{"id":3248,"date":"2005-09-11T12:08:34","date_gmt":"2005-09-11T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/el-viaje-hacia-el-mar\/"},"modified":"2005-09-11T12:08:34","modified_gmt":"2005-09-11T12:08:34","slug":"el-viaje-hacia-el-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3248","title":{"rendered":"El viaje hacia el mar"},"content":{"rendered":"<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Largos meses atr\u00e1s, publicamos aqu\u00ed mismo una charla con el director de esta muy placentera comedia, el uruguayo Guillermo Casanova. La pel\u00edcula estaba entonces a punto de estrenarse. Por esas cosas de la exhibici\u00f3n, reci\u00e9n ahora consigui\u00f3 salas. De golpe, de un d\u00eda para el otro, justo en una semana cargada de estrenos. Parec\u00eda destinada \u0093al muere\u0094. Pero el famoso \u0093boca a boca\u0094, es decir, la recomendaci\u00f3n de espectador a espectador, logr\u00f3 sostenerla. Lo cual, vistos sus m\u00e9ritos, resulta gratamente l\u00f3gico, y muy justiciero.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">El viaje<\/span><\/i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\"> nace en un cuento del narrador costumbrista Juan Jos\u00e9 Morosoli, adaptado nada menos que por Julio C\u00e9sar Castro, alias Don Ver\u00eddico, sin duda uno de los mejores libretistas que tuvo Luis Landriscina, lo que ya da una idea del tono amablemente gracioso y sabio de la obra. Y se ambienta a comienzos de los \u009260, como para agregarle un tanto de inocencia y melancol\u00eda. En ese tiempo, y desde el fondo de las sierras de Lavalleja, unos personajes que nunca salieron del pueblo van a tener que subirse al camioncito de un amigo conocedor, que insiste en llevarlos a conocer el mar. A ellos, para quienes la vida fue, cuanto mucho, del trabajo al bar y del bar a las casas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">As\u00ed, medio reticentes, desconfiados, descubrir\u00e1n el mundo que los rodea. Y el otro mundo, de los turistas, los grandes carteles de propaganda en medio del camino, y las casas de fin de semana con autos lujosos, que les parecen de extraterrestres. El hombre los acarrea como arrepentido a veces de llevar semejantes burros, y se planta al final, bien de brazos cruzados, orgulloso de mostrarles toda esa maravilla, como si \u00e9l la hubiera hecho. Hermoso personaje, el de Hugo Arana. Ellos son, como sus respectivos nombres lo indican, el Vasco, Ratapl\u00e1n el Tonto, El Desconocido (que en realidad es un colado de otro cuento), el vendedor de quiniela Siete y Tres Diez, a cargo del propio Julio C\u00e9sar Castro (flaco bigotudo, de tiradores, asombrado; fue la \u00fanica y \u00faltima vez que apareci\u00f3 en el cine, para hacer esta pel\u00edcula les escondi\u00f3 a todos la gravedad del mal que ten\u00eda), con su perro Aquino, y Quintana, as\u00ed llamado en alusi\u00f3n a \u0093la quinta del \u00f1ato\u0094. Quintana es de oficio sepulturero. Y es el que se descubre frente al misterio de la inmensidad. Y el que nos descubre, con s\u00f3lo dos planos y tres palabras, que detr\u00e1s de este cuento criollo, de sonrisa bonachona y cordial, tambi\u00e9n, si uno quiere verlos, est\u00e1n los versos de Manrique. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=textosecciones style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 9.0pt\">Entonces el costumbrismo termina siendo f\u00e1bula po\u00e9tica, el humorismo da paso a una repentina emoci\u00f3n que nos ahoga, y esta pel\u00edcula que parec\u00eda chiquita, se hace intensa y definitivamente hermosa. Para m\u00e1s, tiene una m\u00fasica preciosa, que hasta incluye, inesperadamente, el peric\u00f3n nacional. Nosotros insistimos en recomendarla: se disfruta con placidez, se aprecia por lo bien hecha, y se recuerda con admiraci\u00f3n y ternura. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Largos meses atr\u00e1s, publicamos aqu\u00ed mismo una charla con el director de esta muy placentera comedia, el uruguayo Guillermo Casanova. 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