{"id":17327,"date":"2022-02-01T11:55:22","date_gmt":"2022-02-01T14:55:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17327"},"modified":"2022-02-01T11:55:27","modified_gmt":"2022-02-01T14:55:27","slug":"conflictos-a-ambos-lados-de-los-andes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17327","title":{"rendered":"Conflictos a ambos lados de los Andes"},"content":{"rendered":"<p>Ante la invitaci\u00f3n amable de <em>Criterio <\/em>para escribir \u201c\u2026un esbozo de la historia de las relaciones inter\u00e9tnicas en el \u00e1rea mapuche que compare lo que ocurri\u00f3 en Chile y lo que sucedi\u00f3 en Argentina\u201d mi contrapropuesta ser\u00e1 una historia \u201cconectada\u201d y transnacional antes que \u201ccomparada\u201d. Este enfoque es necesario pese a la singularidad y la evoluci\u00f3n diferente de cada marco nacional a partir de 1880, ya que el <em>Wallmapu <\/em>o el Pa\u00eds Mapuche de los siglos XVIII y XIX ten\u00eda continuidad a ambos lados de la cordillera de los Andes, integrando los territorios del Oeste y del Este, el <em>Gullumapu <\/em>y el <em>Puelmapu<\/em>. Esta continuidad sociocultural se configur\u00f3 hist\u00f3ricamente como una red de nodos familiares, ceremoniales, productivos, comerciales, pol\u00edticos y militares donde las relaciones de parentesco proporcionaban la amalgama y la matriz conceptual para las distintas dimensiones de la vida social.<\/p>\n<p>El Pa\u00eds Mapuche preexiste a la configuraci\u00f3n de los Estados y la traza de los l\u00edmites entre la Argentina y Chile, que no deben ser naturalizados. Asimismo, esta constataci\u00f3n reconoce que el proceso de colonizaci\u00f3n fronteriza mediante dispositivos militares, religiosos y comerciales, as\u00ed como el historial de conflictos y negociaciones con las autoridades espa\u00f1olas y criollas, hab\u00edan permeado la sociedad mapuche y sus estructuras de gobierno descentralizadas, pero sin Estado. Los cacicatos, el tipo de liderazgo que la Antropolog\u00eda denomina \u201cjefaturas\u201d, experimentaron una jerarquizaci\u00f3n creciente al calor de la fricci\u00f3n y las relaciones con los Estados coloniales y republicanos en toda la regi\u00f3n desde el siglo XVIII.<\/p>\n<p>Tanto el Reino de Chile como el Virreinato del R\u00edo de la Plata y los gobiernos revolucionarios guerrearon y pactaron con los <em>longko<\/em>, <em>\u00falmen<\/em> o caciques, mapuche, tehuelche y de otras identificaciones \u00e9tnicas. Pese a la penetraci\u00f3n de fortines, misiones religiosas, curtiembres y destiler\u00edas en la vertiente del oc\u00e9ano Pac\u00edfico, el territorio entre los r\u00edos Biob\u00edo y Tolt\u00e9n se mantuvo aut\u00f3nomo desde fines del siglo XVI hasta la \u201cPacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d de 1883, como se denomin\u00f3 la versi\u00f3n chilena, menos cruenta pero igual de eficaz que la \u201cConquista del Desierto\u201d.&nbsp;<\/p>\n<p>En la Argentina las campa\u00f1as militares de las presidencias de Nicol\u00e1s Avellaneda y Julio Argentino Roca rompieron el estatus quo de pactos con las jefaturas mapuche que hab\u00eda articulado Juan Manuel de Rosas luego de la sangrienta Campa\u00f1a al Colorado de 1833, tratados y arreglos que continuaron los gobiernos liberales que lo sucedieron en 1852. La combinaci\u00f3n de represi\u00f3n con la cooptaci\u00f3n de intereses hab\u00eda permitido la expansi\u00f3n de las estancias ganaderas en el sur de Buenos Aires y la organizaci\u00f3n defensiva de las fronteras provinciales gracias a la militarizaci\u00f3n de los cacicatos amigos. Estos acuerdos posibilitaron en contrapartida la acumulaci\u00f3n de poder, prestigio y riqueza de los <em>longko <\/em>mapuche en los territorios patag\u00f3nicos que los Estados criollos no controlaban o a lo sumo influenciaban a la distancia, como el Pa\u00eds de las Manzanas de Valent\u00edn Sayg\u00fceque, el territorio pehuenche del sur de Mendoza y centro-norte de Neuqu\u00e9n y la <em>mapu<\/em> de Reuquecura, el hermano de Calfucura en la regi\u00f3n de Llaima y Alumin\u00e9 sobre los pasos cordilleranos.<\/p>\n<p>Pese a los eufemismos, la \u201cPacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d y la \u201cConquista del Desierto\u201d fueron invasiones del territorio y las poblaciones mapuche. Por lo tanto, los conflictos autonomistas y territoriales de la actualidad remiten a los problemas abiertos por el ataque combinado de los Estados argentino y chileno de la d\u00e9cada de 1880, que a la vez que disputaban el trazado de l\u00edmites llevaron la guerra contra las poblaciones ind\u00edgenas. Los objetivos de sometimiento y transformaci\u00f3n radical de estas sociedades incluyeron prop\u00f3sitos genocidas, pero ni las masacres ni los pactos de subordinaci\u00f3n de los liderazgos mapuche que se retomaron despu\u00e9s de las campa\u00f1as militares terminaron con los conflictos. La represi\u00f3n de la Pu-Lof en Resistencia Cushamen, con la desaparici\u00f3n seguida de muerte de Santiago Maldonado en 2017, la aplicaci\u00f3n constante de la ley antiterrorismo por parte del Estado chileno y el asesinato reciente del joven mapuche El\u00edas Garay por parte de \u201ccazadores\u201d que traspasaron el cerco de la polic\u00eda de la provincia del R\u00edo Negro en el marco de una recuperaci\u00f3n territorial en Cuesta del Ternero, son escenarios o teatros de batalla que retrotraen a las invasiones argentina y chilena de las Pampas, la Patagonia y la Araucan\u00eda del \u00faltimo cuarto del siglo XIX y reinstalan las fronteras en las l\u00edneas de los r\u00edos Biob\u00edo, Neuqu\u00e9n y Negro, all\u00ed donde el comando de la IV Divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito Argentino, al mando de Napole\u00f3n Uriburu, suscribi\u00f3 un documento al que titularon \u201cActa de Guerra\u201d para declararla a los pehuenche y cruzar el r\u00edo Neuqu\u00e9n en 1879, l\u00edmite que hab\u00eda fijado por ley el Congreso Nacional como proyecci\u00f3n de la frontera.<\/p>\n<p>Aunque las relaciones parentales, culturales, productivas, comunicacionales y tambi\u00e9n pol\u00edticas entre mapuche de uno y otro lado de la cordillera continuaron, se dieron procesos nacionales diferentes, alentados por los marcos jur\u00eddicos de cada pa\u00eds, el l\u00edmite aduanero, las regulaciones fitosanitarias que prohibieron las migraciones estacionales o \u201cveranadas\u201d, la recolecci\u00f3n de pi\u00f1ones, la circulaci\u00f3n de materias primas, ganado y mercader\u00edas. En el caso chileno, la ocupaci\u00f3n nacional y la colonizaci\u00f3n profundizadas con la \u201cPacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d se instrumentaron a trav\u00e9s del sistema de reducciones territoriales de la poblaci\u00f3n, muy significativo demogr\u00e1ficamente, y la inscripci\u00f3n notarial de la posesi\u00f3n de tierras que pasaron a ser fiscales a nombre de los referentes familiares mapuche, provocando reagrupamientos y relocalizaciones.&nbsp;<\/p>\n<p>Pese a su condici\u00f3n subalterna, la \u201craza mapuche\u201d es considerada como un pilar de la naci\u00f3n chilena por su resistencia a la conquista espa\u00f1ola del siglo XVI. Nombres como Lautaro y Caupolic\u00e1n ocupan un lugar privilegiado en la mitolog\u00eda nacionalista, a diferencia de la Argentina, donde los grandes hombres mapuche del siglo XIX como Sayg\u00fceque, Catriel, Calfucura, Coliqueo, Inacayal, etc., son nombres hist\u00f3ricos que est\u00e1n inscriptos en los archivos, a la par que sus restos fueron bot\u00edn y reliquia de los museos.<\/p>\n<p>Mientras que los <em>lonko <\/em>de las reducciones desplegaron organizaciones pol\u00edticas como la Federaci\u00f3n Araucana y contaron con representantes parlamentarios a mediados de siglo XX, la visibilidad de las autoridades mapuche fue menor en la Argentina y estuvo limitada a las regiones del oeste pampeano y la Patagonia, sin impactar en la agenda nacional durante d\u00e9cadas. Esta diferencia fue consecuencia del \u00e9xito de la ideolog\u00eda de la extinci\u00f3n, el trasplante poblacional y el \u201ccrisol de razas\u201d, m\u00e1s eficaz en el discurso que en la pr\u00e1ctica, pese a la violencia estatal, que fue extrema y sistem\u00e1tica en comparaci\u00f3n con Chile. Despu\u00e9s de la desarticulaci\u00f3n familiar, la desterritorializaci\u00f3n, la servidumbre forzada en ingenios y obrajes del norte argentino y los campos de concentraci\u00f3n de prisioneros, las comunidades desplazadas y sus integrantes se radicaron en campos fiscales de menor rendimiento, se conchabaron como obreros rurales y se enrolaron como personal subalterno de las Fuerzas Armadas y las polic\u00edas de los Territorios Nacionales. Durante los gobiernos de Roca hubo radicaciones puntuales en \u201ccolonias abor\u00edgenes agr\u00edcolas y pastoriles\u201d. Algunas perduraron, como Cushamen, y otras fueron desalojadas en la d\u00e9cada de 1930, como la Reserva Nahuelpan, 150 km al sur de la anterior en Chubut, o la concesi\u00f3n a Sayg\u00fceque, que le fue usurpada con artilugios judiciales a la generaci\u00f3n siguiente por acopiadores de lana.<\/p>\n<p>Pese al debilitamiento pol\u00edtico, hubo continuidades entre los liderazgos y las articulaciones comunitarias mapuche de los siglos XIX y XX, al punto que por m\u00e1s que se intentara limitar la relevancia del \u201ccacique\u201d, el Estado debi\u00f3 recurrir a esta figura para construir hegemon\u00eda y articular lazos sociales en los Territorios Nacionales. Los liderazgos ind\u00edgenas del siglo XX protegieron, peticionaron y negociaron ante el Estado, las iglesias y las corporaciones ruralistas en nombre de las comunidades, desplegando estrategias que los conectaron con los criollismos, nacionalismos, populismos y con distintas manifestaciones sociales, pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas con amplitud de espectro y flexibilidad tanto en <em>Gullumapu <\/em>como <em>Puelmapu<\/em>.<\/p>\n<p>Ser\u00e1n las d\u00e9cadas de 1980 y 1990 las que atestig\u00fcen la reemergencia de los movimientos mapuche en Chile y la Argentina al influjo de la salida de las dictaduras, el debilitamiento del estado-naci\u00f3n como marco de referencia en el contexto del neoliberalismo y la globalizaci\u00f3n, el quinto centenario de la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica y la irrupci\u00f3n de indigenismos como el Zapatismo, que tuvieron influencia indirecta en la radicalizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas militantes.<\/p>\n<p>La \u201ccuesti\u00f3n mapuche\u201d reci\u00e9n se nacionaliza en la Argentina cuando, desde perspectivas metropolitanas que confluyen con las de las \u00e9lites patag\u00f3nicas, se la se\u00f1ala como amenaza. Desde el centro del pa\u00eds, las provincias vuelven a ser vistas como Territorios Nacionales, como lo fueron hasta 1957. Ello se evidencia en la valoraci\u00f3n de Parques Nacionales como recurso y en la percepci\u00f3n de los reclamos de tierras como atentados al derecho tur\u00edstico de disfrutar de \u201cnuestro sur\u201d. Estas lecturas ignoran que los Parques Nacionales fueron punta de lanza desde su creaci\u00f3n para desalojar mapuche de los territorios m\u00e1s valiosos. La visi\u00f3n del pueblo mapuche como amenaza se completa al caracterizarlo como cuerpo extra\u00f1o a la naci\u00f3n, for\u00e1neo, procedente de Chile, cuando no invasor.<\/p>\n<p>Las visiones y las pol\u00edticas estatales son tan heterog\u00e9neas como las pol\u00edticas y las organizaciones mapuche. Una primera distinci\u00f3n es entre la centralizaci\u00f3n estatal chilena, ahora en proceso de reforma constitucional y la transici\u00f3n hacia un gobierno de izquierda, y el federalismo argentino, donde tanto los organismos nacionales con los cambios de orientaci\u00f3n electoral como los gobiernos provinciales y los partidos han desarrollado distintas trayectorias y capacidades para negociar con la multiplicidad de organizaciones mapuche. Se debe considerar adem\u00e1s la pluralidad de actores privados, propietarios y extranjeros, la emergencia de proyectos extractivistas con impacto socioambiental, etc., as\u00ed como el papel de los organismos no gubernamentales y las agencias religiosas, como la Pastoral Aborigen, proclives a los consensos y la representaci\u00f3n de intereses indigenistas.&nbsp;<\/p>\n<p>Si se atiende a las perspectivas de la naci\u00f3n mapuche, herederas de la estructura segmental y no centralizada que describimos para el siglo XIX, se encontrar\u00e1n posiciones diferentes que tambi\u00e9n dialogan y colisionan entre s\u00ed, desde las organizaciones proclives a discutir y acordar con las agencias gubernativas y los organismos multilaterales, las cosmovisiones del \u201cbuen vivir\u201d, hasta las que proponen acciones de sabotaje y resistencia contra el capital, as\u00ed como la reivindicaci\u00f3n hist\u00f3rica de las figuras de los <em>weichafe <\/em>o guerreros que resistieron la \u201cConquista del Desierto\u201d y la Pacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda en el siglo XIX. Unas y otras afrontan la represi\u00f3n y los operativos medi\u00e1ticos, las provocaciones y la construcci\u00f3n como enemigos tanto en Chile como la Argentina. As\u00ed y todo, han obtenido logros parciales como la absoluci\u00f3n en el juicio por usurpaci\u00f3n a la Lof Cushamen, que la enfrent\u00f3 con la compa\u00f1\u00eda de tierras de Benetton, donde la sentencia recogi\u00f3 argumentos sobre el genocidio y la desterritorializaci\u00f3n mapuche por la expansi\u00f3n nacional, obligando al gobierno provincial de Chubut a convocar una mesa de di\u00e1logo que a\u00fan no se concret\u00f3.<\/p>\n<p>La ley nacional 26160 de relevamiento territorial de comunidades ind\u00edgenas y las sucesivas pr\u00f3rrogas que ha recibido intentar\u00eda dar respuesta a la situaci\u00f3n de emergencia en consonancia con el Art\u00edculo 75, Inciso 17, de la Constituci\u00f3n Nacional, dando cumplimiento parcial al Art\u00edculo 14 inc. 2 del Convenio 169 de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, que tiene fuerza de tratado internacional para la Argentina y que garantiza los derechos ind\u00edgenas. Los cambios de gobierno, las contradicciones y las ofensivas de sectores derechistas y propietarios han dificultado el cumplimiento de esta legislaci\u00f3n, ya que lo que est\u00e1 en juego es un nuevo proceso de valorizaci\u00f3n de tierras y territorios, bosques, recursos h\u00eddricos, Parques Nacionales y la transformaci\u00f3n de los modelos de desarrollo con eje en la extracci\u00f3n de recursos como los mineros.<\/p>\n<p>Leg\u00edtimamente, las organizaciones y comunidades mapuches de ambos lados de los Andes est\u00e1n conectadas como parte de un mismo pueblo, como lo est\u00e1 el Pa\u00eds Vasco, Catalu\u00f1a o el Kurdist\u00e1n, sin que esto signifique terrorismo, como se trata de vulgarizar. Las demandas de tierra no son id\u00e9nticas a las territoriales y \u00e9stas no son lo mismo que los planteos auton\u00f3micos, aunque frecuentemente coinciden. Lo que est\u00e1 en juego es el reconocimiento como naci\u00f3n del Pa\u00eds Mapuche, no solamente la inclusi\u00f3n de las personas y las comunidades en un marco intercultural. Es por ello por lo que sus intelectuales y dirigentes le conceden tanta importancia en ambas vertientes del <em>Wallmapu <\/em>a las pol\u00edticas de revitalizaci\u00f3n de la lengua y al autogobierno del territorio, ya que, como se\u00f1ala el polit\u00f3logo Viktor Naqill, \u201c\u2026como individuo, se puede ser mapuche en cualquier lugar: en Santiago, Buenos Aires o en Europa. Pero como naci\u00f3n mapuche, s\u00f3lo podemos serlo en nuestro pa\u00eds, en Wallmapu\u201d *.<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Julio Vezub es Director del Instituto Patag\u00f3nico de Ciencias Sociales y Humanas, CONICET. Profesor Titular de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.<\/em><\/p>\n<p>*Ver entrevista completa en www.theclinic.cl\/2020\/12\/15\/viktor-naqill-si-el-estado-plurinacional-significa-el-reconocimiento-al-pueblo-mapuche-pero-no-al-pais-mapuche-su-alcance-sera-minimo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante la invitaci\u00f3n amable de Criterio para escribir \u201c\u2026un esbozo de la historia de las relaciones inter\u00e9tnicas en el \u00e1rea mapuche que compare lo que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[3020,3019,2196,3011,758],"class_list":["post-17327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-araucania","tag-campanas-militares","tag-mapuche","tag-pueblos-originarios","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4vt","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17327"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17329,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17327\/revisions\/17329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}