{"id":17773,"date":"2025-05-18T12:12:32","date_gmt":"2025-05-18T15:12:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17773"},"modified":"2025-05-18T12:12:34","modified_gmt":"2025-05-18T15:12:34","slug":"francisco-accion-de-gracias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17773","title":{"rendered":"Francisco: acci\u00f3n de gracias"},"content":{"rendered":"<p>Era un d\u00eda de marzo del a\u00f1o 2013. En Roma llov\u00eda, pero sin embargo hab\u00eda una multitud esperando noticias y la <em>fumatta bianca<\/em>. Cuando el cardenal decano anunci\u00f3 que hab\u00eda motivos para una gran alegr\u00eda porque ten\u00edamos Papa, el mundo entero esper\u00f3 con la respiraci\u00f3n contenida. \u00bfQui\u00e9n ser\u00eda? Un cardenal argentino apareci\u00f3 en el balc\u00f3n del Vaticano y puso patas para arriba a la Iglesia y al Papado.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Apareci\u00f3 Francisco desde el fin del mundo, dio las buenas noches y anunci\u00f3 que era el reci\u00e9n elegido obispo de Roma. Todos esperaban una bendici\u00f3n y \u00e9l dio la vuelta la tortilla, como le gustaba hacer: pidi\u00f3 a la gente que rezara por \u00e9l y lo bendijera. Los que escuchamos esta buena noticia sentimos que se trataba de una gracia inmensa concedida a la Iglesia y que se desplegar\u00eda y se har\u00eda expl\u00edcita en los d\u00edas, meses y a\u00f1os siguientes.<\/p>\n<p>De esta experiencia se cumplieron apenas 12 a\u00f1os. Los que nos hab\u00edamos resignado a encontrar en lo nuevo que se anunciaba como una gran alegr\u00eda s\u00f3lo una repetici\u00f3n, fuimos de sorpresa en sorpresa. No se trataba de m\u00e1s de lo mismo. Nada m\u00e1s lejos de lo que ha sido la constante revelaci\u00f3n de un Papa extremadamente humano y c\u00e1lido. Firme y fuerte en lo que tiene que ser, especialmente cuando se trata de defender el Evangelio anunciado a los pobres.&nbsp; Gentil y afectuoso en situaciones de desamparo, sufrimiento y vulnerabilidad.<\/p>\n<p>Francisco ha sabido romper protocolos sin desestabilizar la instituci\u00f3n que preside. Hablaba con la frescura de la cercan\u00eda y del afecto y privilegiaba la misericordia por encima de todo. Trajo a colaci\u00f3n la historia reciente de la Iglesia, el Vaticano II y su recepci\u00f3n inculturada, especialmente en latitudes donde a\u00fan hay pobreza, injusticia y opresi\u00f3n. Y present\u00f3 el modelo de la sinodalidad como el verdadero modo de ser de toda la Iglesia: escuchar, dialogar en el Esp\u00edritu, buscar el consenso y el discernimiento para seguir el camino y la vocaci\u00f3n que el Se\u00f1or presenta.<\/p>\n<p>En su liderazgo, el Papa del fin del mundo se mostr\u00f3 abierto, dispuesto a escuchar a j\u00f3venes y mayores, ni\u00f1os y adultos, cient\u00edficos y mendigos, migrantes y monarcas. Se cre\u00f3 un nuevo vocabulario, y todos nos sentimos de repente a gusto dentro de este lenguaje.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no entiende hoy lo que significa \u201ccultura del encuentro\u201d como verdadera vocaci\u00f3n de la humanidad?&nbsp; \u00bfQui\u00e9n en la Iglesia no se siente movilizado para vivir \u201cen salida\u201d, dispuesto a la misi\u00f3n, aunque eso signifique cansancio, lucha y heridas y magulladuras en el camino?<\/p>\n<p>Quien haya le\u00eddo con asombro la enc\u00edclica <em>Laudato Si&#8217;<\/em> de 2015 no volver\u00e1 a pensar que preocuparse por la ecolog\u00eda es s\u00f3lo cuidar el propio jard\u00edn.&nbsp; El papa Francisco ha dejado claro que la justicia social y la justicia medioambiental van de la mano. Y que las primeras y principales v\u00edctimas de la crisis clim\u00e1tica son los pobres.<\/p>\n<p>Los que a\u00fan no entend\u00edan por qu\u00e9 la Iglesia se preocupaba por cuestiones pol\u00edticas y sociales aprendieron con la enc\u00edclica <em>Fratelli Tutti<\/em> de 2020 que hay que pasar de la l\u00f3gica del socio, que s\u00f3lo se relaciona por inter\u00e9s, a la l\u00f3gica del hermano, que entra libremente en di\u00e1logo, escucha y ampara. Y se detiene al borde del camino para cuidar al herido extranjero y desconocido.&nbsp;<\/p>\n<p>En el momento m\u00e1s grave que ha vivido la humanidad en los \u00faltimos tiempos, cuando todos en casa, confinados por el virus COVID-19, no sab\u00edamos cu\u00e1nto tiempo vivir\u00edamos, Francisco camin\u00f3 solo por la plaza de San Pedro bajo la lluvia y el fr\u00edo. All\u00ed, el alegre anuncio no fue alegre como el del d\u00eda de su elecci\u00f3n sino de grave y profunda solidaridad con la humanidad doliente. Nos record\u00f3 que no est\u00e1bamos a la deriva, porque el Maestro segu\u00eda en la barca y hasta los vientos y el mar le obedecen. Devolvi\u00f3 la esperanza a los ca\u00eddos y desanimados que llevaban meses respirando s\u00f3lo muerte y miedo.<\/p>\n<p>En la Jornada Mundial de la Juventud, en R\u00edo de Janeiro, cant\u00f3 y se alegr\u00f3 con miles de j\u00f3venes, ense\u00f1\u00e1ndoles que la Iglesia es de todos, de todos, de todos. Nadie puede ser excluido de ella, porque \u00bfqu\u00e9 madre rechaza a sus hijos, especialmente a los m\u00e1s tristes y rotos? Dijo que si alguien no viv\u00eda estrictamente seg\u00fan los c\u00e1nones de la Iglesia pero buscaba a Dios con verdad y rectitud, \u00bfqui\u00e9n tiene derecho a juzgarlo? No Francisco, no el Papa de la misericordia y los brazos abiertos.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nta gracia ha derramado el Esp\u00edritu Santo sobre la Iglesia y la sociedad a trav\u00e9s de este Papa venido del fin del mundo!&nbsp; \u00a1Cu\u00e1nto respeto gener\u00f3 incluso en personas y grupos que no eran creyentes ni cat\u00f3licos! Intelectuales ilustres le\u00edan y discut\u00edan sus textos. Grandes artistas acud\u00edan a su llamada y se sent\u00edan inspirados por su figura y sus palabras.<\/p>\n<p>Hoy, 12 a\u00f1os despu\u00e9s, Francisco nos ha dejado. Sus pulmones, que tanto han respirado del fuerte aliento de la <em>Ruah<\/em> divina, del inagotable soplo del Esp\u00edritu, se detuvieron. Y Francisco falleci\u00f3 el lunes despu\u00e9s de la Pascua. El domingo de Resurrecci\u00f3n hab\u00eda aparecido por \u00faltima vez en la plaza San Pedro y desde su debilidad y con voz casi inaudible abraz\u00f3 con su bendici\u00f3n a su amado pueblo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>A lo largo de su enfermedad \u2013dur\u00f3 m\u00e1s de un mes\u2013, el Papa que acompa\u00f1\u00f3 al mundo entero estuvo acompa\u00f1ado por el afecto de este mundo. Los ni\u00f1os le enviaban dibujos y mensajes, las multitudes que vibraron en la Plaza de San Pedro ante la noticia de su elecci\u00f3n han llorado y rezado. El mundo entero esperaba su recuperaci\u00f3n, que no sucedi\u00f3.&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar del dolor que provoca su partida, es tiempo de mucha gratitud. Gracias, Francisco, por devolver nuestra Iglesia a la fuente cristalina e inagotable del Evangelio. Gracias por ense\u00f1arnos a todos la ineludible primac\u00eda de la misericordia.&nbsp; Gracias por mostrarnos el rostro humano del ministerio y de la ense\u00f1anza, advirti\u00e9ndonos que ambos son servicio gratuito y gozoso. Gracias por tu vida, tu creatividad y tu servicio.&nbsp; En este final de tu pontificado, alabamos a Dios por la gracia que nos ha concedido contigo. Y te damos gracias por el legado que nos ofreciste y por el testimonio fiel que nos diste.<\/p>\n<p><em>Mar\u00eda Clara Bingemer es te\u00f3loga y profesora de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (PUC) de R\u00edo de Janeiro<br \/><\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era un d\u00eda de marzo del a\u00f1o 2013. En Roma llov\u00eda, pero sin embargo hab\u00eda una multitud esperando noticias y la fumatta bianca. 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