{"id":17757,"date":"2024-10-03T11:40:00","date_gmt":"2024-10-03T14:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17757"},"modified":"2024-11-03T11:43:22","modified_gmt":"2024-11-03T14:43:22","slug":"la-diplomacia-de-la-santa-sede-entre-la-etica-y-el-pragmatismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17757","title":{"rendered":"La diplomacia de la Santa Sede: entre la \u00e9tica y el pragmatismo"},"content":{"rendered":"<p>La actuaci\u00f3n diplom\u00e1tica de la Santa Sede, ante las crisis que desde hace a\u00f1os amenazan la paz regional y mundial, debe ser objeto de una permanente reflexi\u00f3n a la luz de criterios no s\u00f3lo pol\u00edticos sino, sobre todo, evang\u00e9licos.&nbsp;<\/p>\n<p>El cardenal Pietro Parolin ha caracterizado recientemente el esp\u00edritu que orienta a la Iglesia ante tales situaciones como una \u201cneutralidad positiva\u201d. \u201cNeutralidad\u201d, porque la Iglesia procura no dejarse cooptar por ninguna de las partes enfrentadas, sino que asume una actitud de escucha de todos los involucrados, con el fin de discernir \u00e1reas de posible consenso, quiz\u00e1s perif\u00e9ricas, pero que permitan avanzar gradualmente hacia la resoluci\u00f3n de las diferencias de fondo. No se trata, pues, de una neutralidad de car\u00e1cter \u00e9tico, sino de un modo de desempe\u00f1ar un rol de mediaci\u00f3n, al menos en el sentido de facilitar el acercamiento de las partes, siempre al servicio de un fin positivo, el logro de una paz justa. En este marco, es posible entender los recurrentes llamados al di\u00e1logo, aun cuando \u00e9ste, en los hechos, sea improbable.<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n otras razones que pueden recomendar esta \u201cneutralidad positiva\u201d. La diplomacia requiere siempre de una mirada amplia, ya que en la posici\u00f3n ante cada conflicto en particular pueden ponerse en peligro equilibrios de alcances m\u00e1s vastos que tambi\u00e9n deben ser contemplados. Finalmente, la prudencia exige no agravar in\u00fatilmente el sufrimiento de los pueblos, que son las primeras v\u00edctimas de la violencia, la opresi\u00f3n y las persecuciones por parte de autoridades inescrupulosas. Estas consideraciones comportan inevitablemente constricciones a la libertad de expresi\u00f3n y de acci\u00f3n de la Iglesia, una \u201c\u00e9tica de la responsabilidad\u201d fundada en la consideraci\u00f3n de las consecuencias de las propias decisiones.<\/p>\n<p>El problema de la \u201cneutralidad positiva\u201d surge cuando ya no se trata de conflictos que admiten una variedad de lecturas, y en donde la verdad y el error, el bien y el mal, est\u00e1n repartidos, sino de situaciones donde las partes est\u00e1n separadas por claras fronteras \u00e9ticas. Rusia es un Estado invasor que quiere quedarse con territorios en disputa con Ucrania, otro Estado soberano reconocido por la comunidad internacional, y lo hace perpetrando sin ning\u00fan escr\u00fapulo cr\u00edmenes de guerra contra la poblaci\u00f3n civil indefensa. El r\u00e9gimen nicarag\u00fcense de Daniel Ortega ha encarcelado a todos los l\u00edderes de la oposici\u00f3n y persigue sistem\u00e1ticamente a la Iglesia cat\u00f3lica, que con gran valent\u00eda se opone a sus designios. En Venezuela, Nicol\u00e1s Maduro \u2212quien desde hace a\u00f1os retiene centenares de presos pol\u00edticos en centros de detenci\u00f3n y tortura clandestinos\u2212 y su segundo, Diosdado Cabello \u2212exmilitar vinculado a la corrupci\u00f3n, el lavado de dinero y el narcotr\u00e1fico\u2212 acaban de cometer un bochornoso fraude electoral, y buscan afianzarse en el poder encarcelando a los dirigentes del partido consagrado por las urnas, mientras reprimen brutalmente las protestas callejeras con el apoyo de fuerzas policiales, militares y parapoliciales.<\/p>\n<p>En estos casos, la neutralidad diplom\u00e1tica se vuelve dif\u00edcil de distinguir de una neutralidad <em>\u00e9tica<\/em>, y cualquier negociaci\u00f3n en tales condiciones contamina la \u201cpositividad\u201d de los fines procurados. Por su parte, el llamado al di\u00e1logo se torna inadecuado e incluso perjudicial, porque pone inevitablemente en un mismo plano a la v\u00edctima y al victimario, abstray\u00e9ndose de las causas reales del conflicto. Resulta incluso imposible imaginar el di\u00e1logo con un interlocutor de mala fe, con lo cual tal invitaci\u00f3n parece, m\u00e1s que una propuesta real, una manera de disimular la falta de propuestas relevantes.<\/p>\n<p>Las Iglesias locales han tenido, por regla general, posiciones m\u00e1s claras que la Santa Sede en lo que se refiere a la situaci\u00f3n de sus respectivos pa\u00edses, como muestran los casos de Bolivia, Nicaragua y, ahora, Venezuela. Esto puede explicarse, en parte, por el hecho de que la responsabilidad de la Santa Sede tiene alcance universal y, por lo tanto, sin dejar de brindar su apoyo a los episcopados involucrados, puede verse obligada a contemplar necesidades m\u00e1s amplias, como ya hemos dicho. Sin embargo, no hay raz\u00f3n para pensar que esto constituya una regla invariable. En el caso argentino, durante la dictadura militar, fueron los papas, tanto Pablo VI como Juan Pablo II, quienes exhortaron a los obispos locales a una actitud m\u00e1s decidida frente a los cr\u00edmenes de lesa humanidad.<\/p>\n<p>En Venezuela, en cambio, los obispos se han manifestado con gran firmeza reclamando la exhibici\u00f3n de las actas que probar\u00edan el triunfo proclamado por el actual Presidente. Es cierto que la Santa Sede se ha adherido a ese reclamo, y lo ha hecho con una remisi\u00f3n formal a lo dicho por las autoridades eclesi\u00e1sticas locales en su comunicado, sin pronunciarse con palabras propias. En este sentido, no es posible omitir la referencia al serio agravio infligido a los cristianos en la apertura de los juegos ol\u00edmpicos de Par\u00eds con la parodia sobre la \u00daltima Cena. Tambi\u00e9n en este caso, la reacci\u00f3n del Vaticano demor\u00f3 varios d\u00edas y fue desalentadoramente cauta, sumiendo a muchos fieles en la tristeza y la perplejidad. Seg\u00fan un vaticanista de clara simpat\u00eda por Francisco, John Allen Jr., la decisi\u00f3n de decir \u201calgo\u201d fue forzada por la necesidad de no desairar una iniciativa de Recep Tayyip Erdogan, el presidente (musulm\u00e1n) de Turqu\u00eda.<\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n del rol internacional de la Santa Sede s\u00f3lo puede dar lugar a juicios condicionales, porque la diplomacia suele tener sus misterios, ya que por su misma naturaleza es una actividad que incluye tanto aspectos p\u00fablicos como reservados, de modo que los observadores externos dif\u00edcilmente disponen de toda la informaci\u00f3n relevante. Pero, tambi\u00e9n es probable que existan factores explicativos de otra naturaleza.<\/p>\n<p>Uno de ellos es la preocupaci\u00f3n del actual pontificado por su imagen, en lo que respecta a su cercan\u00eda con los movimientos sociales y reg\u00edmenes que se adjudican su representaci\u00f3n en Latinoam\u00e9rica. Los resultados de esta pol\u00edtica, es preciso reconocer, no han sido significativos, sea que se piense en los encuentros con Ra\u00fal Castro, con Evo Morales o con Nicol\u00e1s Maduro, quien no ha vacilado en burlar los buenos oficios del Vaticano para ganar tiempo y hacerse de todos los resortes del poder, incluso con anterioridad a las \u00faltimas elecciones.&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puede haber una evaluaci\u00f3n demasiado optimista del peso diplom\u00e1tico del Vaticano para mediar en conflictos internacionales, que hoy es escaso y en franca declinaci\u00f3n, y que no debe confundirse con la popularidad personal del Sumo Pont\u00edfice. Por esa raz\u00f3n, pese a todos sus esfuerzos, no ha podido influir en el desarrollo de la guerra en Ucrania ni en el Medio Oriente.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s est\u00e9 llegando el momento de que la Santa Sede deba revisar los criterios de su actividad diplom\u00e1tica. Nada puede afectar m\u00e1s la autoridad de la Iglesia que la combinaci\u00f3n de profec\u00eda exaltada en algunos temas y silencios clamorosos en otros, que generan una impresi\u00f3n de inconsistencia e imprevisibilidad. En particular, habr\u00e1 que evaluar el modo de articular la \u201cneutralidad positiva\u201d con aquello que constituye su misi\u00f3n m\u00e1s propia y la contribuci\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica a la soluci\u00f3n de los graves conflictos internacionales del presente: dar un claro testimonio de la verdad evang\u00e9lica, con prudencia y sentido de responsabilidad, sin dejar de tender puentes cuando es posible, pero sin someterse a un c\u00e1lculo demasiado humano de las posibles consecuencias ni caer en un pragmatismo de los medios que contamine el valor de los fines.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La actuaci\u00f3n diplom\u00e1tica de la Santa Sede, ante las crisis que desde hace a\u00f1os amenazan la paz regional y mundial, debe ser objeto de una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[204,1123,14,3090,334],"class_list":["post-17757","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-diplomacia","tag-editorial","tag-iglesia","tag-parolin","tag-venezuela"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4Cp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17757"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17757\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17759,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17757\/revisions\/17759"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}