{"id":3322,"date":"1998-10-28T12:08:34","date_gmt":"1998-10-28T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/principio-y-fin\/"},"modified":"1998-10-28T12:08:34","modified_gmt":"1998-10-28T12:08:34","slug":"principio-y-fin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3322","title":{"rendered":"Principio y fin"},"content":{"rendered":"<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Mostrado este verano por cable, en su versi\u00f3n completa de 188 minutos, dentro de un ciclo que ya no habr\u00e1 de repetirse, aparece ahora en cine, y luego ir\u00e1 en video, en versi\u00f3n de 170 minutos, este drama mexicano debidamente fuerte, sin llegar a ser \u0093un dram\u00f3n mexicano\u0094 (o, como all\u00e1 dicen, \u0093un tango argentino\u0094). Las partes que le faltan tienen su importancia, pero no llegan a afectar al conjunto, ni el sentido de la obra. Para el espectador la pel\u00edcula sigue siendo de alrededor de tres horas, y sigue siendo atrapante y contundente.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">A lo largo de esas tres horas va pasando la historia de una familia en su etapa de disgregaci\u00f3n. Ha muerto el padre, peque\u00f1o funcionario p\u00fablico, \u00fanico sost\u00e9n de los suyos, y la mujer asume una econom\u00eda de emergencia. La primera medida es expulsar al vago del hijo mayor, que, parad\u00f3jicamente, es quien tiene m\u00e1s acendrado el amor a la familia. Personaje de gestos vitales y contradictorios, se volcar\u00e1 al mal camino, manteniendo sin embargo el cari\u00f1o por los suyos, que no vacilar\u00e1n en pedirle plata prestada, reproch\u00e1ndole hip\u00f3critamente al mismo tiempo los m\u00e9todos delictivos que emplea para conseguirla. La mujer tambi\u00e9n rebaja el nivel social de la hija, de se\u00f1orita a costurera. La pobrecita contribuir\u00e1 al sost\u00e9n del hogar, aunque la propia familia la tenga en menos, tan fe\u00facha y con ese oficio medio vergonzoso para la clase de la cual proviene. Si supieran que algo de dicho sost\u00e9n lo logra d\u00e1ndose ciertos gustos con los muchachos, ya que en su caso, parafraseando con otro sentido al poeta, \u0093la suerte de la fea, la bonita la desea\u0094&#8230; M\u00e1s tarde la madre corta los estudios del mediano, favoreciendo al hijo menor, para que se haga un futuro a costa de los otros. Ella sue\u00f1a con ese futuro, y los expresa mientras recorta las mangas del saco que usar\u00e1 el muchacho. \u0093C\u00f3mo me pesan tus sue\u00f1os\u0094, le dice \u00e9ste, pero tratando que ella no lo oiga. Ser\u00e1 un simple empleado de Educaci\u00f3n, postergar\u00e1 el amor y la vocaci\u00f3n literaria para atender a su familia, aunque no se sienta del todo conforme. En cuanto al menor&#8230;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">Nada saldr\u00e1 exactamente como la madre espera. Tampoco nadie se mostrar\u00e1 enteramente ego\u00edsta, ni del todo bueno. Ocurre simplemente que cada uno quiere hacer su vida, y si es posible su hogar propio. As\u00ed, con todas sus contradicciones y vaivenes, se ir\u00e1n mezclando, como en cualquier familia, el afecto y el resentimiento, la verg\u00fcenza y la desverg\u00fcenza, el recuerdo y el olvido, el ego\u00edsmo y la entrega (o el arrepentimiento, si cabe). En suma, que esto, que en ocasiones parece un drama de Florencio S\u00e1nchez, y que el bueno pero bien amargo de Arturo Ripstein se solaza en mostrar con colores oscuros y ambientes recargados, es simplemente la vida.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=3texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 11.0pt\">El cineasta recarga los ambientes, como se ha dicho, pero no las situaciones, ni las actuaciones, al menos en un comienzo, cuando sigue b\u00e1sicamente los lineamientos de la novela de Naguib Mahfuz en que se apoya m\u00e1s o menos fielmente. Eso s\u00ed, de entrada elimina los mon\u00f3logos interiores, todas las referencias pol\u00edticas contextuales (Mahfuz sit\u00faa su relato en el Egipto dominado por los ingleses de 1939, con sus rebeliones estudiantiles y sus castas militares determinadas por la \u00e9poca), y elimina tambi\u00e9n casi todas las expresiones de esp\u00edritu religioso que hab\u00eda en el texto original. Lo que mantiene es precisamente el n\u00facleo que demuestra que el ser humano es el mismo en todas partes, aunque cada autor enfrente de un modo distinto el desenlace. Es que, paulatinamente, la adaptaci\u00f3n de Alicia Paz Garciadiego, argentina, esposa y habitual coguionista de Ripstein, se va liberando de la novela, y entonces el director va incorporando a su versi\u00f3n unos peque\u00f1os toques melodram\u00e1ticos, levemente artificiosos, y de un inefable sonido bu\u00f1uelesco. El resultado, si se permite el neologismo, es plenamente ripsteiniano. Menos morboso que <i>La mujer del puerto, <\/i>menos chocante que<i> Profundo carmes\u00ed <\/i>pero igual de fuerte, porque pinta a fondo la mezquindad, la torpeza, la fatalidad y, por qu\u00e9 no tambi\u00e9n, la tibieza que nos envuelve. Ese es su arte. Y, aunque a veces parezca un poquito tremendista, lo que \u00e9l pinta, tambi\u00e9n es la vida.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mostrado este verano por cable, en su versi\u00f3n completa de 188 minutos, dentro de un ciclo que ya no habr\u00e1 de repetirse, aparece ahora en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-RA","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}