{"id":17776,"date":"2025-05-18T12:17:59","date_gmt":"2025-05-18T15:17:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17776"},"modified":"2025-05-18T12:18:01","modified_gmt":"2025-05-18T15:18:01","slug":"el-papa-francisco-no-es-un-nombre-sino-un-proyecto-de-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17776","title":{"rendered":"El papa Francisco no es un nombre, sino un proyecto de Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>Todo punto de vista es la mirada desde un punto, dije una vez. Mi punto de vista sobre el papa Francisco es el latinoamericano. El propio Francisco se present\u00f3 como \u201cel que viene del fin del mundo\u201d, es decir, de la Argentina, del extremo sur del planeta. Este hecho no deja de ser relevante, pues nos ofrece una lectura diferente de otras, desde otros puntos de vista.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n del nombre Francisco, sin antecedentes, no es fortuita. Francisco de As\u00eds representa un proyecto de Iglesia cuya centralidad radica en el Jes\u00fas hist\u00f3rico, que fue pobre, amigo de los despreciados y humillados, como los leprosos con los que fue a vivir. Esta es la perspectiva que adopt\u00f3 Bergoglio cuando fue elegido Papa. Quer\u00eda una Iglesia pobre para los pobres. En consecuencia, se ha despojado de sus vestiduras honor\u00edficas, siguiendo la tradici\u00f3n de los emperadores romanos, bien representada por la muceta, esa peque\u00f1a capa blanca adornada con joyas, s\u00edmbolo del poder absoluto de los emperadores e incorporada a las vestiduras papales. La rechaz\u00f3 y se la dio al secretario como recuerdo. Eligi\u00f3 vestir una sencilla sotana blanca con la cruz de hierro que siempre luci\u00f3. Viv\u00eda en la mayor sencillez (el Papa no viste de Prada) y romp\u00eda sin miramientos los ritos para estar cerca de los fieles. Esto escandaliz\u00f3 sin duda a muchos en la vieja cristiandad europea, acostumbrada a la pompa y la gloria de la vestimenta papal y, en general, de los prelados de la Iglesia. Conviene recordar que estas tradiciones se remontan a los emperadores romanos, pero no tienen nada que ver con el pobre artesano y campesino mediterr\u00e1neo de Nazaret.<\/p>\n<p>Sorprendentemente, se present\u00f3 como obispo local de Roma. Luego como Papa, para animar a la Iglesia universal y, como \u00e9l mismo subray\u00f3, no con el derecho can\u00f3nico, sino con el amor.<\/p>\n<p>Eligi\u00f3 el nombre de Francisco porque San Francisco de As\u00eds es el \u201cejemplo por excelencia del cuidado y de una ecolog\u00eda integral vivida con alegr\u00eda y autenticidad\u201d (<em>Laudato si<\/em>, n. 10) y llam\u00f3 a todos los seres por el dulce nombre de hermano y hermana.<\/p>\n<p>No quiso vivir en un palacio papal, sino en una casa de hu\u00e9spedes, Santa Marta. Hac\u00eda la fila para recibir su comida como todo el mundo all\u00ed y, con humor, comentaba: as\u00ed es m\u00e1s dif\u00edcil que me envenenen.<\/p>\n<p>Puso la centralidad de su misi\u00f3n en cuidar a los pobres, especialmente a los migrantes. Dijo con sinceridad: \u201cUstedes, los europeos, estuvieron antes all\u00ed, ocuparon sus tierras y riquezas y fueron bien recibidos. Ahora ellos est\u00e1n aqu\u00ed y ustedes no est\u00e1n dispuestos a recibirlos\u201d. Con tristeza constataba la globalizaci\u00f3n de la indiferencia.<\/p>\n<p>Por primera vez en la historia del papado, Francisco recibi\u00f3 en varias ocasiones a los movimientos sociales. Vio en ellos la esperanza de un futuro para la Tierra, porque la tratan con cuidado, cultivan la agroecolog\u00eda y viven una democracia popular y participativa. A menudo les repet\u00eda el derecho que se les niega, las famosas tres T: Tierra, Techo y Trabajo. Insisti\u00f3 en que empezaran por donde est\u00e1n: en la regi\u00f3n a la que pertenecen, porque es ah\u00ed donde se puede construir una comunidad sostenible. Con ello legitim\u00f3 todo un movimiento global, el biorregionalismo, como forma de superar la explotaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de unos pocos, con m\u00e1s participaci\u00f3n y justicia social para muchos.<\/p>\n<p>En este contexto escribi\u00f3 dos enc\u00edclicas extraordinarias. Ya hicimos referencia a <em>Laudato si<\/em>: sobre el cuidado de la casa com\u00fan (2015), con una ecolog\u00eda integral que implica al medio ambiente, la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la cultura, la vida cotidiana y la espiritualidad ecol\u00f3gica. En otra enc\u00edclica, <em>Fratelli tutti<\/em> (2020), ante la degradaci\u00f3n generalizada de los ecosistemas, lanza una severa advertencia: \u201cEstamos en el mismo barco; o nos salvamos todos o no se salva nadie\u201d (n. 34). Con estos textos, el Papa se sit\u00faa a la vanguardia de la discusi\u00f3n ecol\u00f3gica mundial que va m\u00e1s all\u00e1 de la simple ecolog\u00eda verde y de otras formas de producci\u00f3n sin cuestionar nunca el sistema capitalista que, por su l\u00f3gica, crea acumulaci\u00f3n de un lado a costa de la explotaci\u00f3n del otro, de las grandes mayor\u00edas.<\/p>\n<p>Francisco procede de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n de vertiente argentina, que hace hincapi\u00e9 en la opresi\u00f3n del pueblo y el silenciamiento de la cultura popular. Fue disc\u00edpulo del te\u00f3logo de la liberaci\u00f3n Juan Carlos Scannone, a quien cit\u00f3 en una nota a pie de p\u00e1gina de <em>Laudato si<\/em>. Como estudiante e inspirado por esta teolog\u00eda, se hizo una promesa: visitar cada semana por su cuenta los barrios marginales (villas miseria se las llamaba entonces). Entraba en las casas, conoc\u00eda los problemas de los pobres y despertaba la esperanza en todos. Durante a\u00f1os polemiz\u00f3 con el gobierno al que acusaba de hacer del asistencialismo y el paternalismo pol\u00edticas de Estado. Se quejaba de que as\u00ed nunca se sacar\u00eda a los pobres de la dependencia. Lo que necesitamos es justicia social, la ra\u00edz de la liberaci\u00f3n real de los pobres. En solidaridad con los pobres, viv\u00eda en un peque\u00f1o piso, cocinaba su propia comida y recog\u00eda su peri\u00f3dico. Se neg\u00f3 a vivir en un palacio o a utilizar un coche especial.<\/p>\n<p>Esta inspiraci\u00f3n liberadora ilumin\u00f3 el modelo de Iglesia que se propuso construir. No una Iglesia cerrada como un castillo, imagin\u00e1ndola rodeada de enemigos por todas partes, procedentes de la modernidad, con sus conquistas y libertades. Frente a esa Iglesia cerrada, propuso una Iglesia que sale al encuentro de las necesidades existenciales, una Iglesia como un hospital de campa\u00f1a que aloja a todos los heridos, sin preguntarles su orientaci\u00f3n sexual, religi\u00f3n o ideolog\u00eda: basta con que sean seres humanos necesitados.<\/p>\n<p>El papa Francisco no se presenta como un doctor de la fe, sino como un pastor que acompa\u00f1a a los fieles. A los pastores les pide que huelan a oveja, por su cercan\u00eda y compromiso con los fieles, y que ejerzan la pastoral de la ternura y el amor.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 ning\u00fan Papa en la historia de la Iglesia haya mostrado tanto coraje como \u00e9l al criticar el actual sistema que mata y produce dos feroces injusticias: la ecol\u00f3gica, que devasta los ecosistemas, y la social, que explota a la humanidad hasta la sangre. Nunca en la historia se ha acumulado tanta riqueza en pocas manos. Ocho personas poseen individualmente m\u00e1s riqueza que 4.700 millones de personas. Es un crimen que clama al cielo, ofende al Creador y sacrifica a sus hijos e hijas.<\/p>\n<p>Como pastor m\u00e1s que m\u00e9dico, su mensaje se basa especialmente en el Jes\u00fas hist\u00f3rico, amigo de los pobres, los enfermos, los marginados y los oprimidos. Fue asesinado en la cruz por un doble proceso: uno religioso (ofensas a la religi\u00f3n de la \u00e9poca y su pretensi\u00f3n de ser el Hijo de Dios) y otro pol\u00edtico, por las fuerzas romanas de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No hizo demasiado hincapi\u00e9 en doctrinas, dogmas y ritos, que siempre hab\u00eda respetado, porque reconoc\u00eda que esas cosas no llegan al coraz\u00f3n humano. Para lograrlo, en cambio, se necesita amor, ternura y misericordia. Una de las frases m\u00e1s importantes de su ense\u00f1anza es que Cristo vino a ense\u00f1arnos a vivir: amor incondicional, solidaridad, compasi\u00f3n y perd\u00f3n, valores que conforman el proyecto del Padre, que est\u00e1 en el coraz\u00f3n del anuncio de Jes\u00fas, el Reino de Dios. Prefiri\u00f3 un ateo sensible a la justicia social que un feligr\u00e9s sin ojos para el pr\u00f3jimo que sufre.<\/p>\n<p>Un tema recurrente en su predicaci\u00f3n fue la misericordia. Para \u00e9l, la misericordia es esencial. Dios no puede perder a ning\u00fan hijo o hija que ha creado en el amor. La misericordia supera a la justicia y nadie puede imponer l\u00edmites a la misericordia divina. Los predicadores advirtieron de lo que se ha hecho durante siglos: predicar el miedo e infundir temor al infierno. Todos, por malos que hayan sido, est\u00e1n bajo el arco iris de la gracia y la misericordia divinas.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, no todo vale en este mundo. Pero los que han vivido sacrificando otras vidas y preocup\u00e1ndose poco o incluso negando a Dios, pasar\u00e1n por la cl\u00ednica curativa de la gracia, donde reconocer\u00e1n su maldad y aprender\u00e1n lo que es el amor, el perd\u00f3n y la misericordia. S\u00f3lo entonces la cl\u00ednica de Dios, que no es la antesala del infierno sino la del cielo, se abrir\u00e1 para que tambi\u00e9n ellos puedan participar de las promesas del Padre.<\/p>\n<p>Con su llamado en favor de los empobrecidos, con su valiente cr\u00edtica al sistema actual que produce muerte y amenaza las bases ecol\u00f3gicas que sustentan la vida, con su apasionado amor y cuidado por la naturaleza y nuestra casa com\u00fan, con sus incansables esfuerzos por mediar en las guerras en aras de la paz, se present\u00f3 como un gran profeta que anunciaba y denunciaba, pero siempre con la esperanza de que podemos construir un mundo diferente y mejor. As\u00ed se posicion\u00f3 como un l\u00edder religioso y pol\u00edtico respetado y admirado por todos.<\/p>\n<p>Inolvidable es la imagen del Papa caminando solo bajo la fina lluvia en la Plaza de San Pedro hacia la capilla, donde rez\u00f3 para que Dios libre a la humanidad del coronavirus y muestre misericordia con los m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>Francisco honra a la humanidad y ser\u00e1 recordado como una persona santa, amable, solidaria y extremadamente humana. Gracias a figuras como la suya, Dios a\u00fan se apiada de nuestra maldad e insensatez y nos mantiene con vida en este peque\u00f1o y hermoso planeta.<\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n de Alejandro Fr\u00e8re<\/em><\/p>\n<p><em>*Leonardo Boff es sacerdote, fil\u00f3sofo y ecologista brasile\u00f1o, miembro fundador de la Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n. Escribi\u00f3 \u00abFrancisco de As\u00eds y Francisco de Roma: una nueva primavera en la Iglesia\u00bb, R\u00edo de Janeiro, 2015 (para comprarlo, escribir a: contato@leonardoboff.eco.br) y La bondad amorosa del Dios-Abba Jes\u00fas de Nazaret, Vozes, 2025.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo punto de vista es la mirada desde un punto, dije una vez. Mi punto de vista sobre el papa Francisco es el latinoamericano. 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