidad de intervenci\u00f3n sobre el planeta que ha provocado el desarrollo de una nueva fase de su historia. El premio Nobel de Qu\u00edmica Paul Crutzen (1933-2021) acu\u00f1\u00f3 la expresi\u00f3n \u201cAntropoceno\u201d para designar esta nueva era geol\u00f3gica. Aunque la geolog\u00eda trabaja sobre el pasado, la velocidad de los cambios y su visibilidad en el presente, muchos ge\u00f3logos admiten ese t\u00e9rmino para denominar la nueva situaci\u00f3n de la historia del planeta. Es que, en efecto, todos los aspectos b\u00e1sicos de la estructura de la lit\u00f3sfera, la atm\u00f3sfera, la hidr\u00f3sfera y la bi\u00f3sfera (suelo, clima, aguas y biodiversidad) est\u00e1n siendo afectados. S\u00f3lo para mencionar esta \u00faltima: se habla de la sexta extinci\u00f3n masiva de especies, en esta ocasi\u00f3n causada no por un elemento f\u00edsico, sino por los humanos, una especie m\u00e1s de la historia de la bi\u00f3sfera.<\/p>\n<p>El Antropoceno es, pues, una nueva era del planeta en la que la acci\u00f3n antr\u00f3pica est\u00e1 modificando velozmente sus estructuras f\u00edsicas, qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas. Se habla de la \u201cGran Aceleraci\u00f3n\u201d (<em>Great Acceleration<\/em>) para designar el aumento dram\u00e1tico, continuo y casi simult\u00e1neo de la tasa de crecimiento en una amplia gama de medidas de la actividad humana, lo que conducir\u00eda en pocas d\u00e9cadas hacia un colapso dif\u00edcil de predecir. Todas las previsiones serias hablan de una probable situaci\u00f3n de irreversibilidad para m\u00faltiples procesos. De hecho, ya lo es para los millones de especies vivientes que han desaparecido o lo est\u00e1n siendo en los a\u00f1os en curso. El empobrecimiento de la biodiversidad por intromisi\u00f3n humana, por quema de selvas y bosques, por destrucci\u00f3n de humedales, etc. ha adelgazado las l\u00edneas evolutivas de la vida. Hay especies que ya no aparecer\u00e1n. Y, lo que es m\u00e1s grave, hay ecosistemas que no podr\u00e1n ser reparados.<\/p>\n<p><strong>Necesidad de un pensamiento fuerte para fundamentar la pastoral ambiental<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pensar la misi\u00f3n de la Iglesia en esta nueva situaci\u00f3n? La aparici\u00f3n de la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em> ha permitido una incorporaci\u00f3n r\u00e1pida del tema en ambientes eclesiales. Aunque la cuesti\u00f3n era trabajada previamente \u2013incluso en documentos a partir de Pablo VI\u2013, esta enc\u00edclica actu\u00f3 como catalizador y coloc\u00f3 la cuesti\u00f3n ambiental en un lugar pastoral importante. En los \u00faltimos a\u00f1os, se est\u00e1 produciendo una incorporaci\u00f3n pr\u00e1ctica de cuestiones ambientales en un modo muy veloz. Rota ya la visi\u00f3n dualista de que lo ambiental es un problema \u201cverde\u201d, alejado de la misi\u00f3n de la Iglesia, los agentes pastorales y las parroquias y di\u00f3cesis buscan caminos espirituales, catequ\u00edsticos y de pensamiento social para enfrentar problemas que son muy variados en cada lugar.<\/p>\n<p>Sin embargo, adem\u00e1s de la incorporaci\u00f3n pr\u00e1ctica de los desaf\u00edos ambientales, resulta imprescindible recuperar una narraci\u00f3n que incluya la historia c\u00f3smica y biol\u00f3gica. Sin una perspectiva amplia de lo que sucede, las propuestas pastorales respecto de la problem\u00e1tica ambiental no trascender\u00e1n la mirada antropoc\u00e9ntrica. En la reciente reuni\u00f3n (27 y 28 octubre de 2021) de la Pontificia Academia de Ciencias en el Vaticano, arque\u00f3logos, etn\u00f3logos, bi\u00f3logos y fil\u00f3sofos, trataron el tema \u201cS\u00edmbolos, mitos y sentido religioso desde los primeros seres humanos\u201d, bajo la direcci\u00f3n de Yves Coppens. Una de las conclusiones es que el primer hombre y el primer <em>Homo religiosus<\/em> son el mismo hombre.<\/p>\n<p>Por otra parte,<em> Laudato si\u2019<\/em> ha colaborado al proponer un diagn\u00f3stico cient\u00edfico y recordar la fundamentaci\u00f3n b\u00edblica de la creaci\u00f3n. No obstante, su destino universal privilegia una lectura pluralista de la situaci\u00f3n. La imagen de la \u201ccasa com\u00fan\u201d aglutina a todos los habitantes humanos y no humanos del planeta, en un dato m\u00e1s emp\u00edrico que filos\u00f3fico o teol\u00f3gico: estamos todos en el mismo ambiente. A esta visi\u00f3n habr\u00eda que complementarla con el esp\u00edritu de la tradici\u00f3n b\u00edblica y patr\u00edstica, que coloca al ser humano como una criatura m\u00e1s, aunque con una misi\u00f3n teol\u00f3gica particular: ser sujeto de la encarnaci\u00f3n. Pero, recogiendo la denuncia del historiador Lynn White (1907-1987) a prop\u00f3sito de la interpretaci\u00f3n sesgada del occidente cristiano, su lugar en el cosmos no es el de un se\u00f1or desp\u00f3tico que pueda dominar abusivamente la naturaleza. En este sentido, la localizaci\u00f3n de la historia de la salvaci\u00f3n dentro del gran relato de la historia del cosmos y de la vida resulta clave para escapar de una lectura antropoc\u00e9ntrica de la pastoral ecol\u00f3gica. Se requiere de una integraci\u00f3n de la \u201cteodram\u00e1tica\u201d (Hans Urs von Balthasar) en la \u201ccosmog\u00e9nesis\u201d, \u201cbiog\u00e9nesis\u201d y \u201cnoog\u00e9nesis\u201d (Teilhard de Chardin).<\/p>\n<p>El problema ambiental est\u00e1 tambi\u00e9n atravesado por cuestiones ideol\u00f3gicas: hay eco-esc\u00e9pticos; hay quienes minimizan los datos duros de los cient\u00edficos; hay quienes, sabiendo de la gravedad de la situaci\u00f3n, privilegian los negocios; hay quienes sostienen un ecologismo profundo sin alternativas, etc. La necesidad de una narraci\u00f3n fundante resulta clave para abordar la situaci\u00f3n. Sin ella, no hay rumbo en una casa com\u00fan que se desarticula. Tal narraci\u00f3n ha de tener una base cient\u00edfica seria. Sin ella, no hay diagn\u00f3stico confiable. Adem\u00e1s, la narraci\u00f3n ha de tener una estructura epistemol\u00f3gica sustentada en las ciencias del clima y de la vida. Eso permite disponer de un <em>status quaestionis<\/em> sobre la realidad del planeta, incluido la de sus habitantes vivientes. Tal narraci\u00f3n est\u00e1 comenzando a hacerse s\u00f3lida mediante la impregnaci\u00f3n de criterios ambientales a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, las ONGs, la prensa.&nbsp; Pero hace falta complementar con fundamentos filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos tal relato. Es necesario proponer un sentido de esta realidad. La Iglesia no puede renunciar a tal propuesta, si quiere ser fiel a su misi\u00f3n de ofrecer una visi\u00f3n de la realidad animada en el Evangelio, de influir sobre los n\u00facleos de pensamiento y modelos inspiradores (como la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>). Debe ella misma complementar el relato cient\u00edfico con una visi\u00f3n teol\u00f3gica que incluya tanto la l\u00f3gica y la bondad de la creaci\u00f3n como su focalizaci\u00f3n cristol\u00f3gica y su destino escatol\u00f3gico. All\u00ed no hay lugar para una mera yuxtaposici\u00f3n de opiniones: la consistencia cient\u00edfica, la evaluaci\u00f3n epistemol\u00f3gica, la ex\u00e9gesis b\u00edblica en clave ecol\u00f3gica y el discernimiento teol\u00f3gico han de ser reclamados para elaborar narraciones \u201cecoteol\u00f3gicas\u201d que act\u00faen como un pensamiento fuerte de inspiraci\u00f3n evang\u00e9lica, a fin de fundamentar una pastoral y espiritualidad ecol\u00f3gicas, en las que la Iglesia ha de introducirse masiva y definitivamente.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen muchas maneras de abordar el fen\u00f3meno ambiental. La mayor\u00eda de ellas lo hacen mediante enfoques elaborados a partir de su impacto sobre el ser&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[2987,2986,2984,73,1123,2985],"class_list":["post-17254","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","tag-antropoceno","tag-biosfera","tag-crisis-ambiental","tag-ecologia","tag-editorial","tag-pastoral-ambiental"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4ui","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17254"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17255,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17254\/revisions\/17255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}