{"id":17288,"date":"2022-02-01T09:05:51","date_gmt":"2022-02-01T12:05:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17288"},"modified":"2022-02-01T09:08:13","modified_gmt":"2022-02-01T12:08:13","slug":"marcelo-montserrat-recuerdos-de-una-larga-amistad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17288","title":{"rendered":"Marcelo Montserrat. Recuerdos de una larga amistad"},"content":{"rendered":"<p><em>In memoriam al haberse cumplido, el pasado 13 de noviembre, tres a\u00f1os de su llamado a la plenitud del Reino.<\/em><\/p>\n<p>En oportunidad de aquella inesperada y repentina muerte de Marcelo Montserrat, Criterio public\u00f3 un obituario, escrito por Pablo Capanna<sup>1<\/sup>, que reflej\u00f3 inmejorablemente sus m\u00e9ritos y cualidades, su actividad en la revista, el afecto amistoso con los integrantes de ella y con el autor en particular y hace una escueta referencia a su perfil acad\u00e9mico.<\/p>\n<p>La excelencia de la actividad acad\u00e9mica de Montserrat merece ser conocida tanto como su actividad en Criterio, por lo que, para quienes no hayan tenido oportunidad de saber de ella, vaya un por fuerza limitado (y por tanto, quiz\u00e1s algo injusto) resumen del perfil acad\u00e9mico de Montserrat <sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>\u201cDec\u00eda Pasolini que la muerte es la edici\u00f3n de una vida. Como tal, permite tantas lecturas como aspectos de una personalidad hayamos conocido\u201d \u2013se\u00f1ala Capanna\u2013. \u201cPor lo que a m\u00ed respecta, me es imposible ser tan objetivo como aspiran a ser los historiadores, porque mis recuerdos parten del afecto. El testimonio de un amigo no es imparcial\u201d&#8230;<\/p>\n<p>Ambas apreciaciones se aplican al car\u00e1cter de mi evocaci\u00f3n de una etapa de su vida muy anterior a su participaci\u00f3n en esta revista y casi con certeza desconocida para sus amigos y compa\u00f1eros en ella. Etapa que compart\u00ed y que aqu\u00ed memoro con agradecimiento y nostalgia (no con melancol\u00eda) y que se corresponde con nuestra ya lejana adolescencia y primera juventud.<\/p>\n<p>Pertenec\u00eda yo a la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica (Secci\u00f3n j\u00f3venes, JAC) de la Parroquia de San Antonio de Padua en Villa Devoto, cuando se invit\u00f3 al Presidente de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica del vecino Colegio Cardenal Copello a dar una charla sobre el panorama pol\u00edtico internacional, en particular el de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Apareci\u00f3 entonces Marcelo, dio su conferencia y al finalizar, entablamos una conversaci\u00f3n que se prolong\u00f3 mientras me acompa\u00f1aba en una caminata hacia mi casa. Nos detuvimos, pasado el mediod\u00eda, a la altura del pared\u00f3n que limitaba el Seminario Metropolitano sobre la avenida Fern\u00e1ndez de Enciso. Intercambiamos nuestros n\u00fameros telef\u00f3nicos y quedamos en citarnos para continuar la conversaci\u00f3n. Corr\u00eda 1952; \u00e9l ten\u00eda diecisiete y yo diecinueve a\u00f1os.<\/p>\n<p>A partir de ese primer encuentro se desarroll\u00f3 nuestra amistad, con ese vivo car\u00e1cter con que se generan los v\u00ednculos afectivos en esa etapa de la vida, tan abierta, d\u00factil y maleable. Mucho fue lo que compartimos, y conservo ese per\u00edodo entre los recuerdos particularmente queridos, intensos y ricos en emociones.<\/p>\n<p>Me cuesta poco revivirlos, veo desfilar las im\u00e1genes como en un filme mental.<\/p>\n<p>Repaso al azar de la memoria: cineclubes, deslumbramiento con <em>El perro andaluz<\/em> y <em>La caracola y el<\/em> <em>cl\u00e9rigo<\/em> en el teatro Colonial; <em>El Pr\u00edncipe de Homburgo<\/em>, de von Kleist, en el Instituto de Arte Moderno, una brillante puesta de Marcelo Lavalle con uno de los hermanos Itzcovich como protagonista, en una precursora experiencia de teatro circular; partidos de pelota-paleta en el campo de deportes de la Vanguardia de Obreros Cat\u00f3licos; historia de la cultura en el Seminario Menor, con el padre Roberto Brie SJ, al que yo hab\u00eda conocido en el Colegio M\u00e1ximo y a quien hab\u00eda solicitado ese curso, dictado de buena voluntad \u2013conservo apuntes dactilografiados que \u00e9l nos preparaba\u2013. \u00cdbamos en bicicleta, Marcelo con su Torpado con el famoso cambio Campagnolo, yo con mi Ganna, ambas italianas\u2026<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-clasica-Ganna-con-cubre-cadena-01-la-que-tuve-era-de-color-crema-J.-M.-Boggio-Videla-Cred.-biciclassiche.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-clasica-Ganna-con-cubre-cadena-01-la-que-tuve-era-de-color-crema-J.-M.-Boggio-Videla-Cred.-biciclassiche-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17289\" width=\"321\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-clasica-Ganna-con-cubre-cadena-01-la-que-tuve-era-de-color-crema-J.-M.-Boggio-Videla-Cred.-biciclassiche-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-clasica-Ganna-con-cubre-cadena-01-la-que-tuve-era-de-color-crema-J.-M.-Boggio-Videla-Cred.-biciclassiche-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-clasica-Ganna-con-cubre-cadena-01-la-que-tuve-era-de-color-crema-J.-M.-Boggio-Videla-Cred.-biciclassiche-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-clasica-Ganna-con-cubre-cadena-01-la-que-tuve-era-de-color-crema-J.-M.-Boggio-Videla-Cred.-biciclassiche-1536x1023.jpg 1536w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-clasica-Ganna-con-cubre-cadena-01-la-que-tuve-era-de-color-crema-J.-M.-Boggio-Videla-Cred.-biciclassiche.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 321px) 100vw, 321px\" \/><\/a><figcaption>Ganna<\/figcaption><\/figure>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-Torpado-con-cambio-Campagnolo-de-dos-palancas-la-de-Marcelo-Montserrat-era-de-color-verde-Cred.-troppebici.files_.woerdpress.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-Torpado-con-cambio-Campagnolo-de-dos-palancas-la-de-Marcelo-Montserrat-era-de-color-verde-Cred.-troppebici.files_.woerdpress-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17290\" width=\"319\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-Torpado-con-cambio-Campagnolo-de-dos-palancas-la-de-Marcelo-Montserrat-era-de-color-verde-Cred.-troppebici.files_.woerdpress-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-Torpado-con-cambio-Campagnolo-de-dos-palancas-la-de-Marcelo-Montserrat-era-de-color-verde-Cred.-troppebici.files_.woerdpress-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-Torpado-con-cambio-Campagnolo-de-dos-palancas-la-de-Marcelo-Montserrat-era-de-color-verde-Cred.-troppebici.files_.woerdpress-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-Torpado-con-cambio-Campagnolo-de-dos-palancas-la-de-Marcelo-Montserrat-era-de-color-verde-Cred.-troppebici.files_.woerdpress-1536x1025.jpg 1536w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Bicicleta-Torpado-con-cambio-Campagnolo-de-dos-palancas-la-de-Marcelo-Montserrat-era-de-color-verde-Cred.-troppebici.files_.woerdpress.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 319px) 100vw, 319px\" \/><\/a><figcaption>Bicicleta Torpado<\/figcaption><\/figure>\n<\/p>\n<p>VIII Asamblea Nacional de la Juventud de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, en C\u00f3rdoba, en agosto de 1952, con un grupo de alumnos del Colegio Copello y miembros de la JAC de la parroquia de San Antonio.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1952-VIII-AJAC.-En-el-Teatro-Griego-primer-plano-a-la-izquierda-M.-Montserrat.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1952-VIII-AJAC.-En-el-Teatro-Griego-primer-plano-a-la-izquierda-M.-Montserrat-1024x674.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17291\" width=\"381\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1952-VIII-AJAC.-En-el-Teatro-Griego-primer-plano-a-la-izquierda-M.-Montserrat-1024x674.jpg 1024w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1952-VIII-AJAC.-En-el-Teatro-Griego-primer-plano-a-la-izquierda-M.-Montserrat-300x197.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1952-VIII-AJAC.-En-el-Teatro-Griego-primer-plano-a-la-izquierda-M.-Montserrat-768x506.jpg 768w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1952-VIII-AJAC.-En-el-Teatro-Griego-primer-plano-a-la-izquierda-M.-Montserrat-1536x1011.jpg 1536w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1952-VIII-AJAC.-En-el-Teatro-Griego-primer-plano-a-la-izquierda-M.-Montserrat.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 381px) 100vw, 381px\" \/><\/a><figcaption><em>Asamblea de la JAC, en primer plano, a la izquierda, Marcelo y a su derecha, Enrique Pflaum y yo.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, en 1953, cuando yo hab\u00eda comenzado a cursar Arquitectura y Marcelo ingresaba a Derecho, visitamos la casa Curutchet de Le Corbusier, en La Plata, todav\u00eda en construcci\u00f3n.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1954.-Le-Corbusier.-Casa-Curutchet-La-Plata-20.-Marcelo-Montserrat.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1954.-Le-Corbusier.-Casa-Curutchet-La-Plata-20.-Marcelo-Montserrat-1024x752.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17292\" width=\"339\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1954.-Le-Corbusier.-Casa-Curutchet-La-Plata-20.-Marcelo-Montserrat-1024x752.jpg 1024w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1954.-Le-Corbusier.-Casa-Curutchet-La-Plata-20.-Marcelo-Montserrat-300x220.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1954.-Le-Corbusier.-Casa-Curutchet-La-Plata-20.-Marcelo-Montserrat-768x564.jpg 768w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1954.-Le-Corbusier.-Casa-Curutchet-La-Plata-20.-Marcelo-Montserrat-1536x1128.jpg 1536w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/1954.-Le-Corbusier.-Casa-Curutchet-La-Plata-20.-Marcelo-Montserrat.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 339px) 100vw, 339px\" \/><\/a><figcaption><em>Marcelo, en la terraza de la casa Curutchet.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/p>\n<p>De esas dos ocasiones conservo esas fotograf\u00edas, entre las pocas del Marcelo de aquella \u00e9poca, cuando no exist\u00eda la cultura de la foto tal como hoy la conocemos\u2026<\/p>\n<p>En ese entonces, funcionaba en la parroquia de San Antonio un cine club, fundado por la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, por iniciativa de Roberto M\u00e1ximo (Tito) Meisegeier, que lo dirig\u00eda. Las funciones inclu\u00edan debates, conducidos por especialistas invitados, entre otros, Jaime Potenze, cr\u00edtico de espect\u00e1culos de Criterio. A esas funciones sol\u00eda asistir uno de los tenientes cura de la parroquia, el padre Mario Jos\u00e9 Serra, por entonces mi confesor y futuro obispo auxiliar de Buenos Aires, quien sab\u00eda invitar a un ex compa\u00f1ero suyo del Seminario, profesor en aquel tiempo en esa Casa, el padre Jorge Mej\u00eda, futuro director de esta revista.<\/p>\n<p>Tito Meisegeier arm\u00f3 con Alfredo Romero, tambi\u00e9n miembro de la JAC de San Antonio, un grupo para filmar en s\u00faper 8, del que particip\u00e9. Empezamos con un proyecto muy ambicioso, que qued\u00f3 inconcluso. La escena inicial, protagonizada por Juana Mar\u00eda Fanjul (futura monja y abadesa de su monasterio) y por m\u00ed, ocurr\u00eda en un cementerio. Para escenificarlo pedimos a Marcelo, que se incorpor\u00f3 al equipo, que solicitara permiso para usar el jard\u00edn de los fondos de su casa, que ten\u00eda una hermosa pelouse, cuidada con esmero por su padre, y un gran cipr\u00e9s funerario. All\u00ed plantamos cruces e iniciamos la filmaci\u00f3n, que incluy\u00f3 otras secuencias en diversos lugares hasta que el proyecto languideci\u00f3 y termin\u00f3 su curso. Recuerdo que al finalizar una de las sesiones, acompa\u00f1amos a Marcelo a su casa y all\u00ed fuimos recibidos por el padre, que luego de saludarnos se dirigi\u00f3 a Marcelo con tono severo y acento catal\u00e1n, dici\u00e9ndole \u201cMarcelo, \u00bfestas son horas de llegar a tu casa?\u201d. Eran las once de la noche. Otros tiempos\u2026<\/p>\n<p>Posteriormente Tito y Alfredo continuaron con las filmaciones y fueron premiados en concursos del Cine Club Buenos Aires.<\/p>\n<p>De aquellos \u201cbuenos viejos tiempos\u201d rescato especialmente la marat\u00f3nica traducci\u00f3n del libro de Philip Johnson sobre Mies van der Rohe. Durante mi primer a\u00f1o de Arquitectura hab\u00eda conocido la obra de ese arquitecto, y me hab\u00eda fascinado, por lo que compr\u00e9 el libro, una magn\u00edfica edici\u00f3n del MoMA, en ingl\u00e9s. Mi conocimiento de idiomas inclu\u00eda franc\u00e9s e italiano, pero mi ingl\u00e9s era limitado. Mostr\u00e9 el libro a Marcelo, que tambi\u00e9n se entusiasm\u00f3 con Mies y, como \u00e9l ten\u00eda un muy buen manejo de ese idioma, le propuse traducir el libro. Fue as\u00ed como, a lo largo del verano de 1953-54, realizamos la traducci\u00f3n, elaborada Cuy\u00e1s en mano bajo la paciente observaci\u00f3n de la Yaya (abuela de Marcelo) y matizada con los t\u00e9s con escones, preparados por su mam\u00e1 Josefa (Pepita) <sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>Recuerdo tambi\u00e9n a Marcelo en su peque\u00f1o estudio escaleras arriba de la casa familiar en la calle Pedro Mor\u00e1n, en Villa Devoto, exultante por haber recibido de su padre, como regalo de cumplea\u00f1os, los tomos de la <em>Historia de la civilizaci\u00f3n<\/em>, de Will Durant.<\/p>\n<p>Por cierto, compartimos tambi\u00e9n algunas puerilidades, como caminar una noche por el centro de la calle Pedro Mor\u00e1n (entonces de tr\u00e1nsito casi nulo a esas horas) yendo hacia casa de Marcelo, \u00e9l, dos compa\u00f1eros del Copello (Jos\u00e9 Luis Fern\u00e1ndez de la Cuesta y Haroldo Truchot) y yo, en l\u00ednea de cuatro en fondo, con los brazos mutuamente apoyados sobre los hombros, silbando la Marcha del Jefe Caucasiano y andando al comp\u00e1s.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/M.-Montserrat.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/M.-Montserrat-997x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17293\" width=\"359\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/M.-Montserrat-997x1024.jpg 997w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/M.-Montserrat-292x300.jpg 292w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/M.-Montserrat-768x789.jpg 768w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/M.-Montserrat-1495x1536.jpg 1495w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/M.-Montserrat.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 359px) 100vw, 359px\" \/><\/a><\/figure>\n<p>Posteriormente, la diversidad de caminos, los avatares de la vida, fueron espaciando nuestros encuentros pero el v\u00ednculo amistoso subsisti\u00f3, tal como dice el dicho: \u201ctiempo y distancia no son olvido\u201d.<\/p>\n<p>Estuve por \u00faltima vez con Marcelo, y con su esposa, Mirtha, en el festejo por los noventa a\u00f1os de Criterio. Justamente, durante nuestra charla, record\u00f3 el episodio de la traducci\u00f3n del libro sobre Mies.<\/p>\n<p>Nos prometimos una pr\u00f3xima reuni\u00f3n en su casa. Un d\u00eda se posterg\u00f3 por otro y \u00e9ste a los siguientes (demoras que a nuestra edad deber\u00edamos evitar) y as\u00ed fue como la inesperada muerte de Marcelo dej\u00f3 esa promesa como deuda pendiente, a saldar en ese encuentro futuro y definitivo que Dios nos tiene prometido.<\/p>\n<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p><sup>1 <\/sup>Ver: \u201cHomenaje. Marcelo Montserrat. La despedida de un amigo\u201d, por Pablo Capanna, fil\u00f3sofo y ensayista, publicado en la edici\u00f3n de Criterio de diciembre de 2018. Se\u00f1ala all\u00ed que fue por d\u00e9cadas Secretario de Redacci\u00f3n de la revista. Cabe apuntar que eso ocurri\u00f3 durante la direcci\u00f3n de Jorge Mej\u00eda, futuro cardenal y Archivista-Bibliotecario del Vaticano, de quien Marcelo fue tambi\u00e9n colega en la docencia en el Seminario Metropolitano.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Marcelo Montserrat Roig (1936-2018) Acad\u00e9mico de N\u00famero, Sitial 18, de la Academia Nacional de la Historia. Abogado, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, con Diploma de honor. Profesor titular de Pol\u00edtica Internacional Contempor\u00e1nea I y de Historia Internacional en el r\u00e9gimen de ingreso del Instituto del Servicio Exterior de la Naci\u00f3n. Profesor plenario y fundador de Historia Contempor\u00e1nea e Historia del Pensamiento Pol\u00edtico Moderno y Contempor\u00e1neo, Universidad de San Andr\u00e9s. Profesor titular del Seminario de Sistemas Educativos comparados, maestr\u00eda de Ciencia Pol\u00edtica y Econom\u00eda del ESEADE. Profesor de Historia Contempor\u00e1nea, maestr\u00eda de Ciencia Pol\u00edtica y Sociolog\u00eda de FLACSO\/Buenos Aires. Miembro del Grupo Argentino de la Uni\u00f3n Internacional de Historia de la Ciencia; de la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnolog\u00eda; del Centro de Investigaciones Filos\u00f3ficas (CIF); del Comit\u00e9 Argentino de Ciencias Hist\u00f3ricas; miembro vitalicio de la Fundaci\u00f3n Diakon\u00eda. Miembro de las Academias de Historia de Espa\u00f1a, Per\u00fa, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Puerto Rico, Guatemala y Colombia. Premio \u201cLaureado del Nacional\u201d, al egresado con m\u00e1s alto promedio de calificaciones de la Secci\u00f3n Nacional del Instituto Cardenal Copello.<\/p>\n<p>Publicaciones: <em>Pensar la Rep\u00fablica<\/em>, con el Dr. Carlos A. Floria; <em>Historia Pol\u00edtica Argentina<\/em>, con el Dr. Carlos A. Floria; <em>La experiencia conservadora<\/em> (compilaci\u00f3n); <em>Ciencia, historia y sociedad en la Argentina del siglo XIX<\/em>; Usos de la memoria. <em>Raz\u00f3n, ideolog\u00eda e imaginaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/em>, entre otras. Fuente: Academia Nacional de la Historia.<\/p>\n<p><sup>\u00a03<\/sup>\u00a0\u00a0 Ese trabajo dej\u00f3 sembrada en m\u00ed una \u201cmateria pendiente\u201d que reci\u00e9n hace pocos a\u00f1os pude \u201crendir\u201d, gracias a Internet. Las consecuencias de tal logro fueron un art\u00edculo on-line y una versi\u00f3n de \u00e9ste en la revista <em>Barz\u00f3n<\/em>. Ambos textos mencionan aquella aventurada traducci\u00f3n, y pueden verse, resumido, en el segundo n\u00famero de dicha revista y completo, en versi\u00f3n on-line en el espacio Moderna Buenos Aires, solapa Textos, de la p\u00e1gina web del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, bajo el t\u00edtulo: \u201cUna peque\u00f1a historia. La casa Tugendhat. Mies, Johnson &#8211; Henningsen, Poulsen\u201d https:\/\/www.modernabuenosaires.org\/, solapa Textos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>In memoriam al haberse cumplido, el pasado 13 de noviembre, tres a\u00f1os de su llamado a la plenitud del Reino. En oportunidad de aquella inesperada&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1403],"tags":[2763,521,1858,3008,3006,158],"class_list":["post-17288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-testimonios","tag-amistad","tag-arquitectura","tag-capanna","tag-cristerio","tag-marcelo-montserrat","tag-testimonio"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4uQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17288"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17288\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17294,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17288\/revisions\/17294"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}