{"id":17541,"date":"2022-08-29T19:10:31","date_gmt":"2022-08-29T22:10:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17541"},"modified":"2022-08-29T19:10:37","modified_gmt":"2022-08-29T22:10:37","slug":"la-indefension-sanitaria-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17541","title":{"rendered":"La indefensi\u00f3n sanitaria argentina"},"content":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Jos\u00e9 Ingenieros que la mediocridad es la m\u00e1s contagiosa de las enfermedades, y as\u00ed lo han demostrado estos m\u00e1s de dos a\u00f1os de pandemia en nuestro pa\u00eds. La acci\u00f3n (y omisi\u00f3n) del gobierno nacional, la (in)capacidad del \u00e1rea sanitaria y hasta la respuesta de la sociedad en general, dan cuenta de un balance claramente negativo. Resumiendo, ha faltado un rumbo claro y un cerebro coordinador; en otras palabras, padecemos la virtual ausencia de la ecuaci\u00f3n sanitaria = gobernanza + salud p\u00fablica, que, con una s\u00f3lida base cient\u00edfica y t\u00e9cnica en epidemiolog\u00eda, imponga directrices y rinda cuentas de gesti\u00f3n y, en definitiva, de gobierno.<\/p>\n<p><strong>La ausencia de gobernanza sanitaria<\/strong><\/p>\n<p>Entre los ingredientes fundamentales de la gobernanza est\u00e1n la transparencia, la rendici\u00f3n de cuentas, la participaci\u00f3n, la integralidad y la capacidad. Gobernar es crear instituciones capaces de componer tanto normas como procedimientos para lograr un funcionamiento que gestione problemas concretos, prevea y limite devenires no deseados: basado en desplegar conocimientos cient\u00edfico-t\u00e9cnicos y superar relatos que s\u00f3lo dan lugar a una <em>ficci\u00f3n argumental<\/em>. En este caso se debe tratar de un co-liderazgo, nexo entre la pol\u00edtica y la ciencia.<\/p>\n<p>Poco de ello hemos visto estos largos dos a\u00f1os. Prim\u00f3 m\u00e1s bien, en el inicio, un \u201ccoro de asesores\u201d con desconocimiento e irresponsabilidad de las consecuencias que, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, pod\u00edan desencadenar. Vale a este respecto la distinci\u00f3n de Max Weber entre <em>\u00e9tica de la responsabilidad<\/em> y <em>\u00e9tica de los principios<\/em>. Esto quiere decir que, en pol\u00edtica, no se trata s\u00f3lo de la intenci\u00f3n y de los fines nobles, sino de las consecuencias y de los medios correctos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, a partir de que \u201cno saben que no saben\u201d,las autoridades han enfrentado un falso dilema o dicotom\u00eda: <em>salud versus econom\u00eda<\/em>. Lo que muestra en s\u00ed mismo la ignorancia m\u00e9dica por un lado y la ineptitud econ\u00f3mica por otro, ya que estos elementos est\u00e1n fusionados en una sinergia que los contiene. Preocupa la negligencia por no reconocer <em>la conexi\u00f3n<\/em>, proyectando la prevalencia de una sobre la otra. Esto, adem\u00e1s, en un contexto vulnerable por:<\/p>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>la debilidad institucional en el \u00e1rea m\u00e9dica;<\/li>\n<li>la reiteraci\u00f3n de errores (\u201cerrar es humano, reiterar en el error es diab\u00f3lico\u201d);<\/li>\n<li>y la conocida <em>fragmentaci\u00f3n<\/em> del sistema de salud.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Este \u00faltimo punto, a su vez, no deja de ser un tel\u00f3n que oculta cinco cosas:<\/p>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>diluci\u00f3n de responsabilidad;<\/li>\n<li>mercadeo, esto es, intereses, cartelizaci\u00f3n de instituciones y medicalizaci\u00f3n (la industria farmac\u00e9utica ha subido medicamentos de manera inusitada);<\/li>\n<li>endeblez de las pol\u00edticas sanitarias, que no distinguen planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica reglada del empleo de medidas y herramientas a utilizar;<\/li>\n<li>esterilizaci\u00f3n de los \u201cnidos de maestros\u201d (claves para la formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n de profesionales de la salud);<\/li>\n<li>corrupci\u00f3n, lastre no s\u00f3lo concerniente a la moral sino tambi\u00e9n con efectos en el incremento de los costos en el \u00e1mbito de la salud. <strong><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Nos limitamos a subrayar tres aspectos clave que han brillado por su ausencia o falencia. En primer lugar, la transparencia. Debemos avanzar hacia una Nueva Gerencia P\u00fablica, con <em>agenda por etapas<\/em> y <em>gesti\u00f3n por resultados<\/em>, que permitir\u00eda el monitoreo transparente de las partidas presupuestarias, lo cual evitar\u00eda manejos arbitrarios y espurios. Toda compra de insumos y su distribuci\u00f3n corresponder\u00eda a verdaderas <em>empresas p\u00fablicas de servicio<\/em> que deben responder a criterios de eficiencia y equidad.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el manejo de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, en lugar de estar sistematizada y centralizada en una Oficina de Comunicaci\u00f3n Oficial, ha dejado lugar al \u201ccaos comunicacional\u201d generado entre la proliferaci\u00f3n de \u201cexpertos\u201d, pol\u00edticos, periodistas y dem\u00e1s \u201copin\u00f3logos\u201d que, aunque sin intenci\u00f3n, terminan por generar m\u00e1s miedo, incertidumbre y angustia que otra cosa.<\/p>\n<p>En tercer lugar, la formaci\u00f3n m\u00e9dica. Si algo debiera dejar en claro la pandemia es la necesidad de formar a los m\u00e9dicos que s\u00ed tenemos en las especialidades que faltan (o que urgen) y en su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica adecuada. Por no hablar del reducido n\u00famero de personal de enfermer\u00eda con el que contamos en nuestro pa\u00eds. Para ello, resulta indispensable la articulaci\u00f3n entre los Ministerios de Educaci\u00f3n, de Salud y las Universidades. Se requiere de formaci\u00f3n profesional que conjugue <em>saber<\/em> (formaci\u00f3n acad\u00e9mica) con <em>saber hacer<\/em>, es decir, la pr\u00e1ctica cl\u00ednica (las residencias). El m\u00e9dico requiere <em>precisi\u00f3n y destreza<\/em> en los <em>procedimientos<\/em> y no un listado de protocolos <em>normativos<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPandemia o <em>sindemia<\/em>? Sobre salud y equidad<\/strong><\/p>\n<p>La pandemia ha funcionado como una suerte de radiograf\u00eda de nuestra sociedad, exponiendo la gravedad de las fracturas que ya ten\u00edamos con toda claridad. Y particularmente ha mostrado los l\u00edmites estrat\u00e9gicos del \u00e1rea sanitaria. Una desenfocada pol\u00edtica sanitaria ha saturado la asistencia por casos de COVID-19 (reales y supuestos), mientras ha relegado por demasiados meses la asistencia y atenci\u00f3n de m\u00faltiples condiciones (pacientes diab\u00e9ticos, card\u00edacos, embarazadas y un largo etc\u00e9tera), con resultados que han segado vidas.<\/p>\n<p>Pero la falta de preparaci\u00f3n para afrontar tanto el primer momento de la pandemia como el actual (que resulta presuroso llamar pospandemia), no s\u00f3lo radica en cuestiones b\u00e1sicas como el correcto aislamiento de salas y personal sanitario que ya la OMS advert\u00eda en 2015. Se trata de la falta de un abordaje comprehensivo de la complejidad de una pandemia. Algo que resulta mejor conceptualizado con el t\u00e9rmino de <em>sindemia<\/em>, que advierte sobre la inseparabilidad de la amenaza viral con las condiciones sociales, ambientales, econ\u00f3micas, como as\u00ed tambi\u00e9n las estructuras del sistema de salud y el contexto cultural. Componentes multicausales que obligan a implantar una estrategia amplia y diversa, con un enfoque que ponga a la <em>equidad<\/em> como valor significativo. M\u00e1xime teniendo en cuenta que la actual cobertura de salud, hist\u00f3ricamente fragmentada y crecientemente desigual, deja m\u00e1s desamparados a los desamparados (y tampoco brinda lo que supone a los sectores m\u00e1s pudientes).<\/p>\n<p>No est\u00e1 de m\u00e1s se\u00f1alar cuatro factores de la <em>indefensi\u00f3n sanitaria<\/em> en Am\u00e9rica Latina, de la que hace rato que Argentina no puede jactarse de superar:<\/p>\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>el hacinamiento (con escaso o nulo acceso a agua potable y cloacas);<\/li>\n<li>la pobreza (estructural y creciente) que implica desnutrici\u00f3n y la consecuente inmunodepresi\u00f3n;<\/li>\n<li>el trabajo informal, que adem\u00e1s de usuales bajos ingresos, implica una inseguridad social ante eventualidades como la enfermedad;<\/li>\n<li>y la regresi\u00f3n inocultable del sistema de salud.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En la actualidad, la pobreza en nuestro pa\u00eds alcanza a pr\u00e1cticamente la mitad de su poblaci\u00f3n y la informalidad laboral est\u00e1 completamente naturalizada. M\u00e1s que nunca, est\u00e1 claro que la heterogeneidad del \u00e1rea sanitaria no es m\u00e1s que un mero eufemismo por desigualdad.<\/p>\n<p><strong>Hacia una alternativa propositiva<\/strong><\/p>\n<p>Estamos a 90 a\u00f1os (1928) del establecimiento de la teor\u00eda epid\u00e9mica de Lowell Reed y Wade Hampton Frost seg\u00fan la cual una epidemia act\u00faa como una tr\u00edada entre agente pat\u00f3geno, hu\u00e9sped susceptible y <em>ambiente adecuado<\/em>. Este \u00faltimo elemento se considera clave para accionar pol\u00edticas diferenciales en los distintos territorios y las distintas poblaciones ( \u201cvillas\u201d, geri\u00e1tricos u otros). Y pasaron 60 a\u00f1os (1960) desde que, durante la d\u00e9cima reuni\u00f3n en Ginebra, el comit\u00e9 de expertos en epidemiolog\u00eda trat\u00f3 el tema de los requisitos de capacitaci\u00f3n efectiva de los profesionales y especialistas, recomendando un curso intensivo de 10 meses en Salud P\u00fablica, que a la hora actual brilla por su ausencia. El costo de la negligencia, como siempre, cae sobre la salud de nuestro pueblo.<\/p>\n<p>En la Argentina partimos de una distribuci\u00f3n social de necesidades que responden a una biodiversidad, tecno-diversidad y diversidad cultural, referenciadas a territorios dis\u00edmiles e identidades georreferenciales que conforman una configuraci\u00f3n social por dem\u00e1s fragmentada en un contexto de crisis cr\u00f3nica y hasta con extremos de anomia. No poseemos siquiera registros fehacientes que vayan desde la cantidad de m\u00e9dicos, especialistas, t\u00e9cnicos y dem\u00e1s profesionales que existen en cada provincia, hasta cu\u00e1ntas instituciones de salud y de qu\u00e9 tipo operan en cada lugar. Tampoco sabemos qu\u00e9 clase de parque tecnol\u00f3gico poseemos ni en qu\u00e9 condiciones.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed surge la necesidad de un Gabinete Estrat\u00e9gico de Gesti\u00f3n Operacional multidisciplinar y federal, que act\u00fae de manera permanente y supere las estructuras ministeriales en las que habitualmente prevalecen conductas administrativas sin capacidad de gesti\u00f3n. Por el contrario, deber\u00eda responder a los requisitos de un \u201ctablero de comando\u201d al servicio de la tr\u00edada<em> planificaci\u00f3n-gesti\u00f3n-evaluaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>A su vez, este organismo deber\u00eda operar sobre la base de un un <em>Sistema Federal Integrado de Salud<\/em>, que s\u00f3lo ser\u00e1 posible en el marco de un gran Acuerdo Sanitario que busque maximizar los recursos de toda el \u00e1rea sanitaria en una integraci\u00f3n (y no fusi\u00f3n) que mantenga en el centro la salud de los pacientes, es decir, la vida y dignidad de las personas. &nbsp;<\/p>\n<p>El acuerdo posible no es posibilista ni ut\u00f3pico; es ambicioso pero realista. Deben establecerse objetivos claros, con flexibilidad en su concreci\u00f3n, pero intransigencia en su esp\u00edritu.\u00a0 Se trata, como lo llam\u00e9 alguna vez, de <em>un genuino sendero<\/em>, un camino que puede ser largo y sinuoso, pero con un destino claro: mejorar la salud con los principios de equidad y eficiencia.<\/p>\n<p><em>Ignacio Katz es Doctor en Medicina por la UBA<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Jos\u00e9 Ingenieros que la mediocridad es la m\u00e1s contagiosa de las enfermedades, y as\u00ed lo han demostrado estos m\u00e1s de dos a\u00f1os de pandemia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[2599,1199,3078,2540,18,3077,3076,758],"class_list":["post-17541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-covid","tag-equidad","tag-indefension","tag-pandemia","tag-salud","tag-sindemia","tag-sistema","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4yV","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17541"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17543,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17541\/revisions\/17543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}