{"id":3300,"date":"2005-11-11T12:08:34","date_gmt":"2005-11-11T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/centenario-de-un-drama-ruso\/"},"modified":"2005-11-11T12:08:34","modified_gmt":"2005-11-11T12:08:34","slug":"centenario-de-un-drama-ruso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3300","title":{"rendered":"Centenario de un drama ruso"},"content":{"rendered":"<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El a\u00f1o 1905 pudo haber sido fatal para el vasto Imperio Ruso que se debat\u00eda en problemas internos y externos agravados por las intrigas y la subversi\u00f3n de los partidos pol\u00edticos, la incompetencia de funcionarios imperiales m\u00e1s las vacilaciones del zar Nicol\u00e1s II. La mara\u00f1a de dificultades parec\u00eda irresoluble.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La primera calamidad fue la desastrosa guerra con Jap\u00f3n. La flota rusa de Port Artur en el mar Amarillo hab\u00eda sido hundida por los japoneses en abril de 1904 para reconquistar ese puerto, a su vez arrebatado por ellos a los chinos. Las tropas rusas lucharon heroicamente pero finalmente fueron vencidas. Luego de tremendas p\u00e9rdidas de vidas, pertrechos y bienes, el ministro ruso Sergei Witte logr\u00f3 salvar lo salvable en el tratado de paz, pero semejante cat\u00e1strofe dej\u00f3 un sentimiento general de amargura y frustraci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Luego sobrevino el \u0093domingo sangriento\u0094 del 9 de enero. Ese d\u00eda el sacerdote ortodoxo Georgy Gapon encabez\u00f3 una multitudinaria manifestaci\u00f3n de obreros en San Petersburgo hacia el palacio de invierno para pedir al zar ciertas mejoras sociales y pol\u00edticas. Si bien los manifestantes portaban iconos y emblemas imperiales en absoluta calma, las autoridades metropolitanas no hallaron nada mejor que dispersarlos a tiros y sablazos con un escuadr\u00f3n de cosacos. Seg\u00fan el informe oficial, en la nieve quedaron 135 muertos y unos 500 heridos pero los c\u00e1lculos extraoficiales dan cuenta de m\u00e1s de un millar de muertos e innumerables heridos. Por la ambig\u00fcedad de su conducta en \u00e9ste y en otros casos, Nicol\u00e1s II se gan\u00f3 el t\u00edtulo de \u0093sangriento\u0094. G. Gap\u00f3n huy\u00f3 y escribi\u00f3 al zar una amarga misiva. Poco despu\u00e9s en Finlandia fue asesinado por sus colaboradores en circunstancias extra\u00f1as.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Si bien estos acontecimientos agravaron el contexto general, la situaci\u00f3n del Imperio Ruso no era tan desastrosa, como pretende la historiograf\u00eda sovi\u00e9tica. El zar Alejandro II (1855-1881) hab\u00eda inaugurado su per\u00edodo de reformas, tiempo en que floreci\u00f3 la cultura cl\u00e1sica rusa que conocemos en la literatura, el arte y las ciencias. El Zar libertador (suprimi\u00f3 la servidumbre de la gleba), sin embargo, muri\u00f3 asesinado. Su hijo Alejandro III (1881-1896) gobern\u00f3 bajo un r\u00e9gimen autocr\u00e1tico. Lo sucedi\u00f3 Nicol\u00e1s II (1896-1917), el \u00faltimo zar, quien pretendi\u00f3, o al menos prometi\u00f3, seguir los pasos de su padre pero, superado por los acontecimientos, abdic\u00f3 al trono en marzo de 1917 y muri\u00f3 m\u00e1rtir con toda su familia al a\u00f1o siguiente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La Iglesia Ortodoxa Rusa, que Dostoievski y el fil\u00f3sofo Vladimir Soloviev defin\u00edan en par\u00e1lisis, ten\u00eda en ese tiempo un buen n\u00famero de cl\u00e9rigos y laicos muy bien formados por sus cuatro Academias (facultad de Teolog\u00eda), quienes ya no se contentaban con su situaci\u00f3n de la cl\u00e1sica <i>Synfon\u00eda bizantina<\/i> de Iglesia-Imperio. Desde la imposici\u00f3n en 1717 del \u0093reglamento eclesi\u00e1stico\u0094 del zar Pedro I la direcci\u00f3n suprema era ejercida por el S\u00ednodo de Obispos controlado por el Procurador, un laico impuesto por el Zar: el Patriarcado hab\u00eda sido suprimido. Desde 1880 ocupaba ese cargo Konstantin Pobedonostsev, ex preceptor de los dos \u00faltimos zares, persona erudita pero rancio conservador, y como tal defensor ac\u00e9rrimo del <i>statu quo<\/i>, no de la tradici\u00f3n remota. En Cuaresma el ilustre y tan querido metropolita de San Petersburgo Antoni Vadkovski pidi\u00f3 en un informe la reforma de la Iglesia. Poco despu\u00e9s el premier Sergio Witte present\u00f3 su propio informe, preparado \u0093con la colaboraci\u00f3n de un eclesi\u00e1stico\u0094, en el que ped\u00eda el restablecimiento del orden can\u00f3nico con el Patriarcado y la convocatoria del concilio panruso. Ambos informes fueron archivados por el procurador del s\u00ednodo, pero el episcopado insisti\u00f3 en el concilio. El zar aprob\u00f3 la preparaci\u00f3n de esta asamblea el 17 de marzo pero a convocarse en el momento conveniente, que no lleg\u00f3 hasta su abdicaci\u00f3n al trono en 1917\u0085 Al mismo tiempo abundaron en la literatura eclesi\u00e1stica peri\u00f3dica los escritos reformistas y cr\u00edticos, desde los m\u00e1s serios y profundos hasta los m\u00e1s arrebatados. Los obispos redactaron sus propuestas para el concilio que fueron pronto publicadas en voluminosos tomos. Entre estas propuestas se distinguieron la del mismo metropolita Antonio y la del arzobispo de Finlandia Sergio Stragrodski, reformistas. A\u00f1os m\u00e1s tarde este \u00faltimo encabez\u00f3 la Iglesia de la emigraci\u00f3n. El tema conciliar se reaviv\u00f3 en 1912, a\u00f1o de la muerte de su principal promotor el metropolita Antonio, pero fue acallado otra vez \u0093hasta tiempos convenientes\u0085\u0094. El 17 de abril el zar expidi\u00f3 la ley de libertad religiosa\u0094, recibida con benepl\u00e1cito por los reformistas y con disgusto por los partidarios de la cl\u00e1sica \u0093synfon\u00eda\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En general, los partidos pol\u00edticos rusos de entonces apelaban a medios poco democr\u00e1ticos para la conquista de sus objetivos. Primeramente estaban los anarquistas inspirados por Kropotkin y Bakunin: se opon\u00edan a toda autoridad, no descartaban el asesinato y trataban de tomar el poder. Entre estos partidos de \u0093izquierda\u0094 el m\u00e1s poderoso era el social-revolucionario, de inspiraci\u00f3n marxista; se propagaron principalmente entre los campesinos, desde 1900 formaron piquetes en las aldeas; asesinaban sistem\u00e1ticamente a funcionarios de todo nivel. Los socialdem\u00f3cratas, desde 1903 divididos en bolcheviques con Lenin y mencheviques con Martov, por aquel tiempo eran poco numerosos e insignificantes en la lucha pol\u00edtica. Como agrupaci\u00f3n partidaria de centro estaban los constitucional-democr\u00e1ticos, con muchos intelectuales importantes, partidarios mayormente de una monarqu\u00eda constitucional, aunque demasiado teorizantes. La derecha estaba formada por los moderados de la \u0093Alianza 17 de octubre\u0094 y luego varias agrupaciones extremas nost\u00e1lgicas de la autocracia de los siglos pasados y la rusificaci\u00f3n absoluta; extremos que no trepidaban en asesinar a quienes se considerara enemigos, mientras el zar era enga\u00f1ado con informes fantasiosos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">El \u0093domingo sangriento\u0094 fue solamente uno de los hechos graves de 1905. Los des\u00f3rdenes se siguieron con asesinatos, asaltos e incendios de establecimientos agr\u00edcolas de la nobleza e incluso de campesinos bienestantes, con ataques criminales a los barrios jud\u00edos en el sudoeste \u0096en lo cual se notaba la ausencia de las autoridades, con huelgas en las f\u00e1bricas, rebeliones en la flota marina reprimidas con extrema brutalidad, rebeliones tambi\u00e9n en los pa\u00edses no-rusos del Imperio, como en las regiones anexadas de Polonia, los B\u00e1lticos, el C\u00e1ucaso e incluso en Siberia. A las molestas huelgas frecuentes en los ferrocarriles en octubre hubo incluso una huelga general.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Desde ya que con tanto descontento el Zar aut\u00f3crata debi\u00f3 aprobar diversas leyes democratizantes. La m\u00e1s revolucionaria fue el establecimiento el 6 de agosto de la Duma, especie de parlamento puramente consultivo, aunque con delegados elegidos por la poblaci\u00f3n. En la primera composici\u00f3n obtuvieron mayor\u00eda los partidos de izquierda, as\u00ed que las sesiones resultaron verdaderas batallas verbales, que a veces pasaban a violencias f\u00edsicas, con arrestos subsecuentes, con absoluta oposici\u00f3n al Gobierno. Antes de un a\u00f1o la Duma fue disuelta. Otras dos siguieron el mismo derrotero. Finalmente la cuarta en 1912, para la cual con el cambio de condiciones lograron la mayor\u00eda centro-derecha y ya con mayores facultades, se mantuvo hasta la revoluci\u00f3n bolchevique. Con todo, la subversi\u00f3n continuaba paralizando la ya poderosa industria y el transporte y sembraba la confusi\u00f3n en la masa rural que compon\u00eda el 85% de la poblaci\u00f3n en general pobre y atrasada.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">En ese mundo de problemas reales y promovidos, de delitos y de represiones violentas, llam\u00f3 la atenci\u00f3n el gobernador de la ciudad de Samara, sobre el r\u00edo Volga, Pedro A. Stolypin, quien lograba dominar el desorden en su territorio sin las brutalidades tan comunes. En octubre fue llamado a San Petersburgo donde fue nombrado ministro del Interior. Muy pronto se hizo sentir su presencia tan eficiente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">De origen noble, el nuevo ministro del Interior hab\u00eda nacido en 1862, instruido, terrateniente y \u00f3ptimo conocedor de la situaci\u00f3n rural, cristiano convencido, patriota y mon\u00e1rquico aunque constitucional, sin pertenencia partidaria, primero gobernador de Grodno y luego en Samara; en sus funciones mostr\u00f3 eficiencia, valor y rapidez en las reformas necesarias. Consciente de las dificultades que lo esperaban, ya que dos predecesores suyos fueron asesinados, expuso con claridad sus ideas: \u0093no nos asustar\u00e1n\u0085 quien argumenta con balas y bombas no merece sino la ejecuci\u00f3n\u0085 Algunas ejecuciones de delincuentes evitar\u00e1n r\u00edos de sangre en Rusia\u0085\u0094. Ahora su acci\u00f3n decidida se extend\u00eda a todo el imperio. No satisfecho con los tribunales ordinarios, lentos y complicados para esa situaci\u00f3n de peligro y emergencia, instal\u00f3 tribunales militares que en casos de homicidios o incendios, desde ya evidentes, dictaban sentencias sumarias que eran ejecutadas de inmediato\u0085 Por cierto hubo errores fatales y abusos, pero no hubo anonimato, ni desaparecidos, ni irresponsabilidades; el Ministro asum\u00eda la responsabilidad por las vidas humanas legal y p\u00fablicamente. Hasta la pacificaci\u00f3n de 1907 se contaron 4126 personas asesinadas por subversivos y 4552 heridos, entre estos, dos hijos de Stolypin; 3825 criminales fueron juzgados y algo menos de 3300 ejecutados. Con sarcasmo el lazo de la horca era llamado \u0093corbata a la Stolypin\u0094. En dos a\u00f1os la subversi\u00f3n fue vencida. Muchos subversivos huyeron a tiempo al extranjero. Ya en abril de 1906 Stolypin fue ascendido a premier, mientras su ilustre y meritorio antecesor Sergio Ju. Witte hab\u00eda sido destituido por intrigas de la zarina presumiblemente; en plena lucha antisubversiva el nuevo premier se reserv\u00f3 el cargo del Interior.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">Todav\u00eda en plena lucha Stolypin comenz\u00f3 a trabajar en su idea por tanto tiempo acariciada: la reforma agraria. El 85% de la poblaci\u00f3n del Imperio era rural, pero debido al molesto sistema agrario colectivo \u0093mir\u0094, la mala distribuci\u00f3n de las tierras f\u00e9rtiles, el trabajo primitivo, el rendimiento de los campos era magro; en muchas regiones los campesinos literalmente sufr\u00edan hambre. Viendo las posibilidades de las extensas llanuras el premier no quer\u00eda confiscar tierras salvo que fueran abandonadas; combat\u00eda el sistema colectivo promoviendo la propiedad privada; instituy\u00f3 el banco rural para cr\u00e9ditos a los campesinos emprendedores, se facilitaba maquinaria agr\u00edcola, semillas y animales de cr\u00eda. La superpoblaci\u00f3n rural de algunas regiones ten\u00eda su salida en la colonizaci\u00f3n del sudeste de Rusia y de Siberia. En pocos a\u00f1os el Imperio pas\u00f3 a ser potencia agr\u00edcola de primer orden al duplicarse e incluso triplicarse su producci\u00f3n agr\u00edcola. El deseo y plan agr\u00edcola de Stolypin era que los campesinos fueran propietarios bienestantes y rendidores en su trabajo, lo cual redundaba en el bienestar general y facilitaba las dem\u00e1s mejoras; \u00e9l era represor de la subversi\u00f3n orquestada, pero reprim\u00eda en vista a las reformas. Su personalidad dominadora y su acci\u00f3n tan decidida encontraron una gran oposici\u00f3n, primero sorda y finalmente tr\u00e1gicamente manifiesta: los de izquierda lo odiaban por represor; los del centro se le opon\u00edan por autoritario, los derechistas no soportaban sus reformas, la aristocracia capitalina lo ten\u00eda por advenedizo, en la corte era mal visto por su oposici\u00f3n a Rasputin; con el correr del tiempo iba qued\u00e1ndose solo. El 1\u00ba de septiembre de 1911 durante la funci\u00f3n de gala en el teatro de Kiev, Mordekhai Bogrov, joven abogado anarquista y agente de la Polic\u00eda imperial asesin\u00f3 al Premier. La apresurada ejecuci\u00f3n del asesino remiti\u00f3 al misterio a los organizadores de ese delito\u0085<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Cdetexto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana\">La acci\u00f3n en\u00e9rgica de Stolypin pacific\u00f3 al Imperio ruso y prolog\u00f3 su existencia hasta el desastre de la guerra 1914-1918 inoportunamente emprendida por el Zar; sus reformas inauguraron algunos a\u00f1os de progreso tambi\u00e9n frustrado por las absurdas actividades b\u00e9licas. Si hubiese perdurado la paz y se hubiesen seguido las reformas, am\u00e9n del control necesario, la revoluci\u00f3n de 1917 pod\u00eda haber sido perfectamente evitada. Parece que ni el Zar zozobrante, ni la aristocracia comprend\u00edan en qu\u00e9 peligro se internaban, la Polic\u00eda actu\u00f3 con ambig\u00fcedad, los partidos pol\u00edticos segu\u00edan sus propios fines y el pueblo qued\u00f3 desorganizado y a merced de los agitadores. Pasado ya un siglo, la historia nos dice que las brutalidades, las intrigas, las contradicciones e indecisiones, la falta de reformas necesarias y la guerra absurda se pagaron muy caras.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 22pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-layout-grid-align: none\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">&#8211; Renovaci\u00f3n y cisma en la Iglesia Ortodoxa Rusa. <i>Revista Teolog\u00eda<\/i>, N. 28-30, Buenos Aires, 1976.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Pie style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">&#8211; Nikita Struve, <i>Christians in Contemporary Russia<\/i>, New York, 1967.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El a\u00f1o 1905 pudo haber sido fatal para el vasto Imperio Ruso que se debat\u00eda en problemas internos y externos agravados por las intrigas y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Re","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}