{"id":3343,"date":"1998-09-16T12:08:34","date_gmt":"1998-09-16T12:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/sin_categoria\/testimonio-y-cultura\/"},"modified":"2016-05-06T13:47:51","modified_gmt":"2016-05-06T16:47:51","slug":"testimonio-y-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=3343","title":{"rendered":"Testimonio y cultura"},"content":{"rendered":"<p class=1y2Subttulo20 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Evangelizaci\u00f3n de las culturas<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Subttulo20 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>&nbsp;<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Lo que importa es evangelizar \u0096no de una manera decorativa, como con un barniz superficial, sino de manera vital, en profundidad y hasta sus mismas ra\u00edces\u0096 la cultura y las culturas del hombre en el sentido rico y amplio que tienen sus t\u00e9rminos en la <i>Gaudium et spes<\/i> (n. 53), tomando siempre como punto de partida la persona y teniendo siempre presentes las relaciones de las personas entre s\u00ed y con Dios.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El Evangelio, y por consiguiente la evangelizaci\u00f3n, no se identifican ciertamente con la cultura y son independientes con respecto a todas las culturas. Sin embargo, el reino que anuncia el Evangelio es vivido por hombres profundamente vinculados a una cultura y la construcci\u00f3n del reino no puede por menos de tomar los elementos de la cultura y de las culturas humanas. Independientes con respecto a las culturas, Evangelio y evangelizaci\u00f3n no son necesariamente incompatibles con ellas, sino capaces de impregnarlas a todas sin someterse a ninguna.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo, como lo fue tambi\u00e9n en otras \u00e9pocas. De ah\u00ed que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelizaci\u00f3n de la cultura, o m\u00e1s exactamente de las culturas. Estas deben ser regeneradas por el encuentro con la Buena Nueva. Pero este encuentro no se llevar\u00e1 a cabo si la Buena Nueva no es proclamada.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Importancia primordial del testimonio<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">La Buena Nueva debe ser proclamada, en primer lugar, mediante el testimonio.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Supongamos un cristiano o un grupo de cristianos que, dentro de la comunidad humana donde viven, manifiestan su capacidad de comprensi\u00f3n y de aceptaci\u00f3n, su comuni\u00f3n de vida y de destino con los dem\u00e1s, su solidaridad en los esfuerzos de todos en cuanto existe de noble y bueno. Supongamos adem\u00e1s que irradian de manera sencilla y espont\u00e1nea su fe en los valores que van m\u00e1s all\u00e1 de los valores corrientes, y su esperanza en algo que no se ve ni osar\u00edan so\u00f1ar. A trav\u00e9s de este testimonio sin palabras, estos cristianos hacen plantearse, a quienes contemplan su vida, interrogantes irresistibles: \u00bfPor qu\u00e9 son as\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 viven de esa manera? \u00bfQu\u00e9 es o qui\u00e9n es el que los inspira? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n con nosotros? Pues bien, este testimonio constituye ya de por s\u00ed una proclamaci\u00f3n silenciosa, pero tambi\u00e9n muy clara y eficaz, de la Buena Nueva. Hay en ello un gesto inicial de evangelizaci\u00f3n. Son posiblemente las primeras preguntas que se plantear\u00e1n muchos no cristianos, bien se trate de personas a las que Cristo no hab\u00eda sido nunca anunciado, de bautizados no practicantes, de gentes que viven en cristiano pero seg\u00fan principios no cristianos, bien se trate de gentes que buscan, no sin sufrimientos, algo o a Alguien que ellos adivinan pero sin poder darle un nombre.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Surgir\u00e1n otros interrogantes, m\u00e1s profundos y m\u00e1s comprometedores, provocados por este testimonio que comporta presencia, participaci\u00f3n, solidaridad y que es un elemento esencial, en general el primero absolutamente en la evangelizaci\u00f3n.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Todos los cristianos est\u00e1n llamados a este testimonio y, en este sentido, pueden ser verdaderos evangelizadores.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo20 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>El testimonio de vida<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Para la Iglesia el primer medio de evangelizaci\u00f3n consiste en un testimonio de vida aut\u00e9nticamente cristiana, entregada a Dios en una comuni\u00f3n que nada debe interrumpir y a la vez consagrada igualmente al pr\u00f3jimo con un celo sin l\u00edmites. \u0093El hombre contempor\u00e1neo escucha m\u00e1s a gusto a los que dan testimonio que a los que ense\u00f1an o si escuchan a los que ense\u00f1an es porque dan testimonio\u0094. San Pedro lo expresaba bien cuando exhortaba a una vida pura y respetuosa, para que si alguno se muestra rebelde a la palabra, sea ganado por la conducta (cf. 1 Pe 3,1).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Ser\u00e1 sobre todo mediante su conducta, mediante su vida, como la Iglesia evangelizar\u00e1 al mundo, es decir, mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo, de pobreza y despego de los bienes materiales, de libertad frente a los poderes del mundo, en una palabra: de santidad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo20 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Una predicaci\u00f3n viva<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">No es superfluo subrayar la importancia y necesidad de la predicaci\u00f3n : \u0093Pero \u00bfc\u00f3mo invocar\u00e1n a Aqu\u00e9l en quien no han cre\u00eddo? \u00bfY c\u00f3mo creer\u00e1n sin haber o\u00eddo de \u00c9l? \u00bfY c\u00f3mo oir\u00e1n si nadie les predica?&#8230; Luego la fe viene de la audici\u00f3n, y la audici\u00f3n, por la palabra de Cristo\u0094 (Rom 10,14.17). Esta ley enunciada un d\u00eda por San Pablo conserva hoy todo su vigor.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">S\u00ed, es siempre indispensable la predicaci\u00f3n, la proclamaci\u00f3n verbal de un mensaje. Sabemos bien que el hombre moderno, hastiado de discursos, se muestra con frecuencia cansado de escuchar y, lo que es peor, inmunizado contra la palabras. Conocemos tambi\u00e9n las ideas de numerosos sic\u00f3logos y soci\u00f3logos, que afirman que el hombre moderno ha rebasado la civilizaci\u00f3n de la palabra, ineficaz e in\u00fatil en estos tiempos, para vivir hoy en la civilizaci\u00f3n de la imagen.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Estos hechos deber\u00edan ciertamente impulsarnos a utilizar, en la transmisi\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico, los medios modernos puestos a disposici\u00f3n por esta civilizaci\u00f3n. Es verdad que se han realizado esfuerzos muy v\u00e1lidos en este campo. Nos no podemos menos de alabarlos y alentarlos, a fin de que se desarrollen todav\u00eda m\u00e1s. El tedio que provocan hoy tantos discursos vac\u00edos, y la actualidad de muchas otras formas de comunicaci\u00f3n, no deben, sin embargo, disminuir el valor permanente de la palabra ni hacer perder la confianza en ella. La palabra permanece siempre actual, sobre todo cuando va acompa\u00f1ada del poder de Dios (cf. 1 Cor 2,1-5). Por esto conserva tambi\u00e9n su actualidad el axioma de San Pablo: \u0093la fe viene de la audici\u00f3n\u0094 (Rom 10,17), es decir, es la Palabra o\u00edda la que invita a creer.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Subttulo2 style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><i><span style=\"FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\"><strong>Testigos aut\u00e9nticos<o:p><\/o:p><\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><font face=\"Times New Roman\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Se ha repetido frecuentemente en nuestros d\u00edas que este siglo siente sed de autenticidad. Sobre todo con relaci\u00f3n a los j\u00f3venes, se afirma que \u00e9stos sufren horrores ante lo ficticio, ante la falsedad y que adem\u00e1s son decididamente partidarios de la verdad y la transparencia.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">A estos \u0093signos de los tiempos\u0094 deber\u00eda corresponder en nosotros una actitud vigilante. T\u00e1citamente o a grandes gritos, pero siempre con fuerza, se nos pregunta: \u0093\u00bfCre\u00e9is verdaderamente en lo que anunci\u00e1is? \u00bfViv\u00eds lo que cre\u00e9is? \u00bfPredic\u00e1is verdaderamente lo que viv\u00eds?\u0094<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Hoy m\u00e1s que nunca el testimonio de vida se ha convertido en una condici\u00f3n esencial con vistas a una eficacia real de la predicaci\u00f3n. Sin andar con rodeos, podemos decir que en cierta medida nos hacemos responsables del Evangelio que proclamamos.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">\u00bfQu\u00e9 es de la Iglesia, diez a\u00f1os despu\u00e9s del Concilio? \u00bfEst\u00e1 anclada en el coraz\u00f3n del mundo y es suficientemente libre e independiente para interpelar al mundo? \u00bfDa testimonio de la propia solidaridad hacia los hombres y al mismo tiempo del Dios Absoluto? \u00bfHa ganado el ardor contemplativo y de adoraci\u00f3n y pone m\u00e1s celo en la actividad misionera, caritativa, liberadora? \u00bfEs suficiente su empe\u00f1o en el esfuerzo de buscar el restablecimiento de la plena unidad entre los cristianos, lo cual hace m\u00e1s eficaz el testimonio com\u00fan, con el fin de que el mundo crea? (Cf. Jn 17,21). Todos nosotros somos responsables de las respuestas que pueden darse a estos interrogantes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">Parad\u00f3jicamente, el mundo, que, a pesar de los innumerables signos de rechazo de Dios, lo busca, sin embargo, por caminos insospechados y siente dolorosamente su necesidad, el mundo exige a los evangelizadores que le hablen de un Dios a quien ellos mismo conocen y tratan familiarmente, como si estuvieran viendo al Invisible (cf. Heb 11,27).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">&nbsp;<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=1y2Texto style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"COLOR: windowtext; FONT-FAMILY: Verdana; LETTER-SPACING: 0pt\">El mundo exige y espera de nosotros sencillez de vida, esp\u00edritu de oraci\u00f3n, caridad para con todos, especialmente para los peque\u00f1os y los pobres, obediencia y humildad, desapego de s\u00ed mismos y renuncia. Sin esta marca de santidad, nuestra palabra dif\u00edcilmente abrir\u00e1 brecha en el coraz\u00f3n de los hombres de este tiempo. Corre el riesgo de hacerse vana e infecunda.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelizaci\u00f3n de las culturas &nbsp; Lo que importa es evangelizar \u0096no de una manera decorativa, como con un barniz superficial, sino de manera vital, en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-3343","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-RV","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3343"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12236,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3343\/revisions\/12236"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}