{"id":3341,"date":"1998-09-16T12:08:34","date_gmt":"1998-09-16T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/maestros-amigos-tres-puntos-de-partida-para-una-reflexion\/"},"modified":"1998-09-16T12:08:34","modified_gmt":"1998-09-16T12:08:34","slug":"maestros-amigos-tres-puntos-de-partida-para-una-reflexion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3341","title":{"rendered":"Maestros amigos: tres puntos de partida para una reflexi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Nuestros amigos son parte de nuestra vida, y nuestra vida explica nuestras amistades. Esa afirmaci\u00f3n se encuentra entre las primeras l\u00edneas de un libro bello: <i>Les grandes amiti\u00e9s<\/i> de Raissa Maritain, un libro de memorias, de recuerdos entra\u00f1ables y de sufrimientos profundos y persistentes en medio de los dolores de la Segunda Guerra y del desarraigo del exilio. Escritos desde una extra\u00f1a experiencia, como es la de confiarse a la memoria. Ella nos tiene, m\u00e1s que lo que nosotros la tenemos.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Doy gracias por la prueba de amistad que esta invitaci\u00f3n significa para quien ha participado de la etapa fundacional de esta universidad y es llamado por ella para dar cuenta de algunas reflexiones impulsadas por una experiencia transitoria \u0096la de un acad\u00e9mico en la diplomacia\u0096, entusiasmante y por momentos fastidiosa, como dice Miguel Can\u00e9 en una p\u00e1gina de <i>En viaje<\/i> y de su vida en Par\u00eds. Pero en todo caso excepcional para un observador comprometido. Y esto en el acto acad\u00e9mico por excelencia en el que la universidad da cuenta, por su parte, de lo que hace por cada uno y por la sociedad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El hecho de que la <span style=\"FONT-VARIANT: small-caps\">UNESCO <\/span>est\u00e9 situada en Par\u00eds permite oscilar continuamente entre la percepci\u00f3n de lo universal y de lo particular; entre el mundo y el hecho nacional, para comprender desde nuestra identidad el fen\u00f3meno de la diversidad cultural y el salto cualitativo de la globalizaci\u00f3n. Salto que ocurre en medio de nacionalismos viejos y nuevos, de la politizaci\u00f3n religiosa, de tremendas luchas \u00e9tnicas. Tres manifestaciones dram\u00e1ticas de un siglo contradictorio que contiene la experiencia del mal y al mismo tiempo nuevos paradigmas de espiritualidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfQu\u00e9 decir en un lugar como \u00e9ste, en el que el atril no debe ser tribuna sino ocasi\u00f3n para el testimonio?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">As\u00ed ser\u00e1: un testimonio intelectual a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza de grandes intelectuales que dejaron se\u00f1ales significativas en mi vida de lector y docente. En homenaje a mi pa\u00eds de tr\u00e1nsito podr\u00eda llamar a esto \u0093lecciones francesas\u0094. Salvo la cita bien porte\u00f1a de Miguel Can\u00e9, esas lecciones proceden de Bertrand de Jouvenel, Andr\u00e9 Malraux y Raymond Aron. La selecci\u00f3n no es casual y merece algunas aclaraciones. La primera: son cl\u00e1sicos contempor\u00e1neos, de donde su pensamiento es universal. La segunda: fueron hombres que actuaron desde el pensamiento y pensaron para la acci\u00f3n, como quer\u00eda Bergson \u0096para no abandonar la ruta francesa\u0096. La tercera: la materia que los ocupaba era lo pol\u00edtico y la pol\u00edtica, lo cual me permite exponer desde la dimensi\u00f3n que mejor conviene a quien como yo es un practicante de su an\u00e1lisis. Por fin: todo eso ser\u00e1 dicho desde una advertencia prudencial con la que Jouvenel sol\u00eda comenzar sus cursos en la universidad: \u0093Lo que yo diga puede ser de muy poco valor, pero la materia de la que hablo es de la mayor importancia&#8230;\u0094.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Tuve la fortuna de tratar a los tres protagonistas de esta breve historia. A Jouvenel en la universidad; a Raymond Aron en la universidad y en el periodismo; a Malraux durante su gesti\u00f3n como ministro de Cultura de De Gaulle. Esa relaci\u00f3n estimulante, personal y epistolar, la rezumar\u00e9 ahora a trav\u00e9s de tres temas recurrentes en esos pensadores. Se ver\u00e1 f\u00e1cilmente el dise\u00f1o del puente que comunica temas y autores: Jouvenel y una reflexi\u00f3n sobre la autoridad; Malraux y el valor de un r\u00e9gimen pol\u00edtico leg\u00edtimo; Aron y el rol del intelectual.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La necesaria concisi\u00f3n de estos testimonios sacrificar\u00e1 algo de la bondad que se atribuye a lo que es breve. Quedar\u00e1n a la vera del camino principal infinitos senderos que llevan a la analog\u00eda inteligente, y no por pereza del pensamiento.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Jouvenel y la autoridad<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Bertrand de Jouvenel ve\u00eda en la <i>autoridad<\/i> una de las claves del edificio pol\u00edtico. En <i>La soberan\u00eda<\/i>, uno de sus libros m\u00e1s finos y elaborados, escrito a mediados de siglo, parte del significado de <i>auctor<\/i> como generador de acciones libres que tienen en \u00e9l su origen pero que est\u00e1n situadas en otros. Eso sucede, en primer lugar, por el ejemplo. Luego, porque el <i>auctor <\/i>es factor de certidumbre. La autoridad es fiadora, aumenta la confianza. Cuando quienes ocupan roles de autoridad son factores de incertidumbre har\u00e1n uso de recursos de poder, pero se vivir\u00e1 la erosi\u00f3n de la autoridad. \u0093Los hombres \u0096dice Jouvenel\u0096 han inventado en todas partes, aunque no siempre a sabiendas y deliberadamente, <i>prestigios <\/i>que a\u00f1aden a la estatura (real) de sus dirigentes\u0094. Cuando el escepticismo combate esos prestigios denuncia el descenso de la autoridad. \u0093El fin del prestigio es el comienzo de los reg\u00edmenes polic\u00edacos y del Estado partidista\u0094. El poder desnudo reemplaza a la autoridad ausente y la autoridad sobre algunos sirve a la hegemon\u00eda sobre todos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Lo dicho debe estimular el an\u00e1lisis emp\u00edrico de la autoridad pol\u00edtica, lo que no haremos ahora. Sin embargo, cuando tantos ex\u00e1menes de los sistemas asimilan metaf\u00f3ricamente el mundo pol\u00edtico a ciertos modelos f\u00edsicos, o cibern\u00e9ticos, o econ\u00f3micos, parece oportuno decir que el examen del arte de gobernar puede resultar uno de los \u00faltimos refugios del an\u00e1lisis pol\u00edtico. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La dimensi\u00f3n pol\u00edtica tiene relativa autonom\u00eda. Desde la perspectiva que le es propia anotemos al menos tres variables que tienen importancia particular: el estilo de autoridad en la sociedad donde operan los l\u00edderes; la naturaleza del sistema pol\u00edtico, y la naturaleza y extensi\u00f3n de las tareas asumidas por esos l\u00edderes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfEs preciso recordar que el recorrido hist\u00f3rico es fundamental cuando se emprende ese an\u00e1lisis? No es lo mismo el gobierno de una sociedad con un estilo de autoridad pr\u00f3ximo a la monarqu\u00eda absoluta o al del caudillo, que el estilo que sugiere un cuadro del Louvre con la representaci\u00f3n de San Luis ejerciendo la autoridad sosegada bajo la encina de Vicennes&#8230;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La naturaleza del r\u00e9gimen pol\u00edtico, por su parte, supone la organizaci\u00f3n de las instituciones y el principio de legitimidad que lo anima. Define roles de autoridad, fija l\u00edmites \u0096laxos o no\u0096 y condiciona liderazgos, procurando impedir que \u00e9stos act\u00faen en contra de aquella naturaleza y tengan suceso en su acci\u00f3n. Por fin, la autoridad es ella y su circunstancia, nacional e internacional.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Malraux y el r\u00e9gimen pol\u00edtico leg\u00edtimo<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Subttulos style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt 14.15pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esa ruta nos lleva naturalmente al segundo de los temas seleccionados: el<i> r\u00e9gimen pol\u00edtico leg\u00edtimo<\/i>, en el sentido de la importancia decisiva de la instalaci\u00f3n, la consolidaci\u00f3n y el cuidado de la calidad de una democracia constitucional y pluralista. Andr\u00e9 Malraux cuya pol\u00e9mica biograf\u00eda lo llev\u00f3 a probar teor\u00edas e ideolog\u00edas desde la experiencia, ten\u00eda presente en los \u00faltimos \u0096largos\u0096 tramos de su carrera pol\u00edtica que el Estado y el r\u00e9gimen pol\u00edtico que contiene hab\u00eda sido percibido seg\u00fan los tiempos como fuerza, ley o legitimidad. <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">En secuencia que bien esclareci\u00f3 Passerin d\u00b4Entreves, una primera percepci\u00f3n fue la del Estado como <i>fuerza<\/i>, como instancia coercitiva, como disciplina del grupo y de la sociedad. Quienes as\u00ed lo percib\u00edan \u0096o lo perciben\u0096 atienden sobre todo a la <i>eficacia<\/i>. Son llamados los \u0093realistas\u0094 de la pol\u00edtica, aunque suele haber duda sobre si distinguen entre un buen o un mal realismo.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Vendr\u00e1n quienes se preguntar\u00e1n: \u00bfcualquier fuerza? \u00bfEs aceptable para el hombre concreto el Estado como gobierno de la fuerza, sin m\u00e1s, como si viviese en permanente estado de naturaleza bajo la ley de la selva? La respuesta de los cr\u00edticos ser\u00e1: no cualquier fuerza, sino una fuerza <i>calificada por la ley<\/i>. El Estado es, debe ser, el gobierno de la ley. La ley protege al hombre de la opresi\u00f3n del pr\u00edncipe. Donde no gobiernan los principios, se dir\u00e1, viene la polic\u00eda. Se es s\u00fabdito, no ciudadano. Quienquiera gobierne, el problema reside en el buen ejercicio y en los l\u00edmites del poder. Este es, en sustancia, el aporte del liberalismo pol\u00edtico. Distinto aunque no necesariamente diverso del econ\u00f3mico, con biograf\u00eda a menudo maltratada, el valor que privilegia no es la eficacia \u0096aunque la necesite\u0096 sino la <i>legalidad.<o:p><\/o:p><\/i><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El gobierno de la ley es mejor que el gobierno de la fuerza, que se entroniza sin otra continencia que los humores, las preferencias, las costumbres y los intereses del pr\u00edncipe y del grupo dominante.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Pero hay una tercera percepci\u00f3n del Estado que completa la secuencia. Parte de una pregunta diferente de las anteriores. Si a la fuerza sigue el gobierno de la ley como r\u00e9gimen pol\u00edtico mejor, \u00bfse trata de cualquier ley? La respuesta ser\u00e1: no cualquier ley, sino la ley consentida por la sociedad, una ley con <i>autoridad<\/i>. La cualidad privilegiada por esta corriente de pensamiento que corresponde a la teor\u00eda democr\u00e1tica es la <i>legitimidad.<\/i> Creencia consolidada en las reglas del juego y en valores b\u00e1sicos \u0096entre ellos las reglas mismas, normalmente expresadas por la Constituci\u00f3n\u0096 que una sociedad evoca para ser en rigor comunidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esa secuencia \u0096fuerza, ley, legitimidad\u0096 no pretende canonizar una tipolog\u00eda sino organizar las percepciones de la historia, de la experiencia, para una mejor comprensi\u00f3n de la realidad en movimiento permanente. Esa secuencia, puesta ella misma en movimiento, evoca progresi\u00f3n pero tambi\u00e9n la posibilidad de regresi\u00f3n. Entre el gobierno de la fuerza en un extremo y el r\u00e9gimen democr\u00e1tico leg\u00edtimo en el otro hay obvias diferencias de calidad pol\u00edtica. As\u00ed le\u00edda, la secuencia evoca un progreso cualitativo. Le\u00edda en el sentido opuesto, una sociedad que abandona o no llega a la legitimidad pol\u00edtica tiene como primera l\u00ednea de reserva la legalidad. Si por irreverencia a la ley o por la violencia quiebra esa l\u00ednea de reserva, sucumbe a la tentaci\u00f3n de la fuerza por el miedo que envilece o porque la seguridad se yergue por encima de la libertad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La experiencia pol\u00edtica no es jam\u00e1s una experiencia definitivamente adquirida, como alguna vez advirti\u00f3 sabiamente Paul Ricoeur \u0096para ser fieles a las \u0093lecciones francesas\u0094\u0096 refiri\u00e9ndose al papel de la educaci\u00f3n pol\u00edtica y de las instituciones. Progresi\u00f3n y regresi\u00f3n son posibles. Las mismas o parecidas pretensiones, las mismas ilusiones (vale la pena leer a Fran\u00e7oise Furet en el <i>Pasado de una ilusi\u00f3n<\/i>); las mismas faltas pueden repetirse en momentos diferentes de la historia y por eso \u00e9sta contiene la posibilidad siempre acechante de las declinaciones y las decadencias.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Cuando a\u00fan estaba relativamente lejos mayo del \u00b468, que conmovi\u00f3 a Par\u00eds, a Praga, al mundo, entrevist\u00e9 por primera vez a Malraux. Me pidi\u00f3 que le hablara sobre la Argentina, que conoc\u00eda y le interesaba. Mis preguntas fueron sobre Francia, De Gaulle y la suerte de la V\u00aa Rep\u00fablica. Fue una primera conversaci\u00f3n extensa que recuerdo sin necesidad de apuntes. En esos d\u00edas el General hab\u00eda dicho frente a una crisis: <i>\u0093Le pouvoir ne recule pas\u0094<\/i>. Malraux me mostr\u00f3 un ejemplar de un peri\u00f3dico punzante y original, <i>Le canard enchain\u00e9<\/i>. El t\u00edtulo daba a entender al notable l\u00edder franc\u00e9s que la realidad pol\u00edtica es diferente: <i>\u0093Le pouvoir ne recule pas, il circule&#8230;\u0094<\/i>. Breve y cara lecci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La legitimidad democr\u00e1tica es una cualidad dif\u00edcil de conseguir, pero una vez lograda necesita de un tratamiento delicado e inteligente en la dimensi\u00f3n pol\u00edtica en primer lugar, pero tambi\u00e9n en la econ\u00f3mica, en la social y en la \u00e9tica. Las \u00e9lites varias que una sociedad tiene son llamadas a la responsabilidad, y la ciudadan\u00eda a guardar sus espacios y ampliarlos. La autoridad de crisis, distinta de la autoridad institucional o normal, suele ser dif\u00edcil de institucionalizar. La democracia no rechaza la autoridad de crisis, pero reclama de \u00e9sta que opere las transformaciones en el sistema, que cumpla su funci\u00f3n para la democracia respetando su naturaleza, y no a costa de ella. Y que al cabo acepte la necesidad de la instituci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El historiador, como sabe todo intelectual ocupado en las ciencias sociales, aporta la experiencia comparada para controlar la calidad del conocimiento. Estudia y escribe sobre acontecimientos ocurridos planteando siempre preguntas nuevas a hechos que se suponen conocidos y que sin embargo esconden sendas que es preciso abrir. Nada le impide ser subjetivo. En realidad siempre lo es de alguna manera. Sus valores, su personalidad entera, se expresan a trav\u00e9s de la elecci\u00f3n de los problemas y en sus conclusiones. La pretensi\u00f3n de ser absolutamente neutro \u0096si ello le fuera posible\u0096 lleva el riesgo del pensamiento plano, y este del juicio chato. Es posible tomar partido sin ser injusto; la toma de conciencia es una gu\u00eda mejor que la autorrepresi\u00f3n o la negaci\u00f3n. En las ciencias y pr\u00e1cticas de nuestra materia existe la subjetividad y es leg\u00edtima, a condici\u00f3n de que no la ocultemos, que hagamos conocer los valores desde los cuales actuamos y que no escondamos la verdad que queremos sostener. En fin: que seamos veraces.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em><\/em><\/span><\/b>&nbsp;<\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><b><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt; mso-bidi-font-size: 15.0pt\"><em>Aron y el rol del intelectual<o:p><\/o:p><\/em><\/span><\/b><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Con lo cual estoy entrando en el \u00faltimo de los testimonios seleccionados. \u00bfPara qu\u00e9 vive el intelectual sino para contarse entre quienes advierten sobre la presencia del mal, el valor de la palabra y el sentido de la verdad, sin ser por eso los \u00fanicos llamados a hacerlo ni los privilegiados de la sociedad? Esa fue una de las cuestiones constantes que acosaban a uno de los mejores intelectuales de nuestro tiempo: <i>Raymond Aron<\/i>. Su figura fue la del \u0093intelectual cl\u00e1sico\u0094, figura que Beatriz Sarlo ve en crisis y al mismo tiempo extra\u00f1a, porque la cuesti\u00f3n doble de qui\u00e9n habla y c\u00f3mo se habla \u0093no ha sido liquidada definitivamente\u0094, y la figura del \u0093experto\u0094 no sirve para responderla. En Francia, la historia de los intelectuales suele escribirse a partir del sentido que la palabra \u0093intelectual\u0094 tuvo desde el <i>affaire Dreyfus<\/i>, ese \u0093drama incre\u00edble de humanidad\u0094 seg\u00fan Clemenceau, esa \u0093crisis religiosa\u0094 seg\u00fan P\u00e9guy, esa \u0093org\u00eda de metaf\u00edsicos\u0094 seg\u00fan Barr\u00e9s. Admirados, detestados, imitados, ciertos intelectuales marcaron a su tiempo y a varias generaciones: Barr\u00e9s, Gide, Sartre, Aron&#8230; <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Aron fue el \u0093espectador comprometido\u0094 \u0096t\u00edtulo expresivo de uno de sus \u00faltimos libros\u0096; no rehuy\u00f3 ning\u00fan combate por la historia y por lo que su pa\u00eds era y, sobre todo, deb\u00eda ser. Aun en sus pol\u00e9micas con Sartre, a quien admiraba, y pese a vivir gran parte de su tiempo descalificado como reaccionario hasta que el peso de su inteligencia y de su integridad lo reivindicaron, hizo de la moderaci\u00f3n un tono, demostrando que un esp\u00edritu moderado no significa un car\u00e1cter d\u00e9bil. Aron era cultura adquirida, pr\u00e9dica certera, conducta coherente y pasi\u00f3n dominada. Analiz\u00f3 con respeto y profundidad a Marx, y conden\u00f3 al marxismo-leninismo con argumentos que la \u00faltima bibliograf\u00eda sobre Lenin confirma cuando gran parte de la intelectualidad de izquierda cerraba los ojos del pensamiento a la realidad de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Revel\u00f3 la necesidad de tratar sin complacencias tanto al nazismo como al comunismo, en los que ve\u00eda una correspondencia que un di\u00e1logo epistolar reciente entre Nolte y Furet confirma sin apelaci\u00f3n. Y cuando el suceso de <i>El espectador comprometido<\/i> lo llev\u00f3 a la celebridad que le hab\u00eda sido escamoteada por las luchas ideol\u00f3gicas, ser\u00eda recordado como el pensador de la raz\u00f3n razonable, sin la seducci\u00f3n de Sartre pero con la capacidad del mediador entre el pensamiento y la acci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No comparti\u00f3 el retrato del intelectual que Julien Benda traz\u00f3 muchos a\u00f1os antes en su \u00fanico libro todav\u00eda recordado \u0096<i>Les trahisons des clercs<\/i>\u0096 como el magisterio del esp\u00edritu desinteresado. Pero no hubiera renegado de un t\u00edtulo tan fuerte denunciando la traici\u00f3n de los intelectuales a su vocaci\u00f3n cr\u00edtica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esa vocaci\u00f3n parte de los valores universales, de los derechos del hombre, de la democracia como la mejor forma pol\u00edtica hasta ahora lograda para guardar la dignidad humana, sin que se sepa de alternativas.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Traducidas hoy, aquellas lecciones que constituyen destellos de vidas ejemplares del mundo cultural proceden del \u0093contrapoder\u0094 moral y espiritual necesario frente al poder material librado a la l\u00f3gica de los intereses propios a riesgo de perder de vista todo fundamento \u00e9tico de la sociedad pol\u00edtica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esas y otras lecciones de pareja importancia nos sugieren reconocer cu\u00e1n dif\u00edcil es emprender la marcha hacia una democracia pluralista desde experiencias groseras y tr\u00e1gicas de lo que Malraux llam\u00f3 \u0093los tiempos del desprecio\u0094. Los argentinos los hemos vivido y ser\u00eda decadente e inmoral ignorar las lecciones que encierran. As\u00ed tambi\u00e9n es dif\u00edcil recrear una sociedad civil &shy;\u0096v\u00e9ase lo que cuesta a Rusia crearla\u0096 en la cual repose la democracia, un sistema siempre inacabado porque es una delicada ecuaci\u00f3n de libertad con l\u00edmites para mejor guardarla, de igualdad aproximativa como ideal de protesta y de fraternidad intermitente necesitada de solidaridad constante. Es el resultado nunca definitivo de un trabajo sist\u00e9mico, porque a la ejemplaridad de las dirigencias pol\u00edticas y sociales debe sumarse el consenso general de la sociedad, y la racionalidad econ\u00f3mica debe asociarse con la recuperaci\u00f3n de un capital social degradado por la marginaci\u00f3n, la inseguridad y la desigualdad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Termino con una apelaci\u00f3n \u00e9tica, porque desde la dimensi\u00f3n \u00e9tica de la vida aquellas lecciones adquieren un sentido m\u00e1s n\u00edtido. Hay tres dimensiones del argumento \u00e9tico que alguna vez fueron llamadas \u00e9tica del car\u00e1cter, \u00e9tica de la opci\u00f3n y \u00e9tica de la comunidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La \u00e9tica del car\u00e1cter enfoca la cuesti\u00f3n \u00bfqu\u00e9 clase de gente somos? \u00bfCu\u00e1l es la calidad de nuestros dirigentes?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La \u00e9tica de la opci\u00f3n se vincula con la cuesti\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 clase de decisiones adoptamos? Y pone a prueba la habilidad de los dirigentes, de los ciudadanos, de la sociedad civil para conciliar la visi\u00f3n moral con la realidad emp\u00edrica.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La \u00e9tica de la comunidad se pregunta: \u00bfqu\u00e9 tipo de sociedad proponemos y se nos propone?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Esa agenda triple intenta capturar la entera relaci\u00f3n entre \u00e9tica y pol\u00edtica, vale para dirigentes y ciudadanos, y su contenido se inspira en las \u0093lecciones de los intelectuales cl\u00e1sicos\u0094 a quienes acudimos en auxilio de una comprobaci\u00f3n que se expres\u00f3 muy bien en una sola frase:<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">\u0093La capacidad del hombre para la justicia hace la democracia posible, pero la inclinaci\u00f3n del hombre hacia la injusticia hace la democracia necesaria\u0094<\/span><\/i><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"> (Reinhold Niebuhr).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=MsoBodyText style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\">\n<hr \/>\n<p>Palabras del autor en el acto de graduaci\u00f3n en la Universidad de San Andr\u00e9s, Punta Chica, septiembre 1998.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestros amigos son parte de nuestra vida, y nuestra vida explica nuestras amistades. Esa afirmaci\u00f3n se encuentra entre las primeras l\u00edneas de un libro bello:&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3341","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-RT","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3341"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3341\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}