{"id":3263,"date":"2005-10-11T12:08:34","date_gmt":"2005-10-11T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/los-hombres-no-nos-pueden-ver\/"},"modified":"2005-10-11T12:08:34","modified_gmt":"2005-10-11T12:08:34","slug":"los-hombres-no-nos-pueden-ver","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3263","title":{"rendered":"Los hombres no nos  pueden ver\u0085"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Los hombres no nos pueden ver\u0085 sugiere Griselda, esposa de Jer\u00f3nimo, pastor de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata (de tradici\u00f3n luterana y reformada), como t\u00edtulo de este art\u00edculo. Ella hace hincapi\u00e9 en el rol de la mujer, esposa de pastor, en las comunidades locales donde, a\u00fan hoy, los feligreses siguen demand\u00e1ndoles sus habilidades culinarias, corales y administrativas dentro de la parroquia, por supuesto con \u0093la gran cantidad de excepciones a la regla\u0094. El matrimonio pastoral suele convertirse en una estructura familiar con una determinada divisi\u00f3n del trabajo que perpet\u00faa usos y costumbres, situaciones que se repiten en otros \u00e1mbitos tambi\u00e9n. No respetar esta tradici\u00f3n puede llevar a una crisis de pareja porque la imagen del pastor se ve afectada por el comportamiento de su esposa \u0093rebelde\u0094 que intenta modificar estas pr\u00e1cticas tan arraigadas en nuestras comunidades. Cabe notar que la esposa del pastor y muchas otras mujeres de la congregaci\u00f3n siguen sosteniendo la estructura eclesi\u00e1stica en forma silenciosa, cubriendo todos los espacios que permiten a los pastores brillar con luz propia. Es com\u00fan verlas organizando y llevando adelante la escuela dominical para ni\u00f1os, dirigiendo coros, tocando el \u00f3rgano, haciendo las veces de secretarias, organizando actividades recreativas para la tercera edad, entre muchas otras tareas cuando no lavando la vajilla luego de una fiesta parroquial. Sin embargo, y a pesar de todo esto, los hombres de nuestras comunidades no las ven, parecen ser invisibles o parte del mobiliario necesario para que todo funcione aceitadamente. Y aqu\u00ed no est\u00e1 en discusi\u00f3n la entrega desinteresada cristiana, argumento esgrimido cada vez que se quiere dejar todo como est\u00e1. Esto parece contradecir la esperanza depositada, hace ya casi cinco siglos, en la Reforma protestante cuando las mujeres intu\u00edan otro futuro dentro de sus comunidades eclesi\u00e1sticas. Un caso paradigm\u00e1tico fue el de Catalina von Bora quien apoyara a Lutero en su tarea. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Catalina von Bora <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">1<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">, esposa de Mart\u00edn Lutero, se convierte en la primera mujer protestante protagonista de la Reforma y en el modelo paradojal de esposa de pastor que se reproducir\u00e1 hasta nuestros d\u00edas. Ten\u00eda alrededor de diez a\u00f1os cuando ingres\u00f3 al convento de monjas cistercienses <i>Marienthron<\/i>, del que huir\u00eda trece a\u00f1os despu\u00e9s al advertir que el destino impuesto por su familia no era el que ella quer\u00eda para su vida. La Reforma cuestion\u00f3 la vida mon\u00e1stica <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">2<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> y le dio la posibilidad de salir de esa espiral pero, tanto ella como muchas de las mujeres que siguieron sus pasos, no se alejaron demasiado de su paradigma existencial. Muchas terminaron casadas con ex-curas, ahora pastores, y encorsetadas en lo que la sociedad exigir\u00eda que hiciera la mujer de un cl\u00e9rigo casado. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El casamiento de Catalina von Bora y Mart\u00edn Lutero est\u00e1 lejos de todo idilio o ideal contempor\u00e1neo de uni\u00f3n matrimonial. Lutero, obedeciendo a su padre que le planteaba esta posibilidad pues quer\u00eda tener nietos, accede sin amor ni ardor, aunque s\u00ed aprecio, a contraer matrimonio con Catalina. Ella fue una fiel administradora de la casa, procreadora de seis hijos y como su hogar fue el ex-monasterio de los Agustinos de Wittenberg, tuvo lugar para albergar a sobrinos y sobrinas. Es evidente que para manejar casi un \u0093monasterio familiar\u0094 sus habilidades deb\u00edan ser varias y eficientes, tal como lo deja entrever el mismo Lutero en algunas cartas donde se dirige a ella de la siguiente manera:<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 5.65pt 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">A mi afable y querida ama de casa Catalina Luter von Bora: predicadora, cervecera, horticultora y todo lo dem\u00e1s que es capaz de hacer<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">3<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 5.65pt 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Adem\u00e1s: <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 5.65pt 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">A mi de coraz\u00f3n querida Catr\u00edn Luter: doctora, due\u00f1a de Z\u00f6lsdorf, criadora de cerdos y todo lo dem\u00e1s que es capaz de hacer <\/span><\/i><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">4<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">.<\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Es evidente el tono jocoso del encabezado de las cartas, pero tambi\u00e9n es claro lo polifac\u00e9tica que era esta mujer letrada, aunque se conocen pocas cosas escritas por ella, capaz de conducir a una familia y acompa\u00f1ar a un estudioso de la Biblia y la teolog\u00eda. Su situaci\u00f3n se hizo aun m\u00e1s pat\u00e9tica a partir de la muerte de Lutero, ya que ella queda desamparada en una sociedad convulsionada y poco afable con las mujeres. Su hombre y protector la deja viuda en una situaci\u00f3n legal delicada. Lutero como ex-monje, docente universitario, sin ingresos seguros, casado con una ex-monja representaba el anti-tipo de su \u00e9poca y no hab\u00eda ning\u00fan c\u00f3digo civil que contemplara tal uni\u00f3n. Por lo tanto, a la muerte de Lutero, Catalina queda a merced de la bondad de su c\u00f3nyuge, quien con la argucia legal del testamento la nombra heredera de sus bienes y tutora de sus hijos. Un final absurdo para la mujer que hab\u00eda administrado ese hogar y parido esos hijos <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">5<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Troeltsch, en materia social, catalogar\u00eda a la familia pastoral como una novedad del mundo moderno. Tambi\u00e9n remarcar\u00eda que la figura femenina protestante que surge perder\u00eda el aura dada por el catolicismo a partir de su monasticidad, virginidad y como intermediaria de lo divino, quedando relegada al anclaje familiar. S\u00f3lo un tipo de protestantismo le dar\u00eda cierto protagonismo; nos referimos a aquellas iglesias de corte anabaptista, independentista, cu\u00e1quero y pietista <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">6<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">. Un estudio <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">7<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> del pietismo alem\u00e1n se refiere al rol protag\u00f3nico de una serie de mujeres protestantes representantes del pietismo radical temprano alem\u00e1n entre los a\u00f1os 1680 y 1720. Estas mujeres <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">8<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\"> intentaron constituirse en sujetos en un contexto patriarcal. Sus conductas fueron soportadas hasta cierto l\u00edmite pues no representaban el ideario femenino de la \u00e9poca. Y aunque el movimiento pietista les dio la posibilidad de crear una nueva posici\u00f3n de la mujer en el contexto religioso, ello fue considerado por ellas mismas como una excepci\u00f3n a la norma. No obstante, el ser reconocidas como te\u00f3logas y atacadas por las estructuras eclesiales tradicionales puso en evidencia que su rol iba m\u00e1s all\u00e1 de sus personas. Es claro que ciertas estructuras eclesiol\u00f3gicas permiten que las mujeres lleguen hasta el mismo umbral del protagonismo pero, si la sociedad civil no da pasos m\u00e1s contundentes en esta materia todos estos intentos s\u00f3lo son relatos hist\u00f3ricos que nos ayudan a ver el esfuerzo de las mujeres por desarrollar sus habilidades m\u00e1s all\u00e1 de la cocina y la crianza de los hijos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El siglo XX fue bisagra para las mujeres en muchos aspectos, sobre todo en lo que concierne a su inclusi\u00f3n en la universidad. Una de las dificultades que enfrentaron las mujeres en el pasado fue la imposibilidad de acceder a una educaci\u00f3n superior que les permitiera tener una participaci\u00f3n igualitaria en las discusiones acad\u00e9micas. Esta escasa formaci\u00f3n universitaria las perpetuaba en el seno del hogar. Como ejemplo podemos citar el caso de la Universidad Philipps de Marburgo, Alemania. Esta casa de altos estudios es la primera universidad protestante del mundo, fundada en el siglo XVI para apoyar el movimiento de la reforma luterana. Su facultad de teolog\u00eda nunca ha tenido una profesora titular de teolog\u00eda aunque en la actualidad la mitad de sus estudiantes sean mujeres. Es interesante notar que en Marburgo la teolog\u00eda sigue atrapada en manos masculinas, ya que otras disciplinas de esta universidad s\u00ed cuentan con profesoras titulares. En este sentido, Virginia Woolf, una escritora inglesa de la primera mitad del siglo XX, reflexiona sobre la situaci\u00f3n de las mujeres brit\u00e1nicas en el mundo acad\u00e9mico.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En los ensayos publicados en su libro <i>Un Cuarto Propio<\/i>, Woolf se detiene a observar los edificios universitarios para varones exclusivamente y a reflexionar sobre las posibilidades dadas a las mujeres para acceder a la educaci\u00f3n superior y as\u00ed ubicarse socialmente en un mundo que por ese entonces era fundamentalmente masculino:<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Uno pensaba en todos los libros congregados ah\u00ed; en los retratos de viejos prelados y notables pendiendo en las paredes artesonadas [&#8230;] Y (perd\u00f3nenme la idea) pens\u00e9 tambi\u00e9n en el humo admirable y la bebida y los profundos sillones y las agradables alfombras; en la urbanidad, la dignidad, la afabilidad que son los frutos del lujo, del retiro, y de la amplitud. Indudablemente nuestras madres no nos hab\u00edan suministrado nada comparable a todo eso \u0096<i>nuestras madres que se extenuaban para juntar treinta mil libras, nuestras madres que ten\u00edan trece hijos de pastores protestantes en Saint Andrew<\/i> (Nuestro \u00e9nfasis) <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">9<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Si nos detenemos a analizar este p\u00e1rrafo, la escritora comienza mencionando el centro del poder, los libros que las universidades atesoran como joyas preciosas, y la tradici\u00f3n representada en cada cuadro de viejos acad\u00e9micos. De la palabra y la tradici\u00f3n, Woolf pasa a una imagen m\u00e1s concreta de la vida en las universidades, al buen comer, el buen beber y la buena compa\u00f1\u00eda que convergen en un estado de plenitud y dignidad. Este entorno no puede sino resultar positivo y ennoblecedor para aquellos que son parte de \u00e9l. Y ella se pregunta d\u00f3nde est\u00e1n las mujeres. Est\u00e1n pariendo, llevando adelante el hogar, y haciendo econom\u00eda para enviar a sus hijos varones a la universidad. Salir de esta trampa social no ha sido f\u00e1cil, ni lo sigue siendo. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El matrimonio pastoral de hoy intenta construir nuevos modelos de familia en los que no s\u00f3lo el hombre puede ser el pastor; en algunos casos la mujer es la pastora e inclusive la obispo o presidenta de una Iglesia. Las mujeres pueden ser profesionales de la teolog\u00eda o de cualquier disciplina que podamos imaginar. La sociedad actual les permite realizarse profesionalmente, pero les sigue demandando que tambi\u00e9n cumplan con una serie de usanzas tan arraigadas como las que practicaba Catalina von Bora. Modificar esta estructura es un proceso lento que requiere un acomodamiento de las comunidades de fe para que la familia pastoral siga siendo un referente, pero a la vez una familia moderna con todo lo que ello implica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<\/span><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>1<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Ver Alejandro Zorzin, \u0093Catalina von Bora (1499-1552) Una mujer en tiempos de la Reforma protestante\u0094, en Cuadernos de Teolog\u00eda, 2000 vol. <\/span><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">XIX, ISEDET, pp.348ss.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">2<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. <i>Obras de Mart\u00edn Lutero<\/i>,1, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 1967, p..221. A esto se le sum\u00f3 Carlstadt con una serie de panfletos y Melanchton en sus <i>locci communes<\/i> que criticaban el celibato. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">3<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. WABr. 11, Nr.4139, del 29.07.1545<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">4<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. WABr.11, Nr.4195, del 01.02.1545<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">5<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Zorzin, pp.353<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">6<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Ernst Troeltsch, <i>El protestantismo y el mundo moderno<\/i>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico- Buenos Aires, 1958, pp.54ss.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">7<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Sonia Skupch, \u0093Muchos nos reprochar\u00e1n que, siendo mujeres, hacemos estas cosas\u0094 Mujeres en el pietismo radical temprano en Alemania, Instituto Universitario ISEDET, Buenos Aires 2004.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">8<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Johanna Eleonora von Merlau, hija de la nobleza y con una s\u00f3lida formaci\u00f3n acad\u00e9mica; Katharina Uckermann, de una familia burguesa, Anna Vetter, una mujer muy humilde y Eva von Buttlar, perteneciente a una familia de comerciantes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">9<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">. Virginia Woolf, <i>Un Cuarto Propio. <\/i>[1928]<i> <\/i>Traducci\u00f3n de Jorge Luis Borges (Buenos Aires: Sur, 1956, p. 105).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hombres no nos pueden ver\u0085 sugiere Griselda, esposa de Jer\u00f3nimo, pastor de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata (de tradici\u00f3n luterana y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3263","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-QD","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3263"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3263\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}