{"id":3319,"date":"1998-10-28T12:08:34","date_gmt":"1998-10-28T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/escuelas-para-pensar-y-una-nacion-que-aprende\/"},"modified":"1998-10-28T12:08:34","modified_gmt":"1998-10-28T12:08:34","slug":"escuelas-para-pensar-y-una-nacion-que-aprende","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3319","title":{"rendered":"Escuelas para pensar y una naci\u00f3n que aprende"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Se me ocurri\u00f3 escribir, tomando un caf\u00e9 a la salida del Museo Nacional de Artes de Singapur, el antiguo y magn\u00edfico colegio Saint Joseph, de los hermanos de las escuelas cristianas. Tiene, adem\u00e1s, un estupendo jard\u00edn de orqu\u00eddeas, la flor emblem\u00e1tica de la isla. Mi amiga Norah Maier, profesora del Temasek Polytechnic, que me invit\u00f3 a dar unas conferencias sobre nuevas tecnolog\u00edas en educaci\u00f3n, nos recibi\u00f3 en el aeropuerto con un ramo de orqu\u00eddeas, como se estila. El ex-colegio La Salle, de amplias galer\u00edas blancas y perfumados jardines, fue construido en 1853 en la progresista colonia inglesa, y se convirti\u00f3 en un gran centro de irradiaci\u00f3n cristiana. Miles de alumnos egresaron de sus aulas. Conoc\u00ed a uno de ellos, un m\u00fasico destacado, Peter Low. Viajaba en esos d\u00edas con su espl\u00e9ndido coro al Vaticano y me invit\u00f3 como despedida a cenar con su mujer y dos amigos. All\u00ed comprob\u00e9 la prodigiosa delicadeza del paladar chino y de la luna sobre el mar. La temperatura es inmutable, siempre muy elevada.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Singapur es hoy uno de los mayores puertos del mundo, una ciudad estado en una peque\u00f1a isla de gran densidad poblacional (unos 3.500.000 habitantes) que deslumbra al visitante por haber ya ingresado, en muchos sentidos, aunque no en todos, en el s. XXI. La estricta censura estatal y las restricciones pol\u00edticas son a\u00fan una asignatura pendiente para esa \u0093naci\u00f3n que aprende\u0094, como reza un lema ciudadano. El aprendizaje de la libertad es el m\u00e1s dif\u00edcil. En este viaje tuvimos la oportunidad de realizar la primera videoconferencia entre esa ciudad y Buenos Aires, m\u00e1s precisamente entre el Temasek Polytechnic y el Instituto Cultural Argentino-norteamericano (<span style=\"FONT-VARIANT: small-caps\">ICANA<\/span>). Aprovech\u00e9 tambi\u00e9n para visitar otros centros educativos, colegios y universidades. Me deslumbr\u00f3 la notable calidad de las construcciones (Temasek es obra del gran arquitecto brit\u00e1nico James Stirling), la belleza de las aulas y el cuidado extremo de los jardines y patios, la extraordinaria abundancia de equipos inform\u00e1ticos y de comunicaciones, pero sobre todo me impresion\u00f3 la f\u00e9rrea voluntad de progreso de esa sociedad. La ambici\u00f3n de obtener una \u0093calidad total\u0094 se expresa en los \u00e1mbitos m\u00e1s variados. La exigencia imperiosa por aprender es, ciertamente, mayor que en los pa\u00edses occidentales. Singapur ha alcanzado los mayores puntajes educativos en el mundo internacional y los responsables se esmeran en conservar la delantera. <\/span><span lang=EN-GB style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-ansi-language: EN-GB\">Hoy el lema de Singapur es: <i>\u0093Thinking Schools, Learning Nation\u0094<\/i>. <\/span><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Un lema que deber\u00edamos poder aceptar y traducir en nuestro pa\u00eds con actos magn\u00e1nimos y efectivos, no con palabras huecas y mentirosas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tuve adem\u00e1s una experiencia alucinante, en sentido estricto. Me invitaron en la Universidad Nacional a ensayar un \u0093banco de prueba de im\u00e1genes cerebrales\u0094. Me dieron dos instrumentos de \u0093cirug\u00eda virtual\u0094, dos pinzas electr\u00f3nicas y me colocaron unos anteojos especiales. Me sent\u00e9 frente al equipo generador de im\u00e1genes virtuales y comenc\u00e9 a manipular el cerebro \u0093virtual\u0094 \u0096que flotaba como un fantasma en el espacio f\u00edsico de mis manos\u0096 de un paciente que estaba en su casa a la espera de ser intervenido a causa de un tumor. Los expertos hab\u00edan obtenido la \u0093imagen digital\u0094 de su cerebro por Resonancia Nuclear Magn\u00e9tica y el cirujano pod\u00eda simular la operaci\u00f3n en esa mesa de trabajo antes de proceder a la intervenci\u00f3n definitiva, como un piloto de avi\u00f3n en su simulador de vuelo antes de aterrizar en un aeropuerto desconocido. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ese \u0093simulador quir\u00fargico\u0094, tal vez el m\u00e1s poderoso de la actualidad, desarrollado en Singapur, me dej\u00f3 pensativo. Tuve en mis manos un \u0093cerebro virtual\u0094 lo ve\u00eda pero no estaba all\u00ed, lo seccionaba con mis instrumentos pero no sangraba, lo expand\u00eda para ver los detalles m\u00e1s \u00ednfimos, lo coloreaba por partes, volv\u00eda atr\u00e1s, recompon\u00eda lo que hab\u00eda hecho, sin prisa ni temor de hacer da\u00f1o. Ver para creer, \u0093lo virtual es real\u0094. Extra\u00f1a fenomenolog\u00eda tecnol\u00f3gica. Y esto es apenas el comienzo de un nuevo aprendizaje que se avecina a pasos agigantados, el de la \u0093neuroeducaci\u00f3n\u0094. Y pens\u00e9, si ese cerebro fuese el m\u00edo, \u00a1lo tendr\u00eda virtualmente en mis manos (como un nuevo Hamlet, contemplando no el cr\u00e1neo sino el cerebro del pobre Yorick)! En todo caso, un dato nuevo para una reflexi\u00f3n filos\u00f3fica sobre el cuerpo humano, el objetivo y el subjetivo, el natural y el vivido, como dicen los fenomen\u00f3logos. Aprovecho esta ocasi\u00f3n para recomendar la lectura \u0096no siempre f\u00e1cil\u0096 del di\u00e1logo apasionante entre dos sabios franceses, el fil\u00f3sofo Paul Ricoeur y el neurobi\u00f3logo Jean-Pierre Changeux (<i>Ce qui nous fait penser: la nature et la r\u00e8gle,<\/i> Par\u00eds, O. Jacob, 1998) donde se trata, con una profundidad pocas veces vista, este tema crucial del cerebro y la mente a la luz de las nuevas tecnolog\u00edas de im\u00e1genes cerebrales.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Antes de tomar el vuelo de regreso hice un alto en Kuala Lumpur, la capital de Malasia donde tuve mi segunda experiencia alucinante, esta vez en clave po\u00e9tica. Qued\u00e9 literalmente sin habla ante la obra genial de nuestro compatriota tucumano el arquitecto Pelli, creador del edificio m\u00e1s alto del mundo y ciertamente uno de los m\u00e1s bellos. Son dos torres gemelas que brillan como plata, unidas por un puente a gran altura. Me deslumbraron como una versi\u00f3n futurista de las torres de piedra de la catedral inconclusa de Gaud\u00ed en Barcelona. \u00bfPero qui\u00e9n podr\u00e1 vivir all\u00ed? \u00bfPodremos adaptarnos a esa nueva escala? \u00bfNo estaremos exigiendo demasiado a nuestro cerebro? Son cuestiones que deber\u00edamos encarar con el mayor cuidado.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En el largu\u00edsimo viaje de avi\u00f3n de vuelta a casa, que daba media vuelta al planeta, nuestra Tierra se me apareci\u00f3 v\u00edvidamente como una peque\u00f1a isla en el espacio. La percib\u00ed ocupada por seres inteligentes que apenas comienzan a pensar, que se encuentran en la frontera de una nueva era de la humanidad y que no saben a\u00fan c\u00f3mo superar muchas conductas primitivas. En aquellos d\u00edas Pakist\u00e1n y la India probaban con odio sus bombas at\u00f3micas. Para los responsables de esos hechos vergonzosos los ciudadanos son simplemente una realidad virtual&#8230; pero las armas son una realidad real. Nos queda mucho por hacer para crear una civilizaci\u00f3n planetaria, una \u00e9tica universal. Como dec\u00eda Saint Exup\u00e9ry, \u0093la inteligencia no vale sino al servicio del amor\u0094. El mundo est\u00e1 en nuestras manos, pero las manos del Se\u00f1or son a\u00fan m\u00e1s fuertes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se me ocurri\u00f3 escribir, tomando un caf\u00e9 a la salida del Museo Nacional de Artes de Singapur, el antiguo y magn\u00edfico colegio Saint Joseph, de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-3319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-Rx","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3319"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3319\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}