{"id":3270,"date":"1998-11-24T12:08:34","date_gmt":"1998-11-24T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/conflicto-reacciones-masculinas-y-femeninas\/"},"modified":"1998-11-24T12:08:34","modified_gmt":"1998-11-24T12:08:34","slug":"conflicto-reacciones-masculinas-y-femeninas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3270","title":{"rendered":"Conflicto: reacciones masculinas y femeninas"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 45.35pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093Sentir\u00e1s atracci\u00f3n por tu marido, y \u00e9l te dominar\u00e1\u0094. Quiz\u00e1 ning\u00fan pasaje sea m\u00e1s perturbador para nuestros modernos ideales igualitarios que estas palabras del G\u00e9nesis (3,16). \u00bfDeben dominar los hombres y las mujeres ser subordinadas?<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 45.35pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Juan Pablo II, en su carta pastoral sobre <i>La dignidad y la vocaci\u00f3n de la mujer<\/i> (1988), brinda una respuesta poderosa. Antes de la ca\u00edda, se\u00f1ala, varones y mujeres viv\u00edan juntos en armon\u00eda con Dios y entre s\u00ed, inocentes de pecado y libres de las luchas y discordias que causa el pecado. S\u00f3lo despu\u00e9s de la ca\u00edda se propone el dominio de los hombres sobre las mujeres. Esa dominaci\u00f3n, prosigue el Papa, indica la p\u00e9rdida de la igualdad fundamental que el var\u00f3n y la mujer pose\u00edan originalmente en su unidad con Dios y entre s\u00ed. Ello implica que s\u00f3lo liber\u00e1ndonos a nosotros mismos del pecado y volviendo nuestros corazones hacia Dios podemos reconquistar la verdadera dignidad como varones y mujeres en relaciones igualitarias y arm\u00f3nicas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Como psic\u00f3logo e investigador, me pregunto d\u00f3nde concuerdan los hallazgos de la ciencia social con las pautas y el significado de las relaciones familiares. Puesto que la religi\u00f3n se preocupa por c\u00f3mo Dios quiere que seamos, y las ciencias sociales observan c\u00f3mo en realidad somos, las dos perspectivas se entrelazan necesariamente. Todo viaje comienza con el primer paso. Si podemos entender con la ayuda de la ciencia social d\u00f3nde nos encontramos ahora, estaremos en mejores condiciones de delinear el curso hacia donde Dios quiere que estemos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfQu\u00e9 puede decir la investigaci\u00f3n social acerca de la igualdad en los matrimonios? Mucho. Una nutrida resma de investigaci\u00f3n se\u00f1ala que los matrimonios en los cuales los esposos y las esposas participan igualitariamente son los m\u00e1s satisfactorios. Por lo general, igual participaci\u00f3n significa que el esposo y la esposa comparten el poder casi igualitariamente, se escuchan el uno al otro y encuentran soluciones mutuamente acordadas a los problemas que afectan sus vidas en com\u00fan. El alto grado de satisfacci\u00f3n que se registra en estos matrimonios apoya nuestros ideales igualitarios. Es correcto y apropiado respetarse mutuamente y trabajar juntos como pares; esto tambi\u00e9n nos hace felices y estabiliza nuestras relaciones.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hay otros hallazgos sorprendentes. Esta misma investigaci\u00f3n revela que los matrimonios con esposas dominantes son los menos satisfactorios, mientras que aquellos con esposos dominantes se ubican en un lugar intermedio. Los matrimonios en los cuales las mujeres dominan abiertamente a sus esposos tienden a ser m\u00e1s problem\u00e1ticos y menos satisfactorios que aquellos en los cuales los varones parecen dominar. Ellos no los encuentran satisfactorios \u0096lo cual ser\u00eda obvio\u0096, pero tampoco las mujeres.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfEn qu\u00e9 medida deber\u00edamos preocuparnos por el hecho de que las mujeres dominen a los hombres? Vivimos en lo que muchos consideran una sociedad patriarcal, donde los hombres ocupan las posiciones de poder en la pol\u00edtica y en la industria, y se espera que sean dominantes tambi\u00e9n en sus familias. Echemos una mirada m\u00e1s cercana a lo que realmente sucede en el conflicto familiar.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Hombres: \u00bfel sexo m\u00e1s d\u00e9bil?<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">John Gottman, investigador en la Universidad de Washington, observ\u00f3 a esposos y esposas discutiendo y midi\u00f3 en ellos el stress fisiol\u00f3gico. Constat\u00f3 que en las disputas maritales los hombres tienden a estresarse m\u00e1s que las mujeres. Son m\u00e1s vulnerables al conflicto emocional; reaccionan con m\u00e1s vehemencia a la menor provocaci\u00f3n. Un hombre medio se perturba seriamente cuando su esposa lo critica, mientras que una mujer por lo general puede sobrellevar la cr\u00edtica, a menos que su c\u00f3nyuge se torne verdaderamente ofensivo. Contrariamente a la expectativa popular, los varones se sienten mucho m\u00e1s intimidados por una mujer enojada, que ellas por un marido enojado. En tales circunstancias los hombres se tornan m\u00e1s confusos que las mujeres, perdiendo el cauce de lo que se dice y hacia d\u00f3nde va la discusi\u00f3n. \u0093En el mar del conflicto \u0096se\u00f1ala Gottman\u0096 los hombres naufragan y las mujeres nadan\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Contradiciendo al estereotipo, se advierte que las mujeres son m\u00e1s libres y abiertas que los hombres para expresar su enojo. Gottman observa que las esposas plantean quejas con mayor frecuencia que los maridos, iniciando la mayor\u00eda de las discusiones. En el fragor, las esposas tienden a justificar sus posiciones con nuevos detalles y aportando otras quejas, mientras los esposos tratan de moderar la tensi\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Gottman concluye que las mujeres son m\u00e1s proclives a iniciar el conflicto, m\u00e1s dispuestas a la escalada conflictiva, m\u00e1s capaces de manejarlo y m\u00e1s r\u00e1pidas para recuperarse. Por el contrario, los hombres tratan de evitar el conflicto, intentan contenerlo cuando se produce, lo soportan con mayor dificultad y les lleva m\u00e1s tiempo recuperarse. En s\u00edntesis, las mujeres por lo general se desenvuelven con mayor comodidad en el conflicto personal y son m\u00e1s combativas, mientras los hombres, m\u00e1s estresados por el conflicto, tienden a aplacar, conceder o soportar. \u00bfSon significativos estos hallazgos? Las mujeres dominan en las discusiones maritales casi en el doble de los casos que los varones. Varios investigadores observan la misma pauta en diferentes grupos sociales y generacionales, y en diversas localizaciones geogr\u00e1ficas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En los altercados m\u00e1s desiguales, s\u00f3lo una de las partes de la pareja expone argumentos, mientras la otra permanece en silencio, inmovilizada por el bombardeo, esperando para escapar. \u00bfLes sorprender\u00eda a ustedes que la mayor\u00eda de los silenciados en las discusiones maritales sean hombres? En esas controversias unilaterales en las cuales s\u00f3lo uno esgrime razones, son las mujeres, en proporci\u00f3n de seis a uno, quienes demandan y reprenden; y los hombres, los reprendidos. Si no est\u00e1 convencido, haga su propia investigaci\u00f3n. Encueste a una docena de amigos. Preg\u00fanteles: \u0093\u00bfQui\u00e9n enuncia la mayor\u00eda de los argumentos y tiene la \u00faltima palabra en su familia: su madre o su padre?\u0094 Y tambi\u00e9n: \u0093\u00bfQui\u00e9n presenta los argumentos m\u00e1s duros y por lo general se sale con la suya?\u0094<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>El poder emocional de las mujeres<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Subttulos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 14.15pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Muchas mujeres no se sienten poderosas en las relaciones, y supondr\u00edan as\u00ed que los hombres deben poseer el poder real. Se ha sostenido que el var\u00f3n reprendido por su esposa tiene el poder real en la medida que \u00e9l la controla no haciendo lo que ella quiere que haga. Pero el hombre reprendido y que no se sale con la suya dif\u00edcilmente pueda sentirse m\u00e1s poderoso que la mujer que lo increpa por no hacer lo que ella quiere. Siendo igual todo lo dem\u00e1s, \u00bfno preferir\u00eda usted reprender a alguien con quien est\u00e1 enojado m\u00e1s bien que ser el reprendido?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tambi\u00e9n se ha afirmado que las mujeres son dominantes en las discusiones s\u00f3lo para ser o\u00eddas, ya que los hombres tienen el poder real. Pero esta opini\u00f3n es totalmente opuesta al modo en que funciona dicho poder. Quien posee el poder real es quien com\u00fanmente domina en las discusiones, no el subordinado. El sargento instructor domina al recluta porque posee el poder real, y el recluta lo acepta en lugar de discutir porque carece de poder. El jefe reprende al cadete y no a la inversa porque el jefe es propietario de la empresa y el cadete, circunstancial. De hecho, el predominio en la confrontaci\u00f3n verbal es un camino obvio para ganar poder, mantener poder, mostrar poder y determinar metas. Quien fracasa en sostener lo suyo o no posee poder o va en camino de perderlo r\u00e1pidamente. El poder se manifiesta en muchas formas. El var\u00f3n tiene, en efecto, m\u00e1s poder f\u00edsico que la mujer, y los hombres responsables de actividades poseen por esto mayor autoridad o poder formal. En el \u00e1mbito de las discusiones personales es donde las mujeres sacan ventaja: parecen estar m\u00e1s dotadas de lo que podr\u00eda llamarse poder emocional, el que cuenta en las relaciones personales.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estas observaciones no son halag\u00fce\u00f1as ni para los varones ni para las mujeres. Esperamos de ellos que sean m\u00e1s fuertes y m\u00e1s independientes de lo que aqu\u00ed parecen serlo, y esperamos de ellas que sean m\u00e1s d\u00f3ciles y apacibles. Los hombres com\u00fanmente ocultan su debilidad y aparentan responsabilidad, esperando parecer fuertes aun cuando pierdan en las discusiones o se retiren para evitar perder. Las mujeres en general tienen poco respeto por los hombres que se repliegan en las confrontaciones. Y aquellas que se ven como v\u00edctimas maltratadas luchando por un corte honorable, no quieren reconocer que ellas generalmente vencen a sus oponentes en las confrontaciones personales. Varones y mujeres buscamos ocultar c\u00f3mo somos y en cambio nos mostramos como quisi\u00e9ramos ser vistos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Ordenamientos patriarcales<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Volvamos ahora a nuestro pasaje problem\u00e1tico: el marido dominar\u00e1 a su esposa. \u00bfPor qu\u00e9 nuestros ancestros habr\u00edan de sostener una afirmaci\u00f3n tan obviamente tendenciosa y por qu\u00e9 san Pablo se har\u00eda eco de ellas en su tiempo y les dar\u00eda plena autoridad? Si tuviera alg\u00fan sentido o pudiera producir un beneficio, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Quiz\u00e1 nuestra investigaci\u00f3n pueda ayudarnos. Supuesto que la naturaleza humana en los primeros tiempos era similar a la de hoy, en aquellas mujeres hab\u00eda m\u00e1s potencia emocional y tend\u00edan a dominar en las controversias maritales. Al proclamar que los varones deben dominar, como la presumible voluntad de Dios, nuestros ancestros alentaban a las mujeres a contener sus enojos y escuchar a sus maridos, y daban confianza a los varones para que pudieran tener voz real en las relaciones familiares.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tradicionalmente, se esperaba que un hombre se comprometiera al sostenimiento de su esposa e hijos. Como contrapartida, en la medida en que cumpliera con sus responsabilidades, era honrado como cabeza de familia. A cambio del sostenimiento de su esposa, de hacer lo que ella y los chicos necesitaran de \u00e9l, con frecuencia cediendo ante ella cuando estuviere contrariada con \u00e9l y por lo general perdiendo cuando \u00e9l intentara discutir con ella, \u00e9l era honrado como cabeza de familia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estos ordenamientos dispensan algo a cada uno. \u00c9l obtiene honor, y ella el beneficio del sostenimiento. El ordenamiento abiertamente patriarcal parece beneficiar como m\u00ednimo tanto a las mujeres como a los varones. El tradicional apoyo cristiano a \u00e9stos como cabezas de familia parecer\u00eda ayudar a restaurar el equilibrio en las relaciones, manteniendo juntos a varones y mujeres para su mutuo beneficio y el de los hijos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El matriarcado se presenta como una alternativa pobre. En los matrimonios donde la mujer es cabeza de familia, \u00bfcu\u00e1l es el intercambio? Ella est\u00e1 oficialmente a cargo y tambi\u00e9n esgrime el oculto poder emocional, dejando al var\u00f3n sin respeto y sin voz. \u00bfQu\u00e9 hay para \u00e9l? \u00bfY para ella, que no tiene motivo para respetarlo? \u00bfResulta sorprendente que los ordenamientos matriarcales sean los menos satisfactorios?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>B\u00fasqueda de equilibrio<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hoy buscamos la igualdad. Sin embargo no podemos proclamar meramente la igualdad y luego congratularnos por nuestros altos ideales mientras un matrimonio tras otro se desata en permanentes conflagraciones emocionales. Las mujeres cuentan con mucha potencia emocional, y los hombres est\u00e1n demasiado afectados por ello como para que la igualdad emerja por s\u00ed misma.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><u><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/u><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">John Gottman observ\u00f3 a sus parejas tres a\u00f1os despu\u00e9s para registrar sus progresos. Hall\u00f3 que las reacciones de stress entre los hombres parec\u00edan ser m\u00e1s predecibles. Los matrimonios en los cuales los hombres presentaban mayores signos de stress en las controversias tend\u00edan a deteriorarse, mientras que la satisfacci\u00f3n crec\u00eda en aquellos en los que los varones eran m\u00e1s calmos. Por cierto, Gottman comprob\u00f3 que su medici\u00f3n de stress pod\u00eda predecir el 80% o m\u00e1s de los cambios sucesivos en la satisfacci\u00f3n marital. Un hombre c\u00f3modo en el conflicto sugiere un futuro com\u00fan brillante y promisorio, mientras que si \u00e9l exhibe un alto grado de stress el pron\u00f3stico es de tiempo tormentoso.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfHacia d\u00f3nde vamos? Para fortalecer los matrimonios \u0096 sugiere la investigaci\u00f3n\u0096 debemos sostener a los varones. John Gottman est\u00e1 trabajando con las mujeres para que presenten sus quejas de manera m\u00e1s gentil para no afectar a sus maridos. Howard Markman de la Universidad de Denver aplica el siguiente m\u00e9todo: cuando la discusi\u00f3n se acalora, las parejas deben repetir lo que el c\u00f3nyuge dice para suavizar la situaci\u00f3n y los varones puedan procesar la conversaci\u00f3n. Por mi parte, utilizo una t\u00e9cnica de reducci\u00f3n de stress que llamo defensa mental, para preparar a los hombres a repeler la hostilidad en lugar de tomar las acusaciones muy personalmente. Todas estas intervenciones muestran beneficios alentadores.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda la Iglesia responder a estos hallazgos? Pas\u00f3 mucho tiempo desde cuando se pod\u00eda ordenar a las mujeres obedecer a sus esposos. Sin embargo la Iglesia podr\u00eda aun hallar caminos para sostener a los hombres, si se debe promover algo que se parezca a matrimonios igualitarios. \u00bfPodemos aconsejar a las mujeres que escuchen a sus maridos y respeten sus opiniones? De lo contrario, los matrimonios continuar\u00e1n desuni\u00e9ndose, hasta que las familias monoparentales lleguen a ser la norma.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; TEXT-INDENT: 0cm; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>El presente art\u00edculo recoge pasajes adaptados del libro del autor:&nbsp;<i>The Stronger Sex<\/i> (El sexo m\u00e1s fuerte).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; TEXT-INDENT: 0cm; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Texto de <i>America<\/i>, vol.179, n. 11, octubre 1998. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0093Sentir\u00e1s atracci\u00f3n por tu marido, y \u00e9l te dominar\u00e1\u0094. Quiz\u00e1 ning\u00fan pasaje sea m\u00e1s perturbador para nuestros modernos ideales igualitarios que estas palabras del G\u00e9nesis&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-QK","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3270"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3270\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}