{"id":17319,"date":"2022-02-01T11:40:24","date_gmt":"2022-02-01T14:40:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17319"},"modified":"2022-02-01T15:04:28","modified_gmt":"2022-02-01T18:04:28","slug":"acerca-de-la-relacion-entre-jacques-maritain-y-victoria-ocampo-y-el-papel-de-criterio-en-el-asunto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17319","title":{"rendered":"Acerca de la relaci\u00f3n entre Jacques Maritain y Victoria Ocampo (y el papel de Criterio)"},"content":{"rendered":"<p>Siempre he comparado el archivo de Victoria Ocampo con el oc\u00e9ano: a simple vista es infinito y en sus profundidades esconde maravillas. Zambullirse en \u00e9l (y el verbo parece m\u00e1s que adecuado) es una experiencia indescriptible. Tambi\u00e9n lo es echar las redes para luego identificar y analizar lo que en ellas queda enganchado.<\/p>\n<p>As\u00ed pas\u00f3 hace unos a\u00f1os, cuando, impensadamente, encontramos que Victoria Ocampo se hab\u00eda carteado profusamente con el m\u00edstico estadounidense Thomas Merton (uno de las cuatro personalidades de ese pa\u00eds que el Papa Francisco dijo admirar, junto a Abraham Lincoln, Martin Luther King y Dorothy Day). Y result\u00f3 que, para desmentir a quienes se entretienen hablando mal de Victoria, no fue ella quien hizo el primer contacto, sino el propio Merton, ansioso de conocerla aunque fuera por carta. El hallazgo de esa correspondencia in\u00e9dita llev\u00f3 a traducirla y publicarla en un libro que ha tenido una repercusi\u00f3n impensada<a href=\"#_edn1\"><sup>[i]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y algo as\u00ed ha vuelto a ocurrir. En 2017 una joven investigadora, la doctora Mar\u00eda Laura Pic\u00f3n contact\u00f3 a la Fundaci\u00f3n Sur para corroborar algunos datos acerca de las publicaciones de Jacques Maritain en la revista <em>Sur. <\/em>Enseguida Mar\u00eda Laura nos describi\u00f3 su proyecto: \u201cechar las redes\u201d, ubicar las cartas entre el fil\u00f3sofo franc\u00e9s y nuestra admirada Victoria, ponerlas en contexto, traducirlas y publicarlas. En 2018 y a su pedido, nuestra fundaci\u00f3n contact\u00f3 al Cercle d\u00b4\u00c9tudes Jacques et Ra\u00efssa Maritain y a la Biblioteca Nacional Universitaria, ambos en Estrasburgo, para que Mar\u00eda Laura pudiera acceder a los textos de Victoria que all\u00ed se conservan.<\/p>\n<p>La pesca fue abundante y su resultado aparece ahora expuesto en <em>No s\u00e9 rezar \u2013 cartas y otros textos 1936-1943<\/em><a href=\"#_edn2\"><sup>[ii]<\/sup><\/a><em>, <\/em>cuyo pr\u00f3logo, introducci\u00f3n, estudios y selecci\u00f3n pertenecen a la doctora Pic\u00f3n y cuya investigaci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas a quien esto escribe.<\/p>\n<p>No todas las cartas entre Victoria y Maritain aparecieron (aun las redes m\u00e1s perfectas no impiden que las corrientes de la historia dispersen el cardumen), pero lo descubierto fue de enorme riqueza. Y no s\u00f3lo con relaci\u00f3n a los dos corresponsales, sino tambi\u00e9n para echar luz sobre toda una \u00e9poca de la historia cultural de la Argentina.<\/p>\n<p>En efecto, la correspondencia m\u00e1s nutrida comienza y se refiere a un per\u00edodo de menos de diez a\u00f1os que se inicia en 1936, cuando coinciden en el mundillo intelectual de la Argentina (y no s\u00f3lo en \u00e9l) varias circunstancias que aumentan el oleaje: el XIV congreso internacional de los PEN Clubes, el estallido de la Guerra Civil espa\u00f1ola y el creciente enfrentamiento entre muchos intelectuales y el fascismo.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/maritain-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"239\" height=\"320\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/maritain-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17321\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/maritain-1.jpg 239w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/maritain-1-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 239px) 100vw, 239px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>En Buenos Aires se ven\u00eda depositando la fina arenilla necesaria para que ninguna de esas circunstancias pasara inadvertida o dejara de estar entrelazada con las restantes: el pa\u00eds hab\u00eda recibido cientos de miles de inmigrantes peninsulares que segu\u00edan con vivo inter\u00e9s las vicisitudes pol\u00edticas de la patria lejana (y muchos, con inusitado ardor a partir de julio de 1936 cuando ocurre el alzamiento franquista); apenas cuatro a\u00f1os antes, en 1932, hab\u00eda terminado en fracaso un curioso experimento pol\u00edtico en la Argentina cual fue el gobierno corporativista y fascistoide de Jos\u00e9 F\u00e9lix Uriburu (cuyo primo hermano Carlos Ibarguren continuaba al frente de la Academia Argentina de Letras creada durante aquel gobierno en agosto de 1931); en 1934 la Iglesia Cat\u00f3lica \u2015que no escond\u00eda su agrado por el golpe franquista\u2015 hab\u00eda demostrado su poder de convocatoria con el Congreso Eucar\u00edstico Internacional; la aparici\u00f3n en el firmamento porte\u00f1o de varias figuras rutilantes de la literatura internacional (como Filippo Marinetti y Stefan Zweig por ejemplo) con sus vehementes alegatos p\u00fablicos en favor del fascismo y el antifascismo, respectivamente, y, aunque en grado menor, la aparici\u00f3n en 1935 de la novela m\u00e1s antisemita de Gustavo Mart\u00ednez Zuvir\u00eda, <em>El Kahal, <\/em>&nbsp;(publicada, como toda su obra, bajo el seud\u00f3nimo Hugo Wast), con gran \u00e9xito de ventas.<\/p>\n<p>Entre los participantes del congreso del PEN Club est\u00e1 Jacques Maritain. Su presencia en la Argentina es el resultado de dos invitaciones enviadas por separado: la de las autoridades de la Academia Argentina de Letras, encargada por el PEN Club de organizar la reuni\u00f3n en Buenos Aires y la de los j\u00f3venes participantes de los Cursos de Cultura Cat\u00f3lica. La invitaci\u00f3n de estos \u00faltimos fue cursada a Maritain por Juan Mart\u00edn Bourdieu, abogado y socio de Mart\u00ednez Zuvir\u00eda en su estudio profesional.<\/p>\n<p>Pero a pesar de que las invitaciones son dos, la recepci\u00f3n del invitado no es un\u00e1nimemente grata: es un personaje pol\u00e9mico y su presencia genera debates y pol\u00e9micas. Desde las columnas de <em>Criterio <\/em>Monse\u00f1or Gustavo Franceschi (que la dirige desde 1932) debe defenderlo una y otra vez frente a los ataques de Julio Meinvielle y Leonardo Castellani, aparecidos en la misma revista (y a pesar de que este \u00faltimo, curiosamente, hab\u00eda publicado en <em>Sur <\/em>una rese\u00f1a elogiosa sobre la personalidad de Maritain). Pero <em>Criterio <\/em>tambi\u00e9n sirvede escenario propicio para los debates entre Maritain y el f\u00e9rreo Franceschi: \u201cno fue un di\u00e1logo complaciente, pero di\u00e1logo al fin. [\u2026] Cada carta que iba y ven\u00eda mostraba c\u00f3mo crec\u00eda la calidad de la discusi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, la Academia de Letras ha designado a una mujer, relativamente joven (y, aventuramos, con poca experiencia en lides semejantes), para que presida la primera reuni\u00f3n de trabajo del Congreso del PEN Club. All\u00ed estar\u00e1 presente Maritain.<\/p>\n<p>Y en esa primera reuni\u00f3n, en septiembre de 1936, arde Troya (o, continuando con las im\u00e1genes mar\u00edtimas, los participantes queman sus naves para no retroceder de sus respectivas posiciones ideol\u00f3gicas). Hay demasiados intereses pol\u00edticos en juego.<\/p>\n<p>Una simple referencia de Victoria al \u201clector com\u00fan\u201d (concepto desarrollado por Virginia Woolf \u2015a quien Victoria ha conocido hace poco\u2015a trav\u00e9s de dos colecciones de ensayos, la \u00faltima de 1931)<a href=\"#_edn3\"><sup>[iii]<\/sup><\/a> pone a los intelectuales en pie de guerra. La intervenci\u00f3n de Maritain tranquiliza las aguas en beneficio de Victoria, que debe presidir un debate tormentoso y agitado. Y esa misma noche ella le escribe para agradecerle. No fue ese su primer contacto, sin embargo: Maritain ya hab\u00eda publicado su \u201cCarta sobre la Independencia\u201d en la revista <em>Sur <\/em>y existe al menos una carta de Victoria anterior a esa fecha<em>.<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed nace la correspondencia que Mar\u00eda Laura Pic\u00f3n identifica y comenta en <em>No s\u00e9 rezar<\/em>. Pero las circunstancias agitadas que rodearon ese nacimiento merec\u00edan comentarios y an\u00e1lisis m\u00e1s extensos que ella, con generosidad, me pidi\u00f3 explicar en uno de los cap\u00edtulos del libro.<\/p>\n<p>Era necesario aclarar c\u00f3mo fue que Maritain no se limit\u00f3 a echar aceite sobre las aguas tormentosas sino que, en m\u00e1s de una manera, terci\u00f3 en los debates que en ese momento agitaban a Buenos Aires: claramente prendado de la manera de pensar de Victoria, tom\u00f3 partido expl\u00edcito por muchas de sus posiciones. Quiz\u00e1s el ejemplo m\u00e1s palmario sea su conferencia en la Sociedad Hebraica Argentina, acompa\u00f1ado de esa mujer separada de su marido que, adem\u00e1s, hab\u00eda desafiado ciertas convenciones eclesiales entonces vigentes referidas al sentido \u201credentor\u201d del golpe de Franco en Espa\u00f1a. La prensa nacionalista se deleit\u00f3 destrozando a Maritain.<\/p>\n<p>Como consecuencia, Victoria se vio envuelta en debates agrios que excedieron y, en varios casos, superaron las cuestiones filos\u00f3ficas connaturales a Maritain y su modo de pensar el catolicismo.<\/p>\n<p>La correspondencia recoge, por supuesto, estas cuestiones. Pero tambi\u00e9n las excede, puesto que el di\u00e1logo epistolar rebalsa los l\u00edmites de la realidad tangible para radicarse en lo espiritual. De la mano de Maritain, Victoria conoce, por ejemplo a San Luis Orione, a la saz\u00f3n en Buenos Aires y a Maritain le reclama la necesidad de un catolicismo de rostro m\u00e1s humano.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la publicaci\u00f3n de la ya mencionada correspondencia de Victoria con Merton (iniciada hacia 1958, muchos a\u00f1os despu\u00e9s que la que mantuvo con Maritain a partir de 1936) la particular espiritualidad de la escritora y mecenas argentina ha sido rescatada y puesta de resalto<a href=\"#_edn4\"><sup>[iv]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La frase que da t\u00edtulo a este libro (\u201cNo s\u00e9 rezar\u201d) se repetir\u00eda, a\u00f1os m\u00e1s tarde, en sus cartas a Merton (\u201cQuisiera tener su fe y saber rezar\u201d). Victoria tiene una visi\u00f3n cr\u00edtica de la religiosidad formal de su \u00e9poca, pero eso nunca la lleva a negar la existencia de un Dios misericordioso ni el mandato de la caridad entre los hombres. <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>Si a su personalidad rica, curiosa, \u00e1vida de exploraciones en el ancho mar de la cultura sumamos su tarea en pro de la difusi\u00f3n de las letras universales en la Argentina se confirma una vez m\u00e1s su perfil de gigante, dif\u00edcil de encerrar en renglones tan pobres como \u00e9stos.<\/p>\n<p><em>Juan Javier Negri es Presidente de la Fundaci\u00f3n Sur, creada por Victoria Ocampo en 1963<\/em><\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n<p><a href=\"#_ednref1\"><sup>[i]<\/sup><\/a> Ocampo, V. y Merton, T., <em>Fragmentos de un regalo: correspondencia y art\u00edculos y rese\u00f1as publicados en Sur <\/em>(Juan Javier Negri, comp. y trad.), Buenos Aires, Sur, 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\"><sup>[ii]<\/sup><\/a> Editorial Sur, Buenos Aires, 2021, 236 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\"><sup>[iii]<\/sup><\/a> V\u00e9ase Ocampo, V., <em>El ensayo personal, <\/em>introducci\u00f3n y selecci\u00f3n de Irene Chikiar Bauer, Mardulce\/Sur, Buenos Aires, 2021, esp. p\u00e1g. 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\"><sup>[iv]<\/sup><\/a> Bertolini, A., \u201cUn boceto espiritual de Victoria a partir de sus di\u00e1logos con Thomas Merton\u201d, en <em>Victoria Ocampo: los rostros de una humanista, <\/em>(Cristina Vi\u00f1uela, ed. y comp.); Buenos Aires, Instituto de Cultura del CUDES, 2021, pp. 197.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre he comparado el archivo de Victoria Ocampo con el oc\u00e9ano: a simple vista es infinito y en sus profundidades esconde maravillas. Zambullirse en \u00e9l&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1462,31,1747,113],"class_list":["post-17319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cultura","tag-libros","tag-maritain","tag-ocampo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4vl","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17319"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17319\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17354,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17319\/revisions\/17354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}