{"id":3326,"date":"1998-10-09T12:08:34","date_gmt":"1998-10-09T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/globalizacion-de-la-economia\/"},"modified":"1998-10-09T12:08:34","modified_gmt":"1998-10-09T12:08:34","slug":"globalizacion-de-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3326","title":{"rendered":"Globalizaci\u00f3n de la Econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hace ya varias d\u00e9cadas, Gary Becker, hoy un muy respetado ganador del premio Nobel, reconoc\u00eda ante la pregunta de un alumno de entonces que los economistas, si bien sab\u00edan predecir los precios de acciones y t\u00edtulos en el mediano y largo plazo, no estaban en condiciones de hacerlo para los movimientos de corto plazo. Los sacudones de las bolsas del mundo de los \u00faltimos meses indican que, a pesar de las infladas y terminantes afirmaciones de los superopinadores de televisi\u00f3n, el conocimiento no ha progresado mucho en esta materia. Seguimos sin saber los porqu\u00e9s de los cimbronazos violentos y s\u00fabitos que hacen tanto estrago. Si los conoci\u00e9ramos de antemano, no existir\u00edan: los operadores tratar\u00edan de sacar ventaja anticip\u00e1ndose a ellos. En materia de movimientos en las bolsas, la distancia entre los auges y las cat\u00e1strofes son una medida de la ignorancia de legos y letrados.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La ignorancia es peligrosa, no s\u00f3lo por sus consecuencias directas, sino porque siempre hay alguien que pretende ser sabio aun a costa de cometer errores importantes. En este caso, dado que sabemos poco, por qu\u00e9 no buscar sospechosos, como por ejemplo la <i>globalizaci\u00f3n<\/i>, ese horrible y confuso t\u00e9rmino probablemente de invenci\u00f3n <i>medi\u00e1tica<\/i> \u0096otra expresi\u00f3n abominable\u0096 a la que ya le hemos adosado el desempleo, la pobreza, la inequidad social y otros males. Despu\u00e9s de todo, la expresi\u00f3n ya ha sido utilizada para endiosarla o vilipendiarla por gente seria e instituciones solemnes. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No est\u00e1 dentro de nuestras posibilidades ni de nuestras inclinaciones hacer disquisiciones sem\u00e1nticas ni dar definiciones precisas sobre el sentido del t\u00e9rmino globalizaci\u00f3n, aunque podemos registrar algunas de las caracter\u00edsticas que habitualmente parecen atribu\u00edrsele para entender un poco mejor nosotros mismos de qu\u00e9 estamos hablando. En primer lugar parece indicar que de alguna manera las diferencias entre pueblos, naciones y culturas se confunden, caminado hacia una amalgama cuyo estado final todav\u00eda ignoramos. M\u00e1s concretamente, que los grandes movimientos culturales, econ\u00f3micos y sociales de hoy superan las fronteras existentes e implican \u0096para el mal como para el bien\u0096 una interdependencia mayor que en el pasado. Nadie est\u00e1 en condiciones de ignorar lo que pasa en otros lugares del mundo, por m\u00e1s remotos y desconocidos que sean. Vista de esta manera no se puede decir que la globalidad sea un fen\u00f3meno nuevo. Una mirada a cualquier momento de la historia muestra que estas caracter\u00edsticas estuvieron presentes siempre con mayor o menor intensidad. Pero es precisamente aqu\u00ed donde se distinguen los tiempos actuales. La superaci\u00f3n de fronteras y la interdependencia se dan con intensidad, velocidad y alcance hasta hoy desconocidos . A esto se debe agregar que en la primera mitad de este siglo, con la Primera Guerra Mundial y con la tremenda recesi\u00f3n de los a\u00f1os 30, se interrumpi\u00f3 el claro movimiento hacia una mayor globalizaci\u00f3n que se ven\u00eda dando desde siglos atr\u00e1s. Esta tendencia hist\u00f3rica fue retomada m\u00e1s o menos recientemente, acentuada con la ca\u00edda del Muro y la desaparici\u00f3n del bolchevismo, y llevada a la popularidad por la prensa y los difusores de la cultura. Hoy es ingrediente obligado de cualquier conversaci\u00f3n con pretensiones intelectuales. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Las consecuencias de la globalizaci\u00f3n en el orden econ\u00f3mico pueden verse considerando la intensificaci\u00f3n del comercio internacional por un lado y la mayor movilidad de capitales por el otro. En lo que respecta al comercio, desde los tiempos de Adam Smith es muy dif\u00edcil encontrar opiniones discordantes entre los economistas de todo el mundo. La gran mayor\u00eda, si no la unanimidad, ve la apertura al comercio internacional como algo auspicioso para el bienestar y el crecimiento econ\u00f3mico. Tanto con argumentos te\u00f3ricos como emp\u00edricos nos muestran que una mayor apertura es beneficiosa para el conjunto de la humanidad. En todo caso alg\u00fan jugador particular puede beneficiarse poniendo trabas al comercio, pero lo har\u00e1 s\u00f3lo a costa de los dem\u00e1s. Por otra parte, este juego poco limpio da resultado s\u00f3lo cuando quien lo practica tiene poder monop\u00f3lico. Es decir que es un instrumento que s\u00f3lo beneficia a los pa\u00edses grandes o a grandes concentraciones econ\u00f3micas. Los empresarios que no tienen otro remedio que competir o los pa\u00edses relativamente peque\u00f1os no se pueden dar el lujo de ser proteccionistas. Tampoco reciben gran cosa del proteccionismo los hombres comunes de los pa\u00edses grandes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estos beneficios de un mayor comercio internacional no son entelequias referidas a un bienestar abstracto. En definitiva un mayor comercio significa mayor producci\u00f3n. Este aspecto expansivo es creador de empleo contra lo que se cree frecuentemente. La correspondencia que muchos establecen entre apertura y desempleo en la Argentina nace de una observaci\u00f3n descuidada de las cosas. Es cierto que el aumento de la desocupaci\u00f3n coincide en el tiempo con una mayor apertura econ\u00f3mica. Pero esto de ninguna manera quiere decir que la apertura causa desempleo. De hecho el conjunto del sector manufacturero se expandi\u00f3 fuertemente a partir de la apertura y desde ese punto de vista deber\u00eda haber creado ocupaci\u00f3n. Las causas del desempleo hay que buscarlas en otro lado y, en todo caso, en la ineficiencia fruto del proteccionismo anterior.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El conocimiento acerca de las consecuencias del comercio es entonces m\u00e1s s\u00f3lido y menos discutible que lo que se sabe de c\u00f3mo funcionan las respetables loter\u00edas llamadas bolsas. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Claroscuros<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando pasamos del comercio a los movimientos de capitales comienzan a predominar los claroscuros. Por una parte, la globalizaci\u00f3n hace que los capitales se muevan internacionalmente hacia los mejores proyectos en el mundo. Desde este punto de vista, contribuyen a mejorar la producci\u00f3n, a generar m\u00e1s empleo y hasta pueden moderar desigualdades. Pero tambi\u00e9n existen dificultades. Destaquemos dos. Una, la m\u00e1s evidente, es la volatilidad que introducen en el funcionamiento de la econom\u00eda. Los capitales se mueven no s\u00f3lo en forma de inversi\u00f3n directa, sino tambi\u00e9n para diversificar riesgos y para especular. Bajo esta faceta son, como en el presente, un motor de inestabilidad que se trasmite del sector financiero de un pa\u00eds a los dem\u00e1s, y de los sectores financieros a los bolsillos y los empleos de la gente que trabaja. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La otra caracter\u00edstica negativa, poco mencionada en estos d\u00edas, es que la facilidad con que hoy se mueven los capitales favorece la formaci\u00f3n de grandes concentraciones econ\u00f3micas, con alto poder monop\u00f3lico y que se distribuyen en todos los sectores. En nuestro pa\u00eds podemos encontrar ejemplos: desde los grandes complejos industriales hasta en los medios de informaci\u00f3n. As\u00ed como la actitud de los economistas es de simpat\u00eda hacia la apertura al comercio, tambi\u00e9n desde los tiempos de Adam Smith siempre ha sido de rechazo hacia el poder monop\u00f3lico. Entre otras cosas porque pueden limitar los efectos expansivos del comercio sobre la producci\u00f3n y el empleo. A esto deber\u00edamos agregar las consecuencias no econ\u00f3micas y quiz\u00e1 m\u00e1s importantes de la acci\u00f3n de estos grandes grupos, como por ejemplo la excesiva y nociva influencia sobre los gobiernos cuando condicionan su apoyo a la consecuci\u00f3n de ciertas pol\u00edticas y sobre los partidos pol\u00edticos mediante un financiamiento tambi\u00e9n condicionado.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>\u00bfHay alternativa?<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estos son los frutos. No todos apetecibles. Sin embargo, para juzgar al \u00e1rbol conviene compararlo con los de otros. De cualquier manera de alguno habr\u00e1 que comer. En otras palabras, \u00bfse puede resistir la globalizaci\u00f3n? <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esencialmente la globalizaci\u00f3n es un hecho hist\u00f3rico que va m\u00e1s all\u00e1 de la voluntad de los gobiernos. Tiene que ver m\u00e1s con la facilidad y con la necesidad de comunicarse que con designios pol\u00edticos. La resistencia, desde esta perspectiva, parece f\u00fatil. Se puede hacer un esfuerzo como en su momento hizo Albania o incluso el antiguo bloque sovi\u00e9tico y obtener los mismos resultados. O se puede enfrentar el hecho irreversible usando en la medida de lo posible sus caracter\u00edsticas m\u00e1s deseables en provecho de todos y moderando de alguna manera los aspectos m\u00e1s conflictivos. De todos modos, hay algunas pocas conclusiones que podemos adelantar con bastante seguridad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La primera es que no tiene sentido resistirse a la globalizaci\u00f3n en nombre de la defensa del empleo. Defender el empleo es claramente uno de los deberes postergados m\u00e1s importantes de esta d\u00e9cada. Los cambios en el mapa pol\u00edtico de Europa y los que se avizoran en comarcas m\u00e1s cercanas probablemente sean una indicaci\u00f3n de lo que piensa la gente al respecto. Pero la vuelta al proteccionismo comercial no es el camino adecuado. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La segunda conclusi\u00f3n es que queda un margen de incertidumbre sobre las bondades de los movimientos irrestrictos de capitales. Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed es necesario discernir sobre lo que se puede y sobre lo que m\u00e1s conviene. Ser\u00eda f\u00e1cil recomendar restricciones s\u00f3lo para los movimientos especulativos de capital. El inconveniente que se presenta es que en la pr\u00e1ctica es dif\u00edcil, si no imposible, distinguir entre movimientos especulativos y los que no lo son. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tambi\u00e9n conviene recordar que los pa\u00edses m\u00e1s poderosos del mundo ignoraron y posteriormente intentaron controlar los movimientos de capitales y no les fue nada bien, por lo menos de la manera en que lo hicieron. Este hecho alerta sobre intentos solitarios de pa\u00edses que pretenden regular lo dif\u00edcilmente regulable. En todo caso, un problema globalizado requiere soluciones de esa escala. Se requiere lo que cada d\u00eda con m\u00e1s frecuencia se llama coordinaci\u00f3n internacional, cosa que hoy no existe de manera institucionalizada sistem\u00e1tica y universal. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Se sabe que los Bancos Centrales de la Uni\u00f3n Europea se consultan de manera permanente, aunque informal. Pero en estas consultas y las eventuales decisiones no intervienen los pa\u00edses que no son miembros, ni se consideran sus intereses por leg\u00edtimos que sean. Por otro lado, en el momento de escribir esta nota los operadores de bolsa del mundo est\u00e1n pendientes de si la Reserva Federal de Estados Unidos anuncia o no una rebaja en las tasas de inter\u00e9s. Es una forma elemental de coordinaci\u00f3n que depende s\u00f3lo del m\u00e1s fuerte y de la capacidad de entendimiento del problema que tenga el se\u00f1or Greenspan, secundado por sus asesores. En ninguno de los dos casos la acci\u00f3n est\u00e1 institucionalizada internacionalmente y en ambos est\u00e1 muy lejos de ser universal. Pero m\u00e1s de una vez estos caminos han llevado a resultados positivos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por fin, la coordinaci\u00f3n que cumpla con las condiciones mencionadas requiere la creaci\u00f3n de instituciones internacionales a las que habr\u00eda que delegar poderes hoy considerados soberanos, cualquiera sea el alcance que se quiera dar a este t\u00e9rmino. Esto es un problema para algunos. Quiz\u00e1 sea todav\u00eda m\u00e1s seria la cuesti\u00f3n de que en los organismos internacionales se refleja el balance o desbalance de poder existente en el mundo y, de que estos organismos siempre terminan creando burocracias cuyo poder excede su capacidad de discernimiento. Quien no lo crea as\u00ed que mire a su alrededor. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando la crisis arrecia, como en estos d\u00edas, hay gente dispuesta a pagar los costos de la coordinaci\u00f3n. Durante la bonanza la discusi\u00f3n tiende a postergarse hasta la pr\u00f3xima crisis. Pero tanto la posibilidad de coordinar, como el hecho de que las instituciones requeridas no existen y que su funcionamiento no es gratuito, est\u00e1n presentes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">Por fin nos queda la impresi\u00f3n fundada de que la llamada globalizaci\u00f3n est\u00e1 para quedarse y que en todo caso hay que intensificar los esfuerzos para entenderla, convivir con ella, e incluso aprovechar su potencialidad como veh\u00edculo de progreso.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace ya varias d\u00e9cadas, Gary Becker, hoy un muy respetado ganador del premio Nobel, reconoc\u00eda ante la pregunta de un alumno de entonces que los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-3326","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-RE","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3326","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3326"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3326\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}