{"id":17813,"date":"2026-05-01T18:35:27","date_gmt":"2026-05-01T21:35:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17813"},"modified":"2026-05-25T18:38:36","modified_gmt":"2026-05-25T21:38:36","slug":"76-festival-de-cine-de-berlin-el-adn-de-la-epoca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17813","title":{"rendered":"76\u00b0 Festival de cine de Berl\u00edn. El ADN de la \u00e9poca"},"content":{"rendered":"<p>Acreditada como periodista por Criterio<em>,<\/em> aterric\u00e9 en el Festival de cine de Berl\u00edn en 1986. Lo hab\u00eda hecho tambi\u00e9n el a\u00f1o anterior gracias a la invitaci\u00f3n del cineasta Manuel Ant\u00edn, entonces director del Instituto de Cine, participando de la delegaci\u00f3n argentina que acompa\u00f1aba a un film nacional en competencia. He vuelto al festival todos los a\u00f1os, salvo dos o tres excepciones, y mi vida profesional hubiera sido otra sin la inmensa contribuci\u00f3n de la Berlinale a mi apreciaci\u00f3n del cine, un fen\u00f3meno donde se entrelazan el arte, el negocio y la tecnolog\u00eda. Este a\u00f1o he repetido la experiencia, del 12 al 22 de febrero pasado, y puedo confirmar que, al igual que Cannes y Venecia, este Festival permite no s\u00f3lo aquilatar el valor de nuevas producciones, sino tambi\u00e9n comprobar, en la astuta observaci\u00f3n del cr\u00edtico norteamericano Manny Farber, c\u00f3mo las pel\u00edculas transmiten el ADN de la \u00e9poca.&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de que un film resulte de la colaboraci\u00f3n entre director, guionista y equipo t\u00e9cnico, es una obra que refleja su aqu\u00ed y ahora. De all\u00ed que integral a la labor del cr\u00edtico es \u201cdesentra\u00f1ar\u201d, en su sentido etimol\u00f3gico, lo que el film revela de su circunstancia. Con el paso del tiempo \u2013sobre todo en los buenos largometrajes \u2013 devienen piezas arqueol\u00f3gicas, con riquezas por excavar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Un buen ejemplo este a\u00f1o fue la estupenda muestra retrospectiva \u201cLost in the 90s\u201d, que abord\u00f3 el <em>zeitgeist<\/em> de una d\u00e9cada de fenomenales cambios pol\u00edticos y experimentaci\u00f3n art\u00edstica. Se gener\u00f3 un di\u00e1logo estimulante entre los largometrajes y cortos marcadas por el colapso del comunismo (<em>Alemania A\u00f1o 90 Nueve Cero<\/em>, 1990, Jean-Luc Godard; <em>Gorilla Bathes at Noon<\/em>, 1993, Dusan Makavejev), las producciones del nuevo Hollywood y los autores europeos emergentes. Cine y autores que en su momento program\u00f3 el Festival y que impresionaron profundamente a esta cronista: Krzysztof Kieslowski, Werner Herzog, Tom Tyker (<em>Run Lola Run<\/em>), documentales sobre la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, Spike Lee, John Singleton y Richard Linklater. Ser\u00eda valioso organizar una retrospectiva similar en Buenos Aires, incluyendo films nacionales y latinoamericanos para delinear los contornos pol\u00edticos de una \u00e9poca de transici\u00f3n en la Argentina.<\/p>\n<p>Esta edici\u00f3n del Festival tuvo una dosis de conmoci\u00f3n pol\u00edtica, como ocurre desde sus comienzos en 1951, durante la Guerra Fr\u00eda, aunque los temas y protagonistas sean otros. En la era de las redes sociales, contenidos virales, cancelaciones y berrinches ideol\u00f3gicos, un periodista alem\u00e1n enojado y activista pro-Hamas pregunt\u00f3 a boca de jarro al Jurado internacional en la conferencia de prensa inaugural por qu\u00e9 no condenaban al Gobierno alem\u00e1n por su apoyo a Israel, y si, como financiador del festival, se les coartaba la libertad de expresi\u00f3n. Wim Wenders, presidente del Jurado, contest\u00f3 con calma que los directores no tienen la misma funci\u00f3n que los pol\u00edticos; son su contrapunto, y pueden influenciar las ideas de la gente a trav\u00e9s de la empat\u00eda que generan sus historias, no mediante acciones pol\u00edticas.&nbsp;<\/p>\n<p>Los comentarios de Wenders abordaron el meollo de la cuesti\u00f3n: el Festival siempre ha tenido un costado pol\u00edtico, pero nunca ha sido un instrumento de propaganda estatal. Naci\u00f3 en Berl\u00edn Occidental \u2013literalmente enfrente al Berl\u00edn Oriental sovietizado\u2013 como plataforma para circular ideas, no imponerlas. Hizo conocer a los directores disidentes del bloque sovi\u00e9tico, a los realizadores chinos y \u00faltimamente a los iran\u00edes exilados; todos ellos cultivadores de un cine aleg\u00f3rico para hacer expl\u00edcita la represi\u00f3n de sus gobiernos. La Berlinale siempre ha mostrado que una cosa son los films con tema pol\u00edtico \u2013y hubo muchos este a\u00f1o\u2013 y otro es el marco y la intenci\u00f3n del Festival. El de Berl\u00edn no es un adl\u00e1tere del gobierno de turno.<\/p>\n<p>Las pel\u00edculas premiadas en la Competencia demostraron la sensibilidad del Jurado para destacar largometrajes de contenido humano y s\u00f3lido valor est\u00e9tico. El Oso de Oro al mejor film fue para <em>Yellow Letters<\/em>, y el de Plata Premio Especial del Jurado a <em>Salvation<\/em>, dos pel\u00edculas financiadas en Europa y dirigidas por cineastas turcos que abordan cr\u00edticamente la realidad social, pol\u00edtica y \u2013t\u00e1citamente\u2013 el Islam del Medio Oriente. Ambas invitan a conversar sobre uno de los temas de nuestro tiempo: el conflicto de civilizaciones que pa\u00edses como Alemania, Francia y Gran Breta\u00f1a mantienen en su seno con inmigrantes que no se asimilan.&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>Yellow Letters<\/em> Ilker \u00c7atak vuelve al ambiente claustrof\u00f3bico que describi\u00f3 en <em>Teacher\u2019s Lounge<\/em> (2023) pero esta vez es un Berl\u00edn al que se presenta de manera expl\u00edcita, con un texto inicial sobreimpreso, como Ankara, y luego Hamburgo como Estanbul, con los personajes hablando turco. En esta \u201cdesrealizaci\u00f3n\u201d estalla el conflicto entre un matrimonio de teatro \u2013\u00e9l escritor y profesor universitario, ella actriz\u2013 y el gobierno turco, que los persigue ideol\u00f3gicamente. Ubicada entre la alegor\u00eda y el metacine, la pel\u00edcula utiliza las convenciones del drama de familia y frena el impulso cr\u00edtico social expl\u00edcito, abriendo la historia a una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica: la Turqu\u00eda de Erdogan (al que nunca se menciona) tambi\u00e9n puede ser Hungr\u00eda o Polonia, si se acepta la visi\u00f3n de centro izquierda de la pel\u00edcula.&nbsp;<\/p>\n<p><em>Salvation<\/em> tambi\u00e9n transcurre en Turqu\u00eda, en una zona remota de Anatolia. Es el quinto largometraje del director y guionista Emin Alper, con un doctorado en Historia turca moderna. Su obra ha merecido reconocimiento en festivales y examina las din\u00e1micas sociales y pol\u00edticas de su pa\u00eds, a trav\u00e9s de grupos representativos. En este caso es una comunidad rural en feudo ancestral con un pueblo vecino. La escalada de violencia es predecible, pero lo que la torna fascinante es el mecanismo religioso en la que se desenvuelve, examinando un Islam en acci\u00f3n, donde C\u00e9sar y Dios son cara y cruz de la misma moneda. El centro de gravedad reside en Mesut, un labrador peque\u00f1o propietario, que se siente ungido por Allah para liquidar el feudo. Autoritario, paranoico y vulnerable, la pel\u00edcula adopta su perspectiva, combinando realismo m\u00e1gico y suspenso para difuminar los l\u00edmites entre la realidad y la imaginaci\u00f3n enfermiza. Basada en un hecho real, seg\u00fan coment\u00f3 el director en la conferencia de prensa, la historia y contexto son suficientemente amplios como para considerar <em>Salvation<\/em> (t\u00edtulo ir\u00f3nico, por cierto) una met\u00e1fora del conflicto en Gaza, con la romana cargada a los israel\u00edes. Esta apertura interpretativa \u2013la denuncia va m\u00e1s all\u00e1 del islamismo turco\u2013 es lo que habr\u00e1 facilitado la financiaci\u00f3n del proyecto en Europa.<\/p>\n<p>Miembros de Signis \u2013la organizaci\u00f3n cat\u00f3lica dedicada a la promoci\u00f3n del cine fundada en 2001 como heredera de OCIC\u2013 integraron el Jurado ecum\u00e9nico. Otorgaron su premio al encantador largometraje mexicano <em>Moscas<\/em>. Rodado en blanco y negro, en un barrio sencillo del Distrito Federal, neorrealista por estilo y convicci\u00f3n, la pel\u00edcula se centra en los esfuerzos de un chico de nueve a\u00f1os por ver a su madre internada en un hospital. Es el mundo percibido e interpretado por Cristi\u00e1n (Basti\u00e1n Escobar), alerta, inocente, cuya bondad y persistencia derriten el coraz\u00f3n de una mujer amargada por una tragedia (Teresita S\u00e1nchez). Eimbcke describi\u00f3 en la conferencia de prensa las influencias de Chaplin \u2013<em>The Kid<\/em>\u2013 y Vittorio De Sica \u2013<em>Ladr\u00f3n de bicicletas<\/em>\u2013 en la gestaci\u00f3n de su quinto largometraje, que tuvo lugar durante una larga estad\u00eda en Berl\u00edn. A esta cronista le pareci\u00f3 interesante que el director no mencionara a <em>Los Olvidados<\/em> (1950) de Luis Bu\u00f1uel, que ambienta su visi\u00f3n pesimista de la infancia, tambi\u00e9n en blanco y negro, en la ciudad de M\u00e9xico. <em>Moscas<\/em> rebalsa humanidad, festoneada con un humor enraizado en el sentimentalismo de Chaplin.<\/p>\n<p>En la secci\u00f3n paralela Perspectivas, dedicada a las \u00f3peras primas, se vio <em>Hangar rojo<\/em>, un film chileno coproducido con nuestro pa\u00eds e Italia, dirigido por Juan Pablo Sallato, un productor de cine y televisi\u00f3n del pa\u00eds hermano. Adapt\u00f3 a la pantalla <em>Disparen a la bandada<\/em> (2022), la cr\u00f3nica de Fernando Villagr\u00e1n, un oficial aeron\u00e1utico puesto a cargo de \u201cliquidar\u201d en septiembre de 1973 la primera ola de activistas apresados por el golpe de Pinochet en una base a\u00e9rea en las afueras de Santiago, luego detenido y finalmente exilado pol\u00edtico. Rodado en blanco y negro, con una est\u00e9tica de televisi\u00f3n, c\u00e1mara en mano y predominio de primeros planos, <em>Hangar rojo<\/em> evita el melodrama, el discurso pol\u00edtico partidario y se concentra en el dilema moral del protagonista. Para quienes recuerdan la \u00e9poca, a trav\u00e9s de diarios y la televisi\u00f3n, la pel\u00edcula es un v\u00edvido salto atr\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Para las generaciones j\u00f3venes, <em>Hangar Rojo<\/em> no provee contexto pol\u00edtico al que asirse, aunque emerja claro el conflicto entre el deber, la conciencia y la obediencia debida. Habr\u00e1 sido \u00e9sta la intenci\u00f3n del director y su equipo, \u2013y no el sermoneo ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Berl\u00edn existe m\u00e1s all\u00e1 de un festival absorbente de diez d\u00edas, ma\u00f1ana, tarde y noche. Siempre hay oportunidad de conocer alg\u00fan aspecto nuevo de esta ciudad extraordinaria, aunque sea en pleno invierno, bajo nieve y lluvia como esta vez. Visit\u00e9 el Humboldt Forum, un museo extraordinario inaugurado en 2021, y como el British Museum, dedicado a la historia, arte y cultura del hombre. Resulta enormemente interesante por dos razones: la primera, porque surge de la reorganizaci\u00f3n \/reintegraci\u00f3n de museos desbaratados por la Segunda Guerra Mundial y la partici\u00f3n de Berl\u00edn en dos ciudades durante cuatro d\u00e9cadas. Los museos \u201cduplicados\u201d en los dos Berlines han vuelto a ser uno desde la reunificaci\u00f3n en 1990. La segunda, porque como museos equivalentes, el Humboldt Forum no escapa a la controversia sobre el origen de muchos objetos y obras de arte que llegaron a sus colecciones, ahora reclamados por sus \u201cdue\u00f1os\u201d originales en otros continentes. \u00bfDevolver o no los frisos del Parten\u00f3n, hoy en Gran Breta\u00f1a? \u00bfQu\u00e9 hacer con los bronces de Benin, reclamados a Berl\u00edn por Nigeria?<\/p>\n<p>El Humboldt ocupa el Berlin Palast, antigua residencia real de los Hohenzollern \u2013la dinast\u00eda prusiana que organiz\u00f3 el imperio alem\u00e1n entre 1870 y la Primera Guerra\u2013 en la famosa Avenida Unter den Linden, en la Isla de los Museos, en el centro de la ciudad. Bombardeado durante la \u00faltima guerra, el palacio barroco fue reemplazado por un edificio sin gracia \u2013fea arquitectura sovi\u00e9tica\u2013 donde funcionaba el parlamento t\u00edtere del gobierno comunista. El arquitecto italiano Franco Stella gan\u00f3 el concurso para la reconstrucci\u00f3n del edificio, que integra elementos de los dos per\u00edodos en su fachada y galer\u00edas rectangulares y conc\u00e9ntricas.&nbsp;<\/p>\n<p>La flamante estructura combina dos museos: el Museo Etnol\u00f3gico y el de Arte Asi\u00e1tico, que se originaron en las colecciones de los Hohenzollern. La historia de c\u00f3mo estos gabinetes de curiosidades devinieron dos grandes museos en el siglo XIX tiene que ver con la labor de Alexander Humboldt, sus disc\u00edpulos y seguidores, que llevaron al nacimiento de la etnograf\u00eda y a la adquisici\u00f3n sistem\u00e1tica de objetos representativos de Asia, Am\u00e9rica, Africa y Ocean\u00eda. Las colecciones se formaron con los aportes de viajeros y cient\u00edficos alemanes, as\u00ed como alemanes afincados en esos continentes hasta mediados del siglo XX. La visi\u00f3n integral y totalizadora de la historia de la humanidad que Humboldt desarroll\u00f3 en sus viajes y estudios impuls\u00f3 la organizaci\u00f3n y funcionamiento de museos etnogr\u00e1ficos: no s\u00f3lo diversidad sino tambi\u00e9n cantidad de objetos; no s\u00f3lo exhibici\u00f3n sino tambi\u00e9n estudio, junto con universidades y centros acad\u00e9micos. Quien visite el Humbolt Forum absorber\u00e1 esta visi\u00f3n. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n se fastidie cuando perciba en las descripciones de los objetos una cr\u00edtica simplista al proyecto etnogr\u00e1fico de los alemanes; los textos piden disculpa por ser colonialistas, opresores, violentos, euroc\u00e9ntricos. Son las luces y las sombras de la historia, de las que el museo no zafa.<\/p>\n<p>Para una comprensi\u00f3n cabal del Humboldt Forum, quisiera recomendar un libro imprescindible que aborda su g\u00e9nesis, la historia de la etnograf\u00eda en Alemania y las posiciones encontradas sobre el rol de las naciones europeas en la preservaci\u00f3n del patrimonio de la humanidad: <em>In Humboldt\u2019s Shadow. A Tragic History of German Ethnology<\/em>, publicado en 2021 por el historiador norteamericano H. Glenn Penny.&nbsp; Versi\u00f3n original alemana, <em>Im Schatten Humbolts<\/em>, 2019.<\/p>\n<p><em>Mar\u00eda Elena de las Carreras es Profesora de la carrera de Cinematograf\u00eda en la Universidad de California<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acreditada como periodista por Criterio, aterric\u00e9 en el Festival de cine de Berl\u00edn en 1986. Lo hab\u00eda hecho tambi\u00e9n el a\u00f1o anterior gracias a la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[130,32,1462],"class_list":["post-17813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-berlinale","tag-cine","tag-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4Dj","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17813"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17815,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17813\/revisions\/17815"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}