{"id":3329,"date":"1998-10-09T12:08:34","date_gmt":"1998-10-09T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/la-mujer-ser-original\/"},"modified":"1998-10-09T12:08:34","modified_gmt":"1998-10-09T12:08:34","slug":"la-mujer-ser-original","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3329","title":{"rendered":"La mujer: ser original"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 1cm\" align=left><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\"><\/span><?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Es un hecho de experiencia, que nadie jam\u00e1s ha puesto en duda, la dualidad del g\u00e9nero humano. El concepto de hombre incluye en s\u00ed dos personas, var\u00f3n y mujer, de caracter\u00edsticas semejantes, pero no iguales, que est\u00e1n llamadas a comunicarse para que uno y otro crezcan arm\u00f3nicamente en su ser humano. Este planteo tiene una exigencia b\u00e1sica fundamental. Para poder comunicarse en forma plenificante cada uno ha de saber valorarse por s\u00ed mismo. Y esto lo ha de tener muy en cuenta sobre todo la mujer. La mujer ha de valer por s\u00ed misma, no por su dependencia del var\u00f3n, ya sea someti\u00e9ndose a \u00e9l, ya compitiendo agresivamente con \u00e9l. A veces el fragor de la pol\u00e9mica que diaria y sordamente se libra en el hogar, la oficina, la acci\u00f3n p\u00fablica y social, la lleva a adoptar una falsa perspectiva del problema. No cae en la cuenta de que su meta est\u00e1 en lograr una activa <i>corresponsabilidad <\/i>junto al var\u00f3n en todos los campos del ser y de la realizaci\u00f3n. Los dos sexos han de integrarse en una colaboraci\u00f3n responsable y l\u00facida para lograr el<i> <\/i>gran objetivo de un mundo mejor. Al hombre-var\u00f3n y al hombre-mujer entreg\u00f3 Dios el mundo, para que lo construyesen alimentando su mutuo esfuerzo mediante el di\u00e1logo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No se puede hablar de la originalidad radical de la mujer sin tener en cuenta la del var\u00f3n y viceversa. Ambos se dan a conocer en todo su sentido por la relaci\u00f3n esencial que se da entre los dos g\u00e9neros. All\u00ed se<b> <\/b><i>encuentra <\/i>el origen de su rec\u00edproca correlatividad. Sobre esta base germinal inciden las variaciones de las culturas humanas que pueden dar lugar a muchos y variados comportamientos, pero siempre se mantiene un n\u00facleo irreductible que pertenece al campo complejo de la gen\u00e9tica humana. Como en el campo existencial ambos factores est\u00e1n totalmente imbricados, a esa misteriosa composici\u00f3n de lo natural y lo cultural \u0096<i>\u0093nature\u0094<\/i> y <i>\u0093culture\u0094<\/i> en el idioma ingl\u00e9s\u0096 los cient\u00edficos norteamericanos le dan el nombre de <i>\u0093nurture\u0094.<\/i><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>G\u00e9nesis del ser femenino<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para poder determinar en qu\u00e9 va a consistir esa dimensi\u00f3n peculiar de la mujer, es necesario reflexionar sobre el ser y proceder de la misma en su existencialidad hist\u00f3rica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La mujer, en el planteo cristiano, procede de Dios de la misma manera que el var\u00f3n. Dios la hizo; y conforme al relato b\u00edblico la hizo de una costilla de Ad\u00e1n, que no necesariamente tiene que ser interpretada como una costilla material, sino como una indicaci\u00f3n de su relacionalidad con el var\u00f3n. Ambos est\u00e1n uno al lado del otro para ayudarse a cumplir su misi\u00f3n, y mediante esa ayuda realizar cada uno la suya. No hay que olvidar que en el relato del G\u00e9nesis, la creaci\u00f3n se termina con la mujer; como si de la pincelada maestra con que Dios da punto final a su obra y la hace plena brotase la mujer. Parecer\u00eda insinuarse que en la mujer se resume, de una manera definitiva, cu\u00e1l tiene que ser la actitud de toda la creaci\u00f3n frente a Dios.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por eso, ya hace tiempo la gran poetisa y escritora alemana Gertrud von Le Fort habla del sentido profundo de la mujer, que lo describe con una frase concisa: es s\u00edmbolo de la <i>\u0093disponibilidad activa frente a Dios\u0094. <o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Afirma que la mujer, considerada en su simbolismo, est\u00e1 especialmente destinada a la significaci\u00f3n de los valores religiosos. Pero de ninguna manera pretende afirmar la existencia de una religiosidad espec\u00edficamente femenina, ni mucho menos la superioridad religiosa de la mujer sobre el var\u00f3n. Esto ser\u00eda la total incomprensi\u00f3n de su libro. Por el contrario, se trata de su aptitud a formar la imagen de los valores religiosos, de su representaci\u00f3n figurada: imagen y representaci\u00f3n que son indudablemente \u0096y esto se da en el s\u00edmbolo\u0096 en forma primordial la dote y misi\u00f3n de la mujer <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">1<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esta es su <i>misi\u00f3n terrenal peculiar<\/i> que colorea todo su ser. Es, parece caracter\u00edstica esencial de la mujer, tener mayor facilidad de comprensi\u00f3n de las realidades espirituales que envuelven al ser humano, que no se ven pero que se dan a conocer al que sabe leer a trav\u00e9s de las realidades sensibles, que contemplan los ojos y escuchan los o\u00eddos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La mujer por su misma esencia, est\u00e1 muy pr\u00f3xima a Dios, a lo espiritual, a lo invisible, aunque no sea consciente de ello. Ella expresa todo lo creado en su movimiento hacia la vida; una vida que anhela ser eterna y vivida por eso en el amor.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La mujer se manifiesta de tal manera que a trav\u00e9s de su estructura f\u00edsica y ps\u00edquica, de su ser biol\u00f3gico y espiritual, expresa a todos un aspecto peculiar del plan del Creador. Dios, mediante la mujer, quiere significar a todos una de las caracter\u00edsticas especiales de su actividad en el mundo para lograr de los hombres la contestaci\u00f3n que \u00c9l espera libremente de cada uno. Gran verdad del cristianismo que refuta la actitud que tantas civilizaciones, antiguas y modernas, mostraron y muestran frente a la mujer.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La mujer posee igualdad de derechos, porque tiene el mismo fin integral que el var\u00f3n, es tan persona como \u00e9l, y se salva como el var\u00f3n, utilizando los mismos medios, pero d\u00e1ndoles su sello peculiar. Ambos se salvan, pero cada uno lo hace conforme a su real estructura biol\u00f3gica y ps\u00edquica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ambos se ayudan a crecer, sosteni\u00e9ndose y curando, mediante las actitudes que los dos viven y asumen frente a la otra parte. Var\u00f3n y mujer dejan su sello peculiar cuando desempe\u00f1an cualquier tipo de actividad. Ambos pueden en cierta manera asumirlo todo, pero cada uno deja en ello su impronta propia. La civilizaci\u00f3n que desconoce el oficio y funci\u00f3n de la mujer tarde o temprano desaparece, porque se hace est\u00e9ril. Y as\u00ed el var\u00f3n, simb\u00f3licamente, ya nada tiene que fecundar para construir una civilizaci\u00f3n del amor. Ya hace tiempo afirmaba en forma visionaria P\u00edo XII: <\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u0093La estructura moderna de la sociedad, que tiene por fundamento la casi absoluta paridad entre la mujer y el hombre, ap\u00f3yase en su falaz supuesto. Es verdad que el hombre y la mujer son, en lo que se refiere a la personalidad, de igual dignidad y honor, consideraci\u00f3n y estima. Pero no son iguales en todo. Determinadas dotes, inclinaciones y disposiciones naturales son propias<\/span><\/i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"> <i>exclusivamente del hombre o de la mujer, o les est\u00e1n atribuidas en grado y valor distintos, unas m\u00e1s al var\u00f3n, otras m\u00e1s a la mujer, seg\u00fan aquella peculiar manera con que la naturaleza misma les ha dado diversos campos y oficios de actividad. No se trata aqu\u00ed de la capacidad o de las disposiciones naturales secundarias, como ser\u00edan la propensi\u00f3n o la aptitud para las letras, las artes o las ciencias; sino de las dotes de eficacia esencial en la vida de la familia y del pueblo. \u00bfY qui\u00e9n no sabe que la naturaleza, aunque sea violentamente rechazada, siempre volver\u00e1, sin embargo, <\/i>\u0093tamen usque recurret\u0094<i>? Queda, pues, por ver y esperar si ella misma no llegar\u00e1 a imponer, sea cuando fuere, una correcci\u00f3n a la actual estructura social\u0094<\/i> <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">2<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Novedad del ser femenino<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Simone de Beauvoir acierta al afirmar, aunque ella lo vea m\u00e1s bien como algo negativo, que la mujer llega a ser mujer frente a la mirada del var\u00f3n, pero se olvida que el var\u00f3n no es verdaderamente hombre m\u00e1s que en relaci\u00f3n con la mujer. El var\u00f3n ha de habituarse a conocerse al aceptar la mirada que sobre \u00e9l proyecta la mujer y as\u00ed aprender a superar su inclinaci\u00f3n a la autosuficiencia; e inversamente la mujer ha de acostumbrarse a reflexionar sobre la mirada del var\u00f3n y as\u00ed descubrir su propia independencia y personalidad. Tal es la condici\u00f3n previa para llegar a una igualdad afectiva, efectiva y sexualmente diferenciada. La diferenciaci\u00f3n sexual es el primer paso en el proceso de rec\u00edproca personalizaci\u00f3n. Es la toma de conciencia de una diferencia relacional con el otro fundada en una concreci\u00f3n corporal que sit\u00faa a uno y otro sexuadamente en el mundo, y les permite afirmarse plenamente como hombres: mujer o var\u00f3n. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por eso, ser y conocer se relacionan profundamente: conocer al otro sexo es llegar a ser uno mismo; ser plenamente uno mismo es conocerse para conocer mejor al otro. El var\u00f3n y la mujer s\u00f3lo llegan a ser lo que son en la reciprocidad de un enfrentamiento concreto e hist\u00f3rico que los compromete a ambos, haci\u00e9ndolos mutuamente responsables. Y s\u00f3lo en esta reciprocidad experimentan lo que son. S\u00f3lo se es uno mismo por el otro; esto es lo que fundamentalmente expresa la sexualidad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La real imagen de la mujer no se ha de buscar en su sexo y en su estructura psicol\u00f3gica, sino en el sentido que ella les da y el proyecto de vida que sobre ellos elabora. Por eso, para lograr esa imagen hay que superar el parentesco entre una visi\u00f3n determinada de femineidad y la cultura concreta que le ha dado origen. Hay que ir al coraz\u00f3n del cambio para hacer sobresalir en toda su pureza la constante imperecedera de la femineidad. Y \u00e9sta s\u00f3lo podr\u00e1 aparecer con nitidez cuando la mujer hist\u00f3rica se muestre realmente consciente y libre. M\u00e1s all\u00e1 de su genitalidad, m\u00e1s all\u00e1 de sus condicionamientos psicol\u00f3gicos, pero sin negarlos, ha de buscar la mujer su verdadera imagen <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">3<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ya desde la Biblia la mujer aparece, vista por los varones, enfocada desde una triple luz: <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&#8211; como hermana: receptividad activa<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&#8211; como esposa: intimidad acogedora<b><o:p><\/o:p><\/b><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&#8211; como madre: entrega generosa.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>No hay que encarar esta triple realidad en funci\u00f3n pura y exclusiva del var\u00f3n. Esto ya lo insin\u00faa el primer aspecto que incluye una renuncia del var\u00f3n en el plano g\u00e9nito-sexual como si eso fuese una exigencia inevitable. En este primer aspecto aparece la dimensi\u00f3n personal de la mujer, requisito esencial para descubrir el aspecto trascendente de la segunda y tercera caracter\u00edstica que apunta a un \u0093m\u00e1s all\u00e1\u0094 de casarse y engendrar hijos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Lo que a menudo se considera como vocaciones de la mujer, o , con Gertrudis von Lefort, las tres formas fundamentales de la femineidad, son tres maneras de enfrentarse, tres modos de existir el uno para el otro: la virgen, la esposa, la madre. Pues, incluso la virginidad debe ser una manera de vivir el enfrentamiento hombre-mujer, bajo pena, en caso contrario, de caer en el infantilismo de una abstenci\u00f3n sin valor, o de vivirla como una refutaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La <i>originalidad peculiar<\/i> de la mujer hay que buscarla al mismo tiempo en una cultura y en una raigambre corporal. Pero la corporalidad es un equilibrio m\u00f3vil de la unidad esp\u00edritu-carne sobre lo cual la mujer s\u00f3lo tiene conciencia al encontrarse con la mirada del var\u00f3n. Y al aparecer al lado de \u00e9l contemplada por \u00e9l y reconocida distinta, ambos descubren a partir de su din\u00e1mica corporal el elemento b\u00e1sico de su peculiar originalidad. Esto se orquestar\u00e1 con diversas variaciones conforme surjan nuevas culturas en las que por mucho tiempo predomin\u00f3 el m\u00f3dulo masculino.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><strong><\/strong><\/em><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><strong>La mujer como receptividad activa<o:p><\/o:p><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 14.15pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-tab-count: 1\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/span>La<b> <\/b>mujer representa la aceptaci\u00f3n, la acogida, el consentimiento; es como un vaso espiritual. Ella acepta lo que se le propone y lo acepta libremente; lo acoge, da su consentimiento. Sin ella el var\u00f3n no puede realizar un acto pleno; y a\u00fan m\u00e1s, sin su consentimiento Dios no hubiera realizado la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano, pues El mismo condicion\u00f3 la salvaci\u00f3n de los hombres al \u0093H\u00e1gase\u0094 de una mujer: la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para entender m\u00e1s este primer valor es necesario describir brevemente las caracter\u00edsticas rec\u00f3nditas del amor en el ser femenino. Esto es algo mucho m\u00e1s profundo que las caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas de su consciente e inconsciente y de los mismos condicionamientos de su herencia biol\u00f3gica. La mujer ama entreg\u00e1ndose, d\u00e1ndose al ser por el que siente amor. Se dona a aquel en el que ella palpita la existencia, real o fingida, de un amor. No siempre necesariamente ese amor es leg\u00edtimo, no siempre es total, no siempre el amante ha sabido descubrir a la amada que todo amor verdadero se engendra en medio de una tarea inteligente, pero la mujer, ya se entregue bien o mal, busca siempre sentirse amada para poder darse.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Este es el sentido original de su din\u00e1mica femenina. Es una caracter\u00edstica de lo femenino hacerse visible para sentirse amada. Aqu\u00ed est\u00e1 la raz\u00f3n \u00faltima, si se quiere, de la moda; del empe\u00f1o por vivir con colorido la gracia y agilidad de su cuerpo femenino. Es el recurso a que acude lo femenino, para llamar la atenci\u00f3n de estar presente. Por eso, las mujeres f\u00e1cilmente se dejan llevar excesivamente por \u00e9l, si no lo saben moderar con el cultivo de la dimensi\u00f3n masculina de su persona. En ella encuentran el sentido creativo y fecundante que regula en forma arm\u00f3nica esta din\u00e1mica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El var\u00f3n tambi\u00e9n quiere sentirse mirado pero en su din\u00e1mica preconsciente no est\u00e1 impelido por el sentirse amado, sino por el querer conquistar, que es una caracter\u00edstica de lo masculino. Por eso para equilibrar esta inclinaci\u00f3n ha de atender a la dimensi\u00f3n femenina de su ser para que su mirada no sea dominadora y posesiva, sino tiernamente acogedora.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estas miradas son, por lo tanto, en su origen ambivalentes y ambiguas. Pueden ser canalizadas para el bien o ser desviadas hacia el mal. S\u00f3lo interesa quedarse ahora en la descripci\u00f3n de la mirada femenina, pues de ella se est\u00e1 tratando. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>Por eso, lo femenino, puede renunciar a cualquier cosa, lo \u00fanico a que no renuncia es a que existan en su vida ojos que la miren y contemplen para amarla; ojos que pueden ser tambi\u00e9n los de Cristo. Esto est\u00e1 en la esencia, en lo m\u00e1s profundo de la femineidad: ser mirada, el ser aceptada y ser amada. Y tal actitud colorea toda la gama de sus comportamientos. Todo el proceder de lo femenino est\u00e1 orientado en el fondo a que los dem\u00e1s la amen.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por eso tiene recursos casi innumerables o estratagemas casi indefinidas para lograr esa mirada. Ser\u00e1n las mil y una peque\u00f1as t\u00e1cticas de la coqueter\u00eda, pero tambi\u00e9n de los hero\u00edsmos. Y entre las dos, entre el extremo m\u00e1s trivial, el de vivir en la superficialidad y ligereza, y el otro extremo superior, el de entregarse plenamente a una misi\u00f3n que puede incluir hasta la renuncia de su propia vida, est\u00e1n todas las crisis f\u00edsicas, sentimentales, espirituales, cuyo fin, a menudo ignorado, es que se fijen en uno, tratando de captar el amor de los dem\u00e1s. El var\u00f3n parecer\u00eda afrontar un parecido proceso. Pero, como ya se dijo, hay una diferencia fundamental: la mujer mira para ser querida, el var\u00f3n mira para conquistar. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por esta raz\u00f3n en toda mujer, por lo general, las crisis de cualquier orden son mucho m\u00e1s matizadas, m\u00e1s complejas y con muchos m\u00e1s recovecos, vueltas y revueltas, que en el var\u00f3n. Una mujer en efecto, plantea originariamente su crisis tocada por su femineidad. S\u00f3lo sale de ella cuando purifica por su elemento masculino, la tendencia a que le den amorosamente atenci\u00f3n. Por esta misma raz\u00f3n, la mujer llevada por ese est\u00edmulo interior, muchas veces no conocido por ella \u0096es decir que no ha aflorado a su conciencia\u0096, recurre a innumerables medios para pedir ayuda. Ahora bien, sabr\u00e1 utilizar rectamente esos medios y darles un sentido personalizante en la medida en que se sienta contemplada, animada y comprendida por alguien que no le pueda fallar, alimentando en ella la capacidad de analizar y decidir creativamente el sentido de su tendencia. Y aqu\u00ed opera el elemento masculino \u0096el <i>\u0093animus\u0094<\/i> jungiano\u0096 de su ser.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Din\u00e1mica de su receptividad<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><span style=\"mso-spacerun: yes\">&nbsp;<\/span>La receptividad de la mujer no es, por lo tanto, una actitud pasiva, sino activa y din\u00e1mica. Mar\u00eda, la madre de Cristo, es en esto un ejemplo perfecto de querer ser contemplada y comprendida por Dios, para entregarse plenamente al ser que ama: <i>\u0093&#8230;El mir\u00f3 con bondad la peque\u00f1ez de su servidora.\u0094<\/i> (Lc.1,48). Ella se siente mirada por Dios, amada por El, intuye en su fe el plan a que Dios la invita y dice su <i>s\u00ed<\/i>. En otras palabras, canaliza hacia Dios todas las caracter\u00edsticas de su ser femenino, porque es la mujer que se da enteramente al servicio de la causa de las causas, dar al mundo un principio interior y viviente de total recuperaci\u00f3n, el Hijo de Dios, que se hace Hombre en su pur\u00edsimo seno. Y ese \u0093h\u00e1gase\u0094 pleno de Mar\u00eda es el tipo de la aceptaci\u00f3n y de la fidelidad de la Iglesia frente a Cristo, que viene, invita y exige. Por eso la Iglesia, es una realidad \u0093femenina\u0094 frente a Dios. Toda la obra salvadora de la Iglesia lo tiene y lo hace porque le viene de Dios. Cristo, su Cabeza, toma la iniciativa y le da los medios para que ella cumpla con su misi\u00f3n, que primordialmente consiste en dejarse amar por Cristo, diciendo un <i>s\u00ed pleno y activo<\/i> a El. Y en la Virgen encuentra la Iglesia el ejemplar perfecto de esta receptividad activa.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El s\u00edmbolo primordial de la mujer en el mundo hist\u00f3rico es dar en \u00e9l ese testimonio de receptividad activa frente a una realidad que es la \u00fanica que salva, la \u00fanica que lleva a la plenitud del ser humano. Misi\u00f3n que cada mujer cristiana puede asumir libremente en la realidad hist\u00f3rica concreta que est\u00e1 viviendo y en la cual es invitada a dar ese testimonio. Hace as\u00ed visible en ella el sentido que Mar\u00eda tiene en la vida del mundo y de la Iglesia. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Si la mujer por su esencia m\u00e1s \u00edntima es don de s\u00ed, y si Dios le ha dado esa especie de deseo preconsciente de ser contemplada con amor para poder entregarse en el amor, cualquier mujer que, en lugar de contemplar a los otros para entregarse a una gran causa, se contempla a s\u00ed misma, y detiene ego\u00edstamente su mirada en s\u00ed misma, se est\u00e1 destruyendo en lo m\u00e1s \u00edntimo de su ser. En efecto, su din\u00e1mica fundamental no consiste en mirarse a s\u00ed misma en un deleite narcisista, sino reflejarse de tal modo en la mirada de otros que deje en ellos un mensaje de tierna acogida y delicada ayuda. Por eso se alegra como Mar\u00eda (Lc. 1,46-47) cuando recoge la mirada agradecida del otro. All\u00ed est\u00e1 el verdadero bien y realizaci\u00f3n de su ser.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Por eso la mujer reniega de su vocaci\u00f3n cuando por diversas causas, no todas imputables, se evade de su misi\u00f3n en el mundo: hacer visible esa actitud de disponibilidad frente al amor de Dios.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Virgen con su <i>\u0093fiat\u0094<\/i> simboliza toda la disponibilidad de lo creado frente a Dios. Eva, al caer, traiciona con el abuso de su libertad el significado profundo de su misi\u00f3n femenina; quiere prescindir de Dios, eliminarlo, no dejarse ver por \u00c9l. Se contempla a s\u00ed misma, hace de s\u00ed misma un espejo en donde ya no se puede reflejar el Creador, y al enfriarse en el amor cae en el absurdo de querer ser lo que su naturaleza no es: dios y se transforma en seductora. Y en Eva se han inspirado muchas mujeres en la historia de la humanidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En la \u0093Eva-pecadora\u0094 se incluye toda mujer que traiciona su sentido trascendental de la mujer. Se hace as\u00ed un anti-signo, porque niega el hecho b\u00e1sico de que toda la humanidad se realiza cuando va aprendiendo a acoger en todo y libremente la voluntad amorosa de Dios. El universo, en efecto, est\u00e1 \u0093religado\u0094 a Dios porque depende de El en todo. Pero es el ser humano quien recibi\u00f3 el encargo de gobernarlo y hacerlo evolucionar para devolverlo plenificado a su Creador <\/span><b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 5.5pt\">4<\/span><\/b><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Toda la creaci\u00f3n encierra un constitutivo femenino. Se ha de buscar en su disponibilidad activa a dejarse modelar por lo divino. Y toda la creaci\u00f3n fue traicionada por \u0093Eva\u0094, en complicidad con \u0093Ad\u00e1n\u0094, porque ella no quiso obedecer al significado de su elemento femenino y vivir as\u00ed con libertad el s\u00edmbolo de la receptibilidad disponible para bien de todos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando el ser humano se encierra en s\u00ed mismo, cuando busca su propio bien con prescindencia y con negaci\u00f3n del bien de Dios, entonces la cat\u00e1strofe entra nuevamente en el mundo, y se repite el drama del para\u00edso terrenal: mujer y var\u00f3n que quieren bastarse a s\u00ed mismos y que por eso mismo se desconectan del principio de vida, se desorganizan internamente y caen en el caos del ego\u00edsmo, del odio, de la destrucci\u00f3n y de la muerte.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">En s\u00edntesis, la mujer que se aparta, consciente o inconscientemente, de ser s\u00edmbolo en su ser femenino para toda la humanidad de la receptibilidad disponible y activa a la iniciativa divina que se manifiesta en el fondo de todo lo creado y de todo genuino amor, deja simplemente de ser mujer. Ha quedado dolorosamente disminuida porque ha descuidado el cultivo de una de las l\u00edneas fundamentales de su ser femenino: la libre y responsable receptividad de su coraz\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=Notasttulo style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><span lang=EN-GB style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt; mso-ansi-language: EN-GB\"><b><\/p>\n<hr \/>\n<p>1<\/b>. Gertrud von Le Fort, <i>Die ewige Frau<\/i>, M\u00fcnchen 1960. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\">2<\/span><\/b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"> . Discurso a la J.F. de A.C. I., 24.4.1943; C. de E. y D.P., Madrid, 1955, 1186. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=Notas style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 8.5pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 8.0pt\"><b>3<\/b>. Ver E.Fabbri, <i>Amor, Familia, Sexualidad<\/i>, Latinoam\u00e9rica Libros, Bs. As.,1985, p\u00e1gs. 31-32.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<b>4<\/b>. G\u00e9nesis I, 27-28; Romanos, 8, 18-27; Corintios XV, 22-28.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un hecho de experiencia, que nadie jam\u00e1s ha puesto en duda, la dualidad del g\u00e9nero humano. El concepto de hombre incluye en s\u00ed dos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[],"class_list":["post-3329","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-RH","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3329"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3329\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}