{"id":3296,"date":"2005-11-11T12:08:34","date_gmt":"2005-11-11T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/el-laico-en-la-politica\/"},"modified":"2005-11-11T12:08:34","modified_gmt":"2005-11-11T12:08:34","slug":"el-laico-en-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3296","title":{"rendered":"El laico en la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Cabe preguntarnos, en el contexto de este Congreso, por qu\u00e9 reflexionamos sobre la pol\u00edtica como tema espec\u00edfico, y no sobre otros, como la econom\u00eda, el medio ambiente, la empresa o los derechos humanos. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Posiblemente esto se deba a que la pol\u00edtica sigue siendo el \u00e1mbito de las decisiones que afectan las condiciones de vida de todos nosotros, y en especial de los m\u00e1s postergados de nuestra sociedad; aquellos que, por omisi\u00f3n o por error, hemos dejado fuera de las posibilidades de una vida digna. Tambi\u00e9n, porque seg\u00fan la ense\u00f1anza social de la Iglesia, la pol\u00edtica sigue siendo la forma m\u00e1s excelsa de la caridad. Y quiz\u00e1s, porque en nuestra sociedad argentina de hoy, y por lo mismo que acabamos de decir, el quehacer pol\u00edtico, con sus luces y sus sombras, sigue siendo una tarea, una vocaci\u00f3n, una responsabilidad, ya que, en definitiva, \u0093todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios\u0094 (1 Cor 3, 22-23)<i>. <o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Hasta que no lo asumamos desde esta convicci\u00f3n, la pol\u00edtica seguir\u00e1 siendo, como para la mayor parte de nuestra sociedad, un problema de los pol\u00edticos; la causa, externa a cada de uno de nosotros, de los males que nos aquejan como comunidad hist\u00f3rica; una carga, dura y pesada, de la que eventualmente nos hacemos cargo por obligaci\u00f3n o deber autoimpuesto, pero nunca como aquello que nos pertenece al modo de \u0093todo es de ustedes\u0094<i>. <o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">\u00bfQu\u00e9 pol\u00edtica? <\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En la ense\u00f1anza social de la Iglesia, la pol\u00edtica ha sido entendida tradicionalmente como la actividad concerniente en un todo al bien com\u00fan y a lo p\u00fablico. Se trata de una definici\u00f3n amplia de pol\u00edtica. Si bien es correcta en un sentido, entra\u00f1a sin embargo el riesgo de perder de vista los aspectos espec\u00edficos que tiene la pol\u00edtica como actividad humana, por un lado, y como quehacer y vocaci\u00f3n protag\u00f3nica para los laicos, por otro. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Prefiero entender por pol\u00edtica aquella actividad humana que tiene que ver con las decisiones, siempre conflictivas, que afectan y realizan el bien com\u00fan, y por ello al bienestar de todos, desde las instituciones que como sociedad hemos dise\u00f1ado para ello. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Aqu\u00ed hay dos rasgos que vale la pena destacar, para no perder de vista lo particularmente propio de esta actividad: lo conflictivo y lo institucional. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La pol\u00edtica, en efecto, es una construcci\u00f3n conflictiva, b\u00e1sicamente, porque tiene que ver con la satisfacci\u00f3n de intereses muchas veces contrapuestos (econ\u00f3micos, ideol\u00f3gicos, sociales) que implican, en gran medida, un enfrentamiento de partes por su consecuci\u00f3n, una distribuci\u00f3n siempre antag\u00f3nica de beneficios, y la competencia de concepciones diferentes y muchas veces polarizadas del bien com\u00fan. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Esta b\u00fasqueda conflictiva implica de manera decisiva la lucha por recursos de poder, tanto para competir y acceder a cargos como para tomar decisiones para todos. A los cat\u00f3licos el tema del poder no nos resulta sencillo, porque compite con convicciones evang\u00e9licas b\u00e1sicas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Sin embargo, esta dimensi\u00f3n conflictiva, incluida esta lucha por recursos de poder, no debe ser soslayada porque es inherente a la actividad pol\u00edtica. Cuando la obviamos, descuidamos o reducimos, desde cierta perspectiva o pretensi\u00f3n valorativa, corremos el riesgo de escandalizarnos o desilusionarnos m\u00e1s a causa de nuestras propias expectativas que de la realidad misma. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Nuestra historia como pa\u00eds ha sido testigo de conflictos y enfrentamientos para organizarnos como rep\u00fablica entre 1810 y 1860. Conflictos que no tuvieron que ver con nuestra condici\u00f3n de cat\u00f3licos, europeos o criollos, sino con reales antagonismos de intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos entre las provincias.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Las instituciones pol\u00edticas han sido el recurso desarrollado por las sociedades occidentales para que tal b\u00fasqueda conflictiva del bien com\u00fan no sea violenta ni quede a discrecionalidad de los m\u00e1s poderosos. Esto no significa que las instituciones eliminan los motivos para el antagonismo y el af\u00e1n de discrecionalidad por parte de los que tienen m\u00e1s recursos. Pero organizan los conflictos y regulan la discrecionalidad. Y al hacerlo, los acotan.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Las instituciones de las que hablamos son, b\u00e1sicamente, las de la democracia representativa. Esto significa que cuando hablamos de pol\u00edtica, hablamos desde el inicio de estas instituciones pol\u00edticas. La democracia representativa tiene tres caracter\u00edsticas principales: 1) implica la elecci\u00f3n de gobernantes, v\u00eda competencia y voto popular, que quedan a cargo del dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas a trav\u00e9s de las que se construye el Bien Com\u00fan; 2) estos gobernantes se eligen por intervalos regulares, durante el per\u00edodo que dura su mandato, ya sea en el Poder Ejecutivo o en el Legislativo, y son relativamente independientes del electorado; 3) una caracter\u00edstica es que hay una opini\u00f3n p\u00fablica independiente del control de los gobernantes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Es necesario subrayar la importancia del segundo aspecto, ya que parte de la llamada crisis de representaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds y el mundo entero tiene que ver con cierta dificultad para entender o aceptar que, en tanto dure su mandato, las autoridades elegidas guardan independencia en su accionar.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En este sentido, el voto no es entendido como un contrato por el que el gobernante tiene que hacer exactamente lo que propone al elector en la plataforma electoral. En todo caso, es un contrato a t\u00e9rmino, a resultado, por el que como comunidad tenemos que estar mejor al final del mandato de gobierno, aunque el gobernante haya tomado decisiones diferentes de las prometidas ocasionalmente a cada uno.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Esto no significa que en la democracia representativa no haya controles sobre los representantes elegidos. Los controles son de dos tipos: por un lado, por parte de los ciudadanos, el ya mencionado del voto, a trav\u00e9s del cual los gobernados aceptan o no la tarea realizada por quienes han estado en el poder. Los otros, denominados horizontales, son los desarrollados por el mismo equilibrio de poderes (justicia independiente, veto, juicio pol\u00edtico) como as\u00ed tambi\u00e9n la incorporaci\u00f3n de mecanismos de control como los tribunales de cuentas, auditor\u00edas generales, etc. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">\u00bfEn qu\u00e9 consiste la participaci\u00f3n de los laicos?<\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-line-height-alt: 9.0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La apuesta al desarrollo y al fortalecimiento de las instituciones es uno de los desaf\u00edos mayores que este tiempo nos impone como argentinos y como laicos comprometidos con este momento particular. La apuesta no es sencilla.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En un primer nivel, y en un sentido amplio, el sistema de la democracia representativa exige el voto como el modo primero y m\u00e1s b\u00e1sico de participaci\u00f3n. Es la participaci\u00f3n en tanto <i>mirada y encargo<\/i>. A trav\u00e9s del voto elegimos a nuestros representantes y les encargamos la tarea de velar por los intereses de la naci\u00f3n y la construcci\u00f3n del bien com\u00fan seg\u00fan su entender, durante un lapso. De acuerdo con los entendidos, este voto es principalmente un voto retrospectivo; es decir, no votamos tanto por las propuestas que hacen los candidatos cuanto por sus antecedentes en la gesti\u00f3n. Es decir, no a lo que nos dicen que quieren hacer sino a lo ya han hecho, y premiamos o castigamos a los que no han actuado como esper\u00e1bamos o dese\u00e1bamos. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En un segundo nivel y ya en un sentido estricto, otro modo de participaci\u00f3n es aquel en el que decidimos actuar nosotros mismos como constructores del bien com\u00fan. Esto es, como hacedores de las pol\u00edticas p\u00fablicas que lo realizan. Es la participaci\u00f3n no como <i>mirada y encargo<\/i>, sino como <i>manos en la masa<\/i>, gestando el bien com\u00fan. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Esta participaci\u00f3n supone la competencia por cargos electivos. Por ello se realiza a trav\u00e9s de la vida de los partidos pol\u00edticos. No hay otros mecanismos en la carrera electoral que \u00e9stos. Optar por partidos tradicionales o nuevos no es una cuesti\u00f3n de principios, salvo en lo que se oponga decididamente a principios b\u00e1sicos de la fe, sino de juicios prudenciales.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La vida de los partidos pol\u00edticos aparece agotada en estos d\u00edas. Esto no es un problema s\u00f3lo de nuestro pa\u00eds, sino un proceso que se verifica en todo el mundo. Hay pa\u00edses, como los Estados Unidos, que en realidad nunca tuvieron vida partidaria como nosotros la hemos conocido y verificado hist\u00f3ricamente. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Finalmente, las instituciones de la democracia representativa permiten la participaci\u00f3n a trav\u00e9s de la conformaci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica independiente. Es la participaci\u00f3n en la vida pol\u00edtica no como <i>mirada y encargo<\/i>, tampoco como <i>manos en la masa<\/i>, sino como lo que un autor norteamericano ha llamado <i>voz<\/i>; esto es, decidimos emitir nuestra opini\u00f3n sobre la gesti\u00f3n de los representantes, sobre aspectos del bien com\u00fan que deseamos o queremos de un determinado modo. Uno de los modos de realizar esto en democracia es a trav\u00e9s de movimientos sociales de opini\u00f3n, de asambleas ciudadanas o de espacios de di\u00e1logo, locales o nacionales; en muchas ocasiones, son lo que supimos llamar asociaciones intermedias en la ense\u00f1anza social de la Iglesia, y hoy denominamos organizaciones no gubernamentales. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La participaci\u00f3n en tanto voz requiere algunas aclaraciones. En primer lugar, la <i>voz<\/i> de la opini\u00f3n p\u00fablica no obliga a los representantes elegidos. En tanto elegidos por el voto popular, ellos juzgan la conveniencia o no de escuchar a la opini\u00f3n p\u00fablica mientras dura su gesti\u00f3n. En segundo lugar, y por lo mismo que acabamos de decir, la <i>voz<\/i> de la opini\u00f3n p\u00fablica no debe competir con las instituciones de la democracia representativa, sino que debe encontrar una v\u00eda final de interacci\u00f3n complementaria con los mecanismos de la democracia representativa. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Por este motivo, si decidimos que nuestra participaci\u00f3n sea la de la <i>voz<\/i>, debemos distinguir lo que pretendemos cuando lo hacemos: buscamos hacer escuchar nuestra opini\u00f3n, o buscamos llegar por caminos paralelos a lo que no podemos por la competencia electoral. La distinci\u00f3n es sutil, pero debemos hacerla: lo requiere la honestidad pol\u00edtica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Cuando decidimos meter <i>las manos en la masa<\/i>, decidimos competir y buscar espacios institucionales a trav\u00e9s de los cuales influimos sobre el dise\u00f1o y gesti\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. Buscamos crear mejores condiciones de vida para la gente. Cuando elegimos la <i>voz<\/i>, elegimos trabajar sobre las preferencias de las personas y de la comunidad, esto es, buscamos convencer a los dem\u00e1s. El desaf\u00edo, para los creyentes, es hacer apetecible nuestras convicciones, de alguna manera nuestra felicidad, a los dem\u00e1s. Si no somos capaces de hacerlo, mal podemos querer proponer un conjunto de creencias que ni a nosotros mismos nos hace felices. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Las instituciones de la democracia representativa nos plantean desaf\u00edos en tanto bautizados y miembros de una comunidad hist\u00f3rica. En efecto, para quienes profesamos un sistema particular de creencias, estas instituciones democr\u00e1ticas nos obligan de una manera particular a la hora de luchar por nuestra concepci\u00f3n del Bien Com\u00fan. Y tanto es as\u00ed que muchas veces la hemos experimentado como una amenaza a nuestros valores. Por ello, tambi\u00e9n nosotros hemos contribuido a debilitar las instituciones de nuestro pa\u00eds, apoyando en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n a fuerzas antidemocr\u00e1ticas para defender nuestros principios y, no pocas veces, nuestros privilegios. El error, en el fondo, fue posiblemente olvidar que, en el sistema democr\u00e1tico, nuestras ideas, preferencias y expectativas, constituyen una alternativa m\u00e1s, y compiten con otras por su realizaci\u00f3n a trav\u00e9s de los mecanismos de las instituciones pol\u00edticas. Este es el desaf\u00edo y la exigencia, no peque\u00f1os, del pluralismo. Por m\u00e1s seguros que estemos de nuestras verdades, para nosotros tambi\u00e9n es v\u00e1lido que el fin no justifica los medios. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En segundo lugar, este tipo de instituciones pol\u00edticas modelan y dan un marco tambi\u00e9n a las visiones de largo plazo que a veces anhelamos tener como comunidad pol\u00edtica. \u00bfEs que no podemos converger hacia un proyecto de pa\u00eds? \u00bfNo ser\u00eda bueno acordar un ma\u00f1ana hacia el cual dirigirnos? En la democracia representativa estos acuerdos son siempre parciales y tentativos. La ley federal de educaci\u00f3n es un ejemplo de ellos. Surgi\u00f3 de una asamblea ciudadana donde un sector mayoritario triunf\u00f3 sobre otro. Esta opini\u00f3n de mayor\u00eda se transform\u00f3 en una pol\u00edtica p\u00fablica a trav\u00e9s del Congreso de la Naci\u00f3n. Es decir, con validez para todos y para el futuro. Pero como toda pol\u00edtica p\u00fablica, ser\u00e1 evaluada, discutida y objetada en el tiempo. Quienes la objeten buscar\u00e1n su modificaci\u00f3n y quienes la apoyen buscar\u00e1n su confirmaci\u00f3n. Y las nuevas mayor\u00edas legislativas encauzar\u00e1n estas opiniones. En democracia, el ma\u00f1ana se construye de manera progresiva, de acuerdo con las mayor\u00edas sucesivas y en per\u00edodos relativamente contingentes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-line-height-alt: 9.0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\">Los laicos no son el brazo terrenal de los obispos <\/span><\/i><\/b><b><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana\"><o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 10pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">\u00bfHay algo espec\u00edficamente cat\u00f3lico en la presencia o participaci\u00f3n del laico en la pol\u00edtica? En tanto motivaci\u00f3n personal, considero que no. Nos motiva la misma b\u00fasqueda de santidad que caracteriza nuestra presencia en el mundo. Lo cual, por cierto, no es poco.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Esta b\u00fasqueda de santidad en la pol\u00edtica no es algo externo a nosotros mismos. No hacemos pol\u00edtica como quien elige \u00e9sta o aquella manzana del barrio para hacer alguna tarea de evangelizaci\u00f3n. Quien ha decidido actuar en pol\u00edtica ha decidido que all\u00ed se realiza su condici\u00f3n de bautizado, su uni\u00f3n a la tarea salv\u00edfica de Cristo: es all\u00ed mismo donde ha elegido amar, servir, entregarse, ser santo. Y en medio de todas las condiciones que ello supone: el trigo y la ciza\u00f1a, que est\u00e1 dentro de cada uno y dentro de la comunidad toda. Quien hace pol\u00edtica ha decidido ser santo en y a trav\u00e9s de esas condiciones de vida: la b\u00fasqueda del poder y la prosecuci\u00f3n del bien com\u00fan; la lucha a veces feroz por los recursos y el af\u00e1n final de mejorar la condici\u00f3n de muchos; el reconocimiento ciudadano a los aciertos y la exposici\u00f3n p\u00fablica a los errores y los malentendidos; la cr\u00edtica justa y la injusta; la alegr\u00eda por la pol\u00edtica de Estado bien hecha que dignifica la vida de algunos, y la tristeza profunda por la pol\u00edtica de Estado hecha a costa del clientelismo y la demagogia. \u0093Todo es de ustedes&#8230;\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Esta b\u00fasqueda de santidad no tiene que ver con la propagaci\u00f3n de una verdad particular, sino con la experiencia y testimonio de Cristo muerto y resucitado. Sin duda, \u00e9sta es una verdad, pero no al modo de un dogma que blandimos como una espada sobre la cabeza de los dem\u00e1s, sino a la manera de un camino de vida que est\u00e1 dispuesto a despojarse de s\u00ed mismo hasta el abandono personal; que est\u00e1 dispuesto al servicio hasta la muerte, y muerte de cruz; que est\u00e1 dispuesto a la entrega porque ello es causa de encuentro y, por ese motivo, raz\u00f3n de esperanza. El laico que se inserta en pol\u00edtica no lo hace en tanto miembro de una comunidad de dogmas que difunde una ideolog\u00eda y concreta un programa. La fe, en pol\u00edtica, no es una ideolog\u00eda. Es un compromiso vital. Con los dem\u00e1s, y con Cristo a trav\u00e9s de los dem\u00e1s. \u0093Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo&#8230;\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Este compromiso vital, que se desarrolla desde una experiencia comunitaria de fe en la Iglesia de Cristo en la Argentina, tiene luces que iluminan el camino: ciertos valores, ciertas ense\u00f1anzas, ciertas orientaciones. La ense\u00f1anza social de la Iglesia es uno de ellos. Pero cuidado: los laicos en pol\u00edtica no somos el brazo terrenal de los obispos. Los obispos tienen, entre otras, una misi\u00f3n prof\u00e9tica: la de denunciar las injusticias. Al laico inserto en la pol\u00edtica le corresponde, desde aquellas luces orientadoras, diagnosticar sobre tales injusticias, proponer alternativas, implementar soluciones. Estas soluciones no est\u00e1n escritas en ning\u00fan manual de ense\u00f1anza social de la Iglesia. No tienen que estarlo. Hay diversas soluciones posibles y diversas formas de implementarlas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">M\u00e1s a\u00fan: la ense\u00f1anza social de la Iglesia, esencial y necesario punto de partida para la inserci\u00f3n en el mundo, es insuficiente para el diagn\u00f3stico, las propuestas y las implementaciones. Por un lado, hay mediaciones cient\u00edficas ineludibles para todo esto: las ciencias sociales, por ejemplo, son una de ellas. Pero por otra parte, est\u00e1 el gran ejercicio de la acci\u00f3n pol\u00edtica, que implica la organizaci\u00f3n, el trabajo en equipo, el debate y el consenso, el dise\u00f1o de leyes, la implementaci\u00f3n de programas espec\u00edficos, con aquellos que piensan igual y los que piensan de otro modo, con aquellos que, pensando lo mismo, difieren en las estrategias de implementaci\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Este es un ejercicio de pluralidad que requiere mucha pr\u00e1ctica y aprendizaje por parte de los cat\u00f3licos. Cierto acostumbramiento a \u0093las verdades que conocemos\u0094, sumado a \u0093nuestras certezas\u0094 sobre tales verdades, nos pueden llevar a una actitud pontifical alejada de las condiciones que requieren el di\u00e1logo y la b\u00fasqueda conjunta en la pol\u00edtica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">M\u00e1s a\u00fan, debemos cuidar que la b\u00fasqueda sincera del di\u00e1logo y el trabajo conjunto no opaque condiciones inherentes a la pol\u00edtica ya mencionadas. Uno de los desaf\u00edos mayores en pol\u00edtica es experimentar la actitud del di\u00e1logo y la b\u00fasqueda conjunta de soluciones reconociendo que somos parte de ciertos intereses, de ciertas posiciones, de ciertas concepciones de las cosas. Ni la seguridad de ciertos valores evang\u00e9licos, como el respeto a la opini\u00f3n del otro y el trabajo mancomunado nos debe hacer olvidar que, en pol\u00edtica, no dejamos de ser gremialista, concejal, legislador o ministro de un gobierno particular. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El tema de la conducta moral parece claro. Pero a poco de profundizar no lo es tanto. En primer lugar, propongo dejar de lado el discurso \u00e9tico como bandera de presencia personal en la pol\u00edtica. La conducta evang\u00e9lica no puede ser manipulada como parte del <i>marketing<\/i> pol\u00edtico. Esta conducta se vive o no se vive. Si la vivimos, puedo asegurar que seremos un punto de referencia y de testimonio. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Si no lo hacemos, no hay discurso que alcance para ocultar nuestra incapacidad para vivir la fe en el mundo de la pol\u00edtica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La pol\u00edtica supone un mundo de opciones que est\u00e1 lejos de ser un mundo de blancos y negros, de corrupci\u00f3n y anticorrupci\u00f3n&#8230; un mundo de absolutos. Plantearlo y pretender vivirlo as\u00ed es relativamente f\u00e1cil. La mayor parte de la experiencia de la virtud en la pol\u00edtica pasa por otro lado: pasa por una serie de decisiones permanentes, diarias, en la que deben bajarse principios al nivel de la decisi\u00f3n y de la acci\u00f3n pol\u00edtica: decisiones que tienen que ver con la tensi\u00f3n entre equidad y eficiencia, entre el corto y el largo plazo, entre conceder hoy en una negociaci\u00f3n para asegurar una mejor decisi\u00f3n para todos el d\u00eda de ma\u00f1ana, entre alianzas y coaliciones permanente en el gabinete o en la asamblea legislativa. Estas cuestiones no tienen, por lo general, respuestas absolutas. Requieren de la virtud de la prudencia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Al respecto, s\u00f3lo puedo hablar a partir de mi experiencia. Es dif\u00edcil tratar de vivir la prudencia pol\u00edtica cuando la vida de uno no se ejercita en la prudencia personal, cuando no hay b\u00fasqueda de la vida en el esp\u00edritu. Dicho de otro modo: vivir la \u00e9tica en la pol\u00edtica es un ejercicio permanente que requiere, de manera casi necesaria, que uno est\u00e9 en la b\u00fasqueda tambi\u00e9n de la santidad en la vida personal. Esto no asegura la decisi\u00f3n moralmente correcta, la cual en muchas ocasiones sencillamente no existe. Pero lo coloca a uno en un camino de b\u00fasqueda evang\u00e9lica; al menos, en el af\u00e1n diario de estar alerta, de no relajarse, de querer hacer siempre las cosas lo mejor posible&#8230;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Esta vida en el esp\u00edritu y este ejercicio de la prudencia tiene una dimensi\u00f3n comunitaria. Es importante la b\u00fasqueda de espacios de reflexi\u00f3n y di\u00e1logo, eventualmente en el mismo lugar de trabajo, con aquellos con quienes se comparte la fe, la misma cosmovisi\u00f3n de las cosas, la buena voluntad para compartir las dudas, para fortalecer el \u00e1nimo, para seguir alimentando esperanzas. Igualmente, puede ser importante el acompa\u00f1amiento desde nuestras mismas comunidades eclesiales a nuestros hermanos que caminan en el mundo de la pol\u00edtica. No tanto para darle tal o cual consejo. Sino para que, a partir de la confianza evang\u00e9lica que nos da compartir el mismo pan y la palabra, podamos acompa\u00f1ar a aquellos que han tomado decisiones duras en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Sin embargo, en estas mismas comunidades debemos tener cuidado tambi\u00e9n de que nuestras propias opciones pol\u00edticas no sean el motivo para el rechazo o la desconfianza hacia aquellos que se sumergen en este mundo de la pol\u00edtica. No pocas veces, y esto incluye tambi\u00e9n a nuestra jerarqu\u00eda, se acompa\u00f1a a los laicos hasta el momento en que hacen la opci\u00f3n partidaria. Una vez que la hicieron, pareciera que aquel acompa\u00f1amiento era s\u00f3lo v\u00e1lido para quienes piensan como uno. La madurez comunitaria implica confianza evang\u00e9lica. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">A los cat\u00f3licos no nos ha sido dado esperar los frutos de nuestra siembra. Y esto, sin duda, est\u00e1 demasiado lejos de ciertas condiciones del quehacer pol\u00edtico, donde los resultados son parte no s\u00f3lo de la competencia electoral, sino, lo que es m\u00e1s importante todav\u00eda, de la eficiencia a la hora de evaluar el trabajo bien realizado de las pol\u00edticas p\u00fablicas. En estos, como en tantos otros aspectos, hay tensiones entre la vida de la fe y la del mundo de la pol\u00edtica. Su resoluci\u00f3n final s\u00f3lo puede darse cuando dejamos macerar nuestra vida personal por un esp\u00edritu de abandono que s\u00f3lo se experimenta desde la oraci\u00f3n y la vida en el esp\u00edritu. Pero esta experiencia no puede sino enviarnos de vuelta a ese mundo de luces y sombras, de paradojas y contrastes, como es el mundo de la pol\u00edtica. Mundo que hoy nos convoca en nuestro pa\u00eds, una vez m\u00e1s y como siempre, porque \u0093la Argentina es nuestra, nosotros somos de Cristo, y Cristo es de Dios\u0094. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cabe preguntarnos, en el contexto de este Congreso, por qu\u00e9 reflexionamos sobre la pol\u00edtica como tema espec\u00edfico, y no sobre otros, como la econom\u00eda, el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,3],"tags":[],"class_list":["post-3296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-politica-economia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Ra","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}