{"id":17330,"date":"2022-02-01T14:11:21","date_gmt":"2022-02-01T17:11:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17330"},"modified":"2022-02-01T14:11:26","modified_gmt":"2022-02-01T17:11:26","slug":"el-sueno-ecologico-en-querida-amazonia-a-la-escucha-de-la-eco-sofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17330","title":{"rendered":"El sue\u00f1o ecol\u00f3gico en Querida Amazon\u00eda: a la escucha de la eco-sof\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>La exhortaci\u00f3n postsinodal <em>Querida Amazon\u00eda<\/em> (2020) est\u00e1 articulada en cuatro sue\u00f1os: social, cultural, ecol\u00f3gico y eclesial. Un importante aporte de las culturas amaz\u00f3nicas al mundo est\u00e1 condensado en el sue\u00f1o ecol\u00f3gico. Incluso puede considerarse el coraz\u00f3n del documento al evidenciar la novedosa interpelaci\u00f3n y profec\u00eda de la ecolog\u00eda integral: la radical interrelaci\u00f3n entre lo social, lo cultural, lo ambiental, lo econ\u00f3mico. Mientras que el cap\u00edtulo cuarto, con propuestas innovadoras, es una aplicaci\u00f3n al \u00e1mbito eclesial del sue\u00f1o socio-cultural-ecol\u00f3gico.&nbsp;<\/p>\n<p>Desde esta premisa, ofrezco una relectura del sue\u00f1o ecol\u00f3gico en clave sapiencial, que es justamente el tipo de racionalidad que impregna la vida de los pueblos amaz\u00f3nicos y tambi\u00e9n de otros pueblos ind\u00edgenas de nuestra Amerindia. \u00bfQu\u00e9 sabidur\u00eda es necesaria para activar y promover el sue\u00f1o ecol\u00f3gico? \u00bfC\u00f3mo pueden despertarnos las sabidur\u00edas de los pueblos originarios a la conversi\u00f3n ecol\u00f3gica?&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La interrelaci\u00f3n, invitaci\u00f3n a una enriquecedora interpenetraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em> (2015), Francisco afirma que \u201cdado que todo est\u00e1 \u00edntimamente relacionado, y que los problemas actuales requieren una mirada que tenga en cuenta todos los factores de la crisis mundial, propongo que nos detengamos ahora a pensar en los distintos aspectos de una ecolog\u00eda integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales.\u201d (LS 137)<\/p>\n<p>La Amazonia es un territorio que manifiesta con fuerza y claridad que todo est\u00e1 \u00edntimamente relacionado porque \u201cexiste una relaci\u00f3n estrecha del ser humano con la naturaleza\u201d (QA 41). En los pueblos amaz\u00f3nico e ind\u00edgenas late una suerte de intuici\u00f3n cosmote\u00e1ndrica (Panikkar) donde lo divino, lo humano y lo c\u00f3smico son tres dimensiones reales y diferentes que constituyen la realidad como un todo org\u00e1nico, indivisible a la vez que diferenciado. Aunque estos aspectos pueden ser abstra\u00eddos y considerados independientemente por nuestra mente con finalidades tanto te\u00f3ricas como pr\u00e1cticas, estas tres dimensiones se presentan con una constituci\u00f3n una y trina al mismo tiempo.&nbsp;<\/p>\n<p>La interrelaci\u00f3n es mucho m\u00e1s que interconexi\u00f3n, es interpenetraci\u00f3n entre los seres vivos, pero tambi\u00e9n entre las dimensiones humana, c\u00f3smica y divina: unas en las otras y viceversa. Justamente la \u201csabidur\u00eda de los pueblos originarios\u201d (QA 42) radica en la experiencia vital y cotidiana de esta interpenetraci\u00f3n constitutiva de la realidad desde el sentirse parte del entretejido de interrelaciones. De hecho, en la Amazonia \u201cla existencia cotidiana es siempre c\u00f3smica\u201d (QA 41), que no significa que anule o rechace lo humano y divino, sino m\u00e1s bien asume que el \u201ccuidado de las personas y el cuidado de los ecosistemas son inseparables\u201d (QA 42) y all\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 presente el cuidado de Dios: Dios que nos cuida y los seres que cuidan a Dios. En esta vivencia de la interrelaci\u00f3n est\u00e1 la ra\u00edz de una \u00e9tica del cuidado integral que se retroalimenta de unos rasgos sapienciales presentes en los pueblos originarios y que son sabrosos alimentos en el actual banquete intercultural de alcance planetario.<\/p>\n<p><strong>La sabidur\u00eda de la Tierra, esa \u00edntima interrelaci\u00f3n con los elementos vitales<\/strong><\/p>\n<p>El sue\u00f1o ecol\u00f3gico es un \u201csue\u00f1o hecho de agua\u201d (cf. QA 39). Lejos de un sue\u00f1o l\u00edquido (Bauman), aqu\u00ed el agua representa el fundamento y sost\u00e9n desde el cual brota el sue\u00f1o. En la Amazonia es agua, en el Altiplano andino es tierra y en otras regiones podr\u00eda ser aire\/esp\u00edritu o fuego, porque \u201csomos agua, aire, tierra y vida del medio ambiente creado por Dios.\u201d (QA 42).&nbsp;<\/p>\n<p>No hay sabidur\u00eda del cuidado de la casa com\u00fan desde la desconexi\u00f3n con los elementos vitales que nos dan vida y vivifican, elementos que constituyen nuestro propio cuerpo y entorno. En el mundo amaz\u00f3nico es el agua que revela y comunica a sus habitantes el reinado de la vida, que deslumbra, recoge y vivifica por donde pasa. Es la columna vertebral que armoniza y une. El agua es vida: fuente, sustento, alimento de vida biol\u00f3gica pero tambi\u00e9n espiritual, de vida plena.&nbsp;<\/p>\n<p>Esta re-ligaci\u00f3n con los elementos vitales evidencia la existencia de una sabidur\u00eda de la Tierra (que es m\u00e1s que porci\u00f3n de tierra, es agua, aire, fuego, etc.). Hay una sabidur\u00eda que surge del saberse \u201cque nosotros mismo somos tierra\u201d (LS 2) que en la Amazonia significa \u201csomos agua\u201d. El sue\u00f1o ecol\u00f3gico inicia con reconocer, escuchar y aprender de la eco-sofia: ese saber desde la vida y para la vida que est\u00e1 presente en las interrelaciones no solo humanas sino entre todos los seres vivos.&nbsp;<\/p>\n<p>Es necesario conectar, escuchar, aprender y enriquecerse de la sabidur\u00eda de la Tierra. Ojal\u00e1 vayamos al encuentro de los pueblos originarios con el deseo de escuchar, interiorizar y convertirnos ante su bagaje y experiencia de esta sabidur\u00eda. All\u00ed podremos reaprender a habitar nuestras selvas, bosques, monta\u00f1as, llanuras, playas y porque no, tambi\u00e9n nuestras urbes y ciudades. Porque para promover una aut\u00e9ntica ecolog\u00eda integral, \u201clos habitantes de las ciudades\u201d, necesitan \u201cvalorar esta sabidur\u00eda y dejarse \u201creeducar\u201d frente al consumismo ansioso y al aislamiento urbano.\u201d (QA 72)&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La sabidur\u00eda integral, el gran desaf\u00edo del siglo XXI&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Desde la interrelaci\u00f3n de todo con todo, \u201cla verdadera sabidur\u00eda, producto de la reflexi\u00f3n, del di\u00e1logo y del encuentro generoso entre las personas, no se consigue con una mera acumulaci\u00f3n de datos que termina saturando y obnubilando, en una especie de contaminaci\u00f3n mental.\u201d (LS 47) La sabidur\u00eda aut\u00e9ntica es la integraci\u00f3n de la sabidur\u00eda divina, la humana y la c\u00f3smica, reflejo de la interpenetraci\u00f3n de todo.&nbsp;<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda divina es un don de amor infinito y constante que da fundamento a toda la vida y creatividad en la interrelaci\u00f3n. La sabidur\u00eda humana es la integraci\u00f3n del conocer-amar como participaci\u00f3n en la divinidad desde la luz de la raz\u00f3n con sus m\u00faltiples racionalidades. La sabidur\u00eda de la Tierra es esa vitalidad presente en la creaci\u00f3n y en \u201cnuestro propio cuerpo (que) est\u00e1 constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura.\u201d (LS 2)&nbsp;<\/p>\n<p>El actual cambio de \u00e9poca, donde hay tanta sed de ese saber <em>desde<\/em> y <em>para<\/em> la vida, exige articular espacios de reflexi\u00f3n, di\u00e1logo y encuentro generoso para promover sabidur\u00eda integral que brota de la interrelaci\u00f3n de todo y no desde sabidur\u00edas parciales. La sabidur\u00eda integral es vital para promover el cambio que necesita la humanidad y que ha de brotar desde una renovada \u201cconciencia de un origen com\u00fan, de una pertenencia mutua y de un futuro compartido por todos. Esta conciencia b\u00e1sica permitir\u00eda un desarrollo de nuevas convicciones, actitudes y formas de vida.\u201d (LS 202)&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La sabidur\u00eda transformadora desde la escucha del grito de la Tierra<\/strong><\/p>\n<p>El sue\u00f1o ecol\u00f3gico, lejos de ser una burbuja de pacificaci\u00f3n interior y evasi\u00f3n de la realidad, implica asumir que \u201cel grito de la Amazonia al Creador, es semejante al grito del Pueblo de Dios en Egipto (cf. Ex 3,7). Es un grito de esclavitud y abandono, que clama por la libertad\u201d (QA 52). Hay otro rasgo de la sabidur\u00eda que brota del escuchar, dejarse interpelar y movilizar por el llamado de Dios en el mismo clamor expresado por los excluidos y la Tierra. Porque \u201cno hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental.\u201d (LS 139)&nbsp;<\/p>\n<p>En la escucha del grito de la Amazonia y de cada regi\u00f3n de la Tierra, est\u00e1 latente esa sabidur\u00eda de la cruz que es \u201cesc\u00e1ndalo para jud\u00edos y locura para los griegos\u201d (1Co 1,23) de hoy: esc\u00e1ndalo para las religiosidades sacrificiales y hedonistas; locura para los defensores del paradigma tecnocient\u00edfico y la raz\u00f3n instrumental.&nbsp;<\/p>\n<p>La escucha y acogida del grito de la Tierra activa una sabidur\u00eda de transformaci\u00f3n radical del planeta. Sabidur\u00eda presente en la resistencia milenaria de muchos pueblos amerindios que alimenta lugares y espacios alternativos desde visiones como la del Buen vivir\u2013Vida en plenitud (<em>Sumak Kawsay<\/em>, <em>Suma Qama\u00f1a<\/em>, etc.).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La contemplaci\u00f3n, alimento vital de la sabidur\u00eda integral<\/strong><\/p>\n<p>Para conectar con lo que somos y escuchar el grito de la Tierra, desde la intuici\u00f3n cosmote\u00e1ndrica que acoge esa triple sabidur\u00eda integral, es primordial la contemplaci\u00f3n <em>de<\/em> y <em>desde<\/em> la interrelaci\u00f3n de todo. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, los pueblos amaz\u00f3nicos y originarios, dada su sabidur\u00eda, pueden ayudarnos a \u201cdespertar el sentido est\u00e9tico y contemplativo que Dios puso en nosotros y que a veces dejamos atrofiar.\u201d (QA 56)&nbsp;<\/p>\n<p>La experiencia contemplativa del \u201ctodo en la parte y de la parte en el todo\u201d es la m\u00e1s revolucionaria transformaci\u00f3n interior y global: abre la comuni\u00f3n con la selva, las monta\u00f1as, los desiertos, la llanura y toda geograf\u00eda; tambi\u00e9n genera una actitud diversa ante ese plato de comida diario, esa agua que nos limpia, ese aire que respiramos cada d\u00eda. Cuando se experimenta ese nivel de contemplaci\u00f3n, la interrelaci\u00f3n se vuelve oraci\u00f3n, llegando a \u201cllorar por la Amazonia y gritar con ella ante el Se\u00f1or\u201d (QA 56). <em>Por<\/em> y <em>con<\/em> la Amazonia, pero tambi\u00e9n puede ser nuestra ciudad, nuestra regi\u00f3n, nuestro territorio.&nbsp;<\/p>\n<p>Para esto tenemos que ir a la escuela de los pueblos originarios. \u201cAprendiendo de los pueblos originarios podemos <em>contemplar<\/em> la Amazonia y no s\u00f3lo analizarla, para reconocer ese misterio precioso que nos supera. Podemos<em> amarla<\/em> y no solo utilizarla, para que el amor despierte un inter\u00e9s hondo y sincero. Es m\u00e1s, podemos <em>sentirnos \u00edntimamente unidos<\/em> a ella y no s\u00f3lo defenderla, y entonces la Amazonia se volver\u00e1 nuestra como una madre. Porque el mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres.\u201d (QA 55)&nbsp;<\/p>\n<p>Enriquecernos de la \u201cm\u00edstica ind\u00edgena de la interconexi\u00f3n e interdependencia de todo lo creado, m\u00edstica de gratuidad que ama la vida como don, m\u00edstica de admiraci\u00f3n sagrada ante la naturaleza que nos desborda con tanta vida.\u201d (QA 73) Esta m\u00edstica es la que alimenta propuestas como el sentipensar ontol\u00f3gico (Cepeda) que integra sentimientos\/emociones y pensar\/inteligencia o el corazonar (Guerrero Arias) que armoniza coraz\u00f3n y razonamiento. Esta experiencia m\u00edstica al alcance de toda persona es la fuente de nuevos h\u00e1bitos que reflorecen desde nuestro interior para promover el cuidado de la casa com\u00fan y generar rebrotes de vida en nuestra porci\u00f3n de planeta. Hagamos nuestro el sue\u00f1o ecol\u00f3gico, aprendiendo la sabidur\u00eda de la Tierra que sigue latente y viva en nuestros pueblos amerindios.&nbsp;<\/p>\n<p><em>Lucas Cervi\u00f1o es Doctor en Teolog\u00eda\u00a0Fundamental y licenciado en Misionolog\u00eda.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La exhortaci\u00f3n postsinodal Querida Amazon\u00eda (2020) est\u00e1 articulada en cuatro sue\u00f1os: social, cultural, ecol\u00f3gico y eclesial. 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