{"id":17357,"date":"2022-02-10T10:24:12","date_gmt":"2022-02-10T13:24:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17357"},"modified":"2022-02-25T09:24:18","modified_gmt":"2022-02-25T12:24:18","slug":"carta-de-benedicto-xvi-acerca-del-informe-sobre-los-abusos-en-la-arquidiocesis-de-munich-y-freising","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17357","title":{"rendered":"Carta de Benedicto XVI acerca del informe sobre los abusos en la Arquidi\u00f3cesis de M\u00fanich y Freising"},"content":{"rendered":"<p><em>Ciudad del Vaticano, 6 de febrero de 2022<\/em><\/p>\n<p>Queridas hermanas y queridos hermanos:<\/p>\n<p>Tras la presentaci\u00f3n del informe sobre los abusos en la arquidi\u00f3cesis de M\u00fanich y Freising el 20 de enero de 2022, quisiera dirigirles unas palabras personales. En efecto, aunque fui arzobispo de M\u00fanich y Freising menos de cinco a\u00f1os, sigo teniendo un profundo sentimiento de pertenencia a la arquidi\u00f3cesis de M\u00fanich como mi patria.<\/p>\n<p>En primer lugar, me gustar\u00eda expresar unas palabras de sincero agradecimiento. En estos d\u00edas de examen de conciencia y reflexi\u00f3n he experimentado tanto apoyo, tanta amistad y tantas muestras de confianza como no hubiera imaginado. Quisiera agradecer especialmente al peque\u00f1o grupo de amigos que redact\u00f3, con abnegaci\u00f3n, mi memorial de 82 p\u00e1ginas para el bufete de abogados de M\u00fanich, que no podr\u00eda haber escrito solo. Adem\u00e1s de las respuestas a las preguntas que me plante\u00f3 el bufete, tambi\u00e9n se a\u00f1ad\u00edan la lectura y el an\u00e1lisis de casi 8.000 p\u00e1ginas de documentos en formato digital. Estos colaboradores me ayudaron despu\u00e9s a estudiar y analizar el informe pericial de casi 2.000 p\u00e1ginas. El resultado se publicar\u00e1 m\u00e1s adelante, como suplemento a esta carta.<\/p>\n<p>En la gigantesca tarea de aquellos d\u00edas \u2015la redacci\u00f3n del pronunciamiento\u2015 se produjo un error en cuanto a mi participaci\u00f3n a la reuni\u00f3n del Ordinariato del 15 de enero de 1980. Este error, que lamentablemente se produjo, no fue intencionado y espero que sea disculpado. Decid\u00ed, en su momento, que el arzobispo G\u00e4nswein lo mencionara en el comunicado de prensa del 24 de enero de 2022. Esto no disminuye en absoluto el cuidado y la dedicaci\u00f3n que era y sigue siendo un imperativo evidente para esos amigos. Me afect\u00f3 profundamente que el descuido se utilizara para dudar de mi veracidad, y presentarme incluso como mentiroso. Pero me han conmovido a\u00fan m\u00e1s las numerosas expresiones de confianza, los cordiales testimonios y las conmovedoras cartas de aliento que he recibido de tantas personas.<\/p>\n<p>Estoy especialmente agradecido al Papa Francisco por la confianza, el apoyo y las oraciones que me ha manifestado personalmente.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, quisiera agradecer a la peque\u00f1a familia del Monasterio \u201c<em>Mater Ecclesiae<\/em>\u201d, cuya comuni\u00f3n de vida en los momentos felices y en los dif\u00edciles me da esa solidez interior que me sostiene.<\/p>\n<p>A las palabras de agradecimiento es necesario que siga ahora una confesi\u00f3n. Cada vez me llama m\u00e1s la atenci\u00f3n que, d\u00eda tras d\u00eda, la Iglesia ponga al principio de la celebraci\u00f3n de la Santa Misa \u2015en la que el Se\u00f1or nos entrega su palabra y a s\u00ed mismo\u2015 la confesi\u00f3n de nuestras culpas y la petici\u00f3n de perd\u00f3n. Rogamos p\u00fablicamente al Dios vivo que perdone nuestra culpa, nuestra grande, grand\u00edsima, culpa. Est\u00e1 claro que la palabra \u201cgrand\u00edsima\u201d no se aplica de la misma manera a cada d\u00eda, a cada d\u00eda en particular. Pero cada d\u00eda me interpela si tambi\u00e9n hoy no deba hablar de grand\u00edsima culpa. Y me dice de forma consoladora que por muy grande que hoy sea mi culpa, el Se\u00f1or me perdona, si me dejo examinar sinceramente por \u00e9l y si estoy realmente dispuesto al cambio de m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>En todos mis encuentros con v\u00edctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, especialmente durante mis numerosos viajes apost\u00f3licos, he percibido en sus ojos las consecuencias de una grand\u00edsima culpa y he aprendido a entender que nosotros mismos caemos dentro de esta grand\u00edsima culpa cuando la descuidamos o cuando no la afrontamos con la necesaria decisi\u00f3n y responsabilidad, como ha sucedido y sucede demasiadas veces. Como en aquellos encuentros, hoy nuevamente puedo s\u00f3lo expresar a todas las v\u00edctimas de abusos sexuales mi profunda verg\u00fcenza, mi gran dolor y mi sincera petici\u00f3n de perd\u00f3n. Ya que he tenido importantes responsabilidades en la Iglesia Cat\u00f3lica, mayor es mi dolor por los abusos y errores que se han producido durante el tiempo de mi misi\u00f3n en los respectivos lugares. Cada caso de abuso sexual es terrible e irreparable. Me siento consternado por cada uno de ellos en particular, y a las v\u00edctimas de esos abusos quisiera hacerles llegar mi m\u00e1s profunda compasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Comprendo cada vez m\u00e1s la repugnancia y el miedo que Cristo experiment\u00f3 en el Monte de los Olivos cuando vio todas las cosas terribles que deb\u00eda superar interiormente. El hecho de que los disc\u00edpulos estuvieran dormidos en ese momento representa, por desgracia, una situaci\u00f3n que se repite incluso hoy y por la que tambi\u00e9n me siento interpelado. Por eso, s\u00f3lo puedo elevar mis oraciones al Se\u00f1or y suplicar a todos los \u00e1ngeles y a los santos, y a vosotros, queridas hermanas y queridos hermanos, que interced\u00e1is por m\u00ed ante Dios, nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Muy pronto me presentar\u00e9 ante el juez definitivo de mi vida. Aunque pueda tener muchos motivos de temor y miedo cuando miro hacia atr\u00e1s en mi larga vida, me siento sin embargo feliz porque creo firmemente que el Se\u00f1or no s\u00f3lo es el juez justo, sino tambi\u00e9n el amigo y el hermano que ya padeci\u00f3 \u00c9l mismo mis deficiencias y por eso, como juez, es tambi\u00e9n mi abogado (Par\u00e1clito). En vista de la hora del juicio, la gracia de ser cristiano se hace evidente para m\u00ed. Ser cristiano me da el conocimiento y, m\u00e1s a\u00fan, la amistad con el juez de mi vida y me permite atravesar con confianza la oscura puerta de la muerte. A este respecto, recuerdo constantemente lo que dice Juan al principio del Apocalipsis: ve al Hijo del Hombre en toda su grandeza y cae a sus pies como muerto. Pero el Se\u00f1or, poniendo su mano derecha sobre \u00e9l, le dice: \u00abNo temas: Soy yo&#8230;\u00bb. (cf.&nbsp;<em>Ap&nbsp;<\/em>1,12-17).<\/p>\n<p>Queridos amigos, con estos sentimientos os bendigo a todos.<\/p>\n<p><em>Benedicto XVI<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad del Vaticano, 6 de febrero de 2022 Queridas hermanas y queridos hermanos: Tras la presentaci\u00f3n del informe sobre los abusos en la arquidi\u00f3cesis de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[958,9],"tags":[19,3036,845,1804],"class_list":["post-17357","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criterio-digital-2","category-documentos","tag-benedicto-xvi","tag-carta","tag-culpa","tag-perdon"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4vX","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17357"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17357\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17358,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17357\/revisions\/17358"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}