{"id":3260,"date":"2005-10-11T12:08:34","date_gmt":"2005-10-11T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/genero-y-exclusion\/"},"modified":"2005-10-11T12:08:34","modified_gmt":"2005-10-11T12:08:34","slug":"genero-y-exclusion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3260","title":{"rendered":"G\u00e9nero y exclusi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La relaci\u00f3n entre hombres y mujeres ha estado marcada tradicionalmente por las diferencias biol\u00f3gicas, y a menudo traducidas en desigualdades que tornan a la mujer vulnerable a la exclusi\u00f3n social. La exclusi\u00f3n de la mujer se da, a veces simult\u00e1neamente, en el trabajo, la clase social, la cultura, la etnia, la edad, la raza\u0085 y por ello es dif\u00edcil atribuirla s\u00f3lo a un aspecto espec\u00edfico. Dif\u00edcilmente se pueda comprender la exclusi\u00f3n particular de la mujer sin antes conocer la trayectoria del g\u00e9nero como categor\u00eda cient\u00edfica y el fen\u00f3meno de la exclusi\u00f3n y sus formas de manifestaci\u00f3n. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Nuestra reflexi\u00f3n, por lo tanto, apunta en primer lugar a la trayectoria de la exclusi\u00f3n social que se enraiza en la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero para clarificar, con el an\u00e1lisis religioso y b\u00edblico, lo que podr\u00eda ser la construcci\u00f3n de una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Exclusi\u00f3n social, or\u00edgenes y significado <\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-line-height-alt: 8.0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La exclusi\u00f3n social en Occidente se remonta a los griegos, donde esclavos, mujeres y extranjeros eran relegados, y el fen\u00f3meno era considerado natural. A partir de las crisis econ\u00f3micas mundiales contempor\u00e1neas donde se evidencia la pobreza, la exclusi\u00f3n social cobra visibilidad y sustancia. En particular desde los a\u00f1os ochenta, sus efectos generan desempleo prolongado y los hu\u00e9rfanos del mercado pasan a ser socialmente denominados excluidos. Desde entonces, el tema gana centralidad en medios acad\u00e9micos y pol\u00edticos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Seg\u00fan algunos pensadores contempor\u00e1neos, la exclusi\u00f3n es b\u00e1sicamente multidimensional: se manifiesta de varias maneras y alcanza en formas diferentes a las sociedades, con mayor profundidad a los pa\u00edses pobres. La exclusi\u00f3n se caracteriza principalmente por la falta de acceso al trabajo, a bienes y servicios, y tambi\u00e9n a la seguridad, la justicia y la ciudadan\u00eda misma. Se manifiesta en el mercado de trabajo (desempleo de larga duraci\u00f3n), en el acceso a la vivienda y a los servicios comunitarios, a los servicios p\u00fablicos, a la tierra, a los derechos\u0085 Conforman las varias categor\u00edas de excluidos, los viejos desamparados de la legislaci\u00f3n, los sin-tierra, los analfabetos y las mujeres que, al mismo tiempo, a pesar de ser excluidas como individuos, en el \u00e1mbito privado dan apoyo a los dem\u00e1s excluidos de la sociedad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La exclusi\u00f3n social de la mujer es secular y diferente de la del hombre. La lectura de la condici\u00f3n bipolarizada del sexo lleva a una exclusi\u00f3n social fundamentada en la diferencia. Es sabido que el fen\u00f3meno de la exclusi\u00f3n no es espec\u00edfico de la mujer, sino que alcanza a los diferentes segmentos de la sociedad. Es tambi\u00e9n notorio que la exclusi\u00f3n no es provocada \u00fanicamente por el factor econ\u00f3mico, aunque se admita que \u00e9ste es uno de los principales pilares de sustentaci\u00f3n del fen\u00f3meno. La exclusi\u00f3n se genera en los \u00e1mbitos de lo econ\u00f3mico, lo pol\u00edtico y lo social, conociendo desdoblamientos espec\u00edficos en la cultura, la educaci\u00f3n, el trabajo, las pol\u00edticas sociales, las etnias, la identidad y otros sectores, incluido el religioso. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Como se puede observar, este an\u00e1lisis muestra no s\u00f3lo la persistencia sino tambi\u00e9n la agudizaci\u00f3n de las iniquidades econ\u00f3micas, pol\u00edticas, sociales y de g\u00e9nero expresadas en los problemas de pobreza creciente, deterioro de la salud f\u00edsica y mental, violencia intrafamiliar y social creciente, falta de condiciones para mayor acceso a la educaci\u00f3n, discriminaci\u00f3n laboral y bajos salarios, falta de acceso a los espacios de toma de decisiones y poca presencia en los medios masivos de comunicaci\u00f3n. \u00c9stas fueron justamente tambi\u00e9n las principales \u00e1reas de acci\u00f3n persistente y creciente de los movimientos de mujeres en los \u00faltimos a\u00f1os. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Despu\u00e9s de constatar el impacto de las dificultades econ\u00f3micas sobre las relaciones de g\u00e9nero, examinemos ahora otra \u00e1rea que tambi\u00e9n influye en estas relaciones: la cultura y la religi\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Religi\u00f3n y mujer, \u00bfuna relaci\u00f3n dif\u00edcil? <\/span><\/i><\/b><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-line-height-alt: 8.0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Desde la religi\u00f3n siempre se manejaron las cuestiones de las diferencias de g\u00e9nero de forma separatista y poco inclusiva. Por lo tanto, no es s\u00f3lo en las consecuencias de un sistema econ\u00f3mico o en el grado de participaci\u00f3n en un sistema pol\u00edtico donde la mujer experimenta la amarga herida de la exclusi\u00f3n. Sino tambi\u00e9n en campo espiritual propio de la religi\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Desde los tiempos m\u00e1s antiguos, y en todas las religiones, la presencia y la experiencia de la mujer fueron determinantes tambi\u00e9n para la comprensi\u00f3n de la organizaci\u00f3n interna de las comunidades, sus ritos y diferentes formas de expresi\u00f3n. La tradici\u00f3n religiosa judeo-cristiana, sin embargo, valora el papel de la mujer prioritariamente como esposa y madre (juda\u00edsmo y cristianismo), o en su consagraci\u00f3n virginal a Dios (cristianismo), restringiendo durante siglos su actuaci\u00f3n y movilidad casi al \u00e1mbito de lo privado (la casa o el convento). <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Suma a este fen\u00f3meno la imagen de la mujer casi siempre asociada al pecado en el \u00e1mbito judeo-cristiano y, por lo tanto, a la tentaci\u00f3n, a la seducci\u00f3n y al peligro, debido a la tradici\u00f3n b\u00edblica del libro del G\u00e9nesis que le otorga a la mujer la primac\u00eda en la din\u00e1mica de la ca\u00edda de la humanidad y del as\u00ed llamado pecado original. La mujer, factor de amenaza, generadora de miedo, estuvo siempre confinada al espacio privado dom\u00e9stico y conventual, donde pod\u00eda ser m\u00e1s f\u00e1cilmente controlada y silenciada. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Los vientos de la emancipaci\u00f3n femenina en el Occidente cristiano no soplaron inicialmente desde las Iglesias. Fue, por el contrario, desde el propio proceso de secularizaci\u00f3n y en el interior de luchas muy concretas y profanas (voto, salario, jornada de trabajo, sexualidad, derechos del cuerpo) que la mujer fue realizando una \u0093evasi\u00f3n\u0094 del espacio dom\u00e9stico privado hacia el espacio p\u00fablico, actuando en las estructuras sociales, en la pol\u00edtica, en la producci\u00f3n econ\u00f3mica y cultural. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La emergencia de la mujer en el mundo cristiano no registra m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas. Despu\u00e9s del gran acontecimiento que fue el Concilio Vaticano II, comenz\u00f3 a hacerse o\u00edr cada vez m\u00e1s la voz femenina, reivindicando la ocupaci\u00f3n de espacios dentro de la Iglesia y realiz\u00e1ndolo efectivamente: asumiendo la coordinaci\u00f3n de la comunidad en distintos niveles, cuestionando la imposibilidad de acceso al ministerio sacerdotal, produciendo una reflexi\u00f3n teor\u00e9tica sobre la experiencia religiosa y los contenidos doctrinarios de la fe cristiana desde la propia perspectiva.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Sin embargo, resulta triste constatar que a\u00fan permanecen algunos mecanismos de exclusi\u00f3n con relaci\u00f3n a la mujer que cuestionan su condici\u00f3n de criatura deseada y amada por Dios: su propia corporeidad suscita extra\u00f1amiento y es identificada siempre con la materia y lo profano, provocando un alejamiento de la esfera de lo sagrado. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">El cuerpo femenino<\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La mayor discriminaci\u00f3n contra las mujeres dentro de la Iglesia refleja algo m\u00e1s profundo y mucho m\u00e1s serio que la mera fuerza f\u00edsica, la formaci\u00f3n intelectual o la capacidad de trabajo. La Iglesia a\u00fan est\u00e1 muy fuertemente configurada por lo patriarcal, tan presente en la tradici\u00f3n judeo-cristiana. Lo patriarcal subraya la superioridad del hombre no s\u00f3lo en su faceta intelectual o pr\u00e1ctica, sino en lo que podr\u00edamos llamar su <i>faceta ontol\u00f3gica.<\/i> <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Para cierta tradici\u00f3n jud\u00eda, las mujeres comienzan a ser excluidas por su propia constituci\u00f3n f\u00edsica. Su anatom\u00eda no les permite el rito de iniciaci\u00f3n. Forman parte del Pueblo Elegido en la medida en que son capaces de concebir y dar a luz a ni\u00f1os varones que luego ser\u00e1n circuncidados. Los ciclos menstruales eran considerados impuros. Es m\u00e1s: impuros contagiantes, lo cual las segreg\u00f3 de muchas esferas de la vida social, p\u00fablica y religiosa.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Las mujeres est\u00e1n obligadas por menos mandamientos que los hombres y, de alguna manera, eso las aleja de la Tora, gloria de la vida del jud\u00edo piadoso y raz\u00f3n de ser de su vivir. Son ciudadanas religiosas menores y por eso tienen un lugar separado en la sinagoga y ciertas condiciones de su cuerpo absolutamente naturales son consideradas impuras. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En esta discriminaci\u00f3n corporal hay una asociaci\u00f3n muy fuerte con la imagen de la mujer responsable del pecado en el mundo, y de la muerte como consecuencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">A pesar de toda la praxis liberadora de Jes\u00fas con relaci\u00f3n a las mujeres, a pesar de que la Iglesia Primitiva asimil\u00f3 sus ense\u00f1anzas, introduciendo por ejemplo un ritual de iniciaci\u00f3n no sexista como el bautismo, m\u00e1s tarde la Iglesia volvi\u00f3 a asumir progresivamente la discriminaci\u00f3n del cuerpo de la mujer. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>Las experiencias m\u00edsticas de muchas mujeres a menudo fueron consideradas con desconfianza y sospecha, con severa y estricta vigilancia de varones encargados de controlarlas y exorcizarlas. Muchas experiencias m\u00edsticas riqu\u00edsimas de mujeres verdaderamente bendecidas por Dios permanecieron ignoradas en un universo donde las v\u00edas de divulgaci\u00f3n permanecen en manos de unos pocos, y donde casos como el de una Teresa de \u00c1vila son excepciones que confirman la regla.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">A lo largo de la historia de la Iglesia, la mujer fue mantenida a prudente distancia de lo sagrado y de todo cuanto lo circunda, as\u00ed como la liturgia, los rituales y la mediaci\u00f3n directa con Dios. Todo eso, evidentemente, requiere un cuerpo \u0093puro\u0094 y es grande la desconfianza en este aspecto con respecto a la mujer. A pesar de todos los avances y progresos en la participaci\u00f3n de la mujer en muchos niveles de la vida eclesial, a\u00fan contin\u00faa pesando sobre ella el estigma de ser la seductora inspiradora de miedo, fuente de pecado para la castidad del hombre y el celibato del clero. Entre la mujer y el misterio, dif\u00edcil y raramente se reconoci\u00f3 y legitim\u00f3 una sinton\u00eda en t\u00e9rminos de \u0093alta\u0094 m\u00edstica, de las experiencias m\u00e1s profundas de Dios, releg\u00e1ndola al campo de las devociones menores y poco importantes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Dato terrible que demanda una reflexi\u00f3n muy seria dentro de la Iglesia. Pues, si es posible luchar contra la discriminaci\u00f3n intelectual (por el acceso a los estudios y a la formaci\u00f3n), contra la injusticia profesional (demostrando capacidad y especializ\u00e1ndose), \u00bfqu\u00e9 pasa con la corporeidad? M\u00e1s a\u00fan: \u00bfdeber\u00edan las mujeres negar o sentir extra\u00f1o su propio cuerpo, su especial y original cuerpo creado por Dios, para ser dignas de entrar en comunicaci\u00f3n profunda con el Creador y ocupar su espacio dentro de la Iglesia?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">\u00bfDeber\u00edan aceptar pasivamente la exclusi\u00f3n que les ha sido impuesta, sin buscar otras v\u00edas de inclusi\u00f3n dentro del tejido eclesial? <span style=\"mso-tab-count: 1\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\">Otro \u0093sentir\u0094 de Dios<\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-layout-grid-align: none\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>Dirigiendo la mirada hacia el universo femenino en la Iglesia de hoy, se advierte que en el campo de la espiritualidad la presencia de mujeres creci\u00f3 de manera notable. Cada vez m\u00e1s, su experiencia m\u00edstica es rescatada, incluso como objeto de trabajos acad\u00e9micos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Adem\u00e1s, laicas o religiosas, son incontables hoy en el mundo entero las mujeres que se dedican a la pedagog\u00eda espiritual: la predicaci\u00f3n de retiros, acompa\u00f1amiento espiritual de personas y producci\u00f3n de material que ayude a organizar positivamente la experiencia de Dios, la oraci\u00f3n y la liturgia en sus m\u00e1s diversos niveles. De esta experiencia espiritual emerge muchas veces la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica hecha por las mujeres. Y ello le da a esa reflexi\u00f3n un color y un sabor de existencialidad, de experiencia, de vida, subordinando a la experiencia el rigor del concepto y de la reflexi\u00f3n, y no lo contrario, como muchas veces sucedi\u00f3 con la teolog\u00eda m\u00e1s tradicional.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Por su corporeidad abierta, la mujer puede evocar y transmitir experiencias espirituales dif\u00edciles para el hombre. Nos referimos, por ejemplo, a la experiencia de sentirse esposa de Cristo, de vivir el matrimonio espiritual, o a la experiencia tan central de ser fecundada por el Esp\u00edritu de Dios, dando cuerpo nuevo a su Verbo y mediando nuevamente la Encarnaci\u00f3n en el mundo. Es evidente que hubo muchos hombres en la historia de la m\u00edstica cristiana que vivieron con hondura esta experiencia. En general, hombres que liberaron su dimensi\u00f3n femenina, su <i>anima<\/i>, en la relaci\u00f3n con Dios. Muchos de \u00e9stos, m\u00edsticos y directores espirituales eximios, usaron el recurso ling\u00fc\u00edstico de referirse al ser humano, compa\u00f1ero amoroso de Dios, como \u0093el alma\u0094, introduciendo un vocablo femenino para significar una experiencia ofrecida por Dios a toda criatura humana, pero que en la corporeidad de la mujer puede ser contemplada y sentida de manera m\u00e1s palpable y evidente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\">Una corporeidad ministerial <\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-layout-grid-align: none\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Quiz\u00e1 radique aqu\u00ed la posibilidad de un rico camino para la renovaci\u00f3n de la reflexi\u00f3n del futuro de la mujer en la Iglesia. Quiz\u00e1, por su vocaci\u00f3n m\u00edstica que se expresa incluso corporalmente, la mujer est\u00e9 hoy llamada por el Se\u00f1or a recrear, en el interior del pueblo de Dios, una nueva manera de vivir el servicio y el ministerio, por otras v\u00edas distintas del ministerio ordenado permanente y tradicional, tal como ha acontecido hasta ahora. Que ese horizonte sea cercano o lejano, s\u00f3lo Dios lo sabe. Mientras no acontezca, las mujeres en la Iglesia seguir\u00e1n buscando, con humildad y capacidad, ocupar los espacios que encuentren abiertos y disponibles para realizar su servicio al pueblo de Dios en la libertad y en la comuni\u00f3n que el actual paradigma eclesial ofrece.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La corporeidad del otro \u0096o mejor, de la otra\u0096 fuente de tantas sospechas, preconceptos y exclusiones a lo largo de la historia, puede ser un camino tan antiguo como nuevo, poderosamente iluminador e inspirador para la vida cristiana en tiempos de nuevos paradigmas, donde la cuesti\u00f3n del g\u00e9nero se presenta como una de las cuestiones centrales.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La relaci\u00f3n entre hombres y mujeres ha estado marcada tradicionalmente por las diferencias biol\u00f3gicas, y a menudo traducidas en desigualdades que tornan a la mujer&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3260","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-QA","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3260"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3260\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}