{"id":17501,"date":"2022-04-19T16:11:00","date_gmt":"2022-04-19T19:11:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17501"},"modified":"2022-07-19T16:14:54","modified_gmt":"2022-07-19T19:14:54","slug":"el-siglo-de-pasolini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17501","title":{"rendered":"El siglo de Pasolini"},"content":{"rendered":"<p>El catal\u00e1n Miguel Dalmau (bi\u00f3grafo de Julio Cort\u00e1zar y otros escritores) acaba de publicar en Espa\u00f1a un extenso libro de 548 p\u00e1ginas que promete ser lo m\u00e1s completo del tema: <em>Pasolini, el \u00faltimo profeta<\/em>. No es un libro cr\u00edtico, sino hagiogr\u00e1fico. Para Dalmau, Pier Paolo Pasolini fue \u201cel \u00faltimo hombre del Renacimiento, el gran poeta del siglo XX\u201d, v\u00edctima de un crimen de Estado cumplido por media docena de mafiosos romanos y sicilianos vinculados a partidos de extrema derecha. Sobre esto no tiene pruebas, pero no importa. Nunca se hallaron, acaso nunca se buscaron, pero siempre se las dio por ciertas, como esas historias junto al fuego que el poeta en su infancia daba por ciertas sin objeci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Cabe echarle un vistazo a esos tiempos. El 31 de octubre de 1922 Benito Musolini culminaba su Marcha sobre Roma erigi\u00e9ndose en Primer Ministro de Italia. Pasolini, nacido el 5 de marzo, reci\u00e9n empezaba a gatear. Pasar\u00eda su vida entera sufriendo el fascismo y el neofascismo. Dato curioso: era hijo de un militar de relativo abolengo, luego destinado al \u00c1frica, y una maestra surgida de la peque\u00f1a burgues\u00eda rural, madre amad\u00edsima. \u00bfC\u00f3mo no recordar casi de inmediato al joven oficial que toma con expresi\u00f3n aviesa los piecitos de su criatura en <em>Edipo Rey<\/em>? Se dice que era un padre golpeador. \u201cUna persona maravillosa\u201d, lo recuerda sin embargo su sobrina Graziella Chiarcossi, que era del mismo pueblo friuliano, Casarsa della Delizia. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Graziella aparece en <em>El Evangelio seg\u00fan San Mateo<\/em>. Es una de las mujeres que miran preocupadas a la Virgen Mar\u00eda, cuando \u00e9sta, ya anciana, contempla dolorida el cuerpo de su Hijo. Quien representaba a la Virgen anciana es, precisamente, la madre de Pasolini. Y fue la prima quien debi\u00f3 cuidar de su t\u00eda cuando el hijo fue asesinado. A\u00f1os antes, el hijo menor, Guido, tambi\u00e9n hab\u00eda sido asesinado. Ten\u00eda 19 a\u00f1os cuando, bajo la guerra, se integr\u00f3 a un cuerpo irregular cat\u00f3lico socialista, antifascista \u2013la Brigada Ossopo Friuli\u2013 y 20 cuando lo mataron en una emboscada tambi\u00e9n confusa, el 12 de febrero de 1945, apenas dos meses y medio antes de que acabara la guerra.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde aquel tiempo el desgarro, la pena y el consuelo de seguir vivo, el amor a la tierra y la lengua friuliana en las que hallar refugio, son caracter\u00edsticas firmes de la poes\u00eda y la pintura de Pasolini. Pero poco despu\u00e9s se muda a Roma, se acerca al comunismo, y empieza a pesar su fascinaci\u00f3n por el lumpenaje, categor\u00eda social, o asocial, despreciada por los burgueses y los aut\u00e9nticos marxistas, Carlos Marx en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Inscripto y pronto expulsado del PCI, casi excomulgado por Pio XII y recibido con benepl\u00e1cito por Juan XXIII (hermosa la foto donde Pasolini besa la mano del Sumo Pont\u00edfice, que lo llam\u00f3 para agradecerle <em>El Evangelio<\/em>\u2026); aplaudido y repudiado en las salas de cine por <em>Teorema<\/em>, discutido premio de la Oficina Cat\u00f3lica Internacional de Cine, <em>El chiquero<\/em>, la llamada Trilog\u00eda de la Vida y la repulsiva <em>Sal\u00f3<\/em>; firme enemigo de la corrupci\u00f3n pol\u00edtica en su pa\u00eds, polemista siempre a muchas puntas, contra izquierda y derecha, propulsor de un cine de poes\u00eda contra un cine de prosa, o prosaico, se hace imposible reducir su figura a una sola faceta, o a un solo grupo de sus obras.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recordemos solo tres momentos:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n<p>Su visita al Festival de Cine de Mar del Plata, 1970, junto a Mar\u00eda Callas, para presentar <em>Medea<\/em> (e interesarse de cerca en el estado legal de <em>Teorema<\/em>, que transitaba extra\u00f1os problemas con la censura), de punta en blanco, modales finos, respuestas agudas dichas con la mayor suavidad y buena educaci\u00f3n, acompa\u00f1ado por el venerable cr\u00edtico Emilio Stevanovich como traductor. En un aparte Blackie, que, por supuesto, no necesitaba traductor, le inquiri\u00f3 por la complejidad de sus obras. Se supone que el cine debe ser accesible a todo p\u00fablico. \u201cEl cine debe ser m\u00e1s f\u00e1cil que la literatura y la poes\u00eda, pero no debe ser m\u00e1s f\u00e1cil respecto a s\u00ed mismo. No debe ser vulgarizado, reducido en sus posibilidades art\u00edsticas\u201d, respondi\u00f3. \u00bfPodr\u00eda ir en ese concepto un western-spaguetti con met\u00e1fora social de Carlo Lizzani, <em>Requiescant<\/em>, donde Pasolini encarn\u00f3 el personaje de un cura decidido a terminar con el poderoso del pueblo? \u00bfPor qu\u00e9 no? A fin de cuentas, tanto la historia como Lizzani superaban la vulgaridad habitual del g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Ah\u00ed aparece otra faceta. Aunque refinado, Pasolini amaba la cultura popular (no confundir con la cultura masiva, que es otra cosa). Y los deportes, desde joven. A\u00fan se recuerda como si fuera una efem\u00e9ride la final del campeonato entre <em>Sal\u00f3<\/em> y <em>Novecento<\/em>, vale decir, entre los equipos de filmaci\u00f3n de esas pel\u00edculas, que se estaban rodando al mismo tiempo. Los capitanes de esos equipos eran, t\u00f3mese nota, los propios Pasolini y Bernardo Bertolucci, ambos de pantal\u00f3n corto y pasi\u00f3n futbolera.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y por pura malicia nuestra, agreguemos esta an\u00e9cdota que pinta al hombre por encima de los discursos, las ideolog\u00edas y la demagogia. En pleno 1968, frente a una revuelta estudiantil, les escribi\u00f3 r\u00e1pidamente en verso a los j\u00f3venes rebeldes:<\/p>\n<p>Tienen cara de hijos de pap\u00e1.<\/p>\n<p>Buena raza no miente.<\/p>\n<p>Tienen el mismo ojo ruin.<\/p>\n<p>Son miedosos, ambiguos, desesperados<\/p>\n<p>(\u00a1muy bien!) pero tambi\u00e9n saben c\u00f3mo ser<\/p>\n<p>prepotentes, chantajistas y seguros:<\/p>\n<p>prerrogativas peque\u00f1o-burguesas, amigos.<\/p>\n<p>Cuando ayer en Valle Giulia pelearon<\/p>\n<p>con los polic\u00edas<\/p>\n<p>\u00a1yo simpatizaba con los polic\u00edas!<\/p>\n<p>Porque los polic\u00edas son hijos de pobres.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>En Valle Giulia, ayer, hemos tenido un fragmento<\/p>\n<p>de lucha de clases, y ustedes, amigos (aunque de la parte<\/p>\n<p>de la raz\u00f3n) eran los ricos,<\/p>\n<p>mientras que los polic\u00edas (que estaban de la parte<\/p>\n<p>equivocada) eran los pobres. \u00a1Linda victoria, entonces,<\/p>\n<p>la de ustedes!<\/p>\n<p>Vale la pena tener tambi\u00e9n esta obra en cuenta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El catal\u00e1n Miguel Dalmau (bi\u00f3grafo de Julio Cort\u00e1zar y otros escritores) acaba de publicar en Espa\u00f1a un extenso libro de 548 p\u00e1ginas que promete ser&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32,1462,3067],"class_list":["post-17501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine","tag-cultura","tag-pasolini"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4yh","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17501"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17501\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17503,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17501\/revisions\/17503"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}