{"id":17701,"date":"2023-10-20T10:16:00","date_gmt":"2023-10-20T13:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17701"},"modified":"2023-10-22T10:24:22","modified_gmt":"2023-10-22T13:24:22","slug":"antes-de-que-sea-demasiado-tarde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17701","title":{"rendered":"Antes de que sea demasiado tarde"},"content":{"rendered":"<p>A esta altura ya se ha dicho mil veces que la sociedad argentina est\u00e1 harta y que la inmensa mayor\u00eda cree que ha llegado la hora de imprimirle a la historia un cambio profundo. Ni el sistema pol\u00edtico ni el rumbo \u2013o la falta de rumbo\u2013 econ\u00f3mico resultan satisfactorios. Las elecciones PASO de agosto pusieron en evidencia ese hartazgo y ese anhelo de cambio. No fueron la mera expresi\u00f3n de un \u201cvoto castigo\u201d a este Gobierno fantasma que ya hace rato ha dejado el pa\u00eds a la deriva: fueron la manifestaci\u00f3n de un anhelo de poner un punto final a un mont\u00f3n de cosas.<\/p>\n<p>Gane quien gane las elecciones presidenciales, est\u00e1 claro que el pr\u00f3ximo Gobierno va a introducir reformas estructurales en la econom\u00eda, en el sistema pol\u00edtico y en el aparato del Estado. La decadencia del pa\u00eds no deja dudas respecto de la necesidad de implementar reformas. Es incre\u00edble y hasta inexplicable el aumento de la pobreza y el deterioro de la econom\u00eda que ha experimentado la Argentina en \u2013por lo menos\u2013 los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. El tema no es, entonces, elegir entre reformas <em>s\u00ed o no<\/em>, porque ser\u00e1n ineludibles; se trata de pensar, m\u00e1s bien, el <em>c\u00f3mo<\/em> de las reformas: cu\u00e1les son necesarias y de qu\u00e9 manera implementarlas a fin de eludir da\u00f1os innecesarios. Para evitar, como se dice en criollo, tirar al ni\u00f1o con el agua sucia.&nbsp;<\/p>\n<p>La met\u00e1fora de la motosierra que esgrime el candidato presidencial Javier Milei es, en ese sentido, aterradora. En particular sus declaraciones en relaci\u00f3n con el medioambiente. La negaci\u00f3n, contra toda evidencia, del calentamiento global, as\u00ed como las afirmaciones temerarias sobre el eventual derecho de las empresas a contaminar el agua deber\u00edan encender una se\u00f1al de alarma en las conciencias de todas las personas de buena voluntad.&nbsp;<\/p>\n<p>La Argentina se ha dado a s\u00ed misma leyes e instituciones que le han permitido resguardar su patrimonio natural mejor que otros pa\u00edses del continente. Tiene un Ministerio de Ambiente y, por ejemplo, una ley de bosque nativo nacional, sancionada en 2007, que dio lugar a que todas las provincias sancionaran las suyas. Se puede criticar todo lo que se quiera a las instituciones y las leyes protectoras del patrimonio natural, pero no se puede desatender el objetivo para el que fueron creadas.&nbsp;<\/p>\n<p>No todo cabe dentro de la categor\u00eda de mercanc\u00eda y no tenemos derecho a hipotecar el futuro de las generaciones venideras. Si todo es comprable o vendible, podemos despedirnos de nuestro patrimonio natural y de la biodiversidad que mal que mal nuestro pa\u00eds ha conservado hasta la actualidad. Mal que mal, porque nuestras leyes e instituciones no han bastado para impedir los desmontes \u2013por ejemplo, en Salta y en Santiago del Estero\u2013 para sembrar soja, ni los despojos de peque\u00f1os propietarios y de comunidades ind\u00edgenas, en cuya defensa pareciera que no corre el famoso derecho a la sacrosanta propiedad privada. Si todo puede mercantilizarse, podemos temer que se privaticen los parques nacionales y provinciales y todas las reservas naturales; podemos temer que la desforestaci\u00f3n haga estragos sin l\u00edmite alguno y que se entreguen nuestros bosques, nuestra agua, nuestro mar, nuestra atm\u00f3sfera y nuestro suelo a las empresas extractivistas m\u00e1s inescrupulosas. Si todo puede comprarse y venderse, podemos temer convertirnos en el basurero y en el inodoro del mundo. Basta muy poco tiempo para causar un desastre: un \u00e1rbol tarda d\u00e9cadas en crecer; una motosierra necesita unos pocos minutos para destruirlo.<\/p>\n<p>Es falsa la contradicci\u00f3n entre la defensa del medioambiente y el crecimiento de la econom\u00eda. Es falsa porque es posible encontrar formas de equilibrio entre producci\u00f3n y protecci\u00f3n medioambiental (hay experiencias concretas que lo demuestran), y es falsa tambi\u00e9n porque el mundo ya ha comenzado una transici\u00f3n hacia otras formas, m\u00e1s amables con el planeta, de producci\u00f3n de energ\u00eda, que ha sido una de las causas de mayor deterioro de la naturaleza. Pero adem\u00e1s es falsa porque la destrucci\u00f3n medioambiental, m\u00e1s que ninguna otra acci\u00f3n, es pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>No se trata, en este plano, de hacer pol\u00edtica partidaria, sino de la defensa de valores y de derechos fundamentales y de ecosistemas que pueden sufrir perjuicios irreversibles. Sin ser economista, supongo que se puede dar marcha atr\u00e1s con una eventual dolarizaci\u00f3n. Pero no hace falta ser ecologista para saber que de ciertos da\u00f1os al medioambiente no hay regreso posible. Estamos, entonces, ante la necesidad de dar una batalla de crucial importancia contra la amenaza de la mercantilizaci\u00f3n y la consecuente destrucci\u00f3n de nuestro patrimonio natural. Una batalla en la que creo que las religiones deber\u00edan desempe\u00f1ar un papel importante.<\/p>\n<p><strong>Las religiones y la defensa del medioambiente<\/strong><\/p>\n<p>La Iglesia cat\u00f3lica se ha manifestado en innumerables ocasiones contra el capitalismo desenfrenado, a comenzar por la enc\u00edclica <em>Rerum Novarum<\/em> de 1891. Los obispos latinoamericanos reunidos en la Conferencia de Puebla en 1979 censuraron \u201cel liberalismo capitalista, idolatr\u00eda de la riqueza en su forma individual\u201d, a pesar del \u201caliento que infunde a la capacidad creadora de la libertad humana y que ha sido impulsor del progreso\u201d. Citando textualmente la enc\u00edclica <em>Populorum Progressio<\/em> de Pablo VI, advirtieron que ese capitalismo sin freno \u201cconsidera el lucro como motor esencial del progreso econ\u00f3mico; la concurrencia como ley suprema de la econom\u00eda, la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, como un derecho absoluto, sin l\u00edmites ni obligaciones sociales correspondientes\u201d. La condena del \u201ccapitalismo salvaje\u201d fue frecuente en el magisterio de san Juan Pablo II.<\/p>\n<p>Tampoco ha dejado la Iglesia cat\u00f3lica de condenar la manipulaci\u00f3n destructora del medioambiente. No hace falta citar a los muchos te\u00f3logos que han escrito sobre el tema, entre los cuales uno de los m\u00e1s conocidos es Leonardo Boff, autor \u2013entre otras obras\u2013 de <em>Ecolog\u00eda: grito de la Tierra, grito de los pobres<\/em> (1995). El papa Francisco public\u00f3 en 2015 una largu\u00edsima enc\u00edclica sobre \u201cel da\u00f1o que le provocamos [a la \u201chermana tierra\u201d] a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella\u201d. All\u00ed denuncia: \u201cHemos crecido pensando que \u00e9ramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el coraz\u00f3n humano, herido por el pecado, tambi\u00e9n se manifiesta en los s\u00edntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres m\u00e1s abandonados y maltratados, est\u00e1 nuestra oprimida y devastada tierra\u2026\u201d (<em>Laudato si\u2019<\/em>, 2). Tanta relevancia le ha reconocido el Papa a esta problem\u00e1tica que el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de As\u00eds, public\u00f3 la segunda parte de la enc\u00edclica.\u00a0<\/p>\n<p>No soy experto en religiones comparadas, pero dudo que haya alguna que no valore la naturaleza, creaci\u00f3n y regalo de Dios a la humanidad. Templo de Dios, como el cuerpo humano, la naturaleza no puede ser convertida en una cueva de ladrones mediante la mercantilizaci\u00f3n de lo que no puede tener precio. Por eso creo que ser\u00eda importante que las religiones se pronunciaran y se movilizaran en defensa del medioambiente, causa noble si las hay, y religiosa en el sentido m\u00e1s noble del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>En una obra ya cl\u00e1sica, <em>Public Religions in the Modern World<\/em> (1994), el c\u00e9lebre soci\u00f3logo Jos\u00e9 Casanova advirti\u00f3 que la privatizaci\u00f3n de la religi\u00f3n, predicha \u2013e incluso prescripta\u2013 por la teor\u00eda cl\u00e1sica de la secularizaci\u00f3n y supuesta <em>conditio sine qua non<\/em> de la modernidad, no constitu\u00eda en realidad un rasgo estructural de las sociedades modernas, sino una mera posibilidad. Al hablar de \u201cprivatizaci\u00f3n de la religi\u00f3n\u201d, Casanova se refer\u00eda a la idea liberal de una inevitable \u201creclusi\u00f3n\u201d de lo religioso en el \u00e1mbito de la conciencia individual y el mundo de lo privado, al relegamiento de la religi\u00f3n al \u00e1mbito familiar y a \u201cla sacrist\u00eda\u201d. Por el contrario, observaba que en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980 se hab\u00eda verificado en distintos pa\u00edses un fen\u00f3meno novedoso que denomin\u00f3 \u201cdesprivatizaci\u00f3n de la religi\u00f3n\u201d: la intervenci\u00f3n de las religiones en la esfera p\u00fablica, movilizadas en pro de diferentes causas y a partir de diferentes motivaciones. El soci\u00f3logo espa\u00f1ol se\u00f1alaba que esa presencia p\u00fablica de las religiones no necesariamente deb\u00eda considerarse antimoderna o reaccionaria en s\u00ed misma: las religiones pod\u00edan realizar aportes importantes a la vida democr\u00e1tica si se manifestaban p\u00fablicamente como parte de la sociedad civil en defensa de ciertos derechos universales. Su car\u00e1cter transnacional las hac\u00eda capaces de actuar en un mundo en el que avanzaba la globalizaci\u00f3n no s\u00f3lo de la econom\u00eda, sino tambi\u00e9n de algunas batallas fundamentales. Las religiones pod\u00edan, por ejemplo, poner en discusi\u00f3n \u201cla pretensi\u00f3n inhumana de los mercados capitalistas de funcionar a partir de mecanismos autorregulados amorales e impersonales\u201d y \u201crecordarles a los individuos y a las sociedades la necesidad de mantener bajo control y regular esos mecanismos de mercado impersonales para volverlos m\u00e1s responsables en relaci\u00f3n con las necesidades de los individuos y de los da\u00f1os inhumanos, sociales y ecol\u00f3gicos que podr\u00edan en todo momento causar\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Si tomamos el caso argentino, vemos que las confesiones cristianas nunca dejaron de hacer sentir su voz en la esfera p\u00fablica. El catolicismo, en particular, en ning\u00fan momento renunci\u00f3 a afirmar \u2013para bien o para mal\u2013 que la fe deb\u00eda tener influencia en la vida colectiva. Creo que hoy, dada la gravedad de la situaci\u00f3n ecol\u00f3gica y la amenaza para el planeta que representan quienes se dicen dispuestos a sacrificar su integridad en aras del lucro, las religiones no pueden permanecer calladas. No pueden ser c\u00f3mplices por omisi\u00f3n de atentados contra la naturaleza, que son tambi\u00e9n atentados contra la humanidad, contra nuestra generaci\u00f3n presente y contra las que nos suceder\u00e1n en la historia.&nbsp;<\/p>\n<p>La Iglesia cat\u00f3lica ha pedido perd\u00f3n por no haberse pronunciado con mayor vigor y p\u00fablicamente contra los cr\u00edmenes de lesa humanidad perpetrados durante la \u00faltima dictadura militar: no sea el caso de que en el futuro tenga que lamentar tambi\u00e9n la omisi\u00f3n en la condena de atentados contra el medioambiente.&nbsp;<\/p>\n<p>En una \u00e9poca, los obispos prohib\u00edan a los fieles votar por partidos que favorecieran la ense\u00f1anza laica, el divorcio y la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado: bien pueden hoy orientar a los fieles para que no favorezcan a quienes amenazan al planeta. Los cat\u00f3licos se movilizaron en las calles contra la ense\u00f1anza laica, contra el matrimonio civil, contra el divorcio y por otras batallas. La causa medioambiental bien merecer\u00eda que salieran a la calle para defenderla.<\/p>\n<p>La protecci\u00f3n del planeta que Dios nos regal\u00f3 deber\u00eda ser un combate de primer orden para los creyentes de toda fe, una causa a defender a capa y espada en la esfera p\u00fablica y a nivel global, porque excede las fronteras nacionales tanto como las religiosas. Una lucha que deber\u00eda hermanar a los creyentes con todas las personas de buena voluntad contra quienes ponen en riesgo un patrimonio que podr\u00eda ser irrecuperable. De esa manera, los hombres y mujeres de fe estar\u00edan celebrando un culto agradable a Dios, creador del cielo y de la tierra.<\/p>\n<p><em>Roberto Di Stefano es Licenciado en Historia y Doctor en Historia Religiosa. Investigador Independiente del CONICET y del Instituto \u201cDr. Emilio Ravignani\u201d de la UBA\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A esta altura ya se ha dicho mil veces que la sociedad argentina est\u00e1 harta y que la inmensa mayor\u00eda cree que ha llegado la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,986,5],"tags":[],"class_list":["post-17701","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-politica","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4Bv","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17701"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17701\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17703,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17701\/revisions\/17703"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}