{"id":17819,"date":"2026-05-01T19:03:27","date_gmt":"2026-05-01T22:03:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17819"},"modified":"2026-05-25T19:12:13","modified_gmt":"2026-05-25T22:12:13","slug":"jorge-novak-profeta-y-apostol-en-tiempos-dificiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17819","title":{"rendered":"Jorge Novak, profeta y ap\u00f3stol en tiempos dif\u00edciles\u00a0"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\"><em>\u201c\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda responder ante la sociedad y ante Dios si, por oportunismo o por indiferencia, me callara ante el peligro de que la injusticia social se transformara de coyuntural en estructural? \u00bfC\u00f3mo la Iglesia, \u00abexperta en humanidad\u00bb, podr\u00eda pasar de largo ante el peligro de que los pobres, adem\u00e1s de soportar la \u00abepidemia de la desocupaci\u00f3n\u00bb (Juan Pablo II, Laborem Exercens, n. 37), vieran cercenadas o limitadas inmoralmente su libertad de defender derechos humanos fundamentales? \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda yo quedar sordo a la voz de Dios que recoge el eco de un clamor creciente que sube de los hogares rebajados en su dignidad por falta de trabajo y reducidos a vivir en la mendicidad, encubierta pero real? Para nosotros, sucesores de los profetas y de los ap\u00f3stoles, sigue en pie la exhortaci\u00f3n divina: \u201cC\u00ed\u00f1ete la cintura, lev\u00e1ntate y diles todo lo que yo te ordene. No te dejes intimidar por ellos, no sea que yo te intimide delante de ellos\u201d (Jerem\u00edas 1,17)\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\">Jorge Novak, Circular 84\/1990<\/p>\n<p>Algunas fechas quedan indeleblemente marcadas en nuestra memoria, aunque no siempre seamos conscientes de modo inmediato de lo que est\u00e1 aconteciendo. Varias generaciones recordaremos siempre el 24 de marzo de 1976 por su fuerte impacto en nuestras vidas y en la de nuestro pueblo. Ninguna batalla cultural podr\u00eda reinterpretar lo sucedido para quitarle su dimensi\u00f3n de verdadera tragedia.<\/p>\n<p>La violencia generalizada de esos d\u00edas y la fr\u00e1gil institucionalidad que gobernaba el pa\u00eds lo hab\u00edan dejado inerme frente a la su interrupci\u00f3n del orden constitucional por parte de las Fuerzas Armadas, la instauraci\u00f3n del terrorismo de Estado y la adopci\u00f3n de una pol\u00edtica econ\u00f3mica de neto corte liberal, cuyas consecuencias se seguir\u00edan sintiendo en los a\u00f1os posteriores, con una ret\u00f3rica que reaparece una y otra vez como una panacea nunca verificada de bienestar, salvo para unos pocos.<\/p>\n<p>A cincuenta a\u00f1os del golpe de 1976, agradezco la posibilidad de referirme a monse\u00f1or Jorge Novak, un obispo comprometido con los desaf\u00edos de su tiempo, que vivi\u00f3 fielmente su ministerio desde 1976 hasta su fallecimiento en 2001. Me resulta imposible evitar sentirme implicado afectivamente en cuanto escribo por haberlo conocido de modo personal y directo, y por reconocerme agradecido a Dios y a la vida por haber transitado buena parte de mi ministerio sacerdotal bajo su gu\u00eda.<\/p>\n<p>El 19 de septiembre de 1976 Jorge Novak, sacerdote religioso verbita, hijo de inmigrantes alemanes del Volga, nacido en 1928 en San Miguel Arc\u00e1ngel, provincia de Buenos Aires, recibe la ordenaci\u00f3n episcopal y ser\u00e1, en adelante, como obispo de Quilmes, una viva expresi\u00f3n de una Iglesia samaritana que asume el dolor de su pueblo y sale a sostener su esperanza.<\/p>\n<p>Con la dictadura militar, junto a la dram\u00e1tica cuesti\u00f3n de los desaparecidos, y como consecuencia de la pol\u00edtica econ\u00f3mica adoptada, se produjeron efectos devastadores en materia de empleo y vivienda a partir del cierre de f\u00e1bricas y el surgimiento de numerosos asentamientos de familias desplazadas y desocupadas, especialmente visibles y numerosos en el Gran Buenos Aires. Junto a otros obispos como Jaime de Nevares y Miguel Esteban Hesayne, Jorge Novak encarnar\u00e1 la lucha por la verdad de lo acontecido durante los a\u00f1os del terrorismo de Estado, sin dejar de sembrar la buena noticia del Evangelio y organizar una Iglesia servidora y testigo de un Dios solidario con los hombres.<\/p>\n<p>Conoc\u00ed a monse\u00f1or Novak en 1982 y recuerdo, de los primeros di\u00e1logos con \u00e9l, su mirada serena y su escucha atenta para responder sin apuro, exhaustivamente, a cada uno de los temas que le propon\u00eda en mi curiosidad juvenil sobre la Iglesia, la realidad social y la vida de la di\u00f3cesis. Fue para mi generaci\u00f3n un aut\u00e9ntico formador, inspirador de un modo de ser Iglesia y de testimoniar a Jesucristo, principalmente entre los m\u00e1s pobres. Profesor de historia de la Iglesia, lejos de quedarse en an\u00e9cdotas y chismes hist\u00f3ricos, como suele suceder con muchos profesores de esa disciplina, sab\u00eda inculcarnos la mirada extendida de los procesos hist\u00f3ricos y, con verdadero prop\u00f3sito pedag\u00f3gico, nos ped\u00eda relacionar lo acontecido con el presente de la Iglesia y de la humanidad.<\/p>\n<p>A fines de 1988, a partir de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal, pude colaborar con su ministerio en distintos servicios y siempre me result\u00f3 de gran consuelo saberme cooperador de un pastor como \u00e9l, capaz de discernir los signos de los tiempos con audacia prof\u00e9tica y caridad apost\u00f3lica. Animador de dos s\u00ednodos \u2013en tiempos en que \u00e9stos no hab\u00edan recuperado la frecuencia de los primeros siglos de la Iglesia ni de los albores de la evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina\u2013 y de numerosos espacios y encuentros de participaci\u00f3n de los fieles en la vida de su Iglesia, monse\u00f1or Novak despleg\u00f3 su acci\u00f3n pastoral en cuatro cauces considerados fundacionales de la di\u00f3cesis de Quilmes: la opci\u00f3n preferencial por los pobres, la misi\u00f3n evangelizadora, la defensa de los derechos humanos y la unidad de los cristianos. No se trataba de prioridades o metas sino de verdaderos torrentes inspiradores de su misi\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>Durante sus a\u00f1os de obispo impuls\u00f3 con decisi\u00f3n la creaci\u00f3n capilar de parroquias esparcidas por todo el territorio diocesano para llevar a la Iglesia en medio de la gente, as\u00ed como la creaci\u00f3n de instancias formativas significativas como el seminario diocesano, la Escuela de Ministerios y los centros de formaci\u00f3n de catequistas, agentes de pastoral b\u00edblica y de pastoral social. Cultiv\u00f3 el di\u00e1logo ecum\u00e9nico al servicio de la unidad de los cristianos, as\u00ed como de la promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de los derechos humanos, que tuvo en el Movimiento Ecum\u00e9nico por los Derechos Humanos (MEDH), del que fue presidente y cofundador, un \u00edcono de la incansable b\u00fasqueda de la verdad sobre las v\u00edctimas de la represi\u00f3n militar.<\/p>\n<p>Ciertamente su ministerio estuvo marcado desde temprano por el dolor de los familiares de los desaparecidos que llegaban a la reci\u00e9n fundada curia de Quilmes para pedir la solidaridad eclesial en esa b\u00fasqueda infructuosa de alguna noticia sobre lo ocurrido a sus seres queridos. Ese dolor forj\u00f3 su coraz\u00f3n de pastor, como \u00e9l mismo dijo reiteradamente. Son muy recordadas sus misas mensuales por los desaparecidos, as\u00ed como sus cartas pastorales, en las cuales iluminaba con una predicaci\u00f3n encarnada y apremiada por el dolor cuanto estaba aconteciendo en la Argentina en materia de derechos humanos. A trav\u00e9s de una activa Comisi\u00f3n de Justicia y Paz diocesana, supo articular apoyos concretos para ubicar a las personas desaparecidas y acompa\u00f1ar las necesidades de sus familias.&nbsp;<\/p>\n<p>Con el regreso de la democracia profundiz\u00f3 su servicio a los derechos humanos, convirti\u00e9ndose en un aut\u00e9ntico referente y pedagogo en esa materia, con un amplio reconocimiento de la sociedad civil. En 1985 asumir\u00eda la c\u00e1tedra de Derechos Humanos en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora; la Universidad Nacional de Quilmes le conferir\u00eda a fines de los a\u00f1os noventa el t\u00edtulo de profesor honoris causa en reconocimiento a su infatigable participaci\u00f3n en materia de derechos humanos.<\/p>\n<p>Su mirada sobre los derechos humanos no se limit\u00f3 s\u00f3lo al drama de los desaparecidos, sino tambi\u00e9n a otros marginados de la vida social, muy especialmente los desocupados y aquellos que, sin vivienda, deb\u00edan vivir en villas y asentamientos. Sol\u00eda decir que hab\u00eda llegado a una di\u00f3cesis obrera y que, con el paso de los a\u00f1os, se hab\u00eda convertido en una di\u00f3cesis de gente sin trabajo, sin horizonte ni posibilidades, a partir del cierre de tantas f\u00e1bricas y empresas, de la mano de la aplicaci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica del Proceso. Frente a cualquier descalificaci\u00f3n del compromiso social de la Iglesia, insist\u00eda en que \u00e9ste se inspiraba en la misi\u00f3n recibida de Dios, que lo urg\u00eda en conciencia a actuar, sin contraponer evangelizaci\u00f3n y promoci\u00f3n social ni negar al pobre su condici\u00f3n de sujeto y protagonista de la vida social.<\/p>\n<p>Imposible no recordar su palabra vibrante a favor de la paz en los tiempos del conflicto con Chile y de la guerra de Malvinas. Lejos de sumarse a discursos desmesurados y belicistas \u2013incluso dentro de la Iglesia\u2013 o de llamarse a silencio, supo entrever y alertar prof\u00e9ticamente sobre las dram\u00e1ticas consecuencias del conflicto.<\/p>\n<p>Su magisterio constante nos forj\u00f3 en la lectura y aplicaci\u00f3n pastoral de los documentos conciliares y pontificios en el episcopado latinoamericano y argentino; su insistencia permanente en la comuni\u00f3n con el Santo Padre y en la colegialidad episcopal nos ayudaba a perseverar en una mirada eclesial capaz de superar tensiones y siempre enamorada de la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>Con el \u201cdiario del lunes\u201d, como solemos decir, y con total desconocimiento de condicionamientos y contextos, se le podr\u00e1n encontrar errores y omisiones, pero nunca corrupci\u00f3n ni complicidades con el mal. La Iglesia y la sociedad en general disponen hoy de criterios pedag\u00f3gicos y herramientas jur\u00eddicas que \u00e9l y sus contempor\u00e1neos no tuvieron para afrontar las diversas crisis e incoherencias de sus propios dirigentes y colaboradores.<\/p>\n<p>Se nos critica a la Iglesia \u2013especialmente a los obispos\u2013, muchas veces con raz\u00f3n, el silencio, la excesiva prudencia o la inacci\u00f3n en tiempos exigentes y dif\u00edciles. En Jorge Novak tenemos una voz que nunca call\u00f3 lo que Dios le ped\u00eda en la oraci\u00f3n, en la realidad y en los signos de los tiempos. Mientras desempe\u00f1o mi servicio de presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, el recuerdo conmovido de este pastor seg\u00fan el coraz\u00f3n de Cristo, profeta y ap\u00f3stol en tiempos dif\u00edciles, me lleva a pedir su intercesi\u00f3n para que quienes hemos sido constituidos pastores del pueblo de Dios, no declinemos la palabra oportuna ni los gestos necesarios cuando est\u00e9n en juego la vida y la dignidad de los hijos de Dios.<\/p>\n<p><em>Marcelo Daniel Colombo es Arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda responder ante la sociedad y ante Dios si, por oportunismo o por indiferencia, me callara ante el peligro de que la injusticia social&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[50,14,3149,835],"class_list":["post-17819","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-dictadura","tag-iglesia","tag-novak","tag-pueblo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4Dp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17819"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17819\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17821,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17819\/revisions\/17821"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}