{"id":17837,"date":"2026-05-01T20:10:00","date_gmt":"2026-05-01T23:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17837"},"modified":"2026-05-25T20:16:37","modified_gmt":"2026-05-25T23:16:37","slug":"el-valor-de-ser-sincero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=17837","title":{"rendered":"El valor de ser sincero"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cSe habla de paz al amigo y por detr\u00e1s se le tiende una celada\u201d\u00a0<\/em><\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Jerem\u00edas 9.7<\/em><\/p>\n<p>En toda en todas las culturas y desde los tiempos m\u00e1s remotos de la historia, la sinceridad ha sido considerada fundamental para la convivencia, como un rasgo natural de una sana condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>La palabra&nbsp;\u201csincero\u201d&nbsp;proviene del lat\u00edn&nbsp;<em>sincerus<\/em>, que significa&nbsp;\u201cpuro\u201d o \u201csin mezcla\u201d y con ella se quiere significar la&nbsp;disposici\u00f3n a decir la&nbsp;verdad, sin ocultas intenciones.<\/p>\n<p>La persona sincera se muestra tal cual es, con claridad y autenticidad en la expresi\u00f3n de lo que piensa o siente. Lo que manifiesta lo considera verdadero y busca construir relaciones aut\u00e9nticas. Posee suficiente autoestima\u00a0y seguridad personal y no necesita fingir para agradar y \u201cquedar bien\u201d. Sabe asumir la\u00a0responsabilidad\u00a0de sus palabras, as\u00ed como aceptar sus errores. Y posee la virtud de generar confianza en su entorno.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>La sinceridad, la honestidad y la franqueza son conceptos con significaciones afines. La honestidad es una actitud moral de actuar con rectitud:\u00a0se basa en buscar lo justo y correcto, en palabras y en acciones. Mientas que la honestidad se refiere a la integridad personal, la sinceridad atiende a la veracidad de la expresi\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, la&nbsp;franqueza&nbsp;es la forma de comunicaci\u00f3n directa y sin filtros ni rodeos, por lo cual muchas veces si el que habla no se pone en la situaci\u00f3n del otro, resulta \u00e1spera o hiriente. La franqueza sin empat\u00eda f\u00e1cilmente destruye v\u00ednculos.&nbsp; La sinceridad, en cambio, busca la verdad pero siempre mantiene la forma adecuada. Pero, manejada adecuadamente, la franqueza tiene su aspecto muy valioso, af\u00edn a la sinceridad: el respeto por la verdad, fundamento de toda relaci\u00f3n aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p>En el lenguaje diario decimos que \u201cser sincero es decir la verdad\u201d.\u00a0 Pero se puede decir la verdad y no ser honesto en la intenci\u00f3n. Por ejemplo, es posible que diga: \u201cLo corrijo para que mejore la calidad de su trabajo\u201d, cuando en realidad el principal motivo es que el otro me resulta antip\u00e1tico.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p> La comunicaci\u00f3n humana supone respeto por los dem\u00e1s. Por eso, en la convivencia cotidiana existen normas sociales\u00a0que orientan qu\u00e9 decir, c\u00f3mo decirlo y en qu\u00e9 momento. No siempre es apropiado expresar la verdad sin considerar el contexto. Los ni\u00f1os suelen ser muy sinceros porque a\u00fan no dominan las normas sociales y\u00a0expresan lo que piensan sin saber que no todo lo que se piensa debe decirse en voz alta. Pero como las palabras pueden herir o agraviar, es propio de personas maduras pensar antes de hablar. Siempre es posible el respeto, la\u00a0prudencia y la forma\u00a0amable.<\/p>\n<p><strong>La sinceridad de coraz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En la sinceridad podemos distinguir dos componentes: lo que la persona dice y la intenci\u00f3n con que lo dice. Y aqu\u00ed entra a jugar un elemento esencial de la comunicaci\u00f3n humana: la seguridad de que la intenci\u00f3n de quien se expresa es la que se supone. Tenemos confianza cuando contamos con signos claros de que la honestidad respalda la conducta del que habla.&nbsp;<\/p>\n<p>En consecuencia, la sinceridad genuina es la sinceridad de coraz\u00f3n, la\u00a0coherencia aut\u00e9ntica entre la motivaci\u00f3n interior y la expresi\u00f3n exterior. No se trata s\u00f3lo de \u201cdecir la verdad\u201d, sino de integrar la intenci\u00f3n y la manifestaci\u00f3n, ser leales m\u00e1s all\u00e1 de las palabras. Ser claro por dentro y sencillo y natural por fuera. Ser honesto consigo mismo y con los dem\u00e1s.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>La sinceridad de coraz\u00f3n es el fundamento de los v\u00ednculos humanos genuinos. Fomenta la confianza y fortalece la sinton\u00eda emocional y el respeto mutuo. La sinceridad genera confianza y, a su vez, cuando hay confianza es f\u00e1cil ser sincero. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>Sin confianza se hace imposible la vida social. Cuando falta, la convivencia se convierte en un torbellino de desencuentros y complicaciones psicol\u00f3gicas insostenible.<\/p>\n<p>En toda nuestra tradici\u00f3n judeocristiana se le da especial importancia al concepto de que \u201cDios valora el coraz\u00f3n sincero y no las apariencias\u201d, la verdad interna sobre los rituales externos. Para poder hablar sinceramente, el coraz\u00f3n debe estar libre de resentimientos y estados emocionales que perturban la paz.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La mentira y el enga\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>En el lenguaje habitual, entendemos por \u00abmentir\u00bb expresar algo opuesto a la verdad o inducir a error. No se trata s\u00f3lo de que lo dicho sea falso, sino que el que habla sea consciente de que su declaraci\u00f3n no coincide con lo que \u00e9l sabe internamente.&nbsp;<\/p>\n<p>La mentira y el enga\u00f1o suelen ser socios:&nbsp;mientras que la mentira es verbal y deliberada, el&nbsp;enga\u00f1o&nbsp;puede no ser verbal, con gestos que tergiversan la informaci\u00f3n para que el otro llegue a una conclusi\u00f3n err\u00f3nea.&nbsp;Por ejemplo, cuando un vendedor de aparatos electr\u00f3nicos le dice a un amigo: \u201cTe lo estoy vendiendo bastante m\u00e1s barato que el precio en el mercado\u201d, mientras la realidad es que \u00e9l sabe que ma\u00f1ana entrar\u00e1 un producto que al actual lo convertir\u00e1 de inmediato en obsoleto.<\/p>\n<p>No deja de ser significativo que, en la alegor\u00eda del Para\u00edso terrenal, el tema central de la primera situaci\u00f3n de la historia humana sea el del enga\u00f1o. La serpiente aparece como el modelo de la seducci\u00f3n perversa. Deseando en apariencia el bien de Ad\u00e1n y Eva, con sutileza va acercando una oferta tentadora casi imposible de desde\u00f1ar: \u201cSer\u00e9is como dioses\u201d.&nbsp;<\/p>\n<p>Las personas que mienten habitualmente tienen en la base de su comportamiento una inseguridad que las lleva a ocultar su forma de ser frente a los otros. A causa de sentimientos encubiertos de timidez, miedo o culpa, sienten que sus&nbsp;habilidades sociales son escasas y no saben c\u00f3mo actuar. No pueden manifestarse en forma libe y directa, pierden sinceridad y naturalidad, coartan la comunicaci\u00f3n de sus pensamientos y restringen su expresividad.&nbsp;<\/p>\n<p>En otros casos, recurren a la mentira por miedo al&nbsp;conflicto. Creen que, no diciendo con claridad c\u00f3mo son las cosas, se evitan los problemas. Pero la experiencia demuestra que as\u00ed se empeoran las situaciones. Los conflictos est\u00e1n para enfrenarlos y superarlos, no para evadirlos. Y est\u00e1 la \u201cconducta del avestruz\u201d, cuando la persona \u201cignora\u201d alguna informaci\u00f3n negativa que le provoca estr\u00e9s. En vez de enfrentarlo, hace como que el problema no existe, esperando que se resuelva solo. Claro que, por eludirlo, el problema no desaparece.<\/p>\n<p>Por otro lado, vale la pena tener en cuenta que, si tomamos conciencia de estos enredos psicol\u00f3gicos, es m\u00e1s f\u00e1cil superarlos. Cuanto m\u00e1s ejercitamos la comunicaci\u00f3n abierta, menos poder tienen las inhibiciones sobre nosotros.&nbsp;<\/p>\n<p>Las personalidades propensas a la mentira como mecanismo sistem\u00e1tico, en la situaci\u00f3n cara a cara nos muestran una sonrisa y por la espalda nos critican. Demasiado centradas en s\u00ed mismas, tienen una tendencia a mostrarse superiores y no reconocen sus errores, sino que hacen responsables a los otros. Adem\u00e1s, no cumplen sus promesas.<\/p>\n<p>Pero el personaje que nos parece m\u00e1s detestable es el que llamamos el \u201cdesentendido\u201d. Cuando una situaci\u00f3n exige esfuerzo o se hace complicada, \u00e9l tiene la habilidad de enterarse siempre tarde.&nbsp; Y si se requiere compromiso, siempre encuentra pretextos para excusarse, desentenderse de la situaci\u00f3n y estar en otra cosa. Aparece en los buenos momentos, pero en los malos desaparece.&nbsp;<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n fundamental es saber que la falta de sinceridad siempre tiene su ra\u00edz en la cobard\u00eda: un disimulado miedo a la verdad. Por eso se considera a la sinceridad, y con acierto, un acto de valent\u00eda que fortalece la confianza.<\/p>\n<p><strong>El mentirse a s\u00ed mismo<\/strong>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las cuestiones m\u00e1s desconcertantes de la condici\u00f3n humana es tener la capacidad de mentirse a uno mismo. El autoenga\u00f1o es una de las grandes trampas de la mente. Se trata de un\u00a0mecanismo de defensa mediante el cual nos convencemos de una creencia falsa, para evitar enfrentar una realidad que nos resulta inc\u00f3moda.\u00a0Habitualmente se utiliza el autoenga\u00f1o para mantener ilusiones, evitar frustraciones o preservar la autoimagen.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>Aunque nos puede ofrecer cierto falso alivio temporario, es un recurso que distorsiona la percepci\u00f3n de la realidad e impide el crecimiento personal.<\/p>\n<p>A diferencia de la mentira, en el autoenga\u00f1o no hay un pleno darse cuenta. Con \u00e9l, se trata de eludir el enfrentamiento de alguna responsabilidad, culpa o miedo.&nbsp;Por ejemplo: restar importancia a un fracaso matrimonial. O atender s\u00f3lo a la informaci\u00f3n que favorece nuestro criterio equivocado. O tratar de justificar nuestro punto de vista con razonamientos rebuscados, aunque haya evidencia en contra. O ignorar la importancia de un diagn\u00f3stico m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Aunque a veces se requiere coraje para enfrentar la verdad, superar el mentirse a s\u00ed mismo aumenta el autoconocimiento, capacita para poder cuestionar las propias verdades y aceptar la realidad tal como es.<\/p>\n<p>A causa de su sutileza, el enga\u00f1arse a s\u00ed mismo es sumamente frecuente y se infiltra de continuo en nuestra vida diaria. Por eso, no es de extra\u00f1ar que todo el trabajo de la terapia psicoanal\u00edtica consista en tomar conciencia, en darnos cuenta de nuestros autoenga\u00f1os inconscientes.<\/p>\n<p><strong>La desconfianza nuestra de cada d\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>En los v\u00ednculos interpersonales de la vida cotidiana se ha perdido el aprecio por la sinceridad.&nbsp;<\/p>\n<p>En una personalidad con un car\u00e1cter normal, sinceridad, sencillez y naturalidad suelen ir juntas. Pero su hallazgo hoy se ha hecho muy poco frecuente. El que lo encuentre, dio con una perla preciosa. Porque en la vida diaria, el respeto por la verdad ya no existe.<\/p>\n<p>No hablamos de \u201cla Verdad\u201d como un concepto abstracto propio de te\u00f3ricos o idealistas, que se declara con altisonancia y goza de muy poco inter\u00e9s en la vida de todos los d\u00edas. Hablamos de realismo y objetividad, de la simple verdad de ver las cosas como son.<\/p>\n<p>Predomina la desconfianza, la distancia afectiva y la despreocupaci\u00f3n por los otros. Cada uno est\u00e1 en lo suyo, en el individualismo de una vida opaca. Por el encierro del aislamiento emocional, la existencia ha perdido brillo y vivacidad.&nbsp; Y aumenta el mentirse a s\u00ed mismo.&nbsp;<\/p>\n<p>Los horrores de los conflictos b\u00e9licos que estamos viviendo han incrementado al m\u00e1ximo la inseguridad. Cientos de millones de personas est\u00e1n sometidas al peligro de que sus existencias dependan de la decisi\u00f3n de una persona. Por lo tanto, en una situaci\u00f3n como la actual, es l\u00f3gico que la confianza entre los hombres se derrumbe. En este clima deshumanizado se hace muy dif\u00edcil dar por supuesto que el otro sea sincero y confiable.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSe habla de paz al amigo y por detr\u00e1s se le tiende una celada\u201d\u00a0 Jerem\u00edas 9.7 En toda en todas las culturas y desde los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[399,100,3155,758,3156],"class_list":["post-17837","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-convivencia","tag-psicologia","tag-sinceridad","tag-sociedad","tag-valor"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4DH","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17837"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17837\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17841,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17837\/revisions\/17841"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}