{"id":3276,"date":"1998-11-24T12:08:34","date_gmt":"1998-11-24T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/la-ville-louvre\/"},"modified":"1998-11-24T12:08:34","modified_gmt":"1998-11-24T12:08:34","slug":"la-ville-louvre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3276","title":{"rendered":"La ville Louvre"},"content":{"rendered":"<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Sorprendente y reconfortante suceso ha tenido el estreno de este documental, que puede verse en una \u00fanica sala de un cine-arte (parece que la gente de los cines comerciales no cre\u00edan en su poder de convocatoria), y que dentro de poco habr\u00e1 de editarse en video.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Se trata de algo inesperado y sin embargo deseado, que permite al espectador entrometerse en las actividades del museo fuera del horario de visita, algo ideal para los que siempre se preguntan qu\u00e9 hay en los lugares donde el p\u00fablico no tiene acceso, para los que se detienen a mirar c\u00f3mo trabajan los obreros de una obra en construcci\u00f3n, y, sobre todo, para los amantes de los museos, en especial del Museo del Louvre. Nicolas Philibert, que alguna vez fue ayudante del gran documentalista Joris Ivens, dedic\u00f3 casi un a\u00f1o a registrar las actividades del lugar, cuando la renovaci\u00f3n de salas de 1989, y la instalaci\u00f3n de la ya famosa pir\u00e1mide de vidrio. Dicho registro sigui\u00f3, por ejemplo, el esfuerzo conjunto de casi veinte hombres para trasladar una pintura de 86 metros cuadrados, que se conservaba enrollada, desplegarla con todo cuidado, estudiar sus se\u00f1ales de humedad, etc., etc., enmarcarla y colgarla. Dato llamativo: dentro del mismo edificio el personal tiene un gimnasio bastante completo, y viendo ese trabajo se entiende la raz\u00f3n&#8230;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Tambi\u00e9n puede verse un mensajero en patines por las galer\u00edas subterr\u00e1neas. La restauradora de un cuadro de Vermeer, bajo una luz similar a la del cuadro. El ordenanza que se prueba un nuevo uniforme, dise\u00f1ado por Saint-Laurent (\u0093parezco Napole\u00f3n\u0094, dice el hombre, ajeno al prestigio de la firma). La empleada que baja interminables escalones hacia uno de los dep\u00f3sitos. El experto con las manos en los bolsillos, estudiando la disposici\u00f3n de cuadros en una pieza. Las mujeres de maestranza aprendiendo el empleo de extinguidores o el m\u00e9todo de respiraci\u00f3n artificial. Los empleados que llevan una estatua por la calle, como si fuera un negro atado. El que maneja una vieja aspiradora, tipo nave espacial de los a\u00f1os 50. El que pone clavos en la pared, ajeno a la novedad de las tanzas. El jefe de la secci\u00f3n esculturas, descubriendo que se le traspapel\u00f3 un busto, o tiene uno de m\u00e1s. El que silba un viejo tema de Edith Piaf, colgado del techo. El cocinero (habr\u00e1 champi\u00f1ones, por supuesto), y los que juegan a las bochas en el patio de descanso. Los que hacen pruebas de sonido, disparando \u0096esto nadie lo esperaba\u0096 una pistola. Y hay m\u00e1s, y m\u00e1s, como el jefe que explica a sus empleados algunos criterios de la instituci\u00f3n. \u00bfExponer todo, facilitando al estudioso un conocimiento completo? \u00bfO, por el contrario, armar una r\u00e1pida visita tur\u00edstica? Quiz\u00e1 lo \u00faltimo, \u0093pero al mismo tiempo debemos mostrar que somos ricos\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">El registro de Philibert prescinde de mayores explicaciones, elude la gu\u00eda y elige las vi\u00f1etas, expuestas en aparente desorden, alternando actividades y breves contemplaciones, espacios de silencio y momentos de sonido ambiente, gente que ignora la c\u00e1mara y alguno que aprovecha a pasar delante de ella, todo en un estilo fresco, parisinamente tranquilo, respetuoso del lugar que transita. Y termina mostrando que la riqueza de ese lugar tambi\u00e9n est\u00e1 en su gente. As\u00ed es como, al final, su c\u00e1mara compone los cuadros m\u00e1s interesantes, los retratos de la gente que limpia la Gioconda, o la Venus de Milo&#8230; La visita fuera de horario ha terminado. Comienzan a o\u00edrse las voces del p\u00fablico que entra a recorrer las galer\u00edas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sorprendente y reconfortante suceso ha tenido el estreno de este documental, que puede verse en una \u00fanica sala de un cine-arte (parece que la gente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-QQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3276"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3276\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3276"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3276"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}