{"id":3232,"date":"2005-09-11T12:08:34","date_gmt":"2005-09-11T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/teologia-en-la-encrucijada-del-genero\/"},"modified":"2005-09-11T12:08:34","modified_gmt":"2005-09-11T12:08:34","slug":"teologia-en-la-encrucijada-del-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3232","title":{"rendered":"Teolog\u00eda en la encrucijada del g\u00e9nero"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La dignidad humana de las mujeres es una realidad que preocupa a las iglesias cristianas; se habla incluso de un desaf\u00edo que pone a prueba la credibilidad del cristianismo y de las religiones. En este contexto, el aporte <i>de<\/i> y el desaf\u00edo <i>a <\/i>la teolog\u00eda se evidencia indiscutible en cuanto que ella podr\u00eda constituir una mediaci\u00f3n valiosa al servicio de la comprensi\u00f3n de la realidad y una orientaci\u00f3n oportuna para alentar los cambios personales y estructurales que se requieren para una vida m\u00e1s justa y evang\u00e9lica. Al mismo tiempo, cuando la teolog\u00eda trata de pensar nuevas experiencias y dimensiones sociales, necesita escuchar las voces de las otras disciplinas humanas y sociales para enriquecer su modo propio de conocimiento. Por otra parte, las relaciones entre teolog\u00eda, antropolog\u00eda y g\u00e9nero ofrecen un motivo de creciente discernimiento y reflexi\u00f3n en nuestro \u00e1mbito, si se tienen en cuenta las transformaciones sociales y culturales del presente. En este marco, esta presentaci\u00f3n quiere plantear una aproximaci\u00f3n de la teolog\u00eda al g\u00e9nero y destacar la <i>desigualdad de g\u00e9nero <\/i><\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">1<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> como una realidad interpelante para la visi\u00f3n cristiana. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Sobre el concepto de g\u00e9nero no hay una \u00fanica visi\u00f3n y tampoco se trata de una conceptualizaci\u00f3n simple. A diferencia de las categor\u00edas de <i>clase social <\/i>o <i>etnia<\/i>, que han sido instrumentos anal\u00edticos desde hace mucho tiempo, la categor\u00eda <i>g\u00e9nero <\/i>es una herramienta de reciente creaci\u00f3n y su uso no est\u00e1 generalizado. Actualmente, las teorizaciones al respecto han rebasado el marco feminista inicial y se han extendido entre los cient\u00edficos sociales \u0096especialmente del \u00e1mbito anglosaj\u00f3n, lo cual da mayor precisi\u00f3n al t\u00e9rmino\u0096. Con todo, es importante dejar en claro que el <i>g\u00e9nero <\/i>es una categor\u00eda anal\u00edtica central de la teor\u00eda feminista <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">2<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> y, por lo tanto, no puede separarse de sus objetivos si se quiere entender el sentido principal de su incorporaci\u00f3n. Como se\u00f1ala Lamas, \u0093la comprensi\u00f3n del concepto de <i>g\u00e9nero <\/i>se ha vuelto imprescindible, no s\u00f3lo porque se propone explorar uno de los problemas intelectuales y humanos m\u00e1s intrigantes \u0096<i>\u00bfcu\u00e1l es la verdadera diferencia entre los cuerpos sexuados y los seres socialmente construidos?\u0096<\/i>, sino tambi\u00e9n porque est\u00e1 en el centro de uno de los debates pol\u00edticos m\u00e1s trascendentes: el del papel de las mujeres en la sociedad\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">3<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En efecto, el g\u00e9nero resulta muy \u00fatil para la apasionante tarea que se propone la antropolog\u00eda en orden a desentra\u00f1ar los significados de la cultura en la que vivimos, aunque actualmente este instrumental se utiliza m\u00e1s productivamente en la teor\u00eda pol\u00edtica y en la filosof\u00eda. Por otra parte, emplear la categor\u00eda de g\u00e9nero para referirse a la diferenciaci\u00f3n, dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n entre varones y mujeres, obliga a remitirse a la fuerza de lo social y abre la posibilidad de la transformaci\u00f3n de costumbres e ideas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Para decirlo muy brevemente: el g\u00e9nero muestra su capacidad de desocultar y de transformar \u0096en la medida en que posibilita evidenciar las causas\u0096 la desigualdad entre varones y mujeres que se encuentran fijadas a partir de las diferencias biol\u00f3gicas. Dado que lo biol\u00f3gico es pensado como natural e inmutable, es comprensible que muchas feministas hayan querido sacar el debate del terreno de lo biol\u00f3gico. Lo social, en cambio, aunque resulte con frecuencia m\u00e1s arduo para su transformaci\u00f3n, est\u00e1 asimilado a lo transformable <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">4<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. En definitiva, como recuerda Griselda Guti\u00e9rrez, la incorporaci\u00f3n del instrumental de g\u00e9nero responde a la insuficiencia de otras categor\u00edas para explicar la desigualdad:<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">\u0093Las distintas l\u00edneas te\u00f3ricas para sustentar una perspectiva de g\u00e9nero anal\u00edtica pueden ser actualmente motivo de discusi\u00f3n respecto de la pertinencia y productividad de unas u otras alternativas. Pero lo que quiz\u00e1s, m\u00e1s all\u00e1 de los debates iniciales, sea hoy un punto de consenso, es que la acu\u00f1aci\u00f3n de ese concepto respondi\u00f3 a un giro estrat\u00e9gico con implicaciones de distinta envergadura; las m\u00e1s expl\u00edcitas y atinentes a las preocupaciones feministas, agudamente se\u00f1aladas por Joan Scott, ser\u00edan: \u0091\u0085reivindicar un territorio definidor espec\u00edfico, de insistir en la insuficiencia de los cuerpos te\u00f3ricos existentes para explicar la persistente desigualdad entre mujeres y hombres\u0092\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">5<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Por el mismo motivo, la teolog\u00eda que busca promover la dignidad humana y la equidad en las relaciones interpersonales encuentra en los estudios de g\u00e9nero un aporte valioso para conocer la realidad humana y social, a la vez que para procurar su liberaci\u00f3n de toda clase de opresi\u00f3n y discriminaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, se ha dado la confluencia de diversas tendencias dentro de las investigaciones acad\u00e9micas que ha producido una comprensi\u00f3n m\u00e1s compleja del g\u00e9nero como fen\u00f3meno cultural. Las fronteras del g\u00e9nero, al igual que las de la clase, se trazan para servir a una gran variedad de funciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales; estas fronteras son a menudo movibles y negociables. Entre los estudios pioneros, se suele mencionar la definici\u00f3n de g\u00e9nero dada por la historiadora Joan Scott, considerada como punto de referencia generalizado en el \u00e1mbito acad\u00e9mico. Entre sus m\u00e9ritos, se encuentra la promoci\u00f3n de un uso no esencialista, sino hist\u00f3rico del g\u00e9nero; adem\u00e1s, es interesante ver c\u00f3mo intenta se\u00f1alar el v\u00ednculo entre el \u00e1mbito de lo ps\u00edquico y el \u00e1mbito de lo social. Seg\u00fan Scott, la definici\u00f3n del g\u00e9nero tiene dos partes y varias subpartes, interrelacionadas, pero distintas anal\u00edticamente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">\u0093El n\u00facleo de la definici\u00f3n est\u00e1 en una conexi\u00f3n integral de dos proposiciones: el g\u00e9nero es un elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias que distinguen los sexos; y el g\u00e9nero es una forma primaria de relaciones significantes de poder. Los cambios en la organizaci\u00f3n de las relaciones sociales corresponden siempre a cambios en las representaciones de poder, pero la direcci\u00f3n del cambio no va necesariamente en un sentido \u00fanico\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">6<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Hablar de g\u00e9nero es plantearse el tema de las relaciones sociales y las posibilidades de transformaci\u00f3n en ellas. El g\u00e9nero se basa en las diferencias sexuales y es una forma de expresar la dimensi\u00f3n de poder presente en las relaciones. Evidentemente, si existe subordinaci\u00f3n o dominaci\u00f3n social, est\u00e1 mediada por las representaciones de g\u00e9nero, que son susceptibles de modificarse \u0096por ejemplo, cuando son causa de desigualdad o cercenan el desarrollo humano de las mujeres\u0096.<\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Perspectiva de g\u00e9nero y teolog\u00eda<\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Si la perspectiva de g\u00e9nero es considerada como un instrumental \u00fatil para analizar las situaciones de asimetr\u00eda social y para alentar una mayor equidad de relaciones \u0096en la familia, en la sociedad o en las instituciones civiles y religiosas\u0096, la teolog\u00eda puede plantearse el desaf\u00edo y la oportunidad de esta mediaci\u00f3n socio-anal\u00edtica para ampliar y profundizar sus puntos de vista. En efecto, la perspectiva de las mujeres, la epistemolog\u00eda feminista y los estudios de g\u00e9nero, han hecho ya su irrupci\u00f3n en el \u00e1mbito de las ciencias y plantean un reto a la teolog\u00eda en cuanto a su abordaje y discernimiento. La cr\u00edtica rigurosa que plantean las pensadoras feministas a la epistemolog\u00eda resulta particularmente distintiva: c\u00f3mo afecta la construcci\u00f3n socio-cultural del g\u00e9nero en la producci\u00f3n de conocimiento en general y en el establecimiento del contrato social y del orden pol\u00edtico en particular. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Creo que una raz\u00f3n decisiva para pensar en la incorporaci\u00f3n de la categor\u00eda de g\u00e9nero en teolog\u00eda es la realidad de la inequidad de g\u00e9nero y su lectura como iniquidad social. Cuando la constituci\u00f3n conciliar <i>Gaudium et spes <\/i>habla de la comunidad humana, destaca la igualdad esencial entre todas las personas y la justicia social: \u0093hay que eliminar, como contraria al plan de Dios, toda forma de discriminaci\u00f3n en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivos de sexo, raza, color, condici\u00f3n social, lengua o religi\u00f3n\u0094 (GS 29) <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">7<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. La desigualdad y la discriminaci\u00f3n son consideradas claramente como opuestas al designio de salvaci\u00f3n, es decir, como situaciones de pecado social. La igualdad fundamental que se afirma no pretende postular un simple igualitarismo, sino que se refiere a los derechos de la persona y a su libre ejercicio, a la <i>igualdad de valor o dignidad<\/i>, no a la igualdad de cualidades de las personas humanas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">De la triple discriminaci\u00f3n que plantea el texto magisterial, sin duda la que logr\u00f3 mayor impacto y desarrollo \u0096incluso ya durante la celebraci\u00f3n del Concilio Vaticano II\u0096 ha sido la desigualdad socio-econ\u00f3mica. Est\u00e1 fuera de toda discusi\u00f3n que los pobres y excluidos han ocupado un lugar central en la solicitud y reflexi\u00f3n del magisterio y la teolog\u00eda de las \u00faltimas d\u00e9cadas, como lo ilustra en sentido amplio el movimiento teol\u00f3gico latinoamericano sobre la liberaci\u00f3n integral y la opci\u00f3n por los pobres, que alcanza su universalizaci\u00f3n en 1987 con la enc\u00edclica <i>Sollicitudo rei socialis <\/i>de Juan Pablo II. No obstante, la problem\u00e1tica relativa a las desigualdades sufridas por las mujeres tambi\u00e9n ha ido cobrando importancia a partir de los distintos movimientos pr\u00e1cticos y te\u00f3ricos impulsados por ellas. Por otra parte, que en 1988 se publique <i>Mulieris dignitatem <\/i>confirma que el magisterio cat\u00f3lico se hace eco de esta preocupaci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Si la desigualdad de g\u00e9nero constituye un problema humano y social fundamental, puede decirse que la teolog\u00eda est\u00e1 llamada a impulsar su discernimiento y su superaci\u00f3n. La pregunta central que queda planteada es d\u00f3nde radica o arraiga esta inequidad: \u00bfen la diferencia biol\u00f3gica?, \u00bfen la construcci\u00f3n social que se elabora a partir de ella? Si surge en la interpretaci\u00f3n social de la diferencia sexual, el asunto prioritario estar\u00eda en la revisi\u00f3n y transformaci\u00f3n de las relaciones de g\u00e9nero en la medida en que \u00e9stas generan desigualdad. Se trata, ciertamente, de un complejo mundo de representaciones, simbolizaciones y acciones, en las que tanto varones como mujeres tenemos parte y responsabilidad. Asomarnos a este profundo entramado que subyace a la vida cotidiana, se justifica si es en aras de una vida de v\u00ednculos familiares y sociales m\u00e1s acorde al humanismo cristiano.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El esp\u00edritu de di\u00e1logo que la Iglesia ha alentado a partir del Concilio Vaticano II debe seguir anim\u00e1ndonos para asumir las realidades y los problemas que afectan a la dignidad humana. Un di\u00e1logo que la teolog\u00eda necesita practicar, adem\u00e1s, con otras disciplinas sociales y humanas para capacitarse mejor a la hora de abordar, entender y responder a los desaf\u00edos del presente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>1<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. El reconocido economista Amartya Sen describe siete tipos de disparidad entre varones y mujeres a escala universal: 1) desigualdad de mortalidad, basada en las diferencias de nutrici\u00f3n y salud que reciben las mujeres (norte de \u00c1frica y Asia, incluyendo China y sur de Asia); 2) desigualdad de natalidad, a causa de la preferencia de los ni\u00f1os sobre las ni\u00f1as en las sociedades patriarcales y las pr\u00e1cticas de aborto selectivo conforme al sexo (este de Asia, China y Corea del sur, entre otras regiones); 3) desigualdad en el acceso a educaci\u00f3n, tanto en Asia y \u00c1frica, como tambi\u00e9n en Am\u00e9rica latina; 4) desigualdad en oportunidades especiales de educaci\u00f3n superior y praxis profesional, tambi\u00e9n visibles en pa\u00edses desarrollados de Europa y Norte Am\u00e9rica; 5) desigualdad profesional, referida a divisi\u00f3n sexual del trabajo y del ejercicio profesional; 6) desigualdad en la propiedad de vivienda y territorio, lo cual repercute en las actividades comerciales, econ\u00f3micas y sociales; 7) desigualdad dom\u00e9stica, relativa a los roles y las responsabilidades que desempe\u00f1an las mujeres en el \u00e1mbito privado de la casa y la familia. <\/span><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">Cf. A. Sen, \u0093Many Faces of Gender Inequality\u0094, 2001, http:\/\/www.ksg.harvard.edu\/gei\/Text\/Sen-Pubs\/Sen_many_<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">faces_of_gender_inequality.pdf.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">2<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. M. Lamas, <i>El g\u00e9nero. La construcci\u00f3n cultural de la diferencia sexual<\/i>, M\u00e9xico 2003, 10.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">3<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Lamas, \u0093Introducci\u00f3n\u0094, en: <i>El g\u00e9nero<\/i>, 10.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">4<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">.<span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp; <\/span>Cf. Lamas, \u0093La antropolog\u00eda feminista y la categor\u00eda de g\u00e9nero\u0094, en: <i>El g\u00e9nero<\/i>, 97-125, 102ss.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">5<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. G. Guti\u00e9rrez Casta\u00f1eda, \u0093La perspectiva de g\u00e9nero y su contribuci\u00f3n al horizonte epist\u00e9mico contempor\u00e1neo\u0094, en: <i>Perspectiva de g\u00e9nero: cruce de caminos y nuevas claves interpretativas. Ensayos sobre feminismo, pol\u00edtica y filosof\u00eda<\/i>, M\u00e9xico 2002, 13-20, 13.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">6<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. J. Scott, \u0093El g\u00e9nero: una categor\u00eda \u00fatil para el an\u00e1lisis hist\u00f3rico\u0094, en: M. Navarro &#8211; C.R. Stimpson (comp.), <i>Sexualidad, g\u00e9nero y roles sexuales<\/i>, M\u00e9xico 1999, 37-75, 61. Este ensayo fue preparado en una primera instancia para su presentaci\u00f3n en la reuni\u00f3n de la American Historical Association, en New York, el 27 de diciembre de 1985. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">7<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, <i>Constituciones, Decretos, Declaraciones<\/i>, Madrid 1993, 351. Cabe recordar que el texto sigue con una observaci\u00f3n relativa a las mujeres: \u0093Pues es realmente lamentable que los derechos fundamentales de la persona no est\u00e9n todav\u00eda bien protegidos en todas partes. Por ejemplo, cuando se niega a la mujer el derecho a elegir libremente esposo y adoptar un estado de vida o acceder a una cultura y educaci\u00f3n semejantes a las que se conceden al var\u00f3n\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dignidad humana de las mujeres es una realidad que preocupa a las iglesias cristianas; se habla incluso de un desaf\u00edo que pone a prueba&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3232","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Q8","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3232"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3232\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}