{"id":17571,"date":"2022-09-14T09:36:34","date_gmt":"2022-09-14T12:36:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17571"},"modified":"2022-09-14T09:44:45","modified_gmt":"2022-09-14T12:44:45","slug":"pietro-parolin-se-necesitan-profetas-de-la-salvacion-y-no-de-la-calamidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17571","title":{"rendered":"Pietro Parolin: \u201cSe necesitan profetas de la salvaci\u00f3n y no de la calamidad\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>El secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, habl\u00f3 con <em>Criterio<\/em> sobre la guerra en Ucrania, los escenarios de conflicto de distina \u00edndole en M\u00e9xico, Venezuela, Tierra Santa y China; la diplomacia pontificia y las migraciones internacionales en el siglo XXI.<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>A los 31 a\u00f1os Pietro Parolin ingres\u00f3 en el servicio diplom\u00e1tico de la&nbsp;Santa Sede y se desempe\u00f1\u00f3 en la nunciatura de&nbsp;Nigeria y de&nbsp;M\u00e9xico. A partir de 2002 se ocup\u00f3 de las relaciones entre la&nbsp;Santa Sede&nbsp;y los pa\u00edses asi\u00e1ticos, sobre todo de&nbsp;Vietnam&nbsp;y&nbsp;China. En 2009&nbsp;Benedicto XVI&nbsp;lo nombr\u00f3 Nuncio Apost\u00f3lico&nbsp;en Venezuela. Ya consagrado obispo, en 2013 fue designado&nbsp;Secretario de Estado&nbsp;de la&nbsp;Santa Sede&nbsp;por el papa&nbsp;Francisco, cargo que actualmente ocupa.&nbsp;<\/p>\n<p><em>El papa Francisco habla de una tercera guerra mundial en proceso. Cuando se produce una agresi\u00f3n militar de un pa\u00eds sobre otro, \u00bfc\u00f3mo se compagina el derecho a la leg\u00edtima defensa con la invitaci\u00f3n evang\u00e9lica a la mansedumbre? \u00bfSe puede seguir hablando de guerras justas?<\/em><em><\/em><\/p>\n<p>El Papa ha hablado varias veces desde el inicio de su pontificado de una \u201ctercera guerra mundial en pedazos\u201d. A medida que pasa el tiempo, nos damos cuenta de lo prof\u00e9ticas que fueron sus palabras y de lo realistas que son, en el sentido de que, desgraciadamente, describen una situaci\u00f3n que se est\u00e1 cumpliendo. Las guerras, como \u00e9l lo recuerda en la enc\u00edclica <em>Fratelli tutti<\/em>, son \u201cla negaci\u00f3n de todos los derechos y una dram\u00e1tica agresi\u00f3n al ambiente\u201d (n. 257). Adem\u00e1s, el desarrollo de las armas ha hecho que la capacidad destructiva de la guerra sea f\u00e1cilmente incontrolable. El Santo Padre afirma en el mismo documento que ya no se puede pensar en la guerra como soluci\u00f3n, porque los riesgos probablemente siempre superar\u00e1n la hipot\u00e9tica utilidad que se le atribuye. De hecho, la misma Doctrina Social de la Iglesia aplica sus principios teniendo en cuenta la historia: cuando se formul\u00f3 la doctrina de la \u201cguerra justa\u201d, se libraban con lanzas y espadas, no hab\u00eda medios modernos de destrucci\u00f3n masiva que, como desgraciadamente estamos viendo, causan un n\u00famero muy elevado de v\u00edctimas civiles inocentes. Por otro lado, si bien hoy es muy dif\u00edcil sostener el concepto de una \u201cguerra justa\u201d, se podr\u00eda hablar de una \u201cdefensa justa\u201d, es decir, del \u201cderecho a defenderse\u201d. De hecho, el mismo llamado evang\u00e9lico a la paz y a la mansedumbre no me impide defenderme si alguien viene a destruir mi casa y a matar a mi familia. Y el mismo Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica, en cuanto al uso de armas con fines defensivos, prev\u00e9 la autodefensa, reconociendo que los pueblos tienen derecho a defenderse si son atacados. Sin embargo, quiero se\u00f1alar que esta leg\u00edtima defensa armada no es absoluta, sino que debe ejercerse dentro de ciertas condiciones que el propio Catecismo especifica con precisi\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1les?<\/em><\/p>\n<p>Que todos los dem\u00e1s medios para poner fin a la agresi\u00f3n se hayan demostrado impracticables o ineficaces; que existan razones fundadas para el \u00e9xito; que el uso de las armas no provoque mayores males y des\u00f3rdenes que los que se quieren eliminar. Por \u00faltimo, el Catecismo afirma que, al evaluar esta cuesti\u00f3n, el poder de los medios modernos de destrucci\u00f3n desempe\u00f1a un papel importante.<\/p>\n<p><em>Hoy asistimos a la invasi\u00f3n rusa sobre Ucrania. Al d\u00eda de hoy, \u00bfqu\u00e9 puede decirnos sobre la actitud y las acciones que lleva a cabo la Iglesia cat\u00f3lica en general y la Santa Sede en particular al respecto?<\/em><strong><\/strong><\/p>\n<p>La guerra en Ucrania es una herida sangrante en el coraz\u00f3n de Europa, una guerra librada entre cristianos que comparten la misma fe y, en su mayor\u00eda, la misma liturgia. Pero hay muchos otros conflictos en el mundo que est\u00e1n fuera del radar de los medios de comunicaci\u00f3n. La Santa Sede observa con dolor y preocupaci\u00f3n la expansi\u00f3n de la violencia, la falta de di\u00e1logo y de negociaci\u00f3n, los organismos internacionales que parecen incapaces de favorecer soluciones negociadas y una convivencia que no se base en la ley del m\u00e1s fuerte. En referencia a la guerra de Ucrania, el Santo Padre ha intervenido muchas veces con llamamientos e iniciativas de paz, tratando de detener el conflicto. La Santa Sede busca llevar adelante lo que Francisco ha llamado \u201cel esquema de la paz\u201d, y por lo tanto busca no razonar seg\u00fan \u201cel esquema de la guerra\u201d: por eso mantiene constantemente abierto el di\u00e1logo con todas las partes implicadas, busca favorecer todo atisbo de paz, trabaja para aliviar el sufrimiento de las poblaciones v\u00edctimas de esta guerra de agresi\u00f3n, y repite incesantemente su voluntad de hacer todo lo posible para un alto el fuego. El Papa ha estado especialmente cerca de la poblaci\u00f3n ucraniana tambi\u00e9n gracias a las misiones realizadas por algunos de sus colaboradores m\u00e1s cercanos, y se sabe que est\u00e1 planeando un viaje a Kiev, as\u00ed como le gustar\u00eda ir a Mosc\u00fa, si se dieran las condiciones adecuadas. Puedo asegurarle que la Santa Sede se compromete diariamente a tratar de poner fin a esta terrible guerra.<\/p>\n<p><em>El Papa alude con frecuencia a las migraciones y el acelerado proceso de cambio cultural que afecta las relaciones humanas dentro de los pa\u00edses y entre ellos. \u00bfCu\u00e1les son los ejes de su pensamiento al respecto? <\/em><em><\/em><\/p>\n<p>Perm\u00edtanme recordar un aniversario: la publicaci\u00f3n de un gran documento magistral sobre este tema. Me refiero a la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Exsul Familia<\/em> de P\u00edo XII, publicada en 1952, donde se lee: \u201cLa familia de Nazaret en el exilio, Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, emigrantes a Egipto y refugiados aqu\u00ed para escapar de la ira de un rey imp\u00edo, son el modelo, y el apoyo de todos los emigrantes y peregrinos de todas las \u00e9pocas y de todos los pa\u00edses, de todos los refugiados de cualquier condici\u00f3n que, presionados por la persecuci\u00f3n o la necesidad, se ven obligados a abandonar su patria, sus queridos parientes, sus vecinos, sus dulces amigos, y a ir a una tierra extranjera\u201d. El magisterio de Francisco sobre los migrantes est\u00e1 anclado en el de sus predecesores y hay que recordar que los cristianos pertenecen a un Dios que se hizo hombre y que fue desplazado, migrante y refugiado junto a su familia. El Santo Padre nos ense\u00f1a a mirar a estas personas como hermanos, reconociendo en ellas el rostro de Jes\u00fas. En segundo lugar, el Papa nos invita a mirar el fen\u00f3meno migratorio no como una amenaza, sino como una posibilidad de encuentro, de di\u00e1logo, de crecimiento cultural, de apertura a otras tradiciones y culturas, as\u00ed como \u2013en algunos casos\u2013 una necesidad para los pa\u00edses que experimentan un invierno de natalidad. Por supuesto, el propio Santo Padre nunca ha ocultado los problemas ligados a estos fen\u00f3menos, y por eso ha dicho en repetidas ocasiones que los gobiernos tienen derecho a regular la entrada y a acoger a un n\u00famero de inmigrantes que luego sean capaces de integrar e insertar en sus distintas sociedades. Los papas han dicho que el primer objetivo ser\u00eda evitar que las personas se vean obligadas a abandonar sus tierras por necesidad. Y recordaron la importancia de las iniciativas para generar oportunidades de trabajo y desarrollo en los pa\u00edses de origen de los flujos migratorios. Pero tambi\u00e9n me gustar\u00eda recordar la importante enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em>, sobre la ecolog\u00eda integral y el cuidado de la creaci\u00f3n: de ese texto aprendemos que las migraciones, el cambio clim\u00e1tico, el aumento de la pobreza provocado por las guerras y los sistemas econ\u00f3micos injustos son fen\u00f3menos unidos entre s\u00ed. Por lo tanto, es necesario un enfoque global de las migraciones, sin olvidar nunca que estamos hablando de ni\u00f1os, mujeres, hombres de carne y hueso, no de n\u00fameros o \u201cproblemas\u201d. Y sin olvidar que en sus rostros vemos los rostros del Ni\u00f1o Jes\u00fas, de Mar\u00eda y de Jos\u00e9.<\/p>\n<p><em>A su predecesor, el cardenal Agostino Casaroli, se le atribuye la frase del \u201cmartirio de la paciencia\u201d, en la \u00e9poca de la llamada \u201cguerra fr\u00eda\u201d. Aquel calificativo, \u00bfsigue siendo de actualidad?<\/em><\/p>\n<p>Las palabras del cardenal Casaroli est\u00e1n m\u00e1s vigentes que nunca. En un tiempo de frenes\u00ed, de satanizaci\u00f3n del adversario y de escalada verbal, el martirio de la paciencia sigue siendo el camino principal de quienes no se rinden al abuso y al mismo tiempo trabajan para que triunfen la paz, el di\u00e1logo, la fraternidad, la amistad y la colaboraci\u00f3n. Incluso cuando cueste, cuando se corra el riesgo de ser malinterpretado, la paciencia de la negociaci\u00f3n debe estar para salvar lo que se puede salvar, para no dejar nunca que se apague la mecha, para mantener viva la esperanza&#8230; y esto en cada parte del mundo, con todos, pensando en el bien concreto de las personas. A la paciencia podr\u00edamos a\u00f1adir, como su culminaci\u00f3n, una visi\u00f3n \u201cprof\u00e9tica\u201d capaz de captar las m\u00faltiples posibilidades de bien presentes hoy, que, sin embargo, deben ser primero intuidas para despu\u00e9s ser desarrolladas. El profeta no es tanto el que predice el futuro, sino el que, observando con sabidur\u00eda el pasado y el presente, es capaz de prever el desarrollo de la historia. Hoy escuchamos a muchos, demasiados, profetas de calamidades. En cambio, se necesitan profetas de salvaci\u00f3n, personas capaces de mostrar al mundo que es posible un futuro de paz, de comuni\u00f3n y de desarrollo humano por el que vale la pena trabajar y esforzarse. Esta capacidad prof\u00e9tica, me parece, es el complemento necesario de lo que dec\u00edamos antes, porque anima a muchos m\u00e1rtires de la paciencia y les indica la direcci\u00f3n y la finalidad de su compromiso.<\/p>\n<p><em>La configuraci\u00f3n de la pol\u00edtica internacional incluye el lugar destacado alcanzado por China. \u00bfCu\u00e1les son las perspectivas de una vinculaci\u00f3n formal con la Santa Sede, de desarrollo de la presencia y la vida de la Iglesia en ese pa\u00eds? <\/em><em><\/em><\/p>\n<p>Me gustar\u00eda aclarar la naturaleza del Acuerdo Provisional que la Santa Sede firm\u00f3 con la Rep\u00fablica Popular China, fruto de un di\u00e1logo iniciado por voluntad de Juan Pablo II y continuado durante los pontificados de Benedicto XVI y Francisco. El prop\u00f3sito del Acuerdo era asegurar que todos los obispos de China estuvieran en comuni\u00f3n con el Sucesor de Pedro y que la unidad de la comunidad eclesial se asegurara bajo la gu\u00eda de obispos dignos y adecuados, chinos, pero tambi\u00e9n plenamente cat\u00f3licos. El Acuerdo prev\u00e9 que su nombramiento siga procedimientos particulares, que se derivan de la historia reciente del cristianismo en ese pa\u00eds, pero que no pueden renunciar a los elementos fundamentales de la doctrina cat\u00f3lica. Si no fuera as\u00ed, ya no existir\u00eda la Iglesia cat\u00f3lica en China, sino otra cosa. La Iglesia reivindica la libertad en el nombramiento de sus obispos, preocupada de que sean aut\u00e9nticos pastores seg\u00fan Cristo y respondan a criterios eclesiales y exigencias pastorales, pero no debemos escandalizarnos de que, en determinadas situaciones, se deban tener en cuenta, por ejemplo, algunas solicitudes expresadas por las autoridades pol\u00edticas. Estamos hablando de un acuerdo muy circunscrito y limitado, concerniente exclusivamente al nombramiento de obispos. Pero eso permiti\u00f3 la plena comuni\u00f3n de todos los obispos chinos con el de Roma. Esperamos fervientemente que esto ayude a la vida de las comunidades cat\u00f3licas en China, a su testimonio del Evangelio, a su compromiso por el bien com\u00fan de todo el pueblo chino. En este sentido y en una perspectiva m\u00e1s amplia, esto tambi\u00e9n es un signo de esperanza.<\/p>\n<p><em>A la luz de la vocaci\u00f3n universal de la Iglesia, \u00bfcree que el concepto de \u201cOccidente\u201d perdi\u00f3 vigencia?<\/em><\/p>\n<p>epende de lo que entendamos por \u201cOccidente\u201d. \u00bfUna forma de vida basada en el consumismo y el capitalismo? \u00bfUn sistema defensivo con estructuras militares para protegerse de los ataques del resto del mundo? \u00bfO un grupo de pueblos unidos por tradiciones y valores comunes? Tampoco puede concebirse Occidente sin referencia a las ra\u00edces de la cultura cl\u00e1sica grecorromana y judeocristiana. Pero hay que tener cuidado: las \u201cra\u00edces\u201d o las \u201creferencias de valor\u201d tienen poco sentido si quedan relegadas s\u00f3lo a libros o a alguna declaraci\u00f3n de principios. De hecho, las ra\u00edces s\u00f3lo tienen sentido si est\u00e1n vivas, es decir, si su sangre es vital. En este sentido, no podemos dejar de se\u00f1alar que lamentablemente Occidente se encuentra en una crisis de identidad. Adem\u00e1s, me parece que ese concepto corre el riesgo de ser instrumentalizado en clave negativa, para contrastar el bloque norteamericano y europeo con el resto del mundo. Tambi\u00e9n creo que este proceso de \u201cpolarizaci\u00f3n\u201d pol\u00edtico-cultural no es independiente de lo que dec\u00edamos sobre la crisis de identidad. De hecho, parece parad\u00f3jico que el Occidente, que ha desarrollado durante dos milenios los valores de igualdad, solidaridad e inclusi\u00f3n, se oponga hoy al resto del mundo. Sucede, al menos en parte, precisamente como consecuencia de la p\u00e9rdida de las ra\u00edces que generaron, alimentaron y desarrollaron dichos valores.<\/p>\n<p><em>Es un hecho hist\u00f3rico que la Iglesia contribuy\u00f3 al proceso de integraci\u00f3n europea. Salvadas las enormes diferencias existentes, \u00bfser\u00eda concebible que Am\u00e9rica latina recibiera un aporte semejante?<\/em><\/p>\n<p>Sin la fe cristiana inculturada, sin el mestizaje del cual la Virgen de Guadalupe es imagen y realidad, no habr\u00eda identidad latinoamericana. Por eso debemos trabajar para que la integraci\u00f3n de Europa pueda darse tambi\u00e9n en Am\u00e9rica latina. La fe cristiana pertenece al alma de los pueblos latinoamericanos. Debemos orar y trabajar para que siga viva, marcando la historia de los pueblos como elemento de unidad, una unidad que no es uniformidad sino comuni\u00f3n en la pluralidad. Debemos orar y trabajar para que la fe cristiana inspire cada vez m\u00e1s la vida social, cultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, para construir, con la contribuci\u00f3n de todos y tambi\u00e9n de las culturas y tradiciones de las poblaciones originarias, sociedades m\u00e1s justas e inclusivas.<\/p>\n<p><em>La tradici\u00f3n secular de la diplomacia pontificia se ha llevado a cabo gracias a la dedicaci\u00f3n de cl\u00e9rigos y obispos que la integran. \u00bfPodr\u00eda concebirse que los cuadros de los representantes papales incluyeran en un futuro diplom\u00e1ticos laicos, e incluso mujeres?<\/em><\/p>\n<p>Durante casi diez a\u00f1os el Santo Padre, cumpliendo con las peticiones surgidas durante las reuniones que precedieron al c\u00f3nclave de 2013, trabaj\u00f3 en la reforma de la Curia romana que ahora se concreta en la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Praedicate Evangelium<\/em>. Hasta ahora no se ha decidido cambiar la estructura de la diplomacia pontificia \u2013el curso de preparaci\u00f3n en la Pontificia Academia Eclesi\u00e1stica y el hecho de que la titularidad de los cargos diplom\u00e1ticos est\u00e9 reservada a los sacerdotes y obispos\u2013 pero ello no excluye que no pueda suceder en el futuro. La nueva Constituci\u00f3n apost\u00f3lica aclara la importancia del ejercicio del poder \u201cvicario\u201d, por mandato del Pont\u00edfice, y por tanto la posibilidad de que este ministerio sea ejercido en su nombre tambi\u00e9n por los laicos. Al mismo tiempo, establece que el nombramiento de los fieles laicos se haga \u201cen vista de la competencia particular\u201d, es decir, con una referencia espec\u00edfica tanto a la competencia de la persona como a la naturaleza de la tarea a realizar, mediante una evaluaci\u00f3n que se realizar\u00e1 caso por caso. Volviendo a los representantes pontificios, debemos recordar que su misi\u00f3n no se agota en el papel de embajador, sino que prev\u00e9 una parte sustancial, incluso mayoritaria, del trabajo al servicio de las Iglesias locales y de su comuni\u00f3n con Roma. Un servicio en estrecho contacto con los Episcopados locales que se ocupa tambi\u00e9n de la delicada tarea de recoger y preparar la documentaci\u00f3n relativa al nombramiento de los nuevos obispos. Por lo tanto, ver\u00eda m\u00e1s posible la participaci\u00f3n de personal diplom\u00e1tico laico en las representaciones ante organizaciones internacionales.<\/p>\n<p><em>A la luz del copioso acerbo de declaraciones, discursos e intervenciones de delegaciones de la Santa Sede ante los organismos internacionales, \u00bfser\u00eda posible hablar de una doctrina de la Iglesia sobre las relaciones internacionales?<\/em><\/p>\n<p>La diplomacia de la Santa Sede no est\u00e1 ligada a un Estado, sino a una realidad de derecho internacional \u2013la Santa Sede, de hecho\u2013 que no tiene intereses pol\u00edticos, econ\u00f3micos, militares, etc. Se pone al servicio del obispo de Roma, que es el pastor de la Iglesia universal. Tiene, por tanto, una clara funci\u00f3n eclesial, ya que es uno de los instrumentos de comuni\u00f3n entre el Papa y los obispos y coopera a garantizar la libertad de las Iglesias locales respecto de las autoridades civiles. Se caracteriza tambi\u00e9n por el compromiso de proteger la dignidad y los derechos fundamentales de todo ser humano; defender a los m\u00e1s d\u00e9biles y peque\u00f1os de la tierra; trabajar a favor de la vida, en todas sus fases; promover la reconciliaci\u00f3n y la paz, a trav\u00e9s del di\u00e1logo y la prevenci\u00f3n y resoluci\u00f3n de conflictos; apoyar el desarrollo integral y difundir la fraternidad universal. Por eso sigue creyendo en la importancia de los organismos internacionales, principalmente la ONU, e insiste en la idea y el m\u00e9todo del multilateralismo. Desde Pablo VI en adelante, los pont\u00edfices han participado personalmente con sus intervenciones en las asambleas generales de las Naciones Unidas. Los problemas que aquejan a la humanidad requieren enfoques globales y soluciones compartidas, donde incluso los pa\u00edses menos afortunados, o menos poderosos econ\u00f3mica y militarmente, tengan derecho a voz y voto. Si no repensamos la arquitectura de las relaciones internacionales, estamos destinados a un futuro cada vez m\u00e1s conflictivo. No podemos razonar hoy con los esquemas de hace 50 a\u00f1os. Bastar\u00eda releer aunque sea los discursos de los papas al cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede, al comienzo de cada a\u00f1o, para darse cuenta de este acercamiento. Un enfoque del cual, estoy seguro, el mundo de hoy tiene una gran necesidad.<\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1les son las notas salientes de la problem\u00e1tica de los derechos humanos a escala global, desde la perspectiva de la Santa Sede? \u00bfCu\u00e1nto preocupa la creaci\u00f3n de \u201cnuevos derechos\u201d en torno de la cuesti\u00f3n del g\u00e9nero?<\/em><\/p>\n<p>Francisco no cesa de advertirnos contra la \u201ccolonizaci\u00f3n ideol\u00f3gica\u201d. Si por un lado hay que reconocer que gracias a Dios ha crecido la sensibilidad por los derechos humanos a nivel internacional, por otro lado tambi\u00e9n constatamos que en ocasiones existe cierta selectividad al respecto. Me impresion\u00f3 mucho la movilizaci\u00f3n de la gente, los medios de comunicaci\u00f3n y las autoridades civiles para tratar de salvar a una ballena encallada en el r\u00edo Senna en Francia. Es bueno que crezca la sensibilidad por la protecci\u00f3n de los animales y el medio ambiente. Pero no pude evitar preguntarme por qu\u00e9 no hubo toda esta atenci\u00f3n y sensibilidad ante la terrible noticia de los recientes naufragios en el Mediterr\u00e1neo, donde no han perdido la vida hombres, mujeres y ni\u00f1os. De igual manera, podr\u00edamos recordar el silencio ante la alt\u00edsima cantidad de abortos que se practican en el mundo, matando vidas humanas inocentes. Lo que se mencion\u00f3 en la pregunta pertenece a esos temas sobre los cuales es correcto discutir, pero que nunca deben hacernos olvidar las proporciones de los fen\u00f3menos: hoy se pisotean los derechos humanos porque millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza, millones de ni\u00f1os no tienen comida ni bebida o son vendidos, esclavizados, explotados.<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 puede decirnos sobre la necesidad de una real vigencia del derecho a la libertad religiosa? <\/em><em>\u00bfHay instrumentos suficientes para garantizarla?<\/em><\/p>\n<p>La libertad de religi\u00f3n es un derecho humano. Debemos estar agradecidos al Concilio Vaticano II y su declaraci\u00f3n <em>Dignitatis humanae<\/em> por esto. Todo hombre y toda mujer tiene derecho a seguir su creencia religiosa y a que nadie se lo impida. Los derechos humanos no son ajenos entre s\u00ed. Vemos en algunas partes del mundo c\u00f3mo el incumplimiento del derecho a la libertad religiosa va acompa\u00f1ado del incumplimiento de otros derechos humanos. La libertad religiosa y de ense\u00f1anza son derechos fundamentales y el magisterio de los papas de las \u00faltimas d\u00e9cadas ha insistido mucho en esto. Los creyentes tienen derecho no s\u00f3lo a creer, sino tambi\u00e9n a ejercer p\u00fablicamente su creencia y a proponer \u2013seg\u00fan reglas v\u00e1lidas para todos\u2013 las consecuencias sociales y \u00e9ticas de su fe para el mejoramiento de las sociedades. La verdadera libertad religiosa no es la \u201ctolerancia\u201d del Estado hacia las diversas confesiones sino el reconocimiento de que los cuerpos religiosos, en el respeto de la ley, ofrecen una contribuci\u00f3n fundamental para el bien de la sociedad y, por lo tanto, de todos. Los instrumentos del derecho internacional no siempre son suficientes para garantizar la libertad religiosa. La Iglesia cat\u00f3lica, que en algunos pa\u00edses es minoritaria y en algunos casos discriminada y perseguida, trabaja para que todas las minor\u00edas religiosas sean reconocidas e integradas, y puedan convivir en paz, contribuyendo al bien com\u00fan.<\/p>\n<p><em>Al menos desde los tiempos de Juan XXIII, la Santa Sede ha propiciado el establecimiento de una autoridad internacional. Hoy d\u00eda existe la ONU, pero con su estructura actual no cumple un papel eficaz en ese sentido. \u00bfCu\u00e1l es la expectativa y la propuesta de la Santa Sede?<\/em><\/p>\n<p>Lo vimos con motivo de la guerra en Ucrania: se necesita un mayor liderazgo de las Naciones Unidas, porque un enfoque multilateral de los problemas representa la soluci\u00f3n m\u00e1s justa, para no dejar todo a merced de los m\u00e1s fuertes. La Santa Sede no tiene su propio proyecto de reforma de la ONU. Reafirma la importancia de los organismos internacionales y apoya cualquier intento de hacer m\u00e1s protagonistas a todos los pueblos, m\u00e1s all\u00e1 de la colonizaci\u00f3n ideol\u00f3gica y econ\u00f3mica. Volviendo a lo dicho antes, necesitamos organismos internacionales que trabajen para aplicar el \u201cesquema de paz\u201d y no el \u201cesquema de guerra\u201d, que luchen por la dignidad de cada persona, empezando por los m\u00e1s peque\u00f1os y los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 rol asume la Iglesia en M\u00e9xico ante las salvajes matanzas de organizaciones criminales? <\/em><strong><\/strong><\/p>\n<p>Con gran valent\u00eda la Iglesia en M\u00e9xico se hizo portavoz de la preocupaci\u00f3n de todos los mexicanos. En los \u00faltimos a\u00f1os el crimen se ha ido extendiendo en las distintas actividades de la sociedad, adue\u00f1\u00e1ndose de las calles y manifest\u00e1ndose con terribles niveles de crueldad. No se trata de n\u00fameros sino de familias destruidas, de vidas rotas, de sangre derramada in\u00fatilmente. En la Audiencia General del 22 de junio pasado el Papa manifest\u00f3 su cercan\u00eda y oraci\u00f3n a la comunidad cat\u00f3lica afectada por el asesinato de dos jesuitas en la Tarahumara, y record\u00f3, una vez m\u00e1s, que la violencia no resuelve los problemas, sino que aumenta el sufrimiento. No es posible negar la realidad ni tampoco se puede ser indiferente al sufrimiento de quienes se ven afectados cotidianamente por la violencia. No se trata de echar culpas sino de redoblar los esfuerzos para erradicar la impunidad y garantizar la seguridad y la paz social. Fue muy significativo, y tambi\u00e9n conmovedor, ver c\u00f3mo todo el pueblo mexicano se uni\u00f3 en una jornada de oraci\u00f3n por la paz, convocada por los obispos, para pedir a Dios por las v\u00edctimas de la violencia, los gobernantes, los pastores e incluso quienes hacen el mal, a fin de que se conviertan al Se\u00f1or. Todos los ciudadanos, cada cual desde su posici\u00f3n en la sociedad civil, tienen que ser parte en la construcci\u00f3n de la paz: un proceso de reconciliaci\u00f3n que empieza por el propio coraz\u00f3n y que, para nosotros, los cristianos, recibe su fuerza de Jesucristo.<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 puede decirnos sobre el papel de la Iglesia ante la situaci\u00f3n en Venezuela?<\/em><\/p>\n<p>La Iglesia acompa\u00f1a con preocupaci\u00f3n la situaci\u00f3n que atraviesa el pa\u00eds desde hace algunos a\u00f1os y que ha sido agravada por la pandemia, especialmente en cuanto se refiere a la pobreza y al dram\u00e1tico \u00e9xodo de millones de venezolanos en busca de mejores oportunidades de vida. Es importante destacar que la Iglesia local ha jugado un rol important\u00edsimo brindando todo el apoyo para estar cerca de los que m\u00e1s sufren y tratar de satisfacer las necesidades b\u00e1sicas de la gente, especialmente la salud y la alimentaci\u00f3n. En profunda comuni\u00f3n con la Conferencia episcopal venezolana, la Santa Sede no es ni ha sido indiferente, al contrario, se ha involucrado y mucho en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n pac\u00edfica e institucional. Al mismo tiempo, est\u00e1 convencida de que esta soluci\u00f3n ser\u00e1 real y duradera si todos los venezolanos, principalmente los que tienen responsabilidades pol\u00edticas, ponen el bien com\u00fan sobre cualquier otro inter\u00e9s y se empe\u00f1an en trabajar seria y responsablemente por la unidad y el fortalecimiento democr\u00e1tico. Los principios y valores que tienen que estar a la base de estos esfuerzos no son otros que la verdad, la justicia, la solidaridad, el respeto, la democracia, la honestidad y la cultura del trabajo. Solo as\u00ed se podr\u00e1 garantizar la anhelada paz social y la necesaria confianza en las instituciones. En este sentido la Iglesia se ha mostrado siempre disponible a hacer lo que est\u00e9 a su alcance para facilitar el di\u00e1logo entre los distintos actores de la sociedad y para ayudar en la reconstrucci\u00f3n del tejido social e institucional.<\/p>\n<p><em>\u00bfEs posible esperar avances respecto de la situaci\u00f3n conflictiva de los lugares sagrados en Jerusal\u00e9n y, en general, respecto de Tierra Santa?<\/em><\/p>\n<p>La Ciudad de Jerusal\u00e9n ha estado siempre en el coraz\u00f3n de la Santa Sede y su particular vocaci\u00f3n deber\u00eda ser reconocida por todos. Es la Ciudad Santa no s\u00f3lo para algunos, sino para jud\u00edos, cristianos y musulmanes. Esta dimensi\u00f3n multirreligiosa de Jerusal\u00e9n y, por lo tanto, multicultural, debe ser fomentada y defendida. En este sentido, desde hace muchos a\u00f1os se busca promover un estatus jur\u00eddico internacional, en el cual sea reconocida y protegida la libertad de religi\u00f3n y de conciencia y adem\u00e1s la igualdad ante la ley para los fieles y las instituciones de las tres religiones monote\u00edstas en la Ciudad. Con respecto a los Lugares Santos, nunca se deber\u00eda impedir la libertad de acceso y de culto y el <em>statu quo<\/em> debe ser protegido en aquellos Lugares Santos donde ya existe. La falta de una negociaci\u00f3n directa entre Israel y Palestina alejan las perspectivas de paz. En este contexto, la Ciudad de Jerusal\u00e9n sufre particularmente de esta falta de di\u00e1logo entre las partes. Esperamos, por consiguiente, que en la Ciudad Santa todos los fieles eleven su oraci\u00f3n a Dios, por un futuro de paz y fraternidad en la tierra (cf. Papa Francisco-Rey Mohammed IV, <em>Llamamiento sobre Jerusal\u00e9n<\/em>, 30 de marzo de 2019).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, habl\u00f3 con Criterio sobre la guerra en Ucrania, los escenarios de conflicto de distina&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[998,204,2500,3090],"class_list":["post-17571","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-china","tag-diplomacia","tag-mexico-2","tag-parolin"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4zp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17571"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17571\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17578,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17571\/revisions\/17578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}