{"id":3312,"date":"1998-10-28T12:08:34","date_gmt":"1998-10-28T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/santa-teresa-benedicta-de-la-cruz\/"},"modified":"2016-05-06T13:52:23","modified_gmt":"2016-05-06T16:52:23","slug":"santa-teresa-benedicta-de-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3312","title":{"rendered":"Santa Teresa Benedicta de la Cruz"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por ser jud\u00eda, Edith Stein fue deportada con su hermana Rosa y muchos otros jud\u00edos de los Pa\u00edses Bajos al campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz, donde encontraron la muerte en las c\u00e1maras de gas. Hoy hacemos memoria de todos ellos con profundo respeto. Pocos d\u00edas antes de su deportaci\u00f3n, a quien le ofrec\u00eda intentar salvar su vida, la religiosa hab\u00eda respondido: \u0093\u00a1No lo har\u00e9! \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00eda ser excluida? \u00bfLa justicia no est\u00e1 acaso en el hecho de que yo no saque ventaja de mi bautismo?<i> <\/i>Si no puedo compartir la suerte de mis hermanos y hermanas, mi vida estar\u00e1 de alg\u00fan modo destruida\u0094.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando desde ahora celebremos la memoria de la nueva santa, no podremos dejar de recordar a\u00f1o tras a\u00f1o la Shoah, ese plan feroz de eliminaci\u00f3n de un pueblo<i>, <\/i>que cost\u00f3 la vida a millones de hermanos y hermanas jud\u00edos. Que el Se\u00f1or haga brillar su rostro sobre ellos y les conceda la paz (cfr. N\u00fam 6, 25 ss).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por amor a Dios y a los hombres elevo una vez m\u00e1s mi grito afligido: que jam\u00e1s se repita una iniciativa criminal igual hacia ning\u00fan grupo \u00e9tnico, ning\u00fan pueblo, ninguna raza, en ning\u00fan rinc\u00f3n de la tierra. Es un grito que dirijo a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a todos los que creen en un Dios justo y eterno, a todos los que se sienten unidos en Cristo, el Verbo de Dios encarnado. Todos debemos unirnos en este imperativo de solidaridad: est\u00e1 en juego la dignidad humana; existe una sola familia humana. Esto manifestaba la nueva santa con gran insistencia<i>: <\/i>\u0093Nuestro amor hacia el pr\u00f3jimo \u0096escrib\u00eda\u0096 es la medida de nuestro amor a Dios. Para los cristianos, y no s\u00f3lo para ellos, nadie es extranjero. El amor de Cristo no conoce fronteras\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El amor de Cristo fue el fuego que inflam\u00f3 la vida de Teresa Benedicta de la Cruz. Aun antes de darse cuenta, fue capturada por entero. En un principio su ideal fue la libertad; por mucho tiempo Edith Stein vivi\u00f3 la experiencia de la b\u00fasqueda, su mente no se cans\u00f3 de investigar ni su coraz\u00f3n de esperar. Recorri\u00f3 el arduo camino de la filosof\u00eda con apasionado ardor y finalmente fue premiada: conquist\u00f3 la verdad y fue conquistada. Descubri\u00f3 que la verdad ten\u00eda un nombre: Jesucristo, y desde ese momento el Verbo encarnado lo fue todo para ella. Ya carmelita, mirando este per\u00edodo de su vida, escribi\u00f3 a una benedictina: \u0093Quien busca la verdad, sabi\u00e9ndolo o no, busca a Dios\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A\u00fan habiendo sido educada en la religi\u00f3n jud\u00eda de su madre, a los catorce a\u00f1os Edith Stein \u0093estaba deliberadamente desacostumbrada a la oraci\u00f3n\u0094. Quer\u00eda contar s\u00f3lo consigo misma, preocupada por afirmar su libertad en las opciones de la vida. Al final de un largo camino pudo llegar a una constataci\u00f3n sorprendente: solamente quien se une al amor de Cristo llega a ser verdaderamente libre.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La experiencia de esta mujer que afront\u00f3 los desaf\u00edos de un siglo atormentado como el nuestro es ejemplar para nosotros: el mundo moderno muestra la seductora puerta del permisivismo, ignorando la puerta estrecha del discernimiento y de la renuncia. Me dirijo especialmente a ustedes, j\u00f3venes cristianos, en particular los numerosos ministros reunidos hoy en Roma: \u00a1cu\u00eddense de concebir sus vidas como una puerta abierta a todas las opciones! \u00a1Escuchen la voz de su coraz\u00f3n! No se queden en la superficie, vayan al fondo de las cosas. Y cuando llegue el momento tengan el coraje de decidirse. El Se\u00f1or tendr\u00e1 en cuenta que pusieron su libertad en sus manos misericordiosas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Santa Teresa Benedicta de la Cruz lleg\u00f3 a comprender que el amor de Dios y la libertad del hombre se entrecruzan, porque el amor y la verdad tienen una relaci\u00f3n intr\u00ednseca. La b\u00fasqueda de la verdad y su traducci\u00f3n en el amor no se le manifestaron como opuestas; comprendi\u00f3 que ambas se reclamaban mutuamente.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En nuestro tiempo la verdad es a menudo reemplazada por la opini\u00f3n de la mayor\u00eda. Adem\u00e1s est\u00e1 difundida la convicci\u00f3n de que se debe servir a la verdad incluso en contra del amor o viceversa. Pero la verdad y el amor necesitan una del otro. Y sor Teresa Benedicta fue testimonio de ello. La \u0093m\u00e1rtir por amor\u0094, que dio su vida por los amigos, no fue superada por nadie en el amor. Al mismo tiempo dando todo de s\u00ed busc\u00f3 la verdad, de la que escribi\u00f3: \u0093ninguna obra espiritual se lleva a cabo sin grandes trabajos. Ella desaf\u00eda siempre al hombre enteramente\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Sor Teresa Benedicta de la Cruz nos dice a todos: no acepten nunca como verdad lo que est\u00e9 privado de amor. \u00a1No acepten nunca como amor lo que carezca de verdad! El amor sin la verdad se convierte en una mentira<i> <\/i>destructiva<i>.<o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La nueva santa nos ense\u00f1a, en fin, que el amor a Cristo atraviesa el dolor. Quien ama realmente no se detiene frente a la perspectiva del sufrimiento: acepta la comuni\u00f3n con la persona amada en el dolor.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Consciente de lo que implicaba su origen jud\u00edo, Edith Stein dej\u00f3 al respecto palabras elocuentes:<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093Bajo la cruz comprend\u00ed la suerte del Pueblo de Dios&#8230; De hecho, hoy conozco mucho mejor lo que significa ser la esposa del Se\u00f1or en el signo de la cruz. Pero por ser un misterio jam\u00e1s se podr\u00e1 comprender \u00fanicamente con la raz\u00f3n\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">De a poco el misterio de la Cruz fue envolviendo toda su vida, hasta impulsarla al ofrecimiento supremo. Como esposa en la cruz, sor Teresa Benedicta no s\u00f3lo escribi\u00f3 p\u00e1ginas profundas sobre la \u0093ciencia de la Cruz\u0094, sino que recorri\u00f3 el camino hasta el extremo en la escuela de la cruz. Muchos de nuestros contempor\u00e1neos quisieron acallar la cruz. Pero \u00a1nada es m\u00e1s elocuente que la cruz en silencio! El verdadero mensaje del dolor es una lecci\u00f3n de amor. El amor hace fecundo el dolor y el dolor hace m\u00e1s profundo el amor.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A trav\u00e9s de la experiencia de la cruz, Edith Stein pudo<i> <\/i>abrirse hacia un nuevo encuentro con el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Fe y cruz se le revelaron inseparables. Madurando en la escuela de la cruz, descubri\u00f3 las ra\u00edces a las que se un\u00eda el tronco de su propia vida. Comprendi\u00f3 que era muy importante para ella \u0093ser hija del pueblo elegido y pertenecer a Cristo no s\u00f3lo espiritualmente sino por un v\u00ednculo de sangre\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Dios es Esp\u00edritu, y los que lo adoran deben adorarlo en esp\u00edritu y verdad<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> (Jn 4, 24).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Con estas palabras el Divino Maestro ten\u00eda su encuentro con la samaritana en el pozo de Jacob. Todo lo que dio a su ocasional pero atenta interlocutora lo encontramos en la vida de Edith Stein, en su \u0093ascenci\u00f3n al Monte Carmelo\u0094. La profundidad del misterio divino se le hizo perceptible en el silencio y en la contemplaci\u00f3n. Mientras que a lo largo de su existencia crec\u00eda en el conocimiento de Dios, ador\u00e1ndolo en esp\u00edritu y verdad, experimentaba m\u00e1s claramente su vocaci\u00f3n espec\u00edfica a subir a la cruz con Cristo, y abrazarla con serenidad y confianza, a amar la cruz siguiendo las huellas de su amado esposo: santa Teresa Benedicta de la Cruz nos es dada hoy como modelo en quien inspirarnos y como protectora a quien recurrir.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Demos gracias a Dios por este don. La nueva Santa sea para nosotros un ejemplo de nuestro compromiso al servicio de la libertad, en la b\u00fasqueda de la verdad. Que su testimonio sirva para hacer cada vez m\u00e1s s\u00f3lido el puente de la comprensi\u00f3n entre jud\u00edos y cristianos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 18.0pt\"><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 18.0pt\"><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 18.0pt\"><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 18.0pt\"><\/p>\n<hr \/>\n<p>De <i>Ciencia de la Cruz<\/i><\/span><\/b><b><i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana\">*<\/span><\/i><\/b><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 18.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Muchos creyentes se sienten atormentados, porque los hechos de la Salvaci\u00f3n o nunca les han impresionado, o ya no les impresionan tanto como debieran, y ya no conservan para sus vidas la fuerza formativa de otros tiempos. La lectura de la vida de los santos les hace volver a la realidad y ver que donde la fe es en verdad viva, all\u00ed la doctrina de la fe y las grandes obras de Dios constituyen el n\u00facleo de la vida; todo lo dem\u00e1s queda postergado y \u00fanicamente conserva su valor en cuanto est\u00e1 informado por aquellos. Es el <i>realismo de los santos, <\/i>que brota del sentimiento \u00edntimo y fundamental del alma que se sabe renacida del Esp\u00edritu Santo. Cuanto en esa alma entra, ella lo acoge en forma adecuada y su correspondiente profundidad, y encuentra con ello una fuerza viva, impulsora y dispuesta a dejarse moldear, y no impedida por obst\u00e1culo ni entorpecimiento alguno, que se deja moldear, dirigir f\u00e1cil y gozosamente por lo que ha recibido. Cuando un alma santa acepta as\u00ed las verdades de la fe, \u00e9stas se le convierten en la Ciencia de los Santos. Y cuando su \u00edntima forma est\u00e1 constituida por el misterio de la Cruz, entonces esa ciencia viene a ser la Ciencia de la Cruz.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=Autor style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><em>Edith Stein<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p class=Autor style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><em>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p class=Autor style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: right\" align=right><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 11.0pt\"><o:p><em><\/em><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notaspie style=\"BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; BORDER-LEFT: medium none; TEXT-INDENT: 0cm; BORDER-BOTTOM: medium none; mso-padding-alt: 0cm 0cm 0cm 0cm\"><span><em>* Pasaje de la Introducci\u00f3n -Sentido, origen y fundamento de la ciencia de la cruz-.<\/em><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ser jud\u00eda, Edith Stein fue deportada con su hermana Rosa y muchos otros jud\u00edos de los Pa\u00edses Bajos al campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3312","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Rq","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3312"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3312\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12241,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3312\/revisions\/12241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}