{"id":17674,"date":"2023-04-09T18:35:00","date_gmt":"2023-04-09T21:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17674"},"modified":"2023-05-09T18:50:42","modified_gmt":"2023-05-09T21:50:42","slug":"el-pensamiento-empresarial-de-un-santo-enrique-shaw-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17674","title":{"rendered":"El pensamiento empresarial de un santo: Enrique Shaw (1)"},"content":{"rendered":"<p>Enrique Shaw (1921-1962) probablemente ser\u00e1 en alg\u00fan tiempo canonizado por la Iglesia cat\u00f3lica. Es un caso excepcional ya que casi ning\u00fan empresario en el pasado ha llegado a los altares. Un antecedente es San Homobono, un productor y comerciante textil de Cremona del siglo XII, quien popularmente es considerado el Patrono de los Negocios. Estamos, por supuesto, hablando de empresarios en sentido estrictamente comercial, ya que todos los santos fundadores de \u00f3rdenes religiosas, por ejemplo, debieron gestionar recursos econ\u00f3micos y humanos con eficiencia para lograr los objetivos que se propusieron.<\/p>\n<p>En la formaci\u00f3n empresarial de Enrique Shaw debe destacarse en primer lugar el influjo familiar. Su padre, Alejandro Enrique Shaw (1893-1970), fue un conocido ensayista y conferencista en temas de econom\u00eda, miembro de la Academia Nacional de Ciencias Econ\u00f3micas y Presidente de la Confederaci\u00f3n Argentina del Comercio, la Industria y la Producci\u00f3n, la entidad gremial empresaria m\u00e1s importante a mediados de siglo XX<a href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Se desempe\u00f1\u00f3 como director de la secci\u00f3n bancaria del Grupo Tornquist y en 1944 fund\u00f3 Shaw y Compa\u00f1\u00eda, de la que fue el primer presidente. En 1958 la firma obtuvo la autorizaci\u00f3n del Banco Central de la Rep\u00fablica Argentina a operar como Banco Shaw. Por otra parte, fue miembro de muchos directorios de grandes empresas, como la Compa\u00f1\u00eda Argentina de Electricidad, la Compa\u00f1\u00eda de Seguros La Continental y los Talleres Metal\u00fargicos San Mart\u00edn. Alejandro Shaw era lo que pod\u00eda denominarse un pensador liberal en econom\u00eda, una visi\u00f3n que indudablemente trasmiti\u00f3 a su hijo, quien consideraba que la intervenci\u00f3n del Estado deb\u00eda ser reducida o, seg\u00fan el criterio presentado por la Doctrina Social de la Iglesia, teniendo en cuenta el principio de subsidiariedad. Enrique Shaw afirmaba, siguiendo la l\u00ednea de su padre, que el intervencionismo del Estado era negativo, y el gran problema de los empresarios de la \u00e9poca era c\u00f3mo defenderse del Estado<a href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\">[2]<\/a>. Aclaraba que el contrapeso de los empresarios deb\u00edan ser los sindicatos y, con ellos (no con el gobierno) deb\u00edan negociarse las condiciones del trabajo<a href=\"#_edn3\" id=\"_ednref3\">[3]<\/a>. En las conversaciones entre padre e hijo abundar\u00edan las tem\u00e1ticas de gesti\u00f3n y las decisiones que se deb\u00edan tomar en los directorios de los que formaban parte. Alejandro lleg\u00f3 inclusive a ser director suplente de Rigolleau S.A., cuando su hijo ya se desempe\u00f1aba como su Director Delegado.<\/p>\n<p>Sorprende que Enrique no siguiera Abogac\u00eda, la carrera universitaria de su padre, ni la carrera de Contador existente en la UBA, y decidiera inscribirse en la Escuela Naval a la temprana edad de 14 a\u00f1os, de la que se gradu\u00f3 como guardiamarina en 1939. A los efectos de su futura carrera empresarial en la industria manufacturera, la decisi\u00f3n fue en muchos aspectos acertada. En la Escuela Naval el programa de estudios inclu\u00eda muchas materias t\u00e9cnicas similares a las que cursaba un ingeniero industrial de la \u00e9poca. Por otra parte, exist\u00edan continuas pr\u00e1cticas de conducci\u00f3n, donde se asimilaban conceptos de liderazgo, motivaci\u00f3n y disciplina<a href=\"#_edn4\" id=\"_ednref4\">[4]<\/a>. Estos conocimientos se ejercitaban con la supervisi\u00f3n de los estudiantes de a\u00f1os superiores. Asimismo, en la Marina se instru\u00eda en el concepto naval de trabajo en equipo, que Shaw aplicar\u00eda m\u00e1s adelante en su vida empresaria<a href=\"#_edn5\" id=\"_ednref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>El concepto de \u201cservicio\u201d, central en la Armada, implicaba una dedicaci\u00f3n completa a la profesi\u00f3n. Shaw aplicar\u00eda esta noci\u00f3n para describir la relaci\u00f3n que deb\u00eda existir entre el empresario y su organizaci\u00f3n<a href=\"#_edn6\" id=\"_ednref6\">[6]<\/a>. Los informes de los superiores de Shaw en sus destinos navales mostrar\u00edan que hab\u00eda adquirido buenos h\u00e1bitos y conceptos en su formaci\u00f3n. Lo describen como un l\u00edder que inspiraba confianza en sus subordinados y que sab\u00eda trabajar en equipo. Era laborioso, aut\u00f3nomo, entusiasta, reflexivo, conciliador y manten\u00eda la calma en situaciones de crisis. Contaba con el deseo de formarse continuamente<a href=\"#_edn7\" id=\"_ednref7\">[7]<\/a>. En 1945 decidir\u00eda pedir la baja de la Armada para reencauzar su vida profesional hacia actividades empresariales.<\/p>\n<p>Shaw dedic\u00f3 mucho tiempo a la lectura de obras de temas religiosos y de cultura general. Sus a\u00f1os en la Marina fueron de dedicaci\u00f3n intensiva a autores y temas muy variados de filosof\u00eda, ciencias, historia, literatura y t\u00f3picos marinos y militares. Inicialmente casi no incluy\u00f3 a la gesti\u00f3n en su repertorio, aunque algunas obras navales se refer\u00edan a la conducci\u00f3n del personal<a href=\"#_edn8\" id=\"_ednref8\">[8]<\/a>. En esos a\u00f1os su hermano Alejandro, quien le vaticinaba un futuro empresarial fuera de la Marina, le recomendaba adquirir conocimientos de temas de estad\u00edstica, contabilidad y relaciones industriales<a href=\"#_edn9\" id=\"_ednref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Con el tiempo y en sus a\u00f1os de gesti\u00f3n, Shaw leer\u00eda con detenimiento libros de administraci\u00f3n. Recomendaba vivamente la lectura de la obra de Peter Drucker <em>La gerencia de empresas<\/em><a href=\"#_edn10\" id=\"_ednref10\">[10]<\/a>. El libro, publicado inicialmente en 1954, buscaba explicar la funci\u00f3n gerencial. El gerente deb\u00eda ser un visionario, generar crecimiento y productividad. Para ello deb\u00eda crear organizaciones y motivar a sus recursos humanos a cumplir sus objetivos, no \u00fanicamente la rentabilidad. Integridad y liderazgo eran las principales caracter\u00edsticas que deb\u00eda mostrar la clase gerencial<a href=\"#_edn11\" id=\"_ednref11\">[11]<\/a>. De Drucker, Shaw tambi\u00e9n citar\u00eda la obra prospectiva <em>America&#8217;s next twenty years<\/em>, publicada en 1955.<\/p>\n<p>Otro de los autores que inspiraron el pensamiento de Shaw era un australiano profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, Elton Mayo. Para este cristiano especialista en relaciones laborales, la productividad estaba asociada a un buen clima de trabajo en equipo, un sentido de pertenencia y un liderazgo eficaz. Shaw conocer\u00eda y recomendar\u00eda especialmente su obra <em>The Human Problems of Industrial Civilization<\/em><a href=\"#_edn12\" id=\"_ednref12\">[12]<\/a>, donde el profesor marcaba la necesidad de que en la gesti\u00f3n se priorizaran t\u00e9cnicas para que las personas se relacionaran con facilidad y que los trabajadores sintieran que eran valorados por las organizaciones.<\/p>\n<p>En todo el pensamiento de Shaw se nota el influjo de las ideas de Pio XII sobre la empresa y el rol de la iniciativa privada y el Estado. El Papa se refiri\u00f3 en numerosas ocasiones y en encuentros con empresarios a temas econ\u00f3micos y fue el primer Pont\u00edfice en usar el t\u00e9rmino \u201cemprendedor\u201d: en general consideraba que se deb\u00eda dar amplia libertad a la iniciativa privada y que el Estado deb\u00eda limitarse en su accionar econ\u00f3mico<a href=\"#_edn13\" id=\"_ednref13\">[13]<\/a>. Shaw recomendaba en especial la lectura de la obra de Marcel Clement, <em>El dirigente de empresa<\/em>, una especie de compendio de la doctrina social de la Iglesia en materia empresarial, en gran medida sustentada sobre el pensamiento del Papa. Sin dudas, a instancias de Shaw, la obra fue publicada con el auspicio de ACDE en castellano (el original estaba en franc\u00e9s) en Buenos Aires en 1957<a href=\"#_edn14\" id=\"_ednref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>Shaw adquirir\u00eda buen conocimiento del modelo de gesti\u00f3n norteamericano.&nbsp; Como oficial de Marina fue enviado en 1945 a Chicago State University para participar en un curso de meteorolog\u00eda, que discontinu\u00f3 al solicitar su baja en la Embajada argentina ese a\u00f1o. Ya previendo su ingreso a la firma Rigolleau, permaneci\u00f3 hasta 1946 en los Estados Unidos realizando una estad\u00eda en la empresa aliada de Rigolleau, Corning Glass Works, donde se puso al tanto de las innovaciones y procedimientos de la industria del vidrio. Indudablemente se inici\u00f3 all\u00ed en las pr\u00e1cticas y estilo del <em>managment<\/em> norteamericano.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s adelante (en 1957), y por recomendaci\u00f3n de Corning Glass Works, pr\u00e1cticamente socia y luego controladora de Rigolleau, Shaw decide tomar el curso de cuatro meses para ejecutivos ofrecido por la Universidad de Harvard, el Advanced Managment Program. Este curso hab\u00eda sido tomado por muchos ejecutivos de la empresa norteamericana. En el caso de Shaw era indudablemente una preparaci\u00f3n para su designaci\u00f3n como CEO de Rigolleau en 1958. El desempe\u00f1o de Enrique fue excelente y el director del programa manifest\u00f3 a su padre que hab\u00eda sido uno de los participantes m\u00e1s inteligentes con que hab\u00eda contado<a href=\"#_edn15\" id=\"_ednref15\">[15]<\/a>. Incluso Shaw llegar\u00eda a intercambiar ideas con el Decano de la Escuela de Negocios, Stanley Teele, sobre condiciones laborales y productividad<a href=\"#_edn16\" id=\"_ednref16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>Shaw tambi\u00e9n aprendi\u00f3 mucho a trav\u00e9s de su experiencia empresarial personal. En 1946 ingres\u00f3 como asistente del Gerente de Planta a Rigolleau, una empresa presidida por uno de los t\u00edos de su esposa, Leon Fourver Rigolleau. En 1948 fue designado Gerente de Producci\u00f3n de Tubos, en 1952 asumi\u00f3 como Subgerente de Producci\u00f3n y en 1954, como Subgerente General. La firma estaba en franco crecimiento, en buena medida por la pol\u00edtica proteccionista industrial impuesta por el gobierno peronista. La firma, productora de art\u00edculos de vidrio, como vajilla, botellas y tubos fluorescentes, eventualmente ser\u00eda perjudicada por la&nbsp; competencia creciente del pl\u00e1stico, que reemplazaba al vidrio en mucho productos.<a href=\"#_edn17\" id=\"_ednref17\">[17]<\/a> Por otra parte, Shaw se desempe\u00f1\u00f3 como Director en una multiplicidad de firmas vinculadas a su familia, muchas de ellas pertenecientes al Grupo Tornquist. Entre ellas, Ulises Bianchi, Ernesto Tornquist y C\u00eda, La Criolla, Ferrum, Compa\u00f1\u00eda Introductora de Buenos Aires, Compa\u00f1\u00eda General de Comercio e Industrial, Pinamar, Banco Shaw, Interam\u00e9rica, C\u00f3ndor, Petrolera Argentina y Cet\u00e9cnica.<\/p>\n<p><strong>Su pensamiento<\/strong><\/p>\n<p>El pensamiento de Enrique Shaw sobre el rol del empresario se puede centrar en tres ejes: 1) las caracter\u00edsticas que debe poseer el ejecutivo; 2) su actitud respecto a empleados y trabajadores; y 3) el impacto de los valores cristianos en su desempe\u00f1o. Se han extra\u00eddo sus ideas principalmente de una conferencia ofrecida en 1958 a profesionales de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica titulada <em>El papel de los dirigentes de empresa<a href=\"#_edn18\" id=\"_ednref18\"><strong>[18]<\/strong><\/a><\/em>. Asimismo, son pertinentes su ensayo <em>Eucarist\u00eda y Vida Empresaria<\/em> (publicado por ACDE, 1960) y <em>Y dominad la Tierra. Concepto Cristiano del Desarrollo<\/em> (1962).&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es un empresario eficaz para Shaw? En primer lugar, es el agente motorizador de la organizaci\u00f3n y el que marca su rumbo. Es quien toma la direcci\u00f3n, solo o en asociaci\u00f3n con terceros, asumiendo la iniciativa y al menos parte del riesgo. Se requiere que el empresario sea en\u00e9rgico y esforzado, contar con la adecuada capacitaci\u00f3n, poseer autocontrol y buen juicio. Debe alentar el trabajo en equipo. Sus decisiones no pueden estar basadas exclusivamente en su autoridad y potestad: debe actuar con humildad y apertura a las opiniones externas. Se espera que logre cumplir los objetivos de su empresa, entre los cuales est\u00e1 la rentabilidad<a href=\"#_edn19\" id=\"_ednref19\">[19]<\/a>. Como norma debe brindar confianza a los inversores o propietarios. Para cumplir su cometido es necesario que seleccione a directivos eficientes (evitando la contrataci\u00f3n de familiares improductivos) y obtenga financiamiento. Siempre debe tener en mente aumentar la productividad, logrando el uso eficiente de todos los recursos contratados. Para ello es importante lograr la reducci\u00f3n en los costos de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la visi\u00f3n de Shaw la relaci\u00f3n del empresario con los empleados es central, en especial el desarrollo de sus potenciales<a href=\"#_edn20\" id=\"_ednref20\">[20]<\/a>. A tal efecto marc\u00f3 la necesidad de que los ejecutivos conocieran y estuvieran atentos a la realidad de los trabajadores. En efecto, ten\u00edan que hacer todo lo posible por brindarles condiciones de trabajo correctas. Para lograr un adecuado rendimiento de la fuerza laboral, era importante que fomentaran en sus dependientes iniciativa propia y creatividad. Este empoderamiento deb\u00eda estar basado tanto en el reconocimiento del aporte que hac\u00edan los trabajadores, como en un sistema adecuado de remuneraci\u00f3n que tomara en consideraci\u00f3n su productividad, la promoci\u00f3n de puestos y las responsabilidades. Adicionalmente deb\u00eda brindar participaci\u00f3n de los trabajadores en cuestiones que hac\u00edan a su bienestar e informarles sobre la marcha de la organizaci\u00f3n<a href=\"#_edn21\" id=\"_ednref21\">[21]<\/a>. Shaw daba mucha importancia a que el ejecutivo se preocupara por la formaci\u00f3n de mandos medios, ya que ellos eran los responsables de implementar las decisiones tomadas por los cuadros gerenciales y de actuar directamente sobre empleados y obreros.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n trascendente del empresario era sin duda para Shaw la m\u00e1s importante y la que guiaba el resto. El empresario colaboraba con Dios en la creaci\u00f3n, generando para la humanidad bienes y bienestar. Su acci\u00f3n ennoblec\u00eda a la naturaleza al transformarla y hacerla m\u00e1s \u00fatil a la humanidad. Lograr este progreso con eficiencia era un deber moral para los empresarios. En ello la acci\u00f3n de los dirigentes pod\u00eda considerarse un servicio a la sociedad.<\/p>\n<p>Para Shaw el empresario, de encarnar la espiritualidad y valores cristianos, mejorar\u00eda su desempe\u00f1o. La confianza en Dios lo volv\u00eda m\u00e1s optimista y con menor temor a tomar riesgos en nuevos emprendimientos. La mansedumbre y humildad cristianas hac\u00edan que el empresario fuera calmo, menos irritable y gozara de mayor autocontrol. El estar abierto y el amor al pr\u00f3jimo le permit\u00eda comprender la raz\u00f3n de comportamientos deficientes de su personal y perdonar los errores. El modelo de empresario accesible se presentaba en la Eucarist\u00eda<a id=\"_ednref22\" href=\"#_edn22\">[22]<\/a>: \u201cEn otras palabras realizaremos nuestra personalidad \u2026 en la medida que nos demos, nos comuniquemos a los dem\u00e1s\u201d.<a id=\"_ednref23\" href=\"#_edn23\">[23]<\/a><\/p>\n<p><em>Carlos Newland es Decano de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UCA<\/em><\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1]<\/a> Sobre sus escritos ver: Alejandro Shaw, <em>Estudios Econ\u00f3micos<\/em>, Buenos Aires, Fundaci\u00f3n Alejandro Shaw, 1980.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[2]<\/a> Shaw propuls\u00f3 en 1957, junto con otros empresarios, la ley de asignaciones familiares, que ser\u00eda una imposici\u00f3n legal para los que contrataban mano de obra. Estas sumas no ser\u00edan abonadas por el Estado, sino por los empresarios.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" id=\"_edn3\">[3]<\/a> Enrique Shaw, <em>El Papel de los Dirigentes de Empresa<\/em>, Buenos Aires, 1959, p. 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" id=\"_edn4\">[4]<\/a> Los manuales que se ocupaban del mando naval presentaban recomendaciones que se reflejar\u00edan en los trabajos de Shaw: el buen trato a los subordinados, el conocimiento de sus asuntos personales y perspectivas, el saber motivarlos y el alentar su iniciativa. Ver, por ejemplo, el texto estadounidense traducido por la Armada para su uso en la Escuela Naval: Escuela Naval Militar, <em>El Arte del Mando Naval<\/em>, Rio Santiago, 1952. Shaw qued\u00f3 impresionado con este texto. Ver M\u00f3nica Aranda, <em>La empresa: comunidad de vida y relaciones humanas. El ejemplar caso de Enrique Shaw<\/em>, Erasmus Ediciones, Barcelona, 2012, p. 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" id=\"_edn5\">[5]<\/a> Luis Mar\u00eda Gonz\u00e1lez Day, <em>Shaw de Cadete Naval a aspirante de Santo<\/em>, Buenos Aires, Instituto de Publicaciones Navales, 2017, pp. 40-41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" id=\"_edn6\">[6]<\/a> Enrique Shaw, <em>Eucarist\u00eda y Vida Empresaria<\/em>, Buenos Aires, 1960, p. 20. Algunas de sus reflexiones sobre el trato a subalternos en sus a\u00f1os en la Marina se encuentran en: Sara Crito de Eiras., <em>Enrique y Cecilia. Cartas de Amor<\/em>, Logos, Buenos Aires, 2022, pp. 147-180.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" id=\"_edn7\">[7]<\/a> Alberto A. Zanchetta, \u201cEnrique Ernesto Shaw, Un oficial singular\u201d <em>Bolet\u00edn del Centro Naval<\/em> N\u00famero 809 septiembre\/diciembre de 2004, pp. 393-398.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" id=\"_edn8\">[8]<\/a> Sobre sus lecturas juveniles ver M\u00f3nica Aranda, <em>La empresa: comunidad de vida y relaciones humanas. El ejemplar caso de Enrique Shaw<\/em>, Erasmus ediciones, Barcelona, 2012, pp. 59-91.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref9\" id=\"_edn9\">[9]<\/a> M\u00f3nica <em>Aranda, La empresa: comunidad de vida y relaciones humanas. El ejemplar caso de Enrique Shaw<\/em>, Erasmus ediciones, Barcelona, 2012, p. 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref10\" id=\"_edn10\">[10]<\/a> Enrique Shaw, <em>El Papel de los Dirigentes de Empresa<\/em>, Buenos Aires, 1959, p. 5<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref11\" id=\"_edn11\">[11]<\/a> Sobre Drucker ver &nbsp;Shaker A. Zahra \u00abThe Practice of Management\u00bb: Reflections on Peter F. Drucker&#8217;s Landmark Book <em>The Academy of Management Executive<\/em> Vol. 17, No. 3 (Aug., 2003), pp. 16-23<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref12\" id=\"_edn12\">[12]<\/a> Enrique Shaw, <em>El Papel de los Dirigentes de Empresa<\/em>, Buenos Aires, 1959, p. 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref13\" id=\"_edn13\">[13]<\/a> Anthony G. Percy, Private Initiative, Entrepreneurship, and Business in the Teaching of Pius XII <em>Journal of Markets &amp; Morality<\/em> Volume 7, Number 1 (Spring 2004): 7\u201325.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref14\" id=\"_edn14\">[14]<\/a> Marcel Clement, <em>El Dirigente de Empresa, <\/em>Ediciones del Atl\u00e1ntico, Buenos Aires, 1957.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref15\" id=\"_edn15\">[15]<\/a> Ambrosio Romero Carranza, <em>Enrique Shaw y sus circunstancias<\/em>, Buenos Aires, ACDE, 2005, p 183.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref16\" id=\"_edn16\">[16]<\/a> Enrique Shaw, <em>Eucarist\u00eda y Vida Empresaria<\/em>, Buenos Aires, 1960, p. 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref17\" id=\"_edn17\">[17]<\/a> Sobre la evoluci\u00f3n de Rigolleau ver Cintia Russo (2011) F\u00e1brica y territorio: un caso al sur de la regi\u00f3n metropolitana de Buenos Aires <em>Investigaciones de Historia Econ\u00f3mica &#8211; Economic History Research<\/em> 7:3, pp. 369-379.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref18\" id=\"_edn18\">[18]<\/a> Publicada inicialmente por Shaw en 1959 y republicada por ACDE, en 1960 bajo el t\u00edtulo titulada <em>La Misi\u00f3n de los Dirigentes de Empresa.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref19\" id=\"_edn19\">[19]<\/a> Shaw pensaba que el desarrollo humano era el objetivo principal de la empresa y no la rentabilidad. Ver Sara Shaw de Critto, <em>Viviendo con Alegr\u00eda. Testimonio y breve biograf\u00eda de Enrique Shaw<\/em>, Editorial Clateriana, Buenos Aires, 2017, p. 169. Shaw opinaba que la rentabilidad era socialmente necesaria tanto para motivar la acci\u00f3n humana, como para cubrir el facto del riesgo. Ver tambi\u00e9n Fern\u00e1n de Elizalde, comp<em>. &#8230;y dominad la tierra. Mensajes de Enrique Shaw,<\/em> Buenos Aires, ACDE, 2010, pp 87-88.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref20\" id=\"_edn20\">[20]<\/a> Sara Critto de Eiras, <em>Un empresario en plenitud. Enrique E. Shaw y su eficaz desempe\u00f1o<\/em>, Buenos Aires, Lid, 2019, p. 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref21\" id=\"_edn21\">[21]<\/a>Adolfo Critto, <em>Enrique Shaw: La espiritualidad de un padre de familia, empresario y cristiano ejemplar<\/em>, Buenos Aires, Claretiana, 2011, p. 48<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref22\" id=\"_edn22\">[22]<\/a> Enrique Shaw, <em>Eucarist\u00eda y Vida Empresaria<\/em>, Buenos Aires, 1960, p. 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref23\" id=\"_edn23\">[23]<\/a> Enrique Shaw, <em>Eucarist\u00eda y Vida Empresaria<\/em>, Buenos Aires, 1960, p. 20.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enrique Shaw (1921-1962) probablemente ser\u00e1 en alg\u00fan tiempo canonizado por la Iglesia cat\u00f3lica. Es un caso excepcional ya que casi ning\u00fan empresario en el pasado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[972,8,6],"tags":[2833,3118,2235,2000,2233,14],"class_list":["post-17674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-acde","tag-catolico","tag-empresa","tag-empresario","tag-enrique-shaw","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4B4","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17674"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17674\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17676,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17674\/revisions\/17676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}