{"id":17810,"date":"2026-05-01T18:22:00","date_gmt":"2026-05-01T21:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17810"},"modified":"2026-05-25T18:34:12","modified_gmt":"2026-05-25T21:34:12","slug":"lair-du-temps","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17810","title":{"rendered":"L&#8217;air du temps"},"content":{"rendered":"<p>Nuestro tiempo se caracteriza por una crisis global, que contiene la crisis de cambio de \u00e9poca de la civilizaci\u00f3n euroamericana, en el contexto de otras civilizaciones que no se encuentran en crisis.<\/p>\n<p>Muchos hablan de crisis de la democracia republicana, pero otros matizan la idea como crisis de sentido de las izquierdas euroamericanas, que dominaron el imaginario colectivo desde 1968 (salvo el interregno Reagan-Thatcher-Wojtyla)<\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Estado presente en las s\u00e1banas<\/strong><\/h2>\n<p>La pol\u00edtica que ha ido creciendo en la civilizaci\u00f3n euroamericana, a partir de \u201cla izquierda\u201d cultural \u2013con su estrategia de crear \u201c<em>nuevas minor\u00edas revolucionarias\u201d <\/em>y agenda de lo<\/p>\n<p><em>\u201cpol\u00edticamente correcto\u201d<\/em> \u2013<em>, <\/em>incluye el crecimiento de los impuestos, regulaciones que implican la reducci\u00f3n de la esfera de lo privado y la expansi\u00f3n de lo estatal, a\u00fan en las s\u00e1banas y m\u00e1s all\u00e1 del orden p\u00fablico, la prevenci\u00f3n y castigo del perjuicio a los terceros.<\/p>\n<p>Las fuerzas de centro que consintieron esta estrategia adulando a las \u201c<em>nuevas minor\u00edas<\/em>\u201d y asoci\u00e1ndose a su agenda, <em>crearon desigualdades de derechos <\/em>costosos para las mayor\u00edas (subsidios, planes, y cupos), y no atendieron los riesgos del avance paralelo del lenguaje de la<em> \u201ccancelaci\u00f3n<\/em>\u201d. Una dictadura del lenguaje comparable al control puritano en las aldeas del Mar del Norte, que llegaron a poner impuestos a las cortinas de las casas para que la vida privada sea de dominio p\u00fablico.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de una ideolog\u00eda del <em>gender<\/em>, se lleg\u00f3 a que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los pa\u00edses pobres a la introducci\u00f3n de leyes<em><sup>2<\/sup><\/em><em> <\/em>identificadas con esa agenda y no con la erradicaci\u00f3n del hambre y la miseria.<\/p>\n<p>Agradar m\u00e1s y m\u00e1s a las nuevas izquierdas era entonces \u201cel aire del tiempo\u201d y parec\u00eda una posibilidad sin l\u00edmites, pero no s\u00f3lo hay una est\u00e9tica del poder; tambi\u00e9n existe una asc\u00e9tica del poder, por la que no todo poder \u201cposible\u201d puede ser ejercido. Es decir, que el ejercicio del poder cuando deja de ser considerado razonable, o se percibe que interfiere sin limitaciones, tiende a disipar el propio poder.<\/p>\n<p>Con estas nuevas desigualdades los dem\u00f3cratas norteamericanos, los cristiano- dem\u00f3cratas alemanes (CDU), los populares espa\u00f1oles y el PRO argentino se alejaron de los electorados igualitarios.<\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un giro inesperado<\/strong><\/h2>\n<p>En 1965, el mensaje final del Concilio Vaticano II (<em>Gaudium et spes<\/em>) impulsaba una agenda de igualdad: <em>La mujer, all\u00ed donde todav\u00eda no lo ha logrado, reclama la igualdad de derecho y de hecho con el hombre <\/em>(9). <em>En verdad, es lamentable que los derechos fundamentales de la persona no est\u00e9n todav\u00eda protegidos en la forma debida por todas partes. Es lo que sucede cuando se niega a la mujer el derecho de escoger libremente esposo y de abrazar el estado de vida que prefiera o se le impide tener acceso a una educaci\u00f3n y a una cultura iguales a las que se conceden al hombre <\/em>(29). <em>El reconocimiento obligatorio de la igual dignidad personal del hombre y de la mujer <\/em>(49). <em>La leg\u00edtima promoci\u00f3n social de la mujer (52). Las mujeres ya act\u00faan en casi todos los campos de la vida, pero es conveniente que puedan asumir con plenitud su papel seg\u00fan su propia naturaleza. Todos deben contribuir a que se reconozca y promueva la propia y necesaria participaci\u00f3n de la mujer <\/em>(60).<\/p>\n<p>Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, en la academia, nos preocupaba el <em>techo de cristal <\/em>que padec\u00eda la mujer en la empresa; no pod\u00eda haber en lo privado (empresa) menores derechos a la intimidad que en lo p\u00fablico (estatal).<\/p>\n<p>Por mi parte, trabajaba en un caso de ense\u00f1anza \u2013para escuelas de negocios\u2013 sobre el respeto de la intimidad de los trabajadores enfermos de SIDA, a partir de la idea de que ciertas \u00e1reas de la vida de la persona son privadas; no pueden ser renunciadas y ning\u00fan empleador deber\u00eda invadirlas bajo ning\u00fan pretexto<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>En ese momento (1995) los organismos internacionales comenzaron a sostener, inadvertidamente, <em>la adopci\u00f3n del enfoque de g\u00e9nero, de modo que se reconoci\u00f3 que toda la estructura de la sociedad y todas las relaciones entre los hombres y las mujeres en el interior de esa estructura ten\u00edan que ser reevaluadas<\/em><em><sup>4<\/sup><\/em> por una ideolog\u00eda para la cual lo privado no exist\u00eda, y se confund\u00eda con lo p\u00fablico.<\/p>\n<p>En una suerte de s\u00edndrome de Estocolmo, luego de las cat\u00e1strofes humanas de los totalitarismos y ya ca\u00eddo el Muro de Berl\u00edn, no estaba en el horizonte que el poder pol\u00edtico pudiera arrogarse la intervenci\u00f3n en el \u00e1rea de la intimidad de las personas, con categor\u00edas humanas de acuerdo a su origen \u00e9tnico o al ejercicio de su sexualidad.<\/p>\n<p>Dicho en t\u00e9rminos del papa Francisco: <em>Otro desaf\u00edo surge de diversas formas de una ideolog\u00eda, gen\u00e9ricamente llamada gender, que \u201cniega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vac\u00eda el fundamento antropol\u00f3gico de la familia. Esta ideolog\u00eda lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biol\u00f3gica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opci\u00f3n individualista, que tambi\u00e9n cambia con el tiempo\u201d<\/em><em><sup>5<\/sup><\/em><em>. Es inquietante que algunas ideolog\u00edas de este tipo, que pretenden responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles, procuren imponerse como un pensamiento \u00fanico que determine incluso la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os. No hay que ignorar que \u201cel sexo biol\u00f3gico (sex) y el papel sociocultural del sexo (gender), se pueden distinguir pero no separar\u201d<\/em><em><sup>6<\/sup><\/em><em> Una cosa es comprender la fragilidad humana o la complejidad de la vida, y otra cosa es aceptar ideolog\u00edas que pretenden partir en dos los aspectos inseparables de la realidad.<\/em><em><sup>7<\/sup><\/em><\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El \u00e1rea de intimidad<\/strong><\/h2>\n<p>Hay movimientos del hombre: los sentimientos, las pasiones h\u00e1bitos y costumbres, relaciones familiares, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, las creencias religiosas, la salud mental y f\u00edsica, la integridad corporal, la imagen \u2013y todo lo que de ello se re\u00fane en la sexualidad\u2013, que permanecen en el \u201cespacio\u201d de interioridad, el \u00e1rea privada, en la cual se fundan las acciones que est\u00e1n reservadas al propio individuo. Aunque a veces pueden ser conocidos por terceros, no se sustraen por ello del \u00e1mbito de la privacidad de la persona, en tanto no alteren el orden p\u00fablico o da\u00f1en a otros.<\/p>\n<p>Salvo que pasemos al terreno del \u201c<em>crimen mental<\/em>\u201d de George Orwell (Erik Blair) en su libro <em>1984<\/em> (1948), el Estado no puede legislar sobre los actos internos porque su potestad legislativa tiende exclusivamente a la paz y honestidad exterior de los miembros de la comunidad, con las que no se vinculan las acciones que se consuman en el interior humano y el \u00e1rea de las relaciones privadas de las personas, se perciban como se perciban.<\/p>\n<p>En nuestro orden p\u00fablico originario, la Constituci\u00f3n de la Naci\u00f3n Argentina establece un \u00e1rea de intimidad donde la libertad originaria, inofensiva o neutra para terceros quede inmunizada m\u00e1s que la libertad de prensa, literalmente \u00ab<em>reservada a Dios<\/em>\u00bb y sustra\u00edda a toda interferencia arbitraria de cualquiera de los poderes del Estado (es el principio de reserva del art\u00edculo 19, el m\u00e1s estable en la historia de nuestros desarrollos constitucionales). El poder debe detenerse ante la \u00f3rbita de la libertad personal, por libertad de intimidad. \u00c9sta se vincula con la libertad de conciencia, e implica la no discriminaci\u00f3n por razones de ideolog\u00edas, religiosas, \u00e9tnicas o sexuales. Es decir, que se vincula con el <strong>derecho a la igualdad <\/strong>frente a los particulares y frente al Estado, previsto en la Constituci\u00f3n en el art\u00edculo 16.<\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>De la no discriminaci\u00f3n a la valoraci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>El \u201c<em>aire del tiempo<\/em>\u201d es m\u00e1s emocional y menos intelectual, menos cient\u00edfico y m\u00e1s tecnol\u00f3gico, m\u00e1s individualista y menos socialista, menos material y m\u00e1s espiritual (aunque consumista). Toda ideolog\u00eda entra en crisis, y las izquierdas ideol\u00f3gicas son desplazadas por otras fuerzas que s\u00f3lo tienen en com\u00fan el haber sido rechazadas por la izquierda<sup>8<\/sup>. Pero la lamentable ideologizaci\u00f3n impulsada desde el Estado por el anterior <em>r\u00e9gimen <\/em>\u2013con su estrategia de crear<\/p>\n<p>\u201c<em>nuevas minor\u00edas revolucionarias\u201d <\/em>y su agenda \u201c<em>pol\u00edticamente correcta<\/em>\u201d \u2013, que privatiz\u00f3 lo p\u00fablico (peculado) y publicit\u00f3 lo privado (ideolog\u00eda de <em>gender<\/em>), deber\u00eda ser enfrentada con un aut\u00e9ntico discernimiento de lo p\u00fablico y lo privado, y no con una renovada invasi\u00f3n sobre la privacidad, ahora en nombre de la agenda de una libertad \u201c<em>pol\u00edticamente correct\u00edsima\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda de <em>gender<\/em> usa el car\u00e1cter performativo (habitualidad evidente) de todo lo humano para convencer de que se puede cancelar la realidad biol\u00f3gica. Al hacerlo destrata la necesidad de los v\u00ednculos de ternura del ser humano y su opci\u00f3n hist\u00f3rico cultural desde antes del <em>sapiens<\/em> por el sedentarismo en las relaciones.<\/p>\n<p>Toda ideolog\u00eda genera una segunda realidad (no real) que limita la visi\u00f3n de parte de la realidad. Lo real es siempre la persona concreta (se perciba como se perciba), a la cual las comunidades deben acoger como don, como ha sido creada<sup>9<\/sup>, desde lo f\u00edsico, pero antes desde el lenguaje y el coraz\u00f3n, descubriendo y sirvi\u00e9ndole para descubrir su don en la comunidad.<\/p>\n<p>Aquel s\u00e1bado perdido en el Art Institute Chicago, luego de una semana de trabajo duro, observaba las obras y la cantidad de personas solas recorriendo la muestra, las pocas parejas; ninguna familia. Pens\u00e9 entonces, en el don de amistad, la b\u00fasqueda del bien del otro, la reciprocidad, la intimidad, la ternura, la estabilidad, y una semejanza entre los amigos que se va construyendo con la vida compartida de los unos y los otros<sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p><em>Roberto Est\u00e9vez es Profesor titular ordinario de Filosof\u00eda pol\u00edtica en la UCA y presidente de la Asociaci\u00f3n Santo Domingo, en Tandil<br \/><\/em><\/p>\n<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Publicado originalmente en la revista <em>Empresa<\/em>, de ACDE.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Cf. Francisco, <em>Amoris Laetitia<\/em>, 19 de marzo de 2016, nro. 251.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> En 1992 publiqu\u00e9 un art\u00edculo titulado <em>Privacy<\/em>, cuya preocupaci\u00f3n era que los \u201c<em>derechos civiles establecidos en la Constituci\u00f3n Nacional, de libre expresi\u00f3n de sus ideas, de disenso, de igualdad, libertad en sus acciones privadas y del debido proceso judicial<\/em>\u201d no eran \u201c<em>tan claramente reconocido en el \u00e1mbito laboral, donde los hombres se ven frecuentemente expuestos a la generosidad o no del jefe o ejecutivo de turno<\/em>\u201d (Nota T\u00e9cnica, del Dr. Roberto M. Est\u00e9vez, realizada con la colaboraci\u00f3n de la Lic. Virginia Latorre de Donovan (12-1992). Publicado en Revista de Antiguos del IAE, 1992. Reproducido en Comportamiento Humano y Valores, Editorial UNSTA, 3ra, 2007).<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> Divisi\u00f3n de la ONU para la Mujer, en su examen de las cuatro Conferencias Mundiales sobre la Mujer, 1995<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/synod\/documents\/rc_synod_doc_20151026_relazione-finale-xiv-assemblea_sp.html\"><em>Relaci\u00f3n final<\/em><\/a><em> del S\u00ednodo de Obispos <\/em>2015, 28.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/synod\/documents\/rc_synod_doc_20151026_relazione-finale-xiv-assemblea_sp.html\"><em>Relaci\u00f3n final<\/em><\/a><em> del S\u00ednodo de Obispos <\/em>2015, 58.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Cf. Francisco, <em>Amoris Laetitia<\/em>, 19 de marzo de 2016, nro. 56<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> <em>Salon des Refus\u00e9s<\/em>, revista de ACDE, el 28 de enero de 2025: <a href=\"https:\/\/empresa.org.ar\/2025\/salon-des-refuses\/\">https:\/\/empresa.org.ar\/2025\/salon-des-refuses\/<\/a><\/p>\n<p><sup>9<\/sup> Cf. Francisco, <em>Amoris Laetitia<\/em>, 19 de marzo de 2016, nro. 123<sup>10<\/sup><em>De colectivos y peatones &#8211; La persona y la atracci\u00f3n hacia el mismo sexo<\/em>, Publicado en la revista <em>Criterio<\/em> Nro 2474, marzo 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestro tiempo se caracteriza por una crisis global, que contiene la crisis de cambio de \u00e9poca de la civilizaci\u00f3n euroamericana, en el contexto de otras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1456],"tags":[75,384,355,3147,1378],"class_list":["post-17810","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia","tag-crisis","tag-estado","tag-filosofia","tag-gender","tag-ideologia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4Dg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17810"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17810\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17812,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17810\/revisions\/17812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}