{"id":17466,"date":"2022-05-07T13:06:00","date_gmt":"2022-05-07T16:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17466"},"modified":"2022-06-07T13:09:08","modified_gmt":"2022-06-07T16:09:08","slug":"la-guerra-y-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17466","title":{"rendered":"La guerra y el mundo"},"content":{"rendered":"<p>Cuando en 1887 se establecen las relaciones diplom\u00e1ticas entre la Rep\u00fablica Argentina y el Imperio Ruso, el presidente Miguel Ju\u00e1rez Celman destaca su satisfacci\u00f3n con motivo del \u201cestablecimiento de relaciones cordiales entre su pa\u00eds y el inmenso Imperio Ruso\u201d. Yo quiero apropiarme del concepto <em>inmenso <\/em>para tratar de definir a Rusia y a su pueblo: inmenso en geograf\u00eda, en cultura, en historia, en recursos naturales, en recursos humanos, en afecto.<\/p>\n<p>Y esa inmensidad la hace distinta. Rusia no es un pa\u00eds simple al que se conoce r\u00e1pidamente. Rusia exige ser descubierta. Rusia requiere de tiempo y paciencia, para abordarla, entenderla y apreciarla. Lamentablemente muchas veces, como bien dice Milan Kundera, \u201ctenemos una tendencia innata e indomable a juzgar antes que comprender\u201d y de all\u00ed, indudablemente surgen equ\u00edvocos.<\/p>\n<p>A Rusia hay que aproximarse a trav\u00e9s de tres categor\u00edas \u2013historia, geograf\u00eda y cultura\u2013 que desde el a\u00f1o 988, cuando se produce la cristianizaci\u00f3n de la antigua Rusia por parte del santo pr\u00edncipe Vlad\u00edmir, han ido alimentando lo que se denomina el <em>alma rusa<\/em>: aquella de que hablan Fi\u00f3dor Dostoievski, Nikol\u00e1i G\u00f3gol y Lev Tolst\u00f3i.<\/p>\n<p>El <em>alma rusa<\/em> se arraiga en la historia de Rusia, en las invasiones, en los sufrimientos y desgracias de m\u00e1s de un milenio de historia. Para sobrevivir en estas condiciones y no entregarse y rendirse, el ruso es cauteloso y paciente, pero tambi\u00e9n temerario y orgulloso. Ingenioso y divertido, la broma rusa suele ser sarc\u00e1stica y amarga.<\/p>\n<p>Y por sobre todo destaca su gran <em>resiliencia,<\/em> esa inquebrantable capacidad de resistencia y superaci\u00f3n fundada en m\u00edstica y fe. Inmortalizada, entre otros, por la <em>Sinfon\u00eda n.\u00ba 7 Leningrado<\/em> de Dmitri Shostak\u00f3vich, que fue compuesta en 1941 e interpretada el 9 de agosto de 1942 en la propia Leningrado, el d\u00eda 335 de brutal asedio que duro 867 d\u00edas.<\/p>\n<p>Rusia es m\u00e1s que un pa\u00eds, es una civilizaci\u00f3n, cuyos notables hombres y mujeres has sobresalido a lo largo de la historia en diversas manifestaciones: en las artes, la m\u00fasica, la literatura, la m\u00fasica, la danza, el cine. Al mismo tiempo, y como muy bien lo se\u00f1alaba Alexis de Tocqueville en <em>Democracia en Am\u00e9rica<\/em>, Rusia siente que tiene un \u201clugar especial\u201d en el mundo, una misi\u00f3n, una vocaci\u00f3n universal.<\/p>\n<p>Rusia es tambi\u00e9n muchas rusias: en paralelo a la dimensi\u00f3n universal de sus artes y ciencias, convive una pol\u00edtica cerrada y un manejo personal de lo p\u00fablico. El poder vertical se ha construido sobre la base autoritaria que es tradicional en Rusia. <em>Pareciera que la idea de poder dominase a quien la encarne.<\/em><\/p>\n<p>Lo que tenemos hoy en Rusia no es una especie de sorpresa. No es alg\u00fan tipo de desviaci\u00f3n de un patr\u00f3n hist\u00f3rico. Mucho antes de que existiera la OTAN, en el siglo XIX, Rusia se ve\u00eda as\u00ed: ten\u00eda un aut\u00f3crata. Tuvo represi\u00f3n y militarismo. Ten\u00eda sospechas de los extranjeros y de Occidente. La actual es la Rusia que conocemos, y no otra que lleg\u00f3 ayer o en los a\u00f1os noventa. No es una respuesta a las acciones de Occidente. Hay procesos internos en Rusia que dan cuenta de d\u00f3nde estamos hoy.<\/p>\n<p>Y es por eso que, quiz\u00e1s, esa Rusia eterna contiene, en s\u00ed, su propia paradoja; como muy bien dice Stephen Kotkin: \u201cSus capacidades nunca han estado a la altura de sus aspiraciones\u201d. Y agrega que, durante<strong><em> <\/em><\/strong><strong>\u201cmedio milenio, la pol\u00edtica exterior rusa se ha caracterizado por ambiciones alt\u00edsimas que han superado las capacidades del pa\u00eds. Comenzando con el reinado de Iv\u00e1n el Terrible en el siglo XVI, Rusia logr\u00f3 expandirse a una tasa promedio de cincuenta millas cuadradas por d\u00eda durante cientos de a\u00f1os, y eventualmente cubri\u00f3 una sexta parte de la masa terrestre de la tierra\u201d. <\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p>Ello ha generado una muy particular cultura estrat\u00e9gica, anclada en la <em>soberan\u00eda territorial<\/em> y la <em>profundidad estrat\u00e9gica.<\/em> Visi\u00f3n estrictamente territorial y westfaliana que entra en colisi\u00f3n con el cosmopolitismo del siglo XXI, que se manifiesta en una nostalgia estrat\u00e9gica e hist\u00f3rica. En efecto, se mezcla y entremezcla en un condicionamiento hist\u00f3rico, que dificulta liderar al pa\u00eds en sinton\u00eda con los nuevos tiempos. En palabras del propio presidente Vladimir V. Putin, \u201c<strong>el peor desastre estrat\u00e9gico del siglo XX ha sido la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y quien<\/strong> no lamenta la disoluci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica no tiene coraz\u00f3n, pero quien quiere restaurarla en su forma anterior no tiene cabeza\u201d. Esta nostalgia recuerda muy bien la triada de las causas de la guerra para Tuc\u00eddides: inter\u00e9s, honor y temor.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que el Gobierno ruso percibe el mundo en t\u00e9rminos de siglo XX y no se da cuenta que estamos en el siglo XXI, donde los grandes desaf\u00edos exigen multilateralismo y cooperaci\u00f3n. Como bien se\u00f1ala Henry Kissinger en su obra <em>Diplomacia<\/em>, \u201cadministrar la declinaci\u00f3n de un imperio en ruinas representa una de los m\u00e1s importantes desaf\u00edos de la diplomacia\u201d.<\/p>\n<p><strong><u>Kairos<\/u><\/strong><\/p>\n<p>El lunes 21 de febrero \u00faltimo, el gobierno del presidente Vladimir V. Putin <em>cruz\u00f3 el Rubic\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>El reconocimiento de la independencia de los territorios ucranianos de Donetsk y Lugansk \u2013en la pr\u00e1ctica, la mutilaci\u00f3n de la soberan\u00eda e integridad territorial de Ucrania\u2013 constituy\u00f3 una violaci\u00f3n a los principios y prop\u00f3sitos de la carta de la ONU, al Derecho Internacional y a los principios b\u00e1sicos de convivencia de la comunidad internacional. Tres d\u00edas despu\u00e9s, continu\u00f3 con la invasi\u00f3n por parte del Gobierno ruso del territorio de Ucrania. Este acto de barbarie en pleno siglo XXI es inaceptable. La agresi\u00f3n militar, sin justificaci\u00f3n alguna, se ha transformado en <em>la guerra de elecci\u00f3n de Putin<\/em>.<\/p>\n<p>Parafraseando a Amin Maalouf, ya \u00e9ramos conscientes de una suerte de <em>naufragio de las civilizaciones<\/em>, pero aun as\u00ed no esper\u00e1bamos que tanta destrucci\u00f3n pudiese ser generada por quien la sufri\u00f3 durante la segunda guerra mundial. La Sinfon\u00eda N\u00ba 7 de Dmitri Shostakovich, <em>Leningrado<\/em>, se metamorfosea hoy en la Sinfon\u00eda de Kiev.<\/p>\n<p>La invasi\u00f3n y destrucci\u00f3n en Ucrania no es completa y totalmente inaceptable. El Gobierno de la Federaci\u00f3n de Rusia justifica su <em>acci\u00f3n t\u00e9cnico-miliar<\/em> en agravios: entender que no han perdido la guerra fr\u00eda; el no cumplimiento de las promesas verbales de no expansi\u00f3n de la OTAN hacia el este \u2013la famosa frase \u201cnot one inch eastward\u201d del ex secretario de estado de los Estados Unidos, James Baker\u2013; la marginaci\u00f3n de esquemas de seguridad europea\u2026<\/p>\n<p>Pero todos estos argumentos razonables desde la perspectiva rusa caen ante la violaci\u00f3n al Derecho Internacional y la Carta de la ONU. El sistema internacional se fundamenta en una suerte de adhesi\u00f3n a un <em>contrato de autorregulaci\u00f3n, <\/em>basado en el irrestricto cumplimiento de los principios y normas jur\u00eddicas que regulan el andamiaje multilateral. Ello es a\u00fan m\u00e1s importante en el caso de la Federaci\u00f3n de Rusia, mayor pa\u00eds territorial del mundo, primera potencia nuclear, miembro permanente del Consejo de Seguridad, con el privilegio del derecho a veto y, como contrapartida, con una responsabilidad de peso en garantizar la paz y seguridades internacionales.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la invasi\u00f3n de Ucrania tiene lugar en medio de <em>una estampida diplom\u00e1tica, <\/em>que es inmediatamente aniquilada. En junio del 2021, en Ginebra, se hab\u00edan reunido los presidentes Joseph Biden y Vladimir V. Putin, y hab\u00eda comenzado un proceso diplom\u00e1tico tendiente a considerar y analizar cuestiones de seguridad europeas y <em>estabilidad estrat\u00e9gica<\/em> <em>global<\/em>.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses se hab\u00eda activado una robusta diplomacia europea, liderada por el presidente franc\u00e9s Emmanuel Macron y el canciller alem\u00e1n Olaf Scholz, tendiente a reactivar los acuerdos de Minsk, para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania. Esta acci\u00f3n diplom\u00e1tica era muy relevante ya que uno de los puntos de los Acuerdos de Minsk prev\u00e9 elecciones en los territorios de Donetsk y Lugansk para determinar su eventual autonom\u00eda. De haber ocurrido bajo la egida del Cuarteto de Normand\u00eda \u2013Alemania, Francia, Rusia y Ucrania\u2013 hubiera podido destrabar pac\u00edficamente el principal motivo de la llamada acci\u00f3n t\u00e9cnico-militar rusa: la situaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n rusa en dichos territorios.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda habido reuniones de viceministros y ministros de Relaciones Exteriores de Rusia y de los Estados Unidos; y reuniones entre funcionarios de alto nivel de la Federaci\u00f3n de Rusia y la OTAN, la Uni\u00f3n Europea y la Organizaci\u00f3n para la Seguridad y Cooperaci\u00f3n de Europea. Mientras se advert\u00eda la movilizaci\u00f3n de m\u00e1s de 150.000 militares de las FFAA de Rusia hacia la frontera con Ucrania, la diplomacia no descansaba.<\/p>\n<p>Ahora ya no se trata de un conflicto <em>bilateral <\/em>entre Rusia y Ucrania, Rusia y OTAN, Rusia y Europa. El conflicto es con la comunidad internacional.<\/p>\n<p>La votaci\u00f3n del 2 de marzo \u00faltimo en la Asamblea General de la ONU, bajo el esquema de la Resoluci\u00f3n <em>Uni\u00f3n Pro Paz<\/em>,que permite que una resoluci\u00f3n vetada en el Consejo de Seguridad sea tratada en la Asamblea General, fue el punto de inflexi\u00f3n. Ciento cuarenta y un pa\u00edses votaron en contra de la invasi\u00f3n de Rusia, y condenaron su violaci\u00f3n al Derecho Internacional y la Carta de la ONU. Solamente cuatro pa\u00edses acompa\u00f1aron la posici\u00f3n de Rusia. El aislamiento del gobierno de la Federaci\u00f3n de Rusia y la falta de credibilidad del presidente Vladimir V. Putin son los principales intangibles que pierde Rusia.<\/p>\n<p>Es muy probable que la guerra termine en la victoria militar rusa, pero eso no significar\u00e1 que el pueblo ucraniano sea subyugado. Si la historia sirve como experiencia, el Gobierno ruso deber\u00eda haber aprendido que las invasiones nunca, dan los resultados buscados: mongoles, suecos, polacos, Napole\u00f3n y Hitler fracasaron. M\u00e1s a\u00fan en el siglo XXI. La fuerza bruta, sin motivo ni justificaci\u00f3n, no es aceptada por la comunidad civilizada. El 2 de marzo, habl\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQuo Vadis?<\/strong><\/p>\n<p>La invasi\u00f3n de la Federaci\u00f3n de Rusia a Ucrania me llev\u00f3 a releer <em>Guerra y Paz<\/em> de Le\u00f3n Tolstoi. Libro excepcional todo a lo largo de sus 1500 p\u00e1ginas, 361 cap\u00edtulos, 560.000 palabras y 559 caracteres tiene, adem\u00e1s, un t\u00edtulo desafiante ya que en idioma ruso la palabra paz y cosmos o mundo es la misma: <em>mir<\/em>. Es as\u00ed que <em>Guerra y Paz<\/em>, es tambi\u00e9n <em>Guerra y Mundo<\/em>, ya que para Tolstoi la vida es tambi\u00e9n batalla.<\/p>\n<p><em>Guerra y Paz<\/em> es una obra monumental: novela de guerra y hero\u00edsmo, saga familiar y amor. Pero, ante todo, es una novela que presenta a seres humanos que intentan crear una vida significativa para s\u00ed mismos en un pa\u00eds desgarrado por la guerra, el cambio social y la confusi\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>Traigo esto a colaci\u00f3n porque las guerras pasan, dejan destrucci\u00f3n, humillaci\u00f3n, temor y resentimiento. Pero tambi\u00e9n la historia fluye a trav\u00e9s de sus actores principales: hombres y mujeres que en su vida cotidiana son los verdaderos generadores de hechos.<\/p>\n<p>Este doble error y horror estrat\u00e9gico del gobierno del presidente Vladimir Putin probablemente lleve en s\u00ed el germen de otros tiempos para el pueblo y la Naci\u00f3n rusa. Es por eso que es muy importante pensar el futuro y distinguir el gobierno de la Federaci\u00f3n de Rusia de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Federaci\u00f3n de Rusia es demasiado importante como para quedar al margen del sistema internacional. En primer t\u00e9rmino, es imperativo que cese la invasi\u00f3n de Ucrania \u2013la llamada guerra de elecci\u00f3n del presidente Putin\u2013 y que los militares rusos se retiren de todo el territorio ucraniano para que se restablezca su integridad territorial. Luego es imprescindible que el gobierno del presidente Putin asuma su responsabilidad jur\u00eddica por la violaci\u00f3n de principios elementales del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU. Tambi\u00e9n es necesario caminar en el fino desfiladero diplom\u00e1tico para evitar que el pueblo ruso sufra las consecuencias de la barbarie cometida por su gobierno. Y la Federaci\u00f3n de Rusia deber\u00e1 retomar su lugar entre los miembros de la comunidad internacional. Volviendo a Tolstoi, en medio de toda esa discordia, emerge en <em>Guerra y Paz <\/em>una visi\u00f3n extra\u00f1a y esperanzadora del mundo como un lugar que, al final, tiene una especie de sentido.<\/p>\n<p>Termino citando el mensaje radial de nuestro primer premio Nobel de la Paz, Carlos Saavedra Lamas, en ocasi\u00f3n de la recepci\u00f3n de ese honor en 1936: \u201cLa guerra de agresi\u00f3n, la guerra que no implica la defensa del propio pa\u00eds, es un crimen colectivo. En sus consecuencias sobre la gran masa de los pobres y humildes, no posee ni siquiera ese resplandor de valor, o hero\u00edsmo, que conduce a la gloria. La guerra implica una falta de comprensi\u00f3n de los intereses nacionales mutuos; significa el socavamiento e incluso el fin de la cultura. Es el sacrificio in\u00fatil de la valent\u00eda mal aplicada, frente a esa otra valent\u00eda silenciosa que significa el esfuerzo por ayudar a los dem\u00e1s a mejorar la existencia elevando a todos en este fugaz instante nuestro a niveles superiores de existencia\u201d.<\/p>\n<p><em>Ricardo E. Lagorio es embajador argentino. Fue designado para cumplir funciones en Rusia en el per\u00edodo 2017-2021<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en 1887 se establecen las relaciones diplom\u00e1ticas entre la Rep\u00fablica Argentina y el Imperio Ruso, el presidente Miguel Ju\u00e1rez Celman destaca su satisfacci\u00f3n con&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971],"tags":[780,643,3037,646],"class_list":["post-17466","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","tag-guerra","tag-internacional","tag-otan","tag-putin"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4xI","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17466"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17466\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17468,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17466\/revisions\/17468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}