{"id":17378,"date":"2022-04-11T19:04:00","date_gmt":"2022-04-11T22:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17378"},"modified":"2022-06-07T13:12:36","modified_gmt":"2022-06-07T16:12:36","slug":"el-factor-religioso-de-la-guerra-en-ucrania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17378","title":{"rendered":"El factor religioso de la guerra en Ucrania"},"content":{"rendered":"<p>Algunos dicen que la religi\u00f3n es la causa de todas las guerras, incluyendo a la desatada por Rusia en territorio de Ucrania. Eso no es cierto, pero s\u00ed lo es que el factor religioso juega, al menos en este caso, un papel mayor que el evidente a primera vista. El tema es complejo, porque hay siglos, milenios, de historia detr\u00e1s. Hay cuestiones antiguas y conflictos recientes.<\/p>\n<p>El presidente Vladimir Putin justific\u00f3 la invasi\u00f3n diciendo que Ucrania no existe como naci\u00f3n. Eso es claramente falso hoy y lo fue en muchos momentos, aunque pudo ser cierto en t\u00e9rminos estrictamente pol\u00edticos en algunas \u00e9pocas. Todo depende del momento de la historia, extensa, en el que nos situemos. En materia religiosa esa historia tiene un hito determinante: el bautismo de \u201cla Rus\u2019 de Kiev\u201d, encabezado por el pr\u00edncipe Vladimiro, en el a\u00f1o 988. En el milenio de ese acontecimiento fundamental y fundacional, Criterio public\u00f3 algunos art\u00edculos memorables que vale la pena releer<a href=\"#_edn1\">[1]<\/a>. En ese momento de conversi\u00f3n masiva al cristianismo el centro pol\u00edtico de la regi\u00f3n era Kiev, y Mosc\u00fa era apenas una aldea remota y perif\u00e9rica. El cristianismo de cu\u00f1o bizantino pero con buenas relaciones con Roma fue el motor cultural del este de Europa.<\/p>\n<p>Que el cristianismo haya entrado en esas vastas regiones, Rusia incluida, desde Kiev y la actual Ucrania, le da a esos lugares un significado simb\u00f3lico muy poderoso.<\/p>\n<p>Es a partir del siglo XIV, cuando las invasiones t\u00e1rtaras arrasan Kiev, que el centro de gravedad se traslada de hecho a Mosc\u00fa. All\u00ed se instala el gobierno civil, y tambi\u00e9n la cabeza de la Iglesia. En 1054 se hab\u00eda producido el cisma de Oriente, la ruptura de la cristiandad en dos partes, con sendos polos en Roma y en Constantinopla. El siglo XV encuentra a la actual Ucrania bajo la dominaci\u00f3n polaco-lituana, y en ese contexto se produce la \u201cuni\u00f3n de Brest\u201d, por la que la mayor parte de la Iglesia greco-cat\u00f3lica de Ucrania (as\u00ed llamada porque conserva la liturgia bizantina y la disciplina oriental, que permite por ejemplo que los sacerdotes \u2013no los monjes ni los obispos\u2013 sean varones casados) vuelve a la comuni\u00f3n con Roma. Desde entonces existe una tensi\u00f3n importante entre los cat\u00f3licos de rito oriental (a los que despectivamente algunos llaman \u201cuniatas\u201d) con centro en Kiev o Lviv; y los ortodoxos seguidores del patriarcado ya definitivamente instalado en Mosc\u00fa. Hay que notar que adem\u00e1s la Iglesia rusa se convirti\u00f3 de lejos en la m\u00e1s numerosa y poderosa de las iglesias ortodoxas. No por nada ellos llaman a Mosc\u00fa \u201cla nueva Roma\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s ac\u00e1 en el tiempo, el siglo XX presenta nuevos conflictos que hoy afloran. Durante la larga era sovi\u00e9tica, la Iglesia ortodoxa rusa se someti\u00f3 mayormente al r\u00e9gimen comunista, acaso por necesidad de supervivencia. Esa docilidad no fue aceptada por algunos, sobre todo por los rusos del exterior que dieron origen (tambi\u00e9n en la Argentina) a una Iglesia ortodoxa \u201cde la emigraci\u00f3n\u201d con una jerarqu\u00eda paralela a la obediente al patriarca de Mosc\u00fa. El r\u00e9gimen sovi\u00e9tico, con la anuencia del patriarcado, persigui\u00f3 duramente a los cat\u00f3licos ucranianos, que tuvieron figuras admirables, verdaderos confesores de la fe, como el c\u00e9lebre cardenal Slipyj. En lo estrictamente religioso, la mera existencia de la Iglesia greco-cat\u00f3lica fue y sigue siendo un problema de dif\u00edcil soluci\u00f3n en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico desarrollado a partir del Concilio Vaticano II.<\/p>\n<p>La desintegraci\u00f3n de la URSS permiti\u00f3 la reorganizaci\u00f3n de Ucrania como naci\u00f3n independiente (aunque conviene recordar que al igual que Bielorrusia siempre hab\u00eda mantenido un asiento propio en las Naciones Unidas), y el auge del nacionalismo. La Iglesia cat\u00f3lica de rito bizantino pudo revitalizarse, y volver a reclamar a Roma el t\u00edtulo de \u201cpatriarca\u201d para su cabeza, el Arzobispo Mayor de Lviv, cargo que desde 2011 ostenta monse\u00f1or Sviatoslav Schevchuk, que antes fue eparca ucraniano en la Argentina y estudi\u00f3 en Buenos Aires. La Santa Sede siempre fue reticente en erigir ese patriarcado, justamente para no irritar a la ortodoxia de Mosc\u00fa. La greco-cat\u00f3lica es la comunidad religiosa preponderante en la zona occidental de Ucrania, m\u00e1s ligada a Polonia que a Rusia.<\/p>\n<p>En 1990 el Patriarcado de Mosc\u00fa le dio una cierta mayor autonom\u00eda al Exarcado patriarcal de Ucrania, pero manteni\u00e9ndolo dentro de su jurisdicci\u00f3n: los ortodoxos de Ucrania sujetos a Mosc\u00fa eran aproximadamente un tercio de la Iglesia ortodoxa rusa. Sin embargo, una parte significativa de los ortodoxos ucranianos conformaron el Patriarcado de Kiev (eligiendo Patriarca a Filaret, que hab\u00eda aspirado a serlo de Mosc\u00fa), no reconocido en ese momento por el resto de la ortodoxia; y tambi\u00e9n se produjo la reinstalaci\u00f3n de la Iglesia Ucraniana Autoc\u00e9fala hasta entonces sostenida por los emigrados en la era sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>La invasi\u00f3n rusa a Crimea en 2014 reforz\u00f3 el nacionalismo ucranio tambi\u00e9n en lo religioso, que tuvo su premio cuando en 2018 el Patriarcado Ecum\u00e9nico de Constantinopla (y, por ende, las dem\u00e1s iglesias ortodoxas en comuni\u00f3n con \u00e9l) reconoci\u00f3 a la Iglesia ortodoxa de Ucrania como autoc\u00e9fala y separada de Mosc\u00fa. Un golpe severo para el Patriarcado \u201cde Mosc\u00fa y toda Rusia\u201d que, para su patriarca Kirill, incluye a Ucrania\u2026<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o entonces que la invasi\u00f3n rusa a Ucrania, luego de un intento inicial de equilibrio, haya terminado por ser apoyada y bendecida por el patriarca de Mosc\u00fa, Kirill, de conocida cercan\u00eda con Putin, quien abiertamente declar\u00f3 que Ucrania y Bielorrusia son parte de la tierra rusa. Uno de los argumentos de Kirill para defender la invasi\u00f3n es la necesidad de luchar contra un modelo de sociedad occidentalizado anticristiano que, por ejemplo, promueve la homosexualidad. Adem\u00e1s de querer reconstruir la imaginaria unidad de \u201ctodo el pueblo ruso\u201d incluyendo en \u00e9l a ucranianos y bielorrusos. El propio Putin, al justificar la invasi\u00f3n, dijo: \u201cQuisiera enfatizar otra vez que Ucrania no es para nosotros s\u00f3lo un pa\u00eds vecino\u201d, sino que \u201clas personas que viven en el sudoeste de lo que hist\u00f3ricamente ha sido territorio ruso se han llamado a s\u00ed mismos rusos y cristianos ortodoxos\u201d, y habl\u00f3 de un \u201cinalienable espacio espiritual\u201d que incluye a Ucrania\u2026<\/p>\n<p>El apoyo del patriarcado de Mosc\u00fa a la invasi\u00f3n y la calificaci\u00f3n como \u201cfuerzas del mal\u201d que ha adjudicado Kirill a quienes la resisten, posiblemente empuje a los obispos y parroquias que a\u00fan conserva el patriarcado en territorio ucraniano (guiada por el Metropolita Onofre de Kiev) a migrar hacia la ahora reconocida Iglesia ortodoxa Ucraniana guiada por Filaret, que se ha colocado a la cabeza de la resistencia, haciendo propio el sentimiento nacionalista. Ni que hablar si se concreta el&nbsp; temido ataque ruso al principal santuario de Ucrania, la catedral Santa Sof\u00eda de Kiev.<\/p>\n<p>Este complejo mosaico, que por otra parte es indicador de una razonable libertad religiosa en Ucrania, es un gran desaf\u00edo para el Vaticano. Por una parte, est\u00e1 naturalmente obligado a apoyar a la Iglesia greco-cat\u00f3lica. Pero ella ha sido el obst\u00e1culo hist\u00f3rico objetivo para el avance del di\u00e1logo ecum\u00e9nico con la mayor de las iglesias ortodoxas (la rusa), que pareci\u00f3 tener un hito importante con el encuentro en Cuba del papa Francisco con el patriarca Kirill, y la posibilidad de que finalmente el Papa pudiese visitar Rusia, posibilidad que hoy parece haberse desvanecido. Francisco ha construido una relaci\u00f3n muy intensa y fraternal con el patriarca ecum\u00e9nico de Constantinopla, Bartolomeo, que como dijimos ha movido sus piezas a favor de la Iglesia nacional ucraniana, a expensas de Mosc\u00fa. Es otro elemento a considerar.<\/p>\n<p>Si se consolida la dominaci\u00f3n rusa sobre todo o parte del territorio ucraniano, es previsible que la libertad religiosa sufra, como sufre en Rusia, donde se privilegia ampliamente a la Iglesia ortodoxa oficial y se restringe severamente la actuaci\u00f3n de otros grupos, especialmente cristianos evang\u00e9licos, pero tambi\u00e9n cat\u00f3licos, por no hablar de las dificultades de los musulmanes incluso donde son mayor\u00eda. Muchos han se\u00f1alado que el objetivo de Putin se acerca m\u00e1s a reconstruir la Rusia de los zares que la URSS. En ese modelo, la alianza de la Iglesia privilegiada con el \u201ctrono\u201d tiene mucho sentido, sobre todo para una Iglesia que hist\u00f3ricamente nunca tuvo verdadera libertad.<\/p>\n<p>Un antecedente en ese sentido es lo que viene ocurriendo en la regi\u00f3n de Donbas, las provincias de habla mayormente rusa del este de Ucrania (Luhansk y Donetsk), que estaban ya ocupadas de hecho y cuya \u201cprotecci\u00f3n\u201d fue la excusa de Putin para desatar la guerra abierta. All\u00ed ya se prohibi\u00f3 a la Iglesia ortodoxa no alineada con Mosc\u00fa, y a otras comunidades como la Uni\u00f3n Bautista, los pentecostales o los adventistas. A las comunidades religiosas distintas de la Iglesia ortodoxa del patriarcado de Mosc\u00fa se les impuso en 2018 un registro obligatorio, que fue concedido o negado discrecionalmente, y se las someti\u00f3 a controles, castigos, privaci\u00f3n de servicios de gas, electricidad o agua, etc\u00e9tera. Al sacerdote cat\u00f3lico y a la comunidad de monjas que resid\u00edan en Lugansk se les prohibi\u00f3 permanecer all\u00ed, privando a la peque\u00f1a comunidad cat\u00f3lica de los sacramentos, y lo mismo ocurri\u00f3 con varios obispos y sacerdotes cat\u00f3licos de rito latino u oriental, expulsados de hecho.<\/p>\n<p>En un informe sobre la situaci\u00f3n de los derechos humanos en Ucrania que abarca de agosto de 2020 a enero de 2021, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) se\u00f1al\u00f3 que varias comunidades religiosas en las partes controladas por los rebeldes de las regiones de Luhansk y Donetsk \u201csegu\u00edan enfrent\u00e1ndose a limitaciones en el disfrute de la libertad de religi\u00f3n o creencia\u201d. Agreg\u00f3 que la aplicaci\u00f3n de las leyes locales \u201cdiscrimina a varias organizaciones religiosas\u201d; y que hab\u00eda perdido contacto con l\u00edderes religiosos que tem\u00edan ser perseguidos por informar acerca de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Parece incre\u00edble que a esta altura de la historia se invoque a Dios o a la religi\u00f3n para justificar la guerra, la muerte y la persecuci\u00f3n. Pero ocurre. En la Argentina no terminamos de valorar la libertad religiosa que vivimos y nos cuesta imaginar la persecuci\u00f3n que muchos sufren por su fe. Pero es lo que ocurre en esas regiones que casi nadie ten\u00eda en mente y ahora vemos todos los d\u00edas en los medios de comunicaci\u00f3n. Cuando esos lugares dejen de ser noticia cotidiana, lo m\u00e1s probable es que en ellos la persecuci\u00f3n religiosa contin\u00fae. Y si por milagro as\u00ed no fuera, el esc\u00e1ndalo de la divisi\u00f3n de los cristianos parece llamado a persistir por mucho tiempo. Dios llora en Ucrania.<\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n<p><a href=\"#_ednref1\">[1]<\/a> \u201cLos or\u00edgenes de la Iglesia Ortodoxa Rusa\u201d, de Domingo Krpan; y \u201cMil a\u00f1os de fidelidad bautismal\u201d, de Norberto Padilla, ambos en el n\u00ba 2009 del 23\/6\/1988; y \u201cLos mil a\u00f1os de cristianismo en la URSS\u201d del cardenal Agostino Casaroli en el n\u00ba 2015 del 22\/9\/1988.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos dicen que la religi\u00f3n es la causa de todas las guerras, incluyendo a la desatada por Rusia en territorio de Ucrania. 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