{"id":17547,"date":"2022-08-29T19:22:16","date_gmt":"2022-08-29T22:22:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17547"},"modified":"2022-08-29T19:22:21","modified_gmt":"2022-08-29T22:22:21","slug":"quienes-soy-quien-somos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17547","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9nes soy? \u00bfQui\u00e9n somos?"},"content":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfQui\u00e9nes somos?\u201d. As\u00ed comienza el art\u00edculo publicado por el polit\u00f3logo e historiador Samuel P. Huntington poco despu\u00e9s del atentado del 11 de septiembre. Hoy, esta pregunta sigue (pre)ocup\u00e1ndonos m\u00e1s que nunca.<\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n y el desdibujamiento de las fronteras producto de las redes sociales ha generado que individuos de distintas regiones del mundo puedan comunicarse con la misma facilidad con que lo hacemos con nuestros vecinos. Esto posibilit\u00f3 que personas de diferentes pa\u00edses pudiesen identificarse como parte de un mismo grupo o \u2013lo que es a\u00fan m\u00e1s complejo\u2013 que una persona pasara a formar parte de muchos grupos distintos. As\u00ed, yo puedo ser hincha del Manchester City, tener un grupo de ajedrez con gente de Rusia y compartir ideales con el partido de izquierda chileno.<\/p>\n<p>Sumado a este fen\u00f3meno, nos encontramos con una creciente economizaci\u00f3n del v\u00ednculo social producto de la din\u00e1mica \u201clibre mercado\u201d, de acuerdo con la cual, cada vez m\u00e1s, el otro s\u00f3lo aparece en cuanto es funcional a mis intereses econ\u00f3micos. Paralelamente, la diversidad se exalta al punto de llevarnos a <em>tener<\/em> que ser diferentes, sumi\u00e9ndonos en un proceso de individuaci\u00f3n en el que cada uno es una isla solitaria que no quiere ni debe relacionarse con su entorno. Algo as\u00ed como el cap\u00edtulo \u201c15 millones de cr\u00e9ditos\u201d de <em>Black Mirror<\/em>. Slogans tales c\u00f3mo \u201cSe t\u00fa mismo\u201d, \u201cNadie te conoce mejor que vos\u201d o \u201cS\u00e9 vos\u201d resaltan esta din\u00e1mica.<\/p>\n<p>El progresismo dem\u00f3crata en los Estados Unidos, por ejemplo, ha estado poniendo su foco principalmente en la lucha de los sectores percibidos como marginalizados \u2013negros, inmigrantes, mujeres, la comunidad LGTB, entre otros\u2013. La propagaci\u00f3n de identidades autopercibidas como diferentes a su entorno comienza a fraccionar a las sociedades en compartimentos cada vez m\u00e1s peque\u00f1os y herm\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Estas dos tendencias \u2013la posibilidad de identificarme con grupos de distintas regiones del mundo y la exaltaci\u00f3n de mi ser diferente\u2013 comienzan a generar lo que yo creo es una \u201cn\u00e1usea identitaria\u201d en los individuos. Ya no sabemos qu\u00e9 significa ser \u201cyo mismo\u201d, si al mismo tiempo formo parte de un club del norte de Inglaterra, soy miembro de la comunidad LGTB y simpatizante de Putin. Y eso que no he hablado de religiones. Los universos simb\u00f3licos de cada grupo se superponen con consignas a menudo contradictorias y ya no sabemos de d\u00f3nde agarrarnos.<\/p>\n<p>No es que el autor est\u00e9 en contra de las distintas opiniones o pareceres que uno pueda tener sobre diversos temas; al final, de eso se trata la vida. Pero tal como dice Francis Fukuyama en su libro <em>Identity<\/em>, \u201cel problema con el expansivo entendimiento de la autonom\u00eda individual es que no todos son superhombres nietzscheanos buscando revaluar sus valores. Los seres humanos son intensas criaturas sociales cuyas inclinaciones emocionales los llevan a querer conformarse con las normas que los rodean. Cuando un compartido y estable horizonte moral desaparece y es reemplazado por una cacofon\u00eda de sistemas de valores competitivos, la vasta mayor\u00eda de las personas no se regocija de su reci\u00e9n descubierta libertad de elecci\u00f3n. Por el contrario, sienten una intensa inseguridad y alienaci\u00f3n porque no saben cu\u00e1l es su verdadero yo\u201d.<\/p>\n<p>Estas personas, que no buscan reconocerse como un colectivo diferente al de sus compatriotas, miran con rechazo el surgimiento de comunidades que buscan apropiarse de valores y caracter\u00edsticas y tratan de hacerlos part\u00edcipes de sus reclamos y sus luchas s\u00f3lo por compartir las cualidades fundantes del gueto (ser negro, ser gay, ser descendiente de ind\u00edgenas, etc.). Es as\u00ed que ser negro y estar en contra de banalizar la estatua de Churchill durante el Black Lives Matter es una traici\u00f3n al movimiento y a tu \u201cidentidad\u201d. Estos grupos o guetos buscan diferenciarse del resto de la poblaci\u00f3n, y adoptan valores que \u00fanicamente ellos representan o entienden, considerando su historia como una historia \u00fanica, s\u00f3lo explicable desde su realidad de marginados, o diferentes.<\/p>\n<p>As\u00ed fue como, por ejemplo, en marzo de 2017, la Whitney Museum of American Art de Nueva York pidi\u00f3 que se retirara el cuadro \u201cOpen Casket\u201d, de la pintora Dana Schutz. El cuadro se inspir\u00f3 en una foto tomada en 1955 de un ni\u00f1o que hab\u00eda sido brutalmente asesinado por coquetear con una mujer blanca. Debido a que representaba el sufrimiento de los negros siendo ella una artista blanca, se la acus\u00f3 de apropiaci\u00f3n cultural y de no tener derecho a evocar temas de la comunidad afrodescendiente. Hubo incluso quienes pidieron que se destruyera la obra. Lo ir\u00f3nico es que fue la misma madre quien, durante el velatorio del ni\u00f1o, de 14 a\u00f1os, pidi\u00f3 que se mantuviera abierto el caj\u00f3n para que se le hiciera una foto y se viralizara la brutalidad hacia su hijo.<\/p>\n<p>La necesidad de estos grupos de compartimentarse e identificarse como unidades \u00fanicas e incuestionables (al menos por quienes est\u00e1n fuera de la comunidad) ha comenzado a generar que much\u00edsimas personas que, pudiendo formar parte de estas comunidades por sus cualidades, al no compartir todas las luchas y reclamos de estos grupos, se molesten de la apropiaci\u00f3n por parte de estos de sus voces y pensamientos. As\u00ed, ser homosexual y estar en contra de la agenda LGTBQ+ parece ser una traici\u00f3n, una ridiculez inadmisible.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de identidades que buscan compartimentarse excluyendo a todos los que no comparten su historia o caracter\u00edsticas, buscando homogeneizar a quienes as\u00ed lo hacen, podr\u00eda explicar parcialmente el resurgimiento de nacionalismos, que funcionan en parte como puntos de anclaje de universos simb\u00f3licos en un mundo tan difuso y diverso. En ellos se \u201csimplifica\u201d la cuesti\u00f3n de la identidad ya que, por un lado, permite m\u00e1s apertura dentro de su espectro y, por otro, presenta una din\u00e1mica amigo-enemigo claramente identificable, en la cual la cuesti\u00f3n del \u201cyo\u201d est\u00e1 resumida por los valores que acepto al formar parte del conjunto.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes somos? La pregunta queda resonando e interpela a los Estados modernos. C\u00f3mo pueden generar un nuevo universo de significados comunes capaces de dar respuesta a nuestra naturaleza gregaria y a nuestra necesidad de identidad compartida y, a la vez, ofrecer la apertura que exige un mundo multicultural y diverso. En otras palabras, c\u00f3mo lograr que las palabras \u201cpatria\u201d o \u201cnaci\u00f3n\u201d engloben a las distintas comunidades que la conforman sin eliminar, por eso, las particularidades de cada grupo.<\/p>\n<p><em>Antonio L\u00f3pez Llovet es polit\u00f3logo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfQui\u00e9nes somos?\u201d. As\u00ed comienza el art\u00edculo publicado por el polit\u00f3logo e historiador Samuel P. Huntington poco despu\u00e9s del atentado del 11 de septiembre. 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