{"id":3235,"date":"2005-09-11T12:08:34","date_gmt":"2005-09-11T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/iquestque-paso-con-el-martillo-de-brujas\/"},"modified":"2005-09-11T12:08:34","modified_gmt":"2005-09-11T12:08:34","slug":"iquestque-paso-con-el-martillo-de-brujas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3235","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con el martillo de brujas?"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">\u00c9ste es un tema de la historia. A esta disciplina compete analizar no s\u00f3lo lo que sucedi\u00f3 (la quema de brujas) sino por qu\u00e9 y sobre la base de qu\u00e9 cosmovisi\u00f3n e imaginario social esta situaci\u00f3n \u0096que hoy nos parece aberrante\u0096 se hizo posible, consensuada y \u0093normal\u0094. Para ello la historia se vale de determinadas metodolog\u00edas. En este caso, la historia social de la vida cotidiana en una sociedad inquisitorial considerar\u00e1 los diversos sujetos sociales, entre ellos las mujeres. Pero observemos que los resultados ser\u00e1n diferentes seg\u00fan se analice o no el colectivo \u0093mujeres\u0094 como una variable independiente. Si no se las considera as\u00ed, las mujeres ser\u00e1n visualizadas en forma homog\u00e9nea e indistinta y las conclusiones se leer\u00e1n en ese sentido. La historia documental de la inquisici\u00f3n muestra que a lo largo de la modernidad las denuncias y las condenas por brujer\u00eda fueron significativamente m\u00e1s altas para las mujeres que para los varones. Dado que los procesos inquisitoriales pueden considerarse un \u0093muestreo\u0094 aceptable de la sociedad a la que investigaban, se concluir\u00eda que efectivamente hab\u00eda m\u00e1s \u0093brujas\u0094 que \u0093brujos\u0094 (cualquiera sea el valor que demos a estos cargos). Pero si introducimos el g\u00e9nero \u0093mujer\u0094 como variable independiente y nos preguntamos si acaso la sociedad inquisitorial tend\u00eda a \u0093ver\u0094 brujas m\u00e1s bien que brujos, porque asociaba la brujer\u00eda a determinadas caracter\u00edsticas negativas que atribu\u00eda a la mujer, entonces los resultados ser\u00e1n otros: no es que \u0093en la realidad\u0094 hubiera m\u00e1s brujas que brujos, sino que la sociedad \u0093ve\u00eda\u0094 m\u00e1s brujas que brujos, y en definitiva \u0093produc\u00eda\u0094 brujas para castigarlas.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El martillo de brujas pudo existir, entre otras cosas, porque hubo un preconcepto contra la mujer, que la ve\u00eda m\u00e1s pr\u00f3xima a lo demon\u00edaco que el var\u00f3n. El an\u00e1lisis y la decodificaci\u00f3n de estas visiones de lo femenino requieren, a su vez, una metodolog\u00eda especial. De esto trata, precisamente, la epistemolog\u00eda del g\u00e9nero.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-line-height-alt: 7.0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Estudios de la mujer y teor\u00eda del g\u00e9nero<\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Los estudios de g\u00e9nero han progresado y se han diversificado notablemente en pocas d\u00e9cadas. En este tipo de trabajos la perspectiva filos\u00f3fica ha sido decisiva. Podr\u00edamos incluso decir que la \u0093filosof\u00eda feminista\u0094 se identifica con el pensar desde la teor\u00eda del g\u00e9nero e incluso la filosof\u00eda ha contribuido a delimitar en forma cr\u00edtica y fundamentada este concepto. La teor\u00eda del g\u00e9nero ha provisto de un recurso conceptual para reconocer y tratar una problem\u00e1tica filos\u00f3fica que antes no hab\u00eda sido visualizada como tal. La introducci\u00f3n de esta teor\u00eda producir\u00e1, obviamente, una modificaci\u00f3n y una alteraci\u00f3n en los problemas y las respuestas filos\u00f3ficas de la ontolog\u00eda, la historia de la filosof\u00eda, la epistemolog\u00eda, la \u00e9tica. No entrar\u00e9 en detalles sobre los variados puntos de vista dentro del feminismo filos\u00f3fico. A los efectos de abordar las cuestiones epistemol\u00f3gicas que implica el feminismo basta \u0096as\u00ed lo considero\u0096 con admitir dos notas decisivas del concepto de g\u00e9nero: la relacionalidad y la historicidad. Con ello quiero decir que el g\u00e9nero se vincula al sexo biol\u00f3gico por determinadas relaciones sociales y no por nexos biol\u00f3gicos, y que el g\u00e9nero que se atribuye a los individuos es una categor\u00eda hist\u00f3rica, puesto que es solidario con la sociedad que lo ha elaborado.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Ahora bien, adem\u00e1s de estas notas, obviamente la teor\u00eda del g\u00e9nero puede ser considerada como un punto de vista, o un instrumental metodol\u00f3gico desde d\u00f3nde plantear y responder diversas cuestiones sobre el contenido cognitivo de las teor\u00edas cient\u00edficas, sobre los sujetos que construyen la ciencia, sobre el colectivo que la legitima, la dirige, la administra y la usufruct\u00faa; cuestiones sobre la metodolog\u00eda de abordaje. Introducir la problem\u00e1tica del g\u00e9nero en la epistemolog\u00eda ha sido un paso decisivo para el fortalecimiento de estas cuestiones. Provee adem\u00e1s, el marco metodol\u00f3gico para aproximaciones a temas como mujer cognoscente, el conocimiento de la experiencia femenina y otros similares. Es tambi\u00e9n el lugar sistem\u00e1tico para discutir puntos de vista como la asociaci\u00f3n de \u0093hombre\u0094 con \u0093racional\u0094 y \u0093mujer\u0094 con \u0093irracional\u0094, asociaci\u00f3n que, como lo se\u00f1ala Genevieve Lloyd <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">1<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">, en su versi\u00f3n \u0093cient\u00edfica\u0094 se debe a los fil\u00f3sofos racionalistas del siglo XVII, aunque puedan rastrearse sus antecedentes muchos siglos antes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La pregunta de si la mujer tiene o no un tipo de racionalidad distinta en relaci\u00f3n al var\u00f3n, si su forma de aprender y de comprender es diversa, es uno de los t\u00f3picos que han trabajado los variados feminismos, tanto como la cuesti\u00f3n de si la existencia de diferencias en la experiencia hist\u00f3rica o actual debe adjudicarse a una diversidad de naturaleza, o a una pr\u00e1ctica cultural o a ambos factores en proporciones variables. Estas cuestiones est\u00e1n todav\u00eda en la agenda del feminismo y seguramente seguir\u00e1n en ella por bastante tiempo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">De todo este amplio panorama voy a ocuparme s\u00f3lo, y elementalmente, de dos cuestiones. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">1. La cuesti\u00f3n metodol\u00f3gica<\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Mi primera observaci\u00f3n es que la teor\u00eda del g\u00e9nero comparte con los \u0093maestros de la sospecha\u0094 la convicci\u00f3n de que ni las teor\u00edas cient\u00edficas, ni la epistemolog\u00eda y la metodolog\u00eda que las legitiman son neutras o inocuas. En realidad pueden estar traspasadas de prejuicios, intereses ideol\u00f3gicos, decisiones pragm\u00e1ticas. La teor\u00eda del g\u00e9nero, entonces, debe operar como un instrumento de cr\u00edtica que deconstruye el constructo subrepticiamente ideol\u00f3gico.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La epistemolog\u00eda feminista ha denunciado en forma continua y sistem\u00e1tica, a partir de los inicios de los 80, el condicionamiento sexista en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, explicitando ese sesgo en los creadores de la ciencia moderna. Evelyn Keller ha se\u00f1alado tres aspectos en que el sesgo del g\u00e9nero ha influido en la construcci\u00f3n de la ciencia moderna: la percepci\u00f3n sesgada (masculina) de los lazos entre ente y naturaleza; la relaci\u00f3n entre el mundo interno de los sujetos y los objetos; la teorizaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica acerca de c\u00f3mo debe construirse la ciencia (legitimaci\u00f3n epistemol\u00f3gica) <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">2<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. En otros t\u00e9rminos, desde una epistemolog\u00eda que incluya el an\u00e1lisis cr\u00edtico del sesgo gen\u00e9rico es v\u00e1lido preguntarse si, y en qu\u00e9 medida, la ciencia est\u00e1 condicionada por un ideal de \u0093masculinidad\u0094. La respuesta positiva a estas preguntas pondr\u00eda en entredicho la pretendida \u0093objetividad\u0094 cient\u00edfica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Pondr\u00e9 un solo ejemplo de la historia de la filosof\u00eda y la ciencia: la teor\u00eda de la inferioridad biol\u00f3gica de la mujer, que ha servido de fundamento a la pr\u00e1ctica generalizada de marginaci\u00f3n. Desde la teor\u00eda aristot\u00e9lica del \u0093macho frustrado\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">3<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> hasta los estudios positivistas decimon\u00f3nicos sobre la menor capacidad craneana femenina, la ciencia ha elaborado una argumentaci\u00f3n que podr\u00edan esquematizarse en cuatro pasos: Hay diferencias sexuales, que se identifican con las diferencias de sexo (macho = masculino; hembra = femenino); como la diferencia sexual es natural, la de g\u00e9nero lo es tambi\u00e9n; donde hay diferencias hay jerarqu\u00edas (ontol\u00f3gicas, \u00e9ticas, sociales): uno es superior, otro inferior; lo masculino es superior a lo femenino.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Las consecuencias de esta mentalidad son muy amplias: \u0093lo femenino\u0094 (y la mujer) quedan siempre del lado de lo imperfecto, lo oscuro, lo irracional, lo dom\u00e9stico, lo inmaduro, lo (necesariamente) sometido. Se ha dicho, en relaci\u00f3n a nuestro tema, que la filosof\u00eda y la ciencia fueron pensadas y realizadas por varones, la mujer ha quedado invisible, aun cuando algo haya aportado. Pero no lo ha hecho desde su condici\u00f3n de mujer, sino como una asimilaci\u00f3n a lo masculino. Las virtudes y capacidades que se consideran propias del hombre (racionalidad, fortaleza, voluntad) cuando las posee una mujer, la \u0093masculinizan\u0094 en la percepci\u00f3n social y la reducen a la esfera masculina. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Margaret Alic ha se\u00f1alado <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">4<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">, acertadamente a mi juicio, que en la ciencia han intervenido tanto hombres como mujeres (aunque \u00e9stas en menor proporci\u00f3n y sin producir \u0093grandes saltos\u0094 o \u0093revoluciones cient\u00edficas\u0094), pero s\u00f3lo accedi\u00f3 a la producci\u00f3n cient\u00edfica un determinado tipo de mujeres que no es representativo del colectivo humano correspondiente, mientras que ellas entre s\u00ed comparten ciertas caracter\u00edsticas: pertenec\u00edan a la clase alta, en gran medida eran autodidactas, fueron reconocidas en virtud de su acercamiento a un hombre importante, y a veces se las confundi\u00f3 con varones.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">2. La cuesti\u00f3n del sujeto<\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Dos preguntas son pertinentes aqu\u00ed: \u00bfQu\u00e9 papel ha tenido la mujer en la producci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico? \u00bfHay una manera especial, distinta \u0096femenina\u0096 de hacer (cualquier) ciencia, o hay (algunas) disciplinas cient\u00edficas que son m\u00e1s apropiadas (adecuadas) a la mujer?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La primera pregunta, a primera vista, es una mera cuesti\u00f3n de compulsa hist\u00f3rica, de una historia que inclusive ya estar\u00eda hecha. Sin embargo, si asumimos una visi\u00f3n cr\u00edtica sobre el modo de hacer ciencia, podemos ver inmediatamente que no es as\u00ed <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">5<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. No es tan cierto que la historia de la \u0093ciencia hecha por mujeres\u0094 est\u00e9 realmente hecha y completa. Adem\u00e1s, la explicaci\u00f3n del papel de la mujer, una explicaci\u00f3n total, no se reduce a una compulsa cuantitativa; en todo caso hay que analizar esa presencia, su grado, su importancia relativa, etc. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Si aplicamos la teor\u00eda del g\u00e9nero y el \u0093principio de sospecha\u0094 metodol\u00f3gico que ella instaura, podemos decir que la presencia de la mujer en la construcci\u00f3n de la ciencia estar\u00e1 condicionada por su presencia en la historia global, en el sentido de que estar\u00e1 representada en ambos universos de discurso en proporciones semejantes, de modo que si hay una \u0093invisibilidad\u0094 generalizada, esta situaci\u00f3n repercutir\u00e1 en la narrativa cient\u00edfica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Si tomamos en cuenta las variables que introduce la teor\u00eda del g\u00e9nero como categor\u00eda de an\u00e1lisis, resulta una inversi\u00f3n en la comprensi\u00f3n del hecho \u0093real\u0094 de la escasa participaci\u00f3n femenina en la construcci\u00f3n de la ciencia. Es decir, explica por qu\u00e9 el primado del patriarcalismo ha impedido a la mujer el ejercicio de un rol que pudo haber tenido, pues no hab\u00eda imposibilidad \u0093biol\u00f3gica\u0094 o \u0093real\u0094 para eso, mientras que en una versi\u00f3n \u0093ingenua\u0094 (subrepticiamente mis\u00f3gina) la constataci\u00f3n misma refuerza la teor\u00eda: la mujer \u0093no pudo\u0094 hacer ciencia porque no es una actividad acorde con su \u0093sexo\u0094. En realidad no ha podido porque no ha sido acorde con el \u0093g\u00e9nero\u0094 impuesto.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En mi concepto, el \u0093sesgo de g\u00e9nero\u0094 como obst\u00e1culo a la participaci\u00f3n de la mujer en la construcci\u00f3n de la ciencia puede y debe ser tomado tambi\u00e9n como una hip\u00f3tesis a verificar por la Historia de la Ciencia. La hip\u00f3tesis de que el imaginario est\u00e1ndar de \u0093lo femenino\u0094 fue hostil a la aceptaci\u00f3n de la mujer cient\u00edfica ha sido trabajada por diversas investigadoras en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, con resultados que, en mi criterio, excluyen toda duda razonable cerca de la existencia de este hostigamiento, aunque es preciso colocar debidamente las coordenadas espacio-temporales y no generalizar. La explicaci\u00f3n de obvias diferencias de rendimiento intelectual entre diferentes colectivos humanos (ind\u00edgenas, pobres, adictos, etc.) ha llamado la atenci\u00f3n sobre el sesgo etnoc\u00e9ntrico (y no s\u00f3lo androc\u00e9ntrico) <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">6<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> de las escalas de rendimiento que establecen la \u0093normalidad\u0094 o la \u0093media\u0094 y que no tienen en cuenta situaciones muy especiales e incluso muy arraigadas en ciertos colectivos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La segunda pregunta es a\u00fan mucho m\u00e1s compleja. Por una parte, implica la discusi\u00f3n entre diversas visiones dentro del feminismo; por otra, se relaciona con cuestiones hist\u00f3ricas y sociol\u00f3gicas acerca de los imaginarios y de los roles que no necesariamente deben ser considerados una alineaci\u00f3n (desde la perspectiva de g\u00e9nero).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Una parte considerable del feminismo cient\u00edfico adopt\u00f3 espont\u00e1neamente el llamado feminismo de la igualdad para defenderse del prejuicio de que la mujer \u0093por su especial personalidad\u0094 no es (o es poco) apta para la ciencia (o determinadas ramas de ella). El concepto de \u0093personalidad femenina\u0094 que exhiben los tratados de ginecolog\u00eda, neurobiolog\u00eda, etc. y estudios de campo sobre comportamiento femenino, parecieran confirmar una diferencia que, en alg\u00fan sentido, impide u obstaculiza la labor cient\u00edfica femenina. Frente a esta situaci\u00f3n se ha respondido con el cuestionamiento metodol\u00f3gico a las teor\u00edas de la diferencia, no s\u00f3lo en lo que ellas implican para la justificaci\u00f3n de la inferioridad femenina, sino como modelos te\u00f3ricos incorrectos. Esta cr\u00edtica feminista no cuestiona la metodolog\u00eda est\u00e1ndar de la ciencia ni propone reemplazarla por otras, sino que usa la teor\u00eda del g\u00e9nero como un instrumento de control para evitar el sesgo que impide visualizar la igualdad. Lemoine se ha referido a estas posiciones como el \u0093fen\u00f3meno de la profec\u00eda cumplida\u0094 <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">7<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. Por otra parte, la direcci\u00f3n del llamado feminismo de la diferencia, expl\u00edcita o impl\u00edcitamente, ha respondido a la misma cuesti\u00f3n con la exigencia de que la ciencia integre sus recursos de abordaje con elementos no considerados en la versi\u00f3n est\u00e1ndar de la metodolog\u00eda, como el rol de la (diferente) subjetividad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Personalmente creo que el interrogante sobre la igualdad o diferencia, superioridad o inferioridad de uno u otro sexo sobre base biol\u00f3gica es muy dif\u00edcil de establecer, porque tambi\u00e9n es muy dif\u00edcil interpretar sin prejuicios los diversos y ambiguos resultados de las experiencias.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Discusi\u00f3n final<\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Las investigaciones de los \u00faltimos 20 a\u00f1os han cambiado nuestros puntos de vista tradicionales sobre la relaci\u00f3n mujer-ciencia en varios aspectos relevantes. Se ha establecido que las epistemolog\u00edas han sido claves de estrategias legitimadoras, y se ha determinado con bastante profundidad en qu\u00e9 sentido lo han sido. A lo largo de los siglos las nociones legitimadoras han sido muchas y variadas: revelaci\u00f3n divina, sentido com\u00fan, observaciones, certeza, verificabilidad, falsabilidad y, cuando en cierto sentido tambi\u00e9n justificaban indirectamente, por omisi\u00f3n <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">8<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. Pero \u00e9sta no es \u0096ni puede ser\u0096 la \u00fanica tarea de una epistemolog\u00eda orientada por la teor\u00eda del g\u00e9nero. No puede ignorarse que el feminismo ha sido y es ante todo un movimiento que propugna un cambio en la realidad socio-hist\u00f3rica y, en ese aspecto, expresiones como \u0093epistemolog\u00eda feminista\u0094 o \u0093ciencia feminista\u0094 o \u0093filosof\u00eda feminista\u0094 adquieren otros sentidos y alcances que incluso har\u00edan pensar en autocontradicciones. Es tambi\u00e9n, entonces, una tarea de la epistemolog\u00eda hacerse cargo de este tema, as\u00ed como su relaci\u00f3n con las pr\u00e1cticas cient\u00edficas reales. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Y finalmente, hay una cuesti\u00f3n cuyo debate se impone: \u00bfPuede haber una ciencia feminista? \u00bfHay un m\u00e9todo cient\u00edfico feminista? Helen Longino se ha planteado la primera pregunta <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">9<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">, se\u00f1alando las m\u00faltiples ambig\u00fcedades que conlleva. Puede interpretarse como una cierta manera de orientar los problemas, o los intereses disciplinares, o como el uso cr\u00edtico de la teor\u00eda del g\u00e9nero como correctivo de otras instancias ideol\u00f3gicas subrepticias (no discuto si, y en qu\u00e9 sentido, ella misma lo es), o como la aceptaci\u00f3n de un diverso modo (femenino) de conocer y comprender los contenidos disciplinares generales, o como defensa del colectivo cient\u00edfico femenino, o como reclamo de un espacio feminista en la pol\u00edtica cient\u00edfica. En todo caso, est\u00e1 claro que el debate sobre estas cuestiones pone en entredicho la aceptaci\u00f3n de qu\u00e9 sea \u0093una buena ciencia\u0094 frente a aquella que ser\u00eda \u0093una mala ciencia\u0094. Sandra Harding ha planteado la segunda pregunta <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">10<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> en un momento (hace quince a\u00f1os) de particular intensidad del debate epistemol\u00f3gico posmoderno. Aunque hoy es dif\u00edcil dudar de una respuesta afirmativa, creo que sigue siendo v\u00e1lida la siguiente cuesti\u00f3n, que ella incluye en la otra m\u00e1s general: si el m\u00e9todo feminista es un <i>m\u00e9todo de investigaci\u00f3n distinto<\/i><b> <\/b>de los m\u00e9todos est\u00e1ndar. Creo que esta cuesti\u00f3n es pertinente y tambi\u00e9n que el acuerdo sobre la pregunta general no implica la respuesta afirmativa a \u00e9sta. De hecho, el m\u00e9todo feminista ha sido identificado con algunas de las aplicaciones cr\u00edticas de la teor\u00eda del g\u00e9nero, y por tanto no ha sido usado \u0096y es dudoso que pueda serlo\u0096 como m\u00e9todo de investigaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed debemos detenernos a ver qu\u00e9 se ha entendido \u0096y se entiende\u0096 en los c\u00edrculos cient\u00edficos por \u0093investigaci\u00f3n\u0094 y entonces se podr\u00eda afirmar que el debate, como en el caso anterior, pone en crisis el concepto de \u0093buena investigaci\u00f3n\u0094, as\u00ed como el de \u0093buena ciencia\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Por otra parte, es real que las cuestiones propuestas por el feminismo y las experiencias de mujeres han producido un giro (mayor o menor, seg\u00fan las disciplinas y las comunidades cient\u00edficas) en la mayor\u00eda de los problemas vinculados a la producci\u00f3n cient\u00edfica. Por eso, pienso, el feminismo continuar\u00e1 desarroll\u00e1ndose, y aunque no podamos predecir con exactitud sus nuevos rumbos, la cuesti\u00f3n de las relaciones mujer-ciencia seguir\u00e1 siendo relevante.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>1<\/span><\/b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">. G. Lloyd, \u0093The Man of Reason\u0094, en Ann Garry &#8211; Marilyn Pearsall, <i>Women, Knowledge and Reality: Explorations in Feminist Philosophy<\/i>, New York &#8211; London &#8211; Routlege, 1989 p. 111 ss. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">2<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. E. Keller, <i>Reflexiones sobre g\u00e9nero y ciencia<\/i>, Valencia, Ed. Alfons el Magn\u00e1nim, 1991. El original ingl\u00e9s fue publicado en 1985 por Yale University Press.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">3<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. Arist\u00f3teles, <i>De generatione animalium<\/i> IV, c. 6 (775 a 15-16), si bien ambos, macho y hembra son \u0093iguales\u0094 en cuanto miembros de la misma especie. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">4<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Cf. M. Alic, <i>El legado de Hipat\u00eda. Historia de las mujeres en la ciencia desde la antig\u00fcedad hasta fines el s. XIX<\/i>, Madrid, Ediciones Siglo XXI, 1991.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">5<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Me ocup\u00e9 de este tema en \u0093Historia y Teor\u00eda del g\u00e9nero\u0094, <i>Enlaces. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades<\/i>, Univ. Aut\u00f3noma de Puebla, n. 9, 2001: 36\u009642.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">6<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Susana Narotsky, en su obra <i>Mujer, mujeres, g\u00e9nero. Una aproximaci\u00f3n cr\u00edtica al estudio de las mujeres en las Ciencias Sociales<\/i>, Madrid, CSIC, 1995, especialmente cap. 1.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">7<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Ob. cit. p. 205.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">8<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Aspectos de esta \u0093justificaci\u00f3n indirecta\u0094 han sido se\u00f1alados por Sandra Harding, en \u0093Feminist Justificatory Strategies\u0094, <i>Women, Knowledge and Reality<\/i>, cit. p. 189 ss.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">9<\/span><\/b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">. En el art\u00edculo hom\u00f3nimo \u0093Can there be a Feminist Science?\u0094, <i>Women, Knowledge and Reality<\/i>, cit. pp. 203-214.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p><b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">10<\/span><\/b><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA\">. \u0093Is there a feminist method?\u0094, cap\u00edtulo introductorio de su <i>Feminism and Methodology<\/i>, Bloomington-Indianapolis, Indiana University Press, 1987, p. 1- 14.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9ste es un tema de la historia. 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