{"id":17657,"date":"2023-02-08T11:41:26","date_gmt":"2023-02-08T14:41:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17657"},"modified":"2023-02-08T11:44:19","modified_gmt":"2023-02-08T14:44:19","slug":"discurso-de-tomas-halik-asamblea-del-sinodo-de-obispos-europeos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17657","title":{"rendered":"Discurso de Tom\u00e1s Halik ante la Asamblea del S\u00ednodo de obispos europeos"},"content":{"rendered":"<p><em>Introducci\u00f3n Espiritual de Monse\u00f1or Tom\u00e1s Halik ante la Asamblea del S\u00ednodo de los Obispos Europeos, que se realiza en Praga del 5 al 12 de febrero de 2023<\/em><\/p>\n<\/p>\n<p>En el comienzo de su historia, cuando a los cristianos les preguntaban de qu\u00e9 se trataba su mensaje, si una nueva religi\u00f3n o una nueva filosof\u00eda, ellos contestaban: es el camino.<\/p>\n<p>Es la manera de seguir al que dijo: \u201cYo soy el camino\u201d. A lo largo de su historia, los cristianos siempre han vuelto a esta visi\u00f3n, especialmente en tiempos de crisis.<\/p>\n<p>La tarea del S\u00ednodo Mundial de Obispos es la anamnesis. Se trata de recordar, revivir y profundizar el car\u00e1cter din\u00e1mico del Cristianismo. El Cristianismo en sus comienzos era el camino, y hoy y siempre deber\u00e1 ser el camino. As\u00ed como lo fue en sus comienzos, debe serlo hoy y siempre. La Iglesia, como una comuni\u00f3n de peregrinos, un organismo vivo, es decir, siempre abierto, en transformaci\u00f3n y evoluci\u00f3n. La sinodalidad, un camino com\u00fan (<em>syn hodos<\/em>), significa una constante apertura al Esp\u00edritu de Dios, por medio del cual el Cristo resucitado y viviente, vive y trabaja en la Iglesia. El S\u00ednodo es una oportunidad para escuchar juntos lo que el Esp\u00edritu les dice a las iglesias hoy.<\/p>\n<p>En los pr\u00f3ximos d\u00edas habremos de reflexionar juntos sobre los primeros frutos de la marcha para revivir el car\u00e1cter sinodal de la Iglesia en nuestro continente. Es una breve parte de nuestra larga marcha. Este peque\u00f1o pero importante fragmento de la experiencia hist\u00f3rica del cristianismo europeo, debe ser colocado en un contexto m\u00e1s amplio, en el colorido mosaico del cristianismo global del futuro. Debemos decir, con claridad e integridad, que el cristianismo europeo contempor\u00e1neo quiere y puede responder a las alegr\u00edas y esperanzas, y tristezas y angustias de todo nuestro planeta, que hoy est\u00e1 interconectado de muchas maneras y que al mismo tiempo est\u00e1 dividido y globalmente amenazado de muchas maneras.<\/p>\n<p>Nos encontramos en un pa\u00eds con una dram\u00e1tica historia religiosa. Incluye los comienzos de la Reforma del siglo XIV, las guerras de religi\u00f3n en los siglos XV y XVII y la severa persecuci\u00f3n de la Iglesia en el siglo XX. En las c\u00e1rceles y campos de concentraci\u00f3n del Hitlerismo y Stalinismo, los cristianos, en di\u00e1logo con los no creyentes, aprendieron un ecumenismo pr\u00e1ctico, compartiendo con ellos solidaridad, pobreza y \u201cla ciencia de la cruz\u201d. Este pa\u00eds sufri\u00f3 tres olas de secularizaci\u00f3n como resultado de los cambios culturales: una \u201csecularizaci\u00f3n blanda\u201d, en la r\u00e1pida transici\u00f3n desde una sociedad agraria a una industrial, una violenta secularizaci\u00f3n bajo el r\u00e9gimen comunista y otra \u201csecularizaci\u00f3n blanda\u201d en la transici\u00f3n a una fr\u00e1gil democracia pluralista desde una sociedad totalitaria en la era post moderna. Son precisamente estas transformaciones, crisis y pruebas las que nos desaf\u00edan para encontrar nuevos caminos y oportunidades para comprender con mayor profundidad lo que es esencial.<\/p>\n<p>Cuando el papa Benedicto XVI nos visit\u00f3, expres\u00f3 la idea de que la Iglesia deber\u00eda, como el Templo de Jerusal\u00e9n, crear un \u201cPatio de los Gentiles\u201d. Mientras que las sectas solamente aceptan fieles plenamente observantes y comprometidos, la Iglesia debe mantener un espacio abierto para los buscadores espirituales, quienes, a\u00fan sin identificarse plenamente con sus ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas, se sienten cerca del Cristianismo. Jes\u00fas declar\u00f3: \u201cQuien no est\u00e1 contra m\u00ed, est\u00e1 conmigo\u201d (Marcos 9,40); \u00e9l previno a sus disc\u00edpulos contra el celo de los revolucionarios e inquisidores, contra su intento por hacer de \u00e1ngeles del juicio final y separar prematuramente el trigo de la paja. El mismo Agust\u00edn dec\u00eda que muchos que creen que est\u00e1n afuera, en realidad est\u00e1n dentro, y muchos que creen que est\u00e1n adentro, en realidad est\u00e1n afuera.<\/p>\n<p>La Iglesia es un misterio, sabemos d\u00f3nde est\u00e1, pero no sabemos d\u00f3nde no est\u00e1.<\/p>\n<p>Creemos y confesamos que la Iglesia es un misterio, un sacramento, un signo (<em>signum<\/em>), de unidad para toda la humanidad en Cristo. La Iglesia es un sacramento din\u00e1mico, un camino para esa meta.&nbsp;<\/p>\n<p>La uni\u00f3n total es un objetivo escatol\u00f3gico que solamente podr\u00e1 alcanzarse al final de la historia. S\u00f3lo entonces la Iglesia ser\u00e1 perfectamente una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica. S\u00f3lo entonces veremos a Dios plenamente, tal como es.<\/p>\n<p>La tarea de la Iglesia consiste en conservar el deseo por alcanzar este objetivo, siempre presente en el coraz\u00f3n del hombre, y al mismo tiempo resistir la tentaci\u00f3n de ver cualquier modelo de Iglesia, cualquier estado de la sociedad, o cualquier estadio alcanzado por el conocimiento religioso, filos\u00f3fico o cient\u00edfico, como si fuera definitivo y perfecto.<\/p>\n<p>Debemos distinguir siempre entre cada forma concreta alcanzada por la Iglesia a lo largo de la historia, con la forma escatol\u00f3gica, esto es, debemos distinguir entre la Iglesia que camina, la Iglesia que puja (<em>ecclesia militans<\/em>) con la Iglesia victoriosa del cielo (<em>ecclesia triumphans<\/em>).<\/p>\n<p>Mirar a la Iglesia en el medio de la historia como la perfecta <em>ecclesia triumphans<\/em> lleva al triunfalismo, una peligrosa forma de idolatr\u00eda. M\u00e1s a\u00fan, si la <em>ecclesia militans<\/em> no es capaz de resistir la tentaci\u00f3n del triunfalismo, puede convertirse en una instituci\u00f3n militantemente pecadora.<\/p>\n<p>Confesamos con humildad que esto ha ocurrido repetidamente a lo largo de la historia del Cristianismo. Aquellas tr\u00e1gicas experiencias nos traen ahora la convicci\u00f3n de que la misi\u00f3n de la Iglesia es ser una fuente de inspiraci\u00f3n espiritual y de transformaci\u00f3n, respetando \u00edntegramente la libertad de conciencia de cada persona humana y rechazando cualquier uso de la fuerza, cualquier forma de manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al igual que el poder pol\u00edtico, la influencia moral y la autoridad espiritual pueden ser mal empleadas, como lo demuestran los esc\u00e1ndalos de los abusos sexuales, psicol\u00f3gicos, econ\u00f3micos y espirituales en la Iglesia, especialmente el abuso y la explotaci\u00f3n de los m\u00e1s d\u00e9biles y m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>La tarea permanente de la Iglesia es la misi\u00f3n. En el mundo actual la misi\u00f3n no puede ser la \u201creconquista\u201d, una expresi\u00f3n nost\u00e1lgica de un pasado perdido, o el proselitismo y la manipulaci\u00f3n, intentos por empujar a los buscadores dentro de las actuales fronteras mentales e institucionales de la Iglesia. M\u00e1s bien, esas fronteras deben ser expandidas y enriquecidas, precisamente por las experiencias de los buscadores.<\/p>\n<p>Si tomamos seriamente el principio de la sinodalidad, entonces la misi\u00f3n no puede ser entendida como un proceso unilateral, sino como acompa\u00f1amiento, en un esp\u00edritu de di\u00e1logo, buscando una mutua comprensi\u00f3n. La sinodalidad es un proceso de aprendizaje, en el que no s\u00f3lo ense\u00f1amos, sino que tambi\u00e9n aprendemos.<\/p>\n<p>El llamado a abrir \u201cel Atrio de los Gentiles\u201d dentro del templo de la Iglesia, a integrar a los buscadores, fue un paso positivo en el camino de la sinodalidad, en el esp\u00edritu del Concilio Vaticano II. Hoy, sin embargo, necesitamos ir a\u00fan m\u00e1s lejos. Algo ha ocurrido en la forma del gran templo de la Iglesia y no debemos ignorarlo. Antes de su elecci\u00f3n a la c\u00e1tedra de Pedro, el cardenal Bergoglio record\u00f3 las palabras de las Escrituras: Jes\u00fas est\u00e1 en la puerta y llama. Pero hoy, agregaba, Jes\u00fas golpea <em>desde adentro<\/em>. \u00c9l quiere salir y debemos seguirlo. Necesitamos ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestras actuales fronteras mentales e institucionales, ir especialmente hacia los pobres, los marginados y los sufrientes. La Iglesia debe ser un hospital de campa\u00f1a. Esta idea del papa Francisco debe ser m\u00e1s desarrollada. Un hospital de campa\u00f1a debe contar con el respaldo de una Iglesia capaz de orecer una diagnosis competente (leyendo los signos de los tiempos) previendo, (reforzando su sistema de inmunidad contra las ideolog\u00edas infecciosas como el populismo, el nacionalismo y el fundamentalismo); y una terapia y recuperaci\u00f3n a largo plazo, (incluyendo el proceso de reconciliaci\u00f3n y curaci\u00f3n de las heridas que quedaron despu\u00e9s de los tiempos de violencia e injusticia).<\/p>\n<p>Para llevar a cabo esta tarea tan seria, la Iglesia necesita urgentemente de aliados \u2013su marcha debe ser compartida, una marcha en com\u00fan (<em>syn hodos<\/em>)\u2013. No debemos acercarnos a los dem\u00e1s con el orgullo y la arrogancia de los poseedores sino de los amantes de la verdad. La verdad es un libro que ninguno de nosotros ha le\u00eddo hasta el final. No somos los due\u00f1os de la verdad, sino amantes de la verdad y amantes del \u00danico que es capaz de decir: Yo soy la verdad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no contest\u00f3 la pregunta de Pilatos con una teor\u00eda, una ideolog\u00eda o una definici\u00f3n de la verdad. Dio testimonio de la verdad que trasciende todas las doctrinas y las ideolog\u00edas, revel\u00f3 la verdad que est\u00e1 ocurriendo, que est\u00e1 viva y es personal. S\u00f3lo Jes\u00fas puede decir: Yo soy la verdad. Y al mismo tiempo dice: Yo soy el camino, la verdad y la vida.<\/p>\n<p>Una verdad que no fuera viviente y no fuera un camino ser\u00eda como una ideolog\u00eda, una mera teor\u00eda. La ortodoxia debe ser combinada con la ortopraxis, la acci\u00f3n correcta.<\/p>\n<p>Y no debemos olvidar la tercera y m\u00e1s profunda dimensi\u00f3n, la de vivir en la verdad. Esta es la ortopat\u00eda, las correctas pasi\u00f3n, deseo, experiencia interior- espiritualidad. Sobre todo, es a trav\u00e9s de la espiritualidad \u2013la experiencia de los creyentes individuales y del conjunto de la Iglesia\u2013 que el Esp\u00edritu gradualmente nos introduce en la totalidad de la verdad. Las tres, ortodoxia, ortopraxis y ortopat\u00eda, se necesitan rec\u00edprocamente. Aunque la ortodoxia (ideas correctas) pueda ser intelectualmente atractiva, sin la ortopraxis (acci\u00f3n correcta) es ineficaz, y sin ortopat\u00eda (sentimiento correcto) es fr\u00eda, inmadura y superficial.<\/p>\n<p>La nueva evangelizaci\u00f3n y la transformaci\u00f3n sinodal de la Iglesia y el mundo constituyen un proceso en el que debemos aprender a rendir culto a Dios de un modo nuevo y m\u00e1s profundo, en Esp\u00edritu y en verdad. No debemos temer si algunas formas de la Iglesia est\u00e1n muriendo; \u201ca menos que el grano de trigo caiga en la tierra y muera, queda como un simple grano. Pero si muere, trae mucho fruto\u201d (Juan 12:24).<\/p>\n<p>No debemos buscar al viviente entre los muertos. En cada per\u00edodo de la historia de la Iglesia debemos ejercitar el arte del discernimiento espiritual, distinguiendo en el \u00e1rbol de la Iglesia las ramas que est\u00e1n vivas de las que se han secado y est\u00e1n muertas.<\/p>\n<p>El triunfalismo, el culto a un Dios muerto, debe ser reemplazado por una humilde eclesiolog\u00eda desapegada. La vida de la Iglesia consiste en la participaci\u00f3n en la paradoja de la Pascua: el momento de entrega y trascendencia de s\u00ed mismo, la transformaci\u00f3n de la muerte en resurrecci\u00f3n y nueva vida.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los ojos de la fe, podemos ver no s\u00f3lo el continuado proceso de la creaci\u00f3n (<em>creatio continua<\/em>) en la historia, y especialmente en la historia de la Iglesia, tambi\u00e9n podemos ver el continuado proceso de encarnaci\u00f3n (<em>incarnatio continua<\/em>), sufrimiento (<em>passio continua<\/em>) y resurrecci\u00f3n (<em>ressurectio continua<\/em>).<\/p>\n<p>La experiencia pascual de la Iglesia naciente incluye la sorpresa de que la Resurrecci\u00f3n no sea una resucitaci\u00f3n del pasado sino una transformaci\u00f3n radical. Tengamos en cuenta que los ojos a\u00fan de aquellos m\u00e1s cercanos y queridos por El, desconocieron al Jes\u00fas resucitado. Mar\u00eda Magdalena lo conoci\u00f3 por su voz, Tom\u00e1s por sus heridas, los peregrinos de Ema\u00fas al romper el pan.<\/p>\n<p>Todav\u00eda hoy, una parte importante de la existencia cristiana es la aventura de buscar al Cristo vivo, que viene a nosotros de muchas maneras inesperadas y a veces an\u00f3nimamente. Viene a trav\u00e9s de la puerta cerrada del temor, lo perdemos cuando nos encerramos en el miedo. Viene hacia nosotros como una voz que le habla a nuestros corazones; lo perdemos si nos permitimos ensordecer por el ruido de las ideolog\u00edas y la publicidad comercial. Se nos muestra en las heridas del mundo, si ignoramos esas heridas, no tenemos derecho a decir como el ap\u00f3stol Tom\u00e1s; \u201c\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!\u201d. Se nos muestra como un extranjero camino de Damasco. Lo perderemos si no queremos compartir el pan con los dem\u00e1s, a\u00fan con los extranjeros.<\/p>\n<p>Como \u201c<em>signum<\/em>\u201d sacramental, la Iglesia es s\u00edmbolo de la \u201chermandad universal\u201d, que es la meta escatol\u00f3gica de la historia de la Iglesia, la historia de la humanidad y del conjunto del proceso de la creaci\u00f3n. Creemos y confesamos que es un <em>signum eficiens<\/em>, un instrumento efectivo de este proceso de unificaci\u00f3n. Para llevarlo a la pr\u00e1ctica deben combinarse la contemplaci\u00f3n y la acci\u00f3n. Se requiere \u201cpaciencia escatol\u00f3gica\u201d, con la santa inquietud del coraz\u00f3n (<em>inquietas cordis<\/em>) que s\u00f3lo puede terminar en los brazos de Dios al final de los tiempos. La oraci\u00f3n, la adoraci\u00f3n, la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y el \u201camor pol\u00edtico\u201d, son elementos mutuamente compatibles del proceso de divinizaci\u00f3n, la cristificaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>La <em>diakon\u00eda<\/em> pol\u00edtica crea una cultura de cercan\u00eda y solidaridad, de empat\u00eda y hospitalidad, de respeto mutuo. Crea puentes entre personas de diferentes pueblos, culturas y religiones. Al mismo tiempo, la <em>diakon\u00eda<\/em> pol\u00edtica es un servicio al culto, parte de la metanoia en la cual la realidad humana e interpersonal es transformada y recibe calidad y profundidad divina.<\/p>\n<p>La Iglesia participa en la transformaci\u00f3n del mundo sobre todo por medio de la evangelizaci\u00f3n, que es su misi\u00f3n principal. La riqueza de la evangelizaci\u00f3n radica en la inculturaci\u00f3n, la encarnaci\u00f3n de la fe en la cultura vital, en la manera como la gente piensa y vive. La semilla de la palabra debe ser plantada profundamente en la buena tierra. Evangelizaci\u00f3n sin inculturaci\u00f3n quedar\u00eda reducida a un mero adoctrinamiento superficial.<\/p>\n<p>El cristianismo europeo fue considerado como un ejemplo paradigm\u00e1tico de inculturaci\u00f3n: el cristianismo lleg\u00f3 a ser la fuerza dominante de la civilizaci\u00f3n europea. Gradualmente, sin embargo, se hicieron evidentes las desventajas y las sombras de este tipo de evangelizaci\u00f3n. A partir del Iluminismo, hemos sido testigos de una cierta \u201cexculturaci\u00f3n\u201d del cristianismo, una secularizaci\u00f3n de la cultura y la sociedad. El proceso de secularizaci\u00f3n no caus\u00f3 la desaparici\u00f3n del cristianismo, como algunos esperaban, sino su transformaci\u00f3n. Algunos elementos del mensaje evang\u00e9lico que hab\u00edan sido dejados de lado por la Iglesia durante su asociaci\u00f3n con el poder pol\u00edtico, fueron incorporados al humanismo secular. El Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II intent\u00f3 poner fin a las \u201cguerras culturales\u201d entre el catolicismo y la modernidad secular y, a trav\u00e9s del di\u00e1logo, integrar precisamente aquellos valores (por ejemplo, el \u00e9nfasis en la libertad de conciencia) en la ense\u00f1anza oficial de la Iglesia (Hans Urs von Balthasar habl\u00f3 de \u201crobando a los Egipcios\u201d).<\/p>\n<p>La primera frase de la Constituci\u00f3n <em>Gaudium et Spes<\/em> parece un compromiso matrimonial: la Iglesia le ha prometido al hombre moderno amor, respeto y fidelidad, solidaridad y receptividad a sus gozos y esperanzas, penas y angustias. Sin embargo, esta cortes\u00eda no encontr\u00f3 mayor reciprocidad. Para el \u201chombre moderno\u201d, la Iglesia era una novia muy vieja y poco atractiva. Adem\u00e1s, la benevolencia para con la cultura moderna lleg\u00f3 cuando la modernidad estaba cerca de su fin. La revoluci\u00f3n cultural en torno a 1968 fue tal vez simult\u00e1neamente el cl\u00edmax y el fin de la \u00e9poca moderna. El a\u00f1o 1969, cuando el hombre puso sus pies en la Luna y la invenci\u00f3n del microprocesador introdujo la era del Internet, puede ser visto como el comienzo simb\u00f3lico de una nueva \u00e9poca post moderna. Esta era ha sido caracterizada, por una parte, por la paradoja de la globalizaci\u00f3n, la casi universal interconexi\u00f3n, y, por otra, por la pluralidad radical.<\/p>\n<p>Hoy se est\u00e1 mostrando el lado m\u00e1s oscuro de la globalizaci\u00f3n. Consideremos la expansi\u00f3n global de la violencia, desde los ataques terroristas contra los Estados Unidos en 2001, al terrorismo de Estado del imperialismo ruso y el actual genocidio ruso en Ucrania, las pandemias de enfermedades infecciosas, la destrucci\u00f3n del medio ambiente, la ruina del ambiente moral a trav\u00e9s del populismo, las \u201cfake news\u201d, el nacionalismo, la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica y el fundamentalismo religioso.<\/p>\n<p>Teilhard de Chardin fue uno de los primeros profetas de la globalizaci\u00f3n, a la que \u00e9l llamaba \u201cplanetarizaci\u00f3n\u201d, reflejando su lugar en el contexto del desarrollo del conjunto del cosmos. Teilhard consideraba que la fase culminante del proceso de globalizaci\u00f3n no aparecer\u00eda por una suerte de automatismo de desarrollo y progreso, sino desde un cambio consciente y libre de la humanidad hacia \u201cuna sola fuerza que une sin destruir\u201d. El vio ese poder en el amor tal como lo entiende el Evangelio. El amor es la propia realizaci\u00f3n a trav\u00e9s de la propia trascendencia<\/p>\n<p>Creo que este momento decisivo est\u00e1 ocurriendo precisamente ahora y que el cambio del cristianismo hacia la sinodalidad, la transformaci\u00f3n de la Iglesia en una comunidad din\u00e1mica de peregrinos, puede generar un impacto en el destino de toda la familia humana. La renovaci\u00f3n sinodal puede y deber\u00eda ser invitaci\u00f3n, aliento e inspiraci\u00f3n para que todos marchen, crezcan y maduren juntos.<\/p>\n<p>\u00bfTiene el cristianismo europeo de hoy el coraje y la energ\u00eda espiritual para evitar la amenaza de un \u201cchoque de civilizaciones\u201d, por medio de la conversi\u00f3n del proceso de globalizaci\u00f3n en un proceso de comunicaci\u00f3n, participaci\u00f3n y enriquecimiento rec\u00edproco, en una \u201c<em>civitas oecum\u00e9nica<\/em>\u201d, una escuela de amor y \u201cfraternidad universal\u201d?<\/p>\n<p>Cuando la epidemia de coronavirus vaci\u00f3 y cerr\u00f3 las iglesias, me pregunt\u00e9 si este cierre forzado no era una advertencia prof\u00e9tica. Esto es a lo que Europa se parecer\u00e1 si nuestro cristianismo no es revitalizado, si no comprendemos lo que hoy \u201cel Esp\u00edritu est\u00e1 diciendo a las iglesias\u201d.<\/p>\n<p>Si la Iglesia quiere contribuir a la transformaci\u00f3n del mundo, debe transformarse permanentemente a s\u00ed misma, debe ser <em>ecclesia semper reformanda<\/em>. Si la reforma, un cambio de forma, por ejemplo de ciertas estructuras institucionales, ha de producir alg\u00fan fruto, debe ser precedida y acompa\u00f1ada por la revitalizaci\u00f3n del \u201csistema circulatorio\u201d del cuerpo de la Iglesia, en otras palabras, de su espiritualidad. No es posible enfocar solamente en los \u00f3rganos individuales y dejar de lado lo que los une e infunde en ellos Esp\u00edritu y vida.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, muchos \u201cpescadores de hombres\u201d tienen sentimientos semejantes a los de los pescadores de Galilea en las playas del lago de Genesaret cuando se encontraron por primera vez con Jes\u00fas: \u201cTenemos las manos y las redes vac\u00edas, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada\u201d. En muchos pa\u00edses de Europa, iglesias, monasterios y seminarios est\u00e1n vac\u00edos o semi vac\u00edos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos dice lo mismo que les dijo a los exhaustos pescadores: prueben de nuevo, vayan a lo hondo. Insistir no es repetir los viejos errores. Hace falta perseverancia y coraje para dejar la costa e ir a lo profundo.<\/p>\n<p>&nbsp;\u201c\u00bfPor qu\u00e9 tienen miedo, no tienen fe?\u201d, dice Jes\u00fas en todas las tormentas y las crisis.<\/p>\n<p>La fe es un viaje que exige coraje para ir hacia lo profundo, un viaje de transformaci\u00f3n (<em>metanoia<\/em>) de la Iglesia y el mundo. Un viaje en com\u00fan (<em>syn-hodos<\/em>) de sinodalidad. Es un viaje desde el miedo paralizante (paranoia) a la metanoia y la pronoia, la visi\u00f3n, prudencia, discernimiento, apertura al futuro y receptividad a los desaf\u00edos en los signos de los tiempos.<\/p>\n<p>Que nuestro encuentro en Praga sea un paso valiente y bendito en este largo y exigente viaje.<\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n de Vicente Espeche Gil<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Espiritual de Monse\u00f1or Tom\u00e1s Halik ante la Asamblea del S\u00ednodo de los Obispos Europeos, que se realiza en Praga del 5 al 12 de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[1967,14,3115,3112],"class_list":["post-17657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-halik","tag-iglesia","tag-sinodalidad","tag-sinodo-2"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4AN","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17657"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17657\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17661,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17657\/revisions\/17661"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}