{"id":3271,"date":"1998-11-24T12:08:34","date_gmt":"1998-11-24T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/lorca-sin-eclipse\/"},"modified":"1998-11-24T12:08:34","modified_gmt":"1998-11-24T12:08:34","slug":"lorca-sin-eclipse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3271","title":{"rendered":"Lorca, sin eclipse"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 1cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para sus amigos y sus no menos numerosos devotos, para sus lectores y sus espectadores igualmente hechizados por la seducci\u00f3n de su poes\u00eda, fue una fuerza de la naturaleza, una fiesta de jubilosa vitalidad, una voz personal\u00edsima en el concierto de la poes\u00eda espa\u00f1ola e hispanoamericana del presente siglo, tan bien provista de voces originales. Sus contempor\u00e1neos lo ensalzaron entre los mejores ponder\u00e1ndolo como excepcional ser humano y como artista total, dotado para la literatura y el teatro pero tambi\u00e9n para la m\u00fasica y el dibujo.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 1cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Entre tantos testimonios que sus contempor\u00e1neos dieron de su impar personalidad, vale la pena citar el de Luis Bu\u00f1uel, que trat\u00f3 al poeta en la Residencia de Estudiantes de Madrid. \u0093De todos los seres vivos que he conocido, Federico es el primero. No hablo ni de su teatro ni de su poes\u00eda, hablo de \u00e9l. La obra maestra era \u00e9l. Me parece, incluso, dif\u00edcil encontrar alguien semejante. Ya se pusiera al piano para interpretar a Chopin, ya improvisara una pantomima o una breve escena teatral, era irresistible. Pod\u00eda leer cualquier cosa, y la belleza brotaba siempre de sus labios. Ten\u00eda pasi\u00f3n, alegr\u00eda, juventud. Era como una llama\u0094. Sobre sus m\u00e9ritos de escritor superabundan, y en varios idiomas, libros, tesis y art\u00edculos, en un conjunto bibliogr\u00e1fico de los m\u00e1s profusos en las letras espa\u00f1olas contempor\u00e1neas. Sus obras teatrales se han representado en todo el mundo e incluso han sido llevadas al teatro l\u00edrico. Tales los casos de <i>Bodas de sangre<\/i>, que dio origen a \u00f3peras del argentino Juan Jos\u00e9 Castro y el alem\u00e1n Wolfgang Fortner, y a un ballet del ingl\u00e9s Denis Apivor, autor adem\u00e1s de la \u00f3pera <i>Yerma<\/i>;<i> La zapatera prodigiosa<\/i>, de Castro; <i>Do\u00f1a Rosita la soltera<\/i>, de Renzo Rossellini, y <i>Amor de Don Perlimpl\u00edn con Belisa en su jard\u00edn<\/i> que inspir\u00f3 \u00f3peras de Vittorio Rieti, Bruno Maderna y Wolfgang Fortner, y un ballet de Luigi Nono.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Imbuido de la mejor poes\u00eda espa\u00f1ola, la culta y la popular, G\u00f3ngora y el Romancero, Lorca dio una versi\u00f3n \u00fanica del alma andaluza, impregnada de savias \u00e1rabes, seductoramente sensual, con los colores, olores y sabores de esa embriagadora tierra. \u0093Nadie \u0096escribi\u00f3 el poeta Luis Cernuda\u0096, ning\u00fan poeta entre los actuales espa\u00f1oles con tantos derechos como Federico Garc\u00eda Lorca para ser pura y hondamente popular\u0094. Su <i>Romancero gitano<\/i> fue un deslumbramiento cuando se public\u00f3, en 1928, en un tiempo de grandes contempor\u00e1neos: Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Pedro Salinas, Jorge Guill\u00e9n, D\u00e1maso Alonso, Vicente Aleixandre, el mencionado Cernuda, Rafael Alberti. En suma, la flor y nata de la poes\u00eda espa\u00f1ola de este siglo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ya el <i>Libro de poemas <\/i>y el <i>Poema del cante jondo<\/i> (1921), las <i>Primeras canciones<\/i> (1922) y las <i>Canciones<\/i> (1921-1924) se hab\u00edan aproximado a aquella cima. A partir de <i>Poeta en Nueva York<\/i> (1929-1930), se intern\u00f3 por otras sendas, m\u00e1s oscuras e indescifrables. Parecida trayectoria fue la de su teatro, de lo radiante y espa\u00f1ol\u00edsimo a lo herm\u00e9tico y sin patria. Ilumin\u00f3 en \u00e9l, con luces a veces muy negras, rincones sombr\u00edos de la \u00edndole hisp\u00e1nica, patente sobre todo en las mujeres, v\u00edctimas de implacables prohibiciones esgrimidas por sus cong\u00e9neres mayores y fulminadas por la enlutada sociedad circundante. El hombre, m\u00e1s liberado pero no menos expuesto a riesgos de muerte, cobra en Lorca una presencia sensual (sexual habr\u00eda que precisar) casi superior a la ostentada por las j\u00f3venes doncellas. Pero las figuras culminantes son sus mujeres autoritarias, guardianas de la cerrada tradici\u00f3n social.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En la trilog\u00eda que integran, sin perder independencia, <i>Bodas de sangre <\/i>(1933), <i>Yerma <\/i>(1934) y <i>La casa de Bernarda Alba<\/i> (1936), esos rasgos alcanzan su m\u00e1s perfecta expresi\u00f3n, pero en <i>El maleficio de la mariposa <\/i>(1919), <i>Mariana Pineda<\/i> (1925), <i>La zapatera prodigiosa<\/i> (1930), las farsas y aun en las piezas de la que podr\u00eda llamarse (como en la poes\u00eda), la segunda manera de Lorca, hay rasgos comunes. En esa vertiente figuran, entre otras m\u00e1s breves, dos obras bastante cr\u00edpticas tituladas <i>As\u00ed que pasen cinco a\u00f1os<\/i> y <i>El p\u00fablico<\/i>.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Su siniestro final \u0096muri\u00f3 fusilado en su ciudad natal, al comienzo de la guerra civil espa\u00f1ola\u0096 dilat\u00f3 a\u00fan m\u00e1s su fama p\u00f3stuma. Lo cantaron los poetas y \u0093las izquierdas\u0094 lo tomaron como bandera. Sus asesinos pertenec\u00edan a uno de los bandos que se enfrentaron en la devastadora lucha fratricida: la facci\u00f3n nacionalista, complicada con el nazismo alem\u00e1n y el fascismo italiano. Lorca nunca hab\u00eda sido un militante de la pol\u00edtica, pero, hacia el inesperado final de su vida, lo obsesionaron la justicia y el sufrimiento.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Poco antes de su muerte, refiri\u00e9ndose a una nueva comedia que, seg\u00fan \u00e9l, ser\u00eda distinta de las anteriores, confes\u00f3 no poder escribir nada, \u0093ni una l\u00ednea, porque se han desatado y andan por los aires la verdad y la mentira, el hambre y la poes\u00eda. Se me han escapado de las p\u00e1ginas. La verdad de la comedia es un problema religioso y econ\u00f3mico-social. El mundo est\u00e1 detenido ante el hambre que asuela a los pueblos. Mientras haya desequilibrio econ\u00f3mico, el mundo no piensa (&#8230;) El d\u00eda que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosi\u00f3n espiritual m\u00e1s grandes que jam\u00e1s conoci\u00f3 la humanidad. Nunca jam\u00e1s se podr\u00e1n figurar los hombres la alegr\u00eda que estallar\u00e1 el d\u00eda de la gran revoluci\u00f3n\u0094. \u00a1Qu\u00e9 lindas palabras!<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Muchos hombres nobil\u00edsimos como Lorca so\u00f1aron con esa \u0093gran revoluci\u00f3n\u0094. Pero la que por entonces se exhib\u00eda como tal ocultaba sus lacras, ya hab\u00eda tenido que apelar a implacables purgas para acallar a sus disidentes, asesinados o encerrados en las c\u00e1rceles estalinistas. Afortunadamente el poeta espa\u00f1ol no lleg\u00f3 a confundirse entre quienes \u0096\u00a1tantos intelectuales turistas, instrumentos de propaganda!\u0096 fueron enga\u00f1ados o se dejaron enga\u00f1ar, a sabiendas o no, por el espejismo de esa fementida revoluci\u00f3n, de la que naci\u00f3 uno de los peores males civiles de nuestro siglo.<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\">\n<hr \/>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" align=center><strong>Canci\u00f3n oto\u00f1al<\/strong> <\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" align=center><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><em>(fragmento)<\/em><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hoy siento en el coraz\u00f3n<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">un vago temblor de estrellas,<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">pero mi senda se pierde<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">en el alma de la niebla.<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La luz me troncha las alas<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">y el dolor de mi tristeza<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">va mojando los recuerdos<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">en la fuente de la idea.<\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">de <em>Obras Completas<\/em>, Agullar, col. Obras Eternas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para sus amigos y sus no menos numerosos devotos, para sus lectores y sus espectadores igualmente hechizados por la seducci\u00f3n de su poes\u00eda, fue una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3271","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-QL","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3271"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3271\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}