{"id":17384,"date":"2022-03-12T10:55:49","date_gmt":"2022-03-12T13:55:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17384"},"modified":"2022-03-12T10:55:54","modified_gmt":"2022-03-12T13:55:54","slug":"nobel-de-la-paz-para-ucrania-y-su-presidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17384","title":{"rendered":"\u00bfNobel de la Paz para Ucrania y su Presidente?"},"content":{"rendered":"<p>La Asociaci\u00f3n de Institutos Culturales de la Uni\u00f3n Europea (EUNICA) confiri\u00f3&nbsp; hoy 12 de marzo en Naarden (Pa\u00edses Bajos) el Premio Comenius a Monse\u00f1or Tom\u00e1\u0161 &nbsp;Hal\u00edk&nbsp;y Beatrice de Graaf* por su acci\u00f3n destacada en cuestiones&nbsp;vinculadas a&nbsp;la paz, la libertad&nbsp;y&nbsp;la seguridad.<\/p>\n<p>En este contexto y en su discurso de agradecimiento, Halik acert\u00f3 al poner en un recuadro la necesidad del mundo, ya no solo de Europa, de defender los valores de la libertad, la paz y la solidaridad. Y se detiene en Ucrania, su presidente y los ucranianos, colocando los faros globales de la humanidad sobre la conflagraci\u00f3n actual y sostiene: \u201c<strong>Estoy convencido de que el Presidente Zelensky y el pueblo de Ucrania, que est\u00e1n desangr\u00e1ndose en su lucha por el retorno de la paz, la libertad y la justicia, son grandes merecedores del Premio Nobel de la Paz\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Mons. Tomas Halik, checo, es rector de la Iglesia del Salvador adem\u00e1s de fundador y director de la Academia Cristiana de Praga. Graduado en Psicolog\u00eda, Sociolog\u00eda y Filosof\u00eda, fue ordenado sacerdote cat\u00f3lico en la clandestinidad en 1978, durante la vigencia del comunismo en su pa\u00eds. Autor de varios libros, fue anteriormente galardonado por los premios Guardini y&nbsp;Templeton. Es tambi\u00e9n Consultor de la revista <em>CRITERIO<\/em> de Buenos Aires.<\/p>\n<p>Un grito que pide a gritos que se acabe esta guerra (\u00bfcu\u00e1l no?) absurda, cruel y desalmada.<\/p>\n<p><strong>Palabras de Mons. Tomas Halik al recibir el premio Comenius &nbsp;en&nbsp; Naarden (Pa\u00edses Bajos)<\/strong><\/p>\n<p>Esta ceremonia debi\u00f3 ser pospuesta varias veces a causa de la pandemia. Pero tan pronto como aquella tormenta devastadora amain\u00f3, estall\u00f3 otra. Europa est\u00e1 en guerra.<\/p>\n<p>Desde hace dos semanas, cada ma\u00f1ana he tenido la sensaci\u00f3n de que una pesadilla reemplaz\u00f3 a la anterior, terrible, de la que querr\u00eda despertar, lo mismo que ocurri\u00f3 hace dos a\u00f1os, cuando se desat\u00f3 la epidemia.<\/p>\n<p>Cuando pongo las noticias en la TV, al principio me parece estar mirando una pel\u00edcula de terror o un documental de otros tiempos. Al rato, se pierde la cuenta de las personas muertas, heridas o refugiadas. Nuestra imaginaci\u00f3n y nuestra mente no est\u00e1n en condiciones de procesar todo el horror de las im\u00e1genes que vemos estos d\u00edas.<\/p>\n<p>Empezamos a preguntarnos si el \u201cmundo real\u201d y la \u201cvida normal\u201d no eran sino un sue\u00f1o del que nos despertamos para vivir otra realidad, o si fueron \u00e9pocas pasadas de una ni\u00f1ez de la que ya no nos acordamos.<\/p>\n<p>Ren\u00e9 Descartes y Comenius vivieron en tiempos parecidos, tiempos de guerra, cuando el mundo estaba siendo radicalmente cambiado. Europa se divid\u00eda&nbsp;y todas las viejas convicciones eran sacudidas.&nbsp;En su famoso texto, antes de descubrir el nuevo continente de la certeza, el sujeto racional (\u201ccogito\u201d), Descartes&nbsp;tambi\u00e9n se preguntaba si el sue\u00f1o no es una realidad y la realidad solamente un sue\u00f1o. Para \u00e9l, el garante de la autenticidad de la realidad cotidiana es Dios y su veracidad (<em>veracitas Dei<\/em>). Dios no puede ser una suerte de demonio maligno (<em>daemon malignus<\/em>). Dios es entonces el compa\u00f1ero silencioso de la raz\u00f3n en su b\u00fasqueda de la certidumbre, en medio de la oscuridad y la violencia.<\/p>\n<p>Blaise Pascal &nbsp;y Comenius buscan a Dios, el \u201c<em>centrum &nbsp;securitatis<\/em>\u201d en otro lugar, en el coraz\u00f3n humano. El coraz\u00f3n tiene su propia raz\u00f3n que la raz\u00f3n no llega a comprender completamente. En el laberinto del mundo, la peregrinaci\u00f3n de Comenius alcanza&nbsp;el borde del mundo y de la luz, observa el abismo de la muerte y la nada sin los anteojos de la ilusi\u00f3n. Reci\u00e9n entonces ocurrir\u00e1 su conversi\u00f3n a la muerte del hombre y del mundo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hoy miramos a la muerte en la cara. Quit\u00e9monos los anteojos de las ilusiones ingenuas que nos muestran que no se trata sino de una guerra local en un rinc\u00f3n lejano, que los criminales de guerra del Kremlin&nbsp; se contentar\u00e1n con la conquista de Ucrania. Vladimir Putin, el Hitler de nuestros tiempos, est\u00e1 siguiendo un plan&nbsp;que conocemos bien&nbsp;por la historia de Checoslovaquia: primero ocupar \u00e1reas de frontera&nbsp;y luego el pa\u00eds entero, y si el mundo democr\u00e1tico no lo enfrenta a tiempo y con suficiente firmeza, \u00e9l seguir\u00e1 adelante. Ser\u00e1 un est\u00edmulo para dictadores y criminales de guerra en todo el mundo. Pa\u00edses que no se liberan a tiempo de la dependencia de Rusia pagar\u00e1n en el futuro un precio muy alto por su ceguera y ego\u00edsmo nacional.<\/p>\n<p>Si Occidente permite que Rusia destruya la libertad de Ucrania, traicionar\u00e1 los valores&nbsp; fundamentales&nbsp;que son el pilar de su identidad. Esta guerra es un combate por&nbsp;el rostro moral de Europa, una prueba de coraje y solidaridad.<\/p>\n<p>Hoy aceptamos el premio Comenius recordando a un hombre que padeci\u00f3 la guerra y el exilio, pero que no perdi\u00f3 la fe en Dios, la victoria de la paz y la humanidad. <strong>Estoy convencido de que el Presidente Zelensky y el pueblo de Ucrania, que est\u00e1n desangr\u00e1ndose en su lucha por el retorno de la paz, la libertad y la justicia, son grandes merecedores del Premio Nobel de la Paz.<\/strong><\/p>\n<p>En el umbral de un nuevo cap\u00edtulo de la historia checa, Vaclav Havel, en su primer mensaje de a\u00f1o nuevo, cit\u00f3 la visi\u00f3n prof\u00e9tica de Comenius seg\u00fan la cual el gobierno de nuestros asuntos volver\u00eda a nuestras manos. Nos alegramos entonces con el regreso de la libertad. Hoy sabemos que la libertad&nbsp;es un don precioso pero fr\u00e1gil y una tarea dif\u00edcil que debe ser constantemente alimentada, protegida y desarrollada.<\/p>\n<p>Ha llegado la hora de despertarnos.<\/p>\n<p>Tomas Halik<\/p>\n<p>12 de marzo de 2022<\/p>\n<p>\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/<\/p>\n<p>* <strong>Beatrice de Graaf<\/strong> se autodefine en su Twitter personal como Catedr\u00e1tica de Historia de las Relaciones Internacionales | Lucha contra el terror despu\u00e9s de Napole\u00f3n: c\u00f3mo Europa se volvi\u00f3 segura despu\u00e9s de 1815. Cambridge 2020 | Universidad de Utrecht |<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Asociaci\u00f3n de Institutos Culturales de la Uni\u00f3n Europea (EUNICA) confiri\u00f3&nbsp; hoy 12 de marzo en Naarden (Pa\u00edses Bajos) el Premio Comenius a Monse\u00f1or Tom\u00e1\u0161&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971,6],"tags":[3038,780,1967,643,3039],"class_list":["post-17384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","category-nota-tapa","tag-graaf","tag-guerra","tag-halik","tag-internacional","tag-nobel"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4wo","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17384"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17384\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17385,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17384\/revisions\/17385"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}